24 octubre 2005

Por qué el Partido Comunista Clandestino y las Milicias Bolivarianas?



Alfonso Cano - Dirigente guerrillero de las FARC y Jefe del Movimiento Bolivariano por la Nueva Colombia

"la arremetida fascista, bajo la cobertura de la seguridad democrática, contra las organizaciones populares, sus líderes y el asesinato selectivo e indiscriminado de jóvenes no deja otra alternativa distinta a la organización clandestina para la defensa de la vida", señala el Frente Antonio Nariño de las FARC en su página en Internet.
De cuando en vez trasciende a los medios de comunicación la situación que se vive en las barriadas de las grandes ciudades. Por lo general un crimen pasional, una masacre de jóvenes o algún caso insólito, que el aguzado olfato periodístico considere rentable para convertir en titular, es la razón que mueve a los grandes medios de la burguesía a ocuparse de las condiciones en que sobreviven millones de colombianos. Explotada la nota desde el punto de vista noticioso, su “preocupación” por estos ciudadanos de tercera desaparece hasta tanto surja una nueva noticia que de para titular.
Cuando más, dedican unos segundos o unas cuantas líneas adicionales para un informe “especial” cuyo formato es más o menos el siguiente: la historia de vida de uno o dos habitantes de la zona, declaraciones del Alcalde local, del Comandante de la policía del área, una corta cita de un informe de alguna organización no gubernamental de las que pelechan en estos barrios, continúa el cronista señalando la responsabilidad de los “grupos armados al margen de la ley” y remata su informe, en tono paternal, anotando el olvido en que viven los pobladores de estos sectores. Cae el telón.
La fórmula, que se repite y se acomoda a cualquier fenómeno noticioso, la aplican a todo tipo de situaciones y por estos días la estamos viendo a raíz del asesinato indiscriminado y sistemático de jóvenes en Ciudad Bolívar, localidad 19 de Bogotá y la zona de Cazucá del Municipio de Soacha.
Esta forma de abordar los acontecimientos está hecha para distorsionar y evitar comprometerse en un análisis serio, juicioso, objetivo y veraz de la realidad del país. Para el caso que nos ocupa, se trata de ocultar una bien concebida estrategia de terror y muerte dirigida contra los sectores populares con el objeto de mantenerlos inmovilizados mediante el chantaje y el miedo para que se resignen a sus existencia miserable y renuncien a cualquier intento de organización y movilización que busque cambiar sus propias condiciones de vida o generar conciencia sobre la necesidad de transformar la realidad que padecen.
La estrategia de terror y muerte apunta fundamentalmente contra los líderes populares y contra los jóvenes, por ser ellos la fuerza más vital, más entusiasta y por lo tanto más propensa a la movilización y la lucha.
Se trata de una forma de la guerra preventiva del estado contra el pueblo, desarrollo práctico de la concepción fascista del poder al servicio de los más oscuros intereses de dominación y sometimiento de los pueblos.
Los crímenes, presentados como consecuencia de peleas entre bandas de delincuencia común o de grupos armados ilegales por el control del territorio, les sirven a su vez a las autoridades para justificar la militarización de la vida en las grandes ciudades e incrementar el pie de fuerza de la policía, lo que no hace más que agravar la situación ya que como todos sabemos un gran porcentaje de estos grupos está conformado por integrantes activos o retirados de la fuerza pública en alianza criminal con grupos de delincuencia común, distribuidores de droga y grupos mafiosos que no vacilan en ponerse al servicio del terror estatal a condición de que les permitan explotar su negocio y expandir su poder corruptor.
¿Cuál debe ser entonces la actitud a asumir por parte de los pobladores de estos barrios y de los movimientos revolucionarios ante esta estrategia terrorista de las elites dominantes y sus grupos de asesinos?
La respuesta es concreta: la arremetida fascista, bajo la cobertura de la seguridad democrática, contra las organizaciones populares, sus líderes y el asesinato selectivo e indiscriminado de jóvenes no deja otra alternativa distinta a la organización clandestina para la defensa de la vida, la lucha por los intereses y las reivindicaciones más sentidas de los pobladores y contra el terrorismo estatal.
Ante esta situación nuestro planteamiento de organización clandestina de partido y milicias en los barrios, fábricas, universidades y colegios cobra mayor vigencia. Es nuestro deber de revolucionarios darlo a conocer a las masas y difundirlo en todos los espacios donde adelantamos nuestro trabajo político y organizativo.
La lucha por la defensa de la vida y por la construcción de una Nueva Colombia pasa por la organización de las masas en estructuras clandestinas y armadas que les permitan responder adecuadamente ante el terrorismo estatal; no hacerlo es renunciar a la posibilidad de un futuro más digno para las próximas generaciones de colombianos.

19 octubre 2005

Comunistas de Euskal Herria I

Santi Brouard

Nació en Lekeitio en 1919. Estudió medicina en Valladolid, influenciado por la muerte repentina en poco tiempo de dos de sus hermanas. Terminada la carrera, regresó a Bilbo para especializarse en pediatría en el Hospital de Basurto. Cuando se acercaba a los 40 años se casó con Teresa Aldamiz, con la que tuvo tres hijos, mientras trabajaba con la primeras ikastolas que se formaron en Bizkaia.
En 1974 Santi, después de atender a un militante de ETA herido de bala por la Policía española, toma el camino del exilio. En Iparralde conoció a Argala, cuando la desaparición del dictador se preveía ya inminente, y juntos aportaron sus ideas en torno a una alternativa KAS que dará cuerpo a un bloque, englobando a las diferentes organizaciones abertzales, incluida ETA. Santi Brouard había sido uno de los cofundadores del partido EHAS que, posteriormente, dio lugar a HASI en 1977. Fue presidente de HASI hasta su muerte.
A su vuelta a Hegoalde, Santi participará en la reorganización de la izquierda abertzale a la vez que continuaba trabajando en su consulta como pediatra. En 1983 permaneció encarcelado en la prisión de Basauri junto a otros compañeros tras los acontecimientos que se produjeron en la Casa de Juntas de Gernika, con motivo de la visita del monarca español. Miembro de la Mesa Nacional de Herri Batasuna, elegido como parlamentario en sucesivas ocasiones, tanto en el Parlamento central como en el autonómico, tras las elecciones municipales de 1979, ostentó también durante una legislatura la tenencia de alcaldía del Ayuntamiento de Bilbo.
El 20 de noviembre de 1984, aniversario de la muerte de Franco, fue muerto por dos mercenarios en su misma consulta de Bilbo. Semanas antes había recibido directamente del embajador francés en Madrid, Pierre Guidoni, la noticia de una gran ofensiva represiva de Madrid y París contra la izquierda abertzale en el caso de que ETA no depusiera las armas. Su muerte pareció la confirmación de que la amenaza sería cumplida.

12 octubre 2005

Aniversario del bombardeo al Parlamento Ruso


Gloria y memoria eternas a los que se alzaron en defensa de la patria soviética en aquellos días de octubre

Ekaterina Polguyeva
Sovietskaya Rossia


El primer domingo de octubre, junto al memorial popular sito junto al estadio de Krasnopresnienskaya y la Casa Blanca (como se conoce coloquialmente al edificio que en 1993 albergaba la sede del Soviet Supremo de la Fed.Rusa. N del T), reina el silencio. Hay silencio pero no está vacío. Aquí nunca está vacío. De otro modo no se habría levantado el memorial, surgido pese al poder, contra la violencia y la muerte, contra el olvido.
La víspera del 12º aniversario del fusilamiento del Poder Soviético por parte de Yeltsin, de la muerte de cientos, puede que de muchos cientos, de inocentes, culpables únicamente de no poder resignarse ante la injusticia y la arbitrariedad, todo parece estar igual que aquella víspera de la matanza. La misma hojarasca ígnea, el mismo cielo despejado, el mismo sol, más cálido de lo habitual en otoño. E incluso las madejas de alambre de espino en las barricadas simbólicas, en recuerdo de los defensores de la Casa de los Soviets, que aquí cayeron.
En realidad, todo ha cambiado. Los 12 años que han pasado, son toda una época en la vida de cada persona, y en la vida de un estado. Inalterables parecen solo las miradas que nos lanzan desde sus fotografías, los muertos. Coloco mi ramo de claveles en la verja que delimita el estadio. En este tramo está pintada de negro, y pueden verse las cintas roji-negras de luto. Así es aquí siempre, desde el día en que derribaron el muro que rodeaba antes el estadio, siguiendo las órdenes del alcalde de Moscú, Yuri Luzhkov. Un muro, que durante el año que siguió a los sangrientos sucesos, se convirtió en el muro de la ira y la protesta. La gente escribía en él sus maldiciones, nombrando los apellidos de los culpables: Yeltsin, Grachiov, Chernomuirdin, Luzhkov, Yerin, Gaydar…(1) Las pintadas eran borradas, pero no tardaban en volver a aparecer.
Allí donde siempre hay flores, no se escribían insultos. “En este lugar el 4 de octubre de 1993, fue fusilado Roman Viriovkin, 17 años”, escribió alguien en mayúsculas. Las letras desaparecieron con el muro, pero la memoria permanece.
Hoy tendrías 29 años, desconocido pero recordado, Roman Viriovkin.
¿Qué serías hoy, de no haber existido en la reciente historia rusa, el decreto presidencial nº 1400? ¿Qué habría sido de los demás caídos: héroes y victimas inocentes, jóvenes, maduros padres de familia, y chavales que apenas entraban en la adolescencia, de no haber sido porque los traidores se hicieron con el gobierno de nuestra patria, a principios de los 90?
Habría acabado el colegio Kostya Kalinin, de 14 años, y Kostantin Dmitrevich Chizhikov, de 75 años, veterano de la Gran Guerra Patria, habría podido celebrar el 50 aniversario de la Victoria. Y quien sabe si hubiese vivido para ver el 60 aniversario. Habría celebrado su 20 cumpleaños, unos días más tarde, Natasha Petujova, asesinada en Ostankino (edificio sede de la televisión rusa. N del T), se hubiese casado con su novio Alexei Shumsky, caído también allí. Y Stanislav Jaybulin de 23 años, hubiera visto crecer a su hija Katya, que nació dos meses después de su muerte.
Nada de esto pasó y no pasará. Pero han ocurrido otras muchas cosas, terribles e irremediables, que quien sabe si hubiesen tenido lugar, de no haber existido el octubre negro de 1993.
Cayeron los mejores: los que no agacharon la cabeza ante la desvergüenza y la ignominia, los que no traicionaron el juramento a la patria, y aquellos, que por voluntad del destino se vieron en mitad de unos acontecimientos, ante los que no pudieron quedarse al margen, indiferentes, y se lanzaron bajo las balas a socorrer a los heridos.
Como hemos echado de menos su palabra sincera, su voz insobornable, su valentía, en estos años pasados, convertidos en tiempos de guerras, violencia y destrucción. En tiempo de muerte.
En octubre de 1993 el poder, pisando sangre inocente, atravesó el límite, tras el cual ya todo era posible.
Que recuerden los que ahora suspiran por la “democracia de Yeltsin” y la libertad de expresión, los que hace 12 años exigían “aplastar a la escoria”, los que enfurecidos cerraron los periódicos de oposición, entre ellos Sovietskaya Rossia, que fue precisamente entonces, con vuestra participación, cuando comenzaron las más crueles violaciones de los derechos humanos, incluyendo el más importante: el derecho a la vida.
Que se paren a pensar, los seguidores del heredero del principal verdugo del Poder soviético, los que ahora desprecian los tiempos de Yeltsin, e incluso los maldicen. ¿Por qué vuestro amado presidente Putin, no solo no castiga a los organizadores y ejecutores intelectuales del sangriento golpe, sino que les garantiza un retiro desahogado y lujoso en un país arruinado?
La constitución adoptada sobre la sangre de los defensores de los Soviets, se convirtió en el prólogo de otros sucesos, todavía más sangrientos: las dos guerras chechenas, la violencia y el terror, Beslán. Ahora, sobre la sangre de los niños de Beslán, se acomete una nueva reforma del poder por el poder. ¿Acaso puede alguien, medianamente cuerdo, pensar que el resultado puede ser distinto?
¿Por qué nos habría de sorprender, que de las paredes, de esa misma Casa blanca, trasferida tras la matanza al gobierno ruso, salgan nuevas leyes antipopulares, desastrosas para el país y sus habitantes?
Al edificio se le puede lavar la sangre y el hollín. Pero los que no parecen dispuestos a lavarse y arrepentirse, son los propios fusileros y saqueadores, masacradores.
“No olvidamos, no perdonamos”, se puede leer en las pancartas, y se puede sentir en las almas de los que participan anualmente cada 3-4 de octubre, en los actos que se celebran en recuerdo de los asesinados en Ostankino y en la Casa Blanca. Pero son solo unos miles, no cientos de miles ni millones. ¿Acaso el resto ha olvidado y perdonado?
De poco sirve entonces lamentarse de que cada año hay en Rusia más mujeres enlutadas, de que cada año aparecen nuevos comités de familiares y allegados de las victimas del acto terrorista de turno, de que de nada sirven las medidas adoptadas por el “mejor alcalde del mundo”, en la lucha contra la violencia y el terrorismo.
Ese mismo alcalde, que ordenaba entonces con entusiasmo el bloqueo de la Casa de los Soviets y lanzaba a los antidisturbios contra los moscovitas desarmados. Ese mismo que mandó derribar luego el muro de los fusilados, testigo mudo del crimen.
Por eso, si las cenizas de los fusilados y calcinados defensores del Poder soviético dejan indiferente vuestro corazón, significa que tarde o temprano la desgracia llegará a vuestra casa. La desmemoria y la indiferencia engendrarán irremediablemente nuevos crímenes, impidiendo que se cierre el círculo de sangre.
Y nosotros, los que no olvidamos ni perdonamos, no podemos rendirnos ni entregarnos. No tenemos ese derecho.
Debemos responder por el futuro de nuestro país, y por la memoria de aquellos, que en octubre de 1993 no dudaron en sacrificar sus vidas, en nombre de la razón y de la Patria.
Notas
Yeltsin: Presidente de la Federación Rusa. Criminal de estado.
Chernomuirdin: Primer ministro. Dirigió personalmente la carnincería en Krasnopresnienskaya. (Nombre de la zona donde se encuentra el edificio el Soviet Supremo).
Luzhkov. Era y sigue siendo alcalde de Moscú. Se encargó de cortar la luz y el agua a los que resistían dentro del parlamento y de enviar a los antidisturbios a romper huesos de ancianos y mujeres.
Gaydar: Vice-primer ministro. Cabecilla de los escuadrones de la muerte.
Yerin: Ministro del interior. Ejecutor sanguinario.
Grachiov: Ministro de defensa. Dirigía a los tanques encargados de cañonear el parlamento.

Artículos relacionados:
Golpe de Estado en Moscú. Higinio Polo.

11 octubre 2005

La orden era disparar a matar

Rusia: El 3 de octubre de 1993, miles de ciudadanos desarmados salieron a la calle en señal de protesta contra el golpe de estado de Yeltsin La orden era disparar a matar
Stanislav KuprianovSovietskaya Rossia Traducido para Rebelión por Josafat Sánchez Comín Diez largos años han trascurrido desde aquellos acontecimientos, cuando fueron tiroteados los defensores del Soviet Supremo de Rusia; gente civil, pacífica, entre los que se encontraban mujeres y niños. Todo este tiempo, periodistas vendidos y altas personalidades nos han seguido ofreciendo la misma repugnante mentira acerca de esta tragedia. ¿Qué ocurrió en realidad en aquellos terribles días? El 21 de septiembre de 1993, Yeltsin llevó a cabo un golpe de estado. Con el decreto nº 1400 disolvió unilateralmente el Soviet Supremo. En cumplimiento de la constitución y amparándose en la sentencia del Tribunal Constitucional, Yeltsin y los ministros del interior y defensa fueron apartados de sus responsabilidades en virtud de la resolución adoptada por el Soviet Supremo de la Federación Rusa.Sin embargo ellos decidieron mantenerse en el poder recurriendo al terror y al derramamiento de sangre para de un plumazo acabar con la oposición.El equipo de Yeltsin llevaba tiempo preparándose para el golpe. En poco más de año y medio "fabricaron" a más de 500 nuevos oficiales a los que inmediatamente sedujeron con sobornos. Paralelamente destruyeron el mando intermedio en el ejército. A finales de septiembre de aquel año se dieron las circunstancias que estaban esperando: las relaciones con el Soviet Supremo se habían hecho insostenibles. Tenían la excusa para pasar a la acción. El objetivo que perseguía la camarilla de Yeltsin era evidente: continuar con el saqueo de las riquezas de Rusia.Comenzando desde el 24 de septiembre, Yeltsin prácticamente cada noche discutía los planes para ejecutar el asalto del parlamento. La carnicería quedaba en suspenso y se aplazaba a la siguiente noche por circunstancias ajenas a sus deseos. La primera advertencia de que se iba a llevar a cabo el asalto de la "Casa Blanca" (como se conocía popularmente al edificio de Soviet Supremo) en caso de no someterse, fue hecha, mediante rumores, el 24 de septiembre.Aquel mismo día en sesión extraordinaria del Congreso de Diputados Populares, fue adoptada la decisión de convocar elecciones anticipadas conjuntas para renovar la cámara legislativa y elegir presidente, en marzo del 94 como fecha límite.La Casa de los Soviets, se había convertido en aquellos días en símbolo de la resistencia, de lucha contra el régimen antipopular.La Casa de los Soviets fue rodeada con blindados y tanquetas, completando el bloqueo total del Parlamento. Se cortaron todas las comunicaciones, la luz, la calefacción, el agua. Se bloqueó por completo el acceso de gente, vehículos, impidiendo que se les pudiese llevar víveres y medicinas. Se impedía incluso el paso a las ambulancias que pretendían asistir a las personas que requerían hospitalización.El 24 de septiembre se lanzó un ultimátum: antes del 4 de octubre la Casa de los Soviets debería ser desalojada, en caso contrario se tendrían que atener a las consecuencias.El 30 de septiembre, la mayoría de las regiones de la Federación manifestaron su apoyo al Parlamento. Varios Soviets dirigieron a Yeltsin su particular ultimátum, exigiéndole acatar la decisión de convocar elecciones.Yeltsin se declaró contrario a la idea de adelantar elecciones. El entonces Primer Ministro, Chernomuirdin, también respondió con una negativa a la exigencia de una resolución práctica, declarando que ya habían tomado "otra decisión".La decisión de tomar al asalto con uso de la fuerza militar el parlamento, antes del 4 de octubre, fue adoptada entre el 29 y el 30 de septiembre. La planificación del asesinato en masa se hacía de manera abierta.El 1 de octubre Poltoranin enviaba una carta a las redacciones de los principales medios escritos con la recomendación de mostrarse indulgentes y comprensivos ante las medidas que el presidente iba a adoptar el 4 de octubre, y abstenerse de "dramatizar las consecuencias que podría acarrear".A lo largo del día 3 de octubre, en todos los hospitales de Moscú, por mandato de la Dirección General del Ministerio del Interior, y la Dirección de Salud de Moscú, se recibieron telefonogramas advirtiendo de la inminente llegada de heridos.Entre el 21 de septiembre y el 3 de octubre los multitudinarios piquetes, barricadas y mítines fueron disueltos por los antidisturbios, a porrazos, con agua caliente a presión mezclada con arena, con bolas de goma.El 3 de octubre, miles de ciudadanos desarmados salieron en señal de protesta contra la acción ilegal del gobierno, hacia la Plaza Octubre de Moscú, para posteriormente dirigirse, como una columna compacta, hacia la "Casa Blanca". Rompiendo los cordones policiales, abrieron brecha en el bloqueo del parlamento. Este fue el momento en que se recurrió a las armas para aplastar el levantamiento. A las 16:00 h. Yeltsin firmó el Decreto nº 1575 por el que se liberaba al ejército de toda responsabilidad criminal frente al la violación de la legalidad, mientras el ministro de defensa Grachiov daba la orden al destacamento militar de unirse a las fuerzas del Ministerio del Interior.Un testigo y participante de los acontecimientos, el diputado popular I.I. Andropov, nos relata así lo sucedido: "… Cuando llegaron los oficiales de los cuerpos de operaciones especiales "Alfa", nos dijeron: "Tenemos orden de dispara a matar". No querían acatar la orden e intentaron convencernos de que nos entregásemos.Cuando preguntaron a Yeltsin: ¿Qué hacer con los que quedan vivos? Respondió "Haced con ellos picadillo". Andropov sigue escribiendo: Los alrededores de la Casa Blanca fueron sembrados con francotiradores, traídos desde Chipre. Les recibió el Sr. Korzhakov, responsable de la seguridad del Presidente, el mismo recibió para ellos fusiles de precisión. ("Apocalipsis en Moscú". M. 1996. Pág. 29-30) Junto al edificio central de la televisión, bajo la Torre Ostankino, el 3 de octubre, los allí reunidos exigieron que se permitiese salir al aire a los representantes del Parlamento.Los primeros disparos en Ostankino fueron hechos por miembros de los "Spetsnaz" (cuerpos de élite) sin advertencia previa. Desde los dos edificios de la televisión comenzaron a disparar a la gente que se encontraba en la calle Koroliov.El asalto a cañonazos del Parlamento, comenzó el 4 de octubre. En las primeras ráfagas fueron abatidos alrededor de 40 civiles desarmados. Según datos de Rutskoy (nota de la traducción. Rutskoy era el vicepresidente y uno de los líderes de la resistencia en el parlamento junto a Khasbulatov, presidente de la cámara) en la Casa de los Soviets en el momento del ataque se encontraban hasta 10.000 personas, incluyendo mujeres y niños.Los cuerpos especiales "Alfa" se negaron a participar en el asalto, ofreciéndose a garantizar el desalojo de la gente, del Soviet Supremo".Uno de los oficiales fue abatido de un tiro en la espalda por un francotirador. Muchos ahora se dan cuenta de los resultados de lo que fuera la primera prueba de las promesas preelectorales, la que ha venido a demostrar, el peligro que supone creer en demagogos sin escrúpulos, y entregar los destinos del país en manos sucias. Ante nuestros ojos en septiembre, octubre del 93, cerca de un centenar de diputados "demócratas" fueron directamente "comprados" por Yeltsin, a cambio de apartamentos, cargos de responsabilidad y millones en sobornos.El régimen gobernante tomó un curso abiertamente encaminado a arruinar el país y venderlo a precio de saldo a Occidente. En vano algunos políticos todavía mantienen la esperanza de que el régimen tarde o temprano será menos dependiente de sus amos protectores occidentales, y comenzará a defender los intereses del pueblo ruso.Debemos comprender de una vez por todas, que el "civilizado mundo occidental" nunca estuvo ni estará interesado en que Rusia alcance siquiera un nivel de relativo bienestar.Nuestro pueblo fue tiroteado en octubre de 1993, precisamente con el beneplácito del "Mundo civilizado", dado que su bonanza económica depende de la incapacidad de los países del tercer mundo, y actualmente de Rusia, de hacer uso de sus recursos.El poder actual se asienta sobre la sangre del pueblo ruso. Putin como sucesor de Yeltsin, no es sino un digno continuador de su obra.

* Secretario del PCFR de la región de Tula

Socialismo Tropical


Un patio trasero contestón

Que José Miguel Insulza sea el próximo secretario general de la Organización de Estados Americanos (OEA) bien puede interpretarse como otra derrota para Estados Unidos -después de la necedad de insistir con Flores- y una humillación para México, porque la decisión de "bajar" la candidatura de Ernesto Debrez la tomó en Santiago doña Condoleezza, en cuanto se supo por quién votaría Panamá. La decisión se produjo varias horas antes de la reunión prevista (y al final no realizada) entre Insulza y Debrez, en el Hotel Hyatt de la capital chilena.
El voto de Panamá por Insulza llegó poco después del de Paraguay, quien había votado cinco veces consecutivas por el mexicano. Estados Unidos preveía cuestionar -junto con sus aliados de siempre- en la OEA el voto de Ecuador. Sin Ecuador ni Panamá, el partido estaba empatado en 17. Ante la derrota en la votación, Condoleezza decidió bajar a Derbez y evitar la humillación de una derrota con controversia (por Ecuador). La canciller colombiana llevó la voz cantante: "la OEA se fortaleció en el consenso".
La breve visita de Rice y la crisis en el ejército develada por el retiro de cuatro generales por oponerse a un plan para crear comandos conjuntos en Colombia, calentaron el ambiente político en Colombia. El espaldarazo a la política del presidente Álvaro Uribe, demuestra que Bogotá es hoy el principal aliado de Washington en la región.
La visitante no desaprovechó la oportunidad para arremeter contra el gobierno venezolano y apuntó "es bien sabido que tenemos inquietudes sobre las actividades del gobierno venezolano en esta región, que pueden ser actividades desestabilizadoras, y las actividades venezolanas internamente, que incitan dudas sobre su democracia". Ante su sorpresa, la canciller colombiana, Carolina Barco, aseguró que Venezuela es una nación soberana que puede tomar sus propias decisiones para su legítima defensa y necesidades internas.
Barco agregó que la compra de armas que adelanta Venezuela es, como lo ha expresado el Presidente Hugo Chávez, para reponer las que tiene, fortalecer la situación en la frontera y luchar contra la droga. Y señaló que para Colombia es muy importante poder seguir avanzando con Venezuela en una cooperación y en una lucha contra las drogas.
A Rice no le fue bien en el resto de su gira. Es más, en Santiago ni siquiera logró disparar su artillería preparada contra Chávez-Venezuela, mientras Lagos tuvo una actitud muy independiente: "Uno, en Venezuela existe un gobierno que fue legítimamente elegido; dos, la oposición tiene que estar a la altura para cumplir su rol adecuadamente; y tres, hay un conjunto de elementos que me fueron planteados por la oposición que ameritan una conversación en profundidad y así se lo planteé al Presidente Chávez. Con Brasil y otros países estamos trabajando por tener una política adecuada hacia Venezuela para no exacerbar los ánimos, pero también creo que a veces es bueno bajar un poquito el nivel de la retórica que hay respecto a Venezuela".
Ernesto Carmona nos recuerda que en la retórica contra Venezuela participa activamente en Chile el diario La Tercera, socio del duopolio que con El Mercurio controla la prensa escrita chilena. El dueño de La Tercera, Alvaro Saieh, también tiene presencia en Venezuela a través de su banco CorpBanca, acusado de usura y estafa por el Ministerio Público, en relación con el otorgamiento de créditos indexados. Precisamente fue uno de esos "periodistas" de La Tercera quien llegó al canciller venezolano con la pregunta que le habían pautado sus jefes: "¿No cree usted que el apoyo de Venezuela ha perjudicado la candidatura de Insulza?". "La verdad es que eso debiera preguntárselo al doctor. Insulza, porque fue Chile quien nos pidió el apoyo", fue la caballerosa réplica de Alí Rodríguez Araque.
Contrabloqueo
En La Habana, Chávez señaló que la Alternativa Bolivariana para las Américas (ALBA) representa una propuesta integradora y liberadora para cortar las cadenas del subdesarrollo, de la dependencia y del coloniaje, la cual comienza con relaciones bilaterales entre nuestros pueblos. Chávez destacó varios componentes del Alba: el ideológico, alimentado de las raíces de los pueblos; el político, representado en una democracia revolucionaria, protagónica, participativa; el económico, tangible en relaciones y alianzas estratégicas con naciones hermanas; y el social, expresado en los planes masivos de alfabetización y las misiones educativas y de salud puestas en marcha en el territorio venezolano.
El Presidente firmó "apenas" 49 acuerdos en La Habana, que "representan el fortalecimiento del ALBA como un mecanismo de integración para la vida, no para el coloniaje y la muerte".
Indicó, asimismo, que esta propuesta va de la mano con el socialismo del siglo XXI, adecuado a las realidades de los países de América. "No se trata de un invento de individuos o de pensadores, sino de todo un pueblo que se levanta para ser libre".
Petróleos de Venezuela abrió oficina en La Habana desde donde irradiará hacia América Central y el Caribe y estudiará reabrir una refinería en la isla. Empresas venezolanos vendieron mercancías por 412 millones de dólares, con créditos de los que se encargará el banco Industrial de Venezuela, el primer banco extranjero que abre oficinas en Cuba. "Por lo visto, a Washington le va a hacer falta pensar en algo más imaginativo que el bloqueo como política frente a Cuba", señaló el conservador diario colombiano El Tiempo.
Lo que pasó el 1 de mayo en Caracas tiene varias lecturas: una, el triste final de la burocracia sindical; dos, el resurgimiento de un nuevo gremialismo, aún incipiente; tres, la reafirmación de Chávez en el sentido de recorrer el camino del socialismo, senda en la que viene insistiendo desde su participación en el Foro Social Mundial de Porto Alegre.
“No es invencible el gigante imperialista, nos hemos topado con él y sabemos cómo derrotarlo. Moralmente están aniquilados y esa es la primera y más grande victoria de un pueblo, la victoria moral”, dijo desde las esquina de Carmelitas. Más allá de estas palabras, muchos siguen preocupados con las eventuales reacciones del imperio, tras sus recientes traspiés en su patio trasero.
Chávez fue claro al insistir en la construcción de una nueva economía basada en el socialismo, “la cual no puede estar impulsada por el ánimo mercantilista”, sino que está obligada a ser eficiente no solo en lo productivo sino en la forma de gestionar, de crear, de relacionarse con los trabajadores, Y brindó como ejemplos tangibles de este nuevo concepto económico que se enmarca en el camino al socialismo, a las cooperativas y las fábricas papelera y de válvulas que pasaron a manos de los trabajadores. Reiteró que dentro del capitalismo no se pueden lograr las metas trazadas en la Constitución Bolivariana: “marchemos por la vía del socialismo, un socialismo para el siglo XXI, que tenemos que construir”.
Y sin referirse a nadie dejó en claro que “no pretendemos seguir con la perversión de copiar el modelo de desarrollo de los países del norte, industrializados, capitalistas. Hacia allá no vamos, sino hacia una sociedad digna, que nos incluya a todos, sin miseria ni excluidos y donde todos vivamos dignamente”.
Pero también debió hablar de las peleas domésticas dentro del bolivarianismo, obvió referirse a liderazgos impuestos que cada vez reciben mayor rechazo del pueblo, y dejó la sensación de que hay problemas de comprensión en la dirigencia: No todos los altos funcionarios parecen comprender las palabras de Chávez (quizá algunos de ellos ni siquiera lo escuchan), la línea presidencial.
Cuando hablamos de línea no solo estamos hablando de política, sino esencialmente de ética, de moral. No se trata de cambiar para seguir siendo o haciendo lo mismo. El cambio debe ser cultural y los principales actores de ese cambio debieran ser los dirigentes, muchos de ellos olvidados de la necesidad de crear, de inventar esta revolución, y mucho más propensos a “comprar” proyectos e ideas al mejor estilo del ta’ barato.
Lo revolucionario es combatir la corrupción, la ineficiencia, la ineficacia y la incompetencia; no callarse con la excusa de que se la está defendiendo. A veces se hace difícil hablar, escribir, sobre lo que sucede. Es difícil explicar una revolución sin revolución, militares hombro con hombro con el pueblo, grandes mayorías incorporadas a la agenda política y social, la decisión del gobierno de avanzar en el empoderamiento de los pobres. Muchos prefieren ver en el realismo mágico de este trópico la explicación de este inédito proceso de cambios estructurales en paz y democracia.
Y, a veces, uno echa mano de ese argumento, también, para explicar medidas y leyes neoliberales o desarrollistas, sancionadas durante este mismo gobierno.Y en este realismo mágico a pocos va a sorprender si el Estado le regala 800 o mil millones de bolívares al Ateneo de Caracas para que organice un elitesco Festival Internacional de Teatro, desde donde pueda atacar, impunemente, al mismo proceso. Para crear el hombre nuevo, el ciudadano nuevo, se deben impulsar cambios culturales. La vía al socialismo es el camino del hombre nuevo, digno, solidario, ético, moral.n

Aram AharonianPeriodista, director del mensual latinoamericano Question y de la agencia Alia2

06 octubre 2005

El impacto de la URSS en las luchas de liberación nacional



Cuando la Unión Soviética nació en 1917, la mayor parte del mundo estaba colonizada por los EU, Gran Bretaña, Francia, Holanda, Bélgica, España, etc. Pero la existencia de un gran Estado socialista cambió la relación de fuerzas en el mundo. Esto pasó en gran parte porque la revolución bolchevique, como rival social y económico del imperialismo occidental, brindó el espacio para que esos países ganaran la independencia.

En el Congreso de Bakú de 1918, organizado por los líderes de la revolución rusa, Lenin renunció a todos los tratados imperialistas y llamó a la liberación de las colonias.

Los bolcheviques apoyaron incondicionalmente el derecho de todas las naciones a la independencia. aun cuando no estuvieron en capacidad de brindar ayuda material sino mucho después. La línea política sobre el derecho a la autodeterminación, seguida por el gobierno soviético y la Internacional Comunista tuvo un impacto tremendo sobre los países oprimidos.

Después de eso, el pueblo de Iraq se alzó contra los británicos. Hubo levantamientos anticoloniales en todo el mundo, incluyendo Corea en 1919.

Esas luchas estuvieron inspiradas por la existencia de un nuevo Estado contrario al imperialismo y al colonialismo.

Los soviets, o concejos obreros, se formaron en Cuba en esa época y se crearon partidos comunistas en todos los países oprimidos: en Sudáfrica, India, Indochina ocupada por los franceses, Indonesia dominada por los holandeses, Sudán, Iraq, etc. En el primer congreso de la Internacional Comunista, se adoptó la consigna: "Trabajadores y pueblos oprimidos del mundo, uníos".

Tras la Segunda Guerra Mundial, la Unión Soviética se volvió mucho más fuerte y pudo brindar más ayuda a los movimientos revolucionarios del sureste asiático y Corea. El surgimiento del país como potencia militar evitó que los EU y otros imperialistas dominaran el mundo. El temor al comunismo estuvo, de hecho, detrás de algunas medidas de descolonialización tomadas por ellos. Los imperialistas se sentían presionados a permitir la independencia de las naciones africanas debido a las luchas anticoloniales, pero tratarían de reemplazar el colonialismo con el neocolonialismo.

Cuando aparecieron los primeros regímenes postcoloniales en África, el Medio Oriente y Asia, la Unión Soviética les dió importante ayuda militar y apoyo material incluso a regímenes burgueses como el de Nasser en Egipto, y en Ghana, donde Nkrumah se hizo comunista pero el Estado no.

Esto permitió que esos países llevaran a cabo algunas políticas de desarrollo independientes, que no hubieran sido posibles dentro del mercado capitalista mundial. Así fue en países socialistas como Corea del Norte, Vietnam del Norte y Cuba en los años 60, pero también en regímenes democráticos burgueses como Egipto e India, Ghana y el Congo, todos los cuales habían ganado una independencia formal frente al imperialismo.

Por primera vez pudieron comerciar en términos más equitativos debido a la naturaleza socialista de la economía soviética sin estar sujetos a los ciclos de las crisis del sistema capitalista.

El imperialismo y el capital monopolista impide incluso el desarrollo capitalista de los países oprimidos, pero la existencia de la Unión Soviética, Europa Oriental y China le dio más espacio a esos países para desarrollarse.

La Unión Soviética, por ejemplo, construyó la primera planta de acero en la India, que fue de propiedad del gobierno indio. Allí incluso se desarrolló una fuerte clase capitalista basada en la relación de la India con la URSS. No tenían que pedir limosnas al Fondo Monetario Internacional.

La Unión Soviética también dio ayuda militar. Cuando la Gran Bretaña, Francia e Israel invadieron Egipto en 1956, los soviéticos ayudaron a la nación agredida. Incluso enviaron tropas a Iraq a defender la revolución de Kassem después de que EU amenazó con una invasión contrarrevolucionaria. Libia, Iraq, Siria y Ghana también recibieron importante asistencia militar. Cuba pudo sobrevivir gracias a su relación militar y económica con la URSS. La ayuda militar soviética tuvo su mayor impacto en relación con las luchas de liberación nacional en Cuba, Vietnam, Corea, Angola y Namibia.

Algunos han criticado a la Unión Soviética por apoyar gobiernos capitalistas en países oprimidos en vez de trabajar con las fuerzas revolucionarias. Pero el punto más importante es que la URSS no operaba con criterio imperialista. La Unión Soviética y el campo socialista no tenían interés en impedir el desarrollo de ninguna parte dle mundo. Les interesaba promover el crecimiento de las fuerzas productivas en todas partes. Los capitalistas de EU, Gran Bretaña y Francia se oponían a esto porque no desean que existan competidores.

Patricio Lumumba del Congo fue asesinado porque EU alegaba que él quería trabajar con la Unión Soviética. Lumumba básicamenta había pedido asistencia económica de ese país. En 1962 se fundó en Moscú la Universidad Patricio Lumumba para estudiantes del llamado Tercer Mundo. A millones de estudiantes se les dio educación gratuita en ingeniería, agricultura y otras disciplinas.

Esto no era solamente altruismo de la dirección soviética, pues, incluso en los últimos años, el desarrollo de las fuerzas productivas en todo el mundo era su interés material.

El colapso de la Unión Soviética tuvo un impacto económico devastador en los países que habáin recibido su ayuda y asistencia.

Para Cuba esto significó un periodo especial de austeridad. Vietnam fue obligado a apoyarse en el capital occidental. Para la India esto significó la apertura a las medidas del FMI y la Organización Mundial del Comercio:
privatización de las industrias del Estado, reducción de plantas laborales, recorte a los beneficios sociales, disminución de los subsidios, etc.

En Centroamérica el movimiento armado de liberación se vio obligado a pactar con la oligarquía y el imperialismo.

Unos 90 países han sido obligados a aceptar programas de ajuste estructural en los últimos 10 años por las fuerzas de la globalización capitalista. Como resultado, ha habido un impresionante aumento de la pobreza, especialmente en África y Asia.
Pat Chin

La URSS y los paises arabes




Guerra Fría y el Tercer Mundo
El llamado Tercer Mundo y en especial los países postcoloniales de Asia y África constituyo uno de los mas importantes escenarios de competencia de los bloques contrapuestos durante la Guerra Fría Mientras la contención mutua nuclear hacia imposible un choque directo entre las dos superpotencias de la época, los EE.UU. y la URSS, y a su vez, la alienación de los Estados Europeos y, en grado algo menor, Americanos, estaba definida por los acuerdos de finalización de la Segunda Guerra Mundial y aceptaciones implícitas en el seno de las Naciones Unidas, los amplios territorios postcoloniales presentaban un campo de competencia de los bloques y modelos socio-politicos opuestos, de excelencia.
Dentro de este gran grupo de países independientes jóvenes (pero basados en culturas y civilizaciones antiguas), la región del Medio Oriente y muy en especial, los países árabes de la región, centraban en si los mayores esfuerzos de ambos bloques. Si bien en otros trabajos hemos postulado que la importancia de América Latina para la política exterior soviética en aquellos años era muy relativa [1] , podemos afirmar ahora que, al contrario, el Medio Oriente constituía la prioridad numero uno en su política en el Tercer Mundo.
El mismo interés prioritario por la región han mostrado (y siguen mostrando hasta el día de hoy) los Estados Unidos y sus aliados.
Las razones del protagonismo de la región en la política mundial de la segunda mitad del siglo XX y de comienzos del presente siglo hay que buscarlos en primer lugar en las riquezas petroleras de la región (mayores en el mundo), así como en su importancia geoestrategica en el cruce de caminos entre Europa, Asia y África, y, en el caso de la URSS, en la cercanía a sus fronteras, mientras que en el caso de las potencias occidentales, el duelo y temor por las perdidas de sus ex colonias.
Con todo, en esta región se cumplieron con cabalidad las normas implícitas de comportamiento de las superpotencias. Se priorizó la acción a través de sus aliados locales y se cuido por evitar el enfrentamiento directo de los efectivos militares de ambos bloques, incluso en el caso de su presencia en calidad de asesores y afines.
Dentro de la lógica de suma cero que consideraba que la ganancia de uno de los bloques siempre era la perdida de otro, se busco maximizar las adhesiones de nuevos aliados (mas por el deseo de quitarle aliados al otro), sin reparar tanto en la capacidad de mantener nuevas alianzas, como en la real importancia de la nueva adquisición, y menos en la adhesión real a los principios ideológicos de cada unos de los bloques.
Para los países de la región esta política tuvo efectos tanto negativos, como positivos. Lo negativo fue la escalada de los conflictos locales, su adscripción necesaria al conflicto global, la carrera armamentista en la región basada en suministros generosos de los aliados grandes, la militarización (aun mayor que la determinada por los antecedentes historico-culturales) de estos países Lo positivo estaba en la capacidad de maniobra que la competencia de dos superpotencias dejaba a los países chicos, situación desaparecida en el actual mundo monopolar.
En este articulo nos concentraremos en la política de la URSS en el Medio Oriente durante la Guerra Fría La reflexión acerca de este tema nos ayuda tanto, comprender mejor la actual dinámica política de esta región, como situar en el contexto comparativo la política soviética hacia América Latina en el mismo periodo.
Política rusa y soviética en el Medio Oriente previa a la Guerra Fría
El imperio ruso había buscado una presencia en la región a través de la Misión Cristiana ortodoxa en la Tierra Santa, así como tratando aparecer, siguiendo el modelo balcánico, como protector de los pueblos cristianos del Imperio Turco, en este caso, en particular, de los armenios. La búsqueda de relaciones privilegiadas con Persia (uno de pocos mercados externos de la industria rusa anterior a 1917) también formaba parte de esta política Recordemos que la pretensión de controlar la Tierra Santa El Santo Sepulcro fue uno de los motivos anunciados para el ingreso del Imperio Ruso a la Primera Guerra Mundial.
Después de la Revolución, la Rusia Soviética y a partir de 1922 la URSS, tiene presentes en la región las dos dimensiones de su política exterior. Por un lado, tras el fracaso de las revoluciones europeas en 1918-1920, la Internacional Comunista apuesta al despertar de Asia, apoyando la creación de los Partidos Comunistas en la región Por otro lado, aspira a una coexistencia pacifica en sus fronteras meridionales, privilegiando las relaciones con la Turquía de Ataturk. Al parecer, la importancia de estas relaciones motivaron a la URSS cambiar su posición inicial de apoyo al movimiento kurdo por el desconocimiento del mismo.
Durante la Segunda Guerra Mundial, con la activación de los proyectos de la creación del Estado de Israel, Stalin les presta un entusiasta apoyo, esperando llegar a controlar políticamente ese Estado. Tales expectativas se basaban en la apreciación de los orígenes rusos y euro-orientales de los liderazgos sionistas, así como de la vinculación inicial de ese movimiento con los movimientos socialistas en Rusia zarista. Cabe recordar que fue la insistencia soviética en el Consejo de Seguridad el año 1947 la que aseguro la materialización del proyecto del Estado de Israel.
Numerosas entidades judías creadas con anticipación en la URSS estaban llamadas a convertirse en instituciones publicas del nuevo estado. Mientras las expectativas de controlar el gobierno de este estaban vivas, el tema de las consecuencias que la creación de un estado judío en la Tierra Santa tendría para la población árabe de la zona, estaba absolutamente ausente en la política exterior soviética
El fracaso de los planes de Stalin y el alineamiento firme del estado de Israel con los Estados Unidos en la incipiente Guerra Fría significo a la vez el fracaso de una de las estrategias soviéticas de asegurar la presencia del país en la región estratégica del Medio Oriente.
Por algunos años, la URSS queda sin una estrategia explícita en la región, si bien el apoyo a los partidos comunistas de la zona continua y el tema palestino por primera vez aparece en el discurso de la política exterior y de la propaganda soviética
Inicio de la cooperación soviético-árabe. Naser. Relaciones con Egipto.
El inicio real de la cooperación entre la URSS y los países árabes, un salto cualitativo en la política soviética en la región se sitúa en el año 1956, cuando la Unión Soviética se pronuncia en defensa de Egipto, agredido por las fuerzas conjuntas de Gran Bretaña, Francia e Israel, le ofrece ayuda política, militar y económica a Egipto, la cual es aceptada.
Este encuentro entre la URSS y los líderes nacionalistas árabes, en primer lugar, Gamal Abdel Naser, si hizo posible, entre otras razones, gracias a los cambios que en la década jruschoviana (1954-1964) estaban ocurriendo en la URSS. Junto con la primera desestalinización, proclamación de la posibilidad de revolución por vía pacifica, este periodo significo la revisión de la percepción soviética de los líderes y procesos nacionalistas en el tercer mundo.
Si en los últimos años de Stalin, la postura soviética se apoyaba en los prácticamente inexistentes grupos comunistas en esos países y junto con ellos tildaba a los líderes nacionalistas de traidores y agentes del imperialismo (todo eso porque no realizaban revoluciones socialistas en sus países), en los años de Jruschov esta situación cambia.
La URSS de ahí en adelante se orienta en la región a los regímenes nacionalistas, privilegiando su disposición de cooperar con la URSS y oponerse a la presencia occidental en la zona. Esta política que corresponde a uno de las primeras actuaciones de la URSS en cuanto superpotencia mundial, tuvo un especial éxito en el periodo entre 1956 y fines de la década de los sesenta.
Se basaba en el compartido pathos anticolonial (todavía muy vivo en la región en esos años), en las simpatías de los liderazgos independientes de la región hacia el modelo soviético en cuanto desarrollo alternativo independiente y exitoso, en los proyectos de cooperación económica (su mayor ejemplo es la represa de Aswan en Egipto) y creciente cooperación militar.
Durante esta etapa el principal socio de la URSS en la región es Egipto, cuyo Presidente Naser será uno de dos líderes extranjeros condecorados por Jruschov con la estrella de Héroe de la Unión Soviética Es Naser quien presenta a la dirección soviética al líder de Argelia independiente Ben Bela, es el quien origina el primer encuentro de los soviéticos con Arafat, trayendo a este ultimo incógnito en su comitiva a la URSS durante uno de sus viajes, es el quien contacta a los soviéticos con el líder libio Kaddafi.
Entre las variables externas que influían considerablemente los avances y retrocesos de la política soviética en el Medio Oriente, hay que nombrar en primer lugar la dinámica del conflicto árabe-israelí , así como de las relaciones entre el Occidente y los países árabes. De hecho, la URSS irrumpe en la región como consecuencia de la agresión anglo-franco-israelí contra Egipto, mientras que el comienzo de la paulatina caída de la influencia soviética en la región comienza con el viraje de Sadat hacia una solución política del conflicto patrocinada por los EE.UU.
El viraje de Sadat fue catalogado en la URSS como traición, coincidiendo en esta apreciación con los elementos mas radicalizados del mundo árabe. Los motivos, sin embargo, eran diferentes. Para la URSS la traición no estaba en el mismo hecho de una solución política y negociada del conflicto por parte de Egipto (la postura soviética también suponía una solución política del conflicto), sino en la exclusión de la URSS del mecanismo de su elaboración. En otras palabras, el acuerdo fue percibido como un intento de expulsar a la URSS del escenario político del Medio Oriente y en el cambio de bando (dentro de la contraposición global) de un antiguo aliado.
Con el enfriamiento de las relaciones sovietico-egipcias bajo el mandato de Sadat (en 1974 Sadat solicito retirar de Egipto a los asesores militares soviéticos que ese año constituían 20.000 personas), Siria se convierte en el socio principal de la URSS en la región Dada la posición mas radicalizada de Siria respecto del conflicto árabe-israelí , la URSS se ve asociada también con las posturas mas radicales frente a este, no obstante los esfuerzos de los funcionarios soviéticos especializados en el área de moderar el discurso y la acción de su nuevo aliado principal.
Respecto de las relaciones soviéticas con Egipto, después del cuasi congelamiento en la era de Sadat, estas se recuperan con el actual presidente Hosni Mubarak, sin volver a alcanzar jamas el nivel de relaciones de la era Naser.
Relaciones con Siria
El posicionamiento de Siria, como principal socio soviético en la región en la primera mitad de los setenta, tenia como antecedentes el inicio de cooperación en los años cincuenta y su ampliación en la siguiente década A partir de 1967 se establecen vínculos a nivel de partidos entre el BAAS y el PCUS. Si bien el golpe de estado en Damasco en 1970 que llevo al poder a Hafez Asad fue percibido inicialmente en Moscú con cautela y preocupación, pero estas fueron rápidamente disipadas. Durante la visita a la URSS del primer ministro sirio Yusef Zuein en febrero de 1971 se llego al acuerdo, entre otras cosas, para la formación de cuadros políticos, técnicos y limitares sirios en la URSS. Así, hasta el año 1992 en distintos niveles del sistema educativo soviético fueron titulados 40 mil ciudadanos sirios. Muchos de ellos hasta el día de hoy ocupan puestos claves en el partido gobernante y en el estado. Así, de los ocho miembros de la dirección regional BAAS-Siria, cuatro hablan ruso. La presencia de las personas formadas en la URSS es especialmente relevante en las Fuerzas Armadas de Siria.
También, a la imagen y semejanza del modelo soviético, en Damasco fue creado a principios de los setenta un Instituto de Ciencias Sociales (de la misma manera se llamaba la escuela superior de cuadros partidistas en Moscú). Parte de sus programas fue formada con la experiencia soviética y el marxismo-leninismo era parte obligatoria del programa. En todo caso se entregaba con un enfoque critico Baasista: BAAS iría por un camino distinto, tomando en consideración los errores del PCUS.
El radicalismo de la posición siria en el conflicto palestino-israelí no necesariamente era compartido por los soviéticos, no obstante el liderazgo soviético no la criticaba en publico y por lo general dejaba pasar. Guardando las distancias se puede comparar este tipo de relaciones con aquellas que mantenían la URSS y Cuba respecto de la situación latinoamericana (y en menor grado africana), no se compartía, pero tampoco se impedía.
Siria apoyaba a la URSS en todos los temas de la contraposición internacional bipolar, estaba decididamente a favor de la cooperación económica bilateral (la primera etapa del nudo hidroenergetico de Evfrat fue concluida en 1973), y especialmente interesada en la cooperación militar (exigiendo equilibrio de armamento con Israel), pero en temas de políticas en el mundo árabe. las posturas podían ser divergentes.
Así, la URSS no compartía la introducción de la tropas sirias a Líbano en 1976, paso, sobre el cual los soviéticos no fueron consultados ni informados. En general, la visión siria sobre el Líbano (estado artificial, parte de Gran Siria), ni sus contactos con Hezbollah en los ochenta, no podían ser compartidos en Moscú Si bien la enemistad siria hacia Irak era interpretada en la URSS como expresión de contradicciones personales y nacionalistas que hacían daño a la causa árabe. común, el nivel de cercanía entre Siria y la URSS a la vez disminuía las posibilidades de la política soviética en Irak. En cambio, las reservas de la dirección Siria frente a Arafat, no impidieron fortalecimiento de los vínculos entre el PCUS y la OLP.
Relaciones con los palestinos.
El primer contacto político de la dirección soviética con los palestinos ocurre en 1968, gracias a Naser, quien llevo a Arafat incógnito a Moscú dentro de su comitiva. Las relaciones con la OLP durante mucho tiempo eran llevadas a nivel de relaciones interpartidistas, a nivel del Departamento Internacional del CC del PCUS. Solo en los ochenta, el Ministerio de Relaciones Exteriores se incorporo a estas, en vista de la presencia de las organizaciones palestinas en las conferencias internacionales sobre el Medio Oriente.
Las relaciones del PCUS con la OLP incluían las con el FATAH, Frente Popular de Liberación de Palestina y Frente Democrático de Liberación de Palestina. Si bien la aspiración de ayudar a los palestinos obtener un estado propio podía ser profundamente sincera, el eje de la política soviética en este tema estaba en el deseo de controlar la carta palestina en las luchas políticas internacionales en torno al proceso de paz.
Esto explica los objetivos que se planteaba el Departamento Internacional del PCUS en sus relaciones con la OLP, tal como los señala en sus memorias ex Vicedirector del Departamento Internacional del CC del PCUS, Karen Brutenz:
1) Contribuir al fortalecimiento de la OLP en torno a una plataforma constructiva que aseguraría la satisfacción de los derechos de los palestinos.
2) Fortalecer nuestra influencia sobre la organización.
3) Influir con efecto de moderación sobre la posiciones de los palestinos, persiguiendo el reconocimiento sobre la base de la regulación de la crisis de Medio Oriente del derecho de Israel a existir, así como la exclusión del terrorismo y de la táctica de la lucha armada.
4) contribuir a la autonomía del movimiento palestino frente a los pretendientes árabes. de tutelarlo.
5) Contribuir a elevar el prestigio internacional de la OLP.
La primera visita oficial de Arafat a la URSS se realizo en febrero de 1970. En los viajes siguientes por lo general, era recibido en el nivel mas alto, por Brezhnev y/o miembros del Politburo soviético Hacia los mediados de los setenta, la OLP dentro de las políticas soviéticas adquirió el estatus de partido hermano, similar al que poesía los partidos comunistas. Esto significaba, entre otras cosas, acceso eventual a la ayuda económica interpartidista (a la cual, al parecer, la OLP no había recurrido, tal vez, prefiriendo otras fuentes de financiamiento, menos comprometedores), así como prohibición para los organismos de la inteligencia soviética de trabajar al interior (es decir, infiltrar o contratar agentes e informantes) del partido u organización. que poseía ese estatus.
La cooperación militar soviética con las organizaciones palestinas incluso se adelanto a las relaciones políticas, pues hubo palestinos que se preparaban con la ayuda de los instructores soviéticos en los campamentos militares egipcios y sirios vistiendo uniforme de ejércitos de esos países Los encargados soviéticos estaban al tanto de esta situación, pero simulaban el desconocimiento. En cuanto a la preparación militar de palestinos en la URSS, era relativamente reducida: unas decenas de personas al año, parte de los cuales se especializaba en operaciones de desestabilización y otros en prestar servicios de seguridad a los dirigentes de la OLP.
La URSS no vendía armas directamente a la OLP. Los destinatarios oficiales eran las Fuerzas Armadas de Egipto y/o Siria. Pero de allí una parte iba a los palestinos, lo que oficialmente no era reconocida por los soviéticos, pero sabido por los funcionarios que se ocupaban de las relaciones con la región
Según recuerdan estos funcionarios, el discurso de Moscú en las relaciones con las organizaciones palestinas desde un principio estaba orientado a moderar sus posiciones y acercarlas al mayor realismo. Así, la URSS declaro su desacuerdo con los tres no, proclamados pos las organizaciones palestinas en Hattum en 1967 (que eran: no a Israel, no a la ocupación, no a la paz), insistiendo que estos llevaban a las organizaciones palestinas a un callejón sin salida. De la misma manera, la URSS se negó a mantener relaciones con el llamado Frente de Rechazo, aunque varias organizaciones palestinas de izquierda formaban parte de el y su peso dentro de la OLP era considerable. A partir de ahí, el PCUS bajo fuertemente el nivel de relaciones con el Frente Popular de Liberación de Palestina (aunque no las elimino totalmente).
En septiembre de 1970, la URSS condeno públicamente las acciones terroristas de ciertas estructuras palestinas, lo que tuvo efecto de presión sobre Arafat. Respecto de varias de tales acciones, incluyendo algunas con gran repercusión, los veteranos de la diplomacia soviética plantean sus sospechas de que se trataba de productos de la infiltración de los servicios secretos del occidente.
De la misma manera, los dirigentes soviéticos en sus contactos con los líderes de la OLP, se pronunciaban en contra de la lucha armada en la Ribera Occidental y en Gaza, argumentando que tales acciones en vez de facilitar, compilarían la búsqueda de compromiso y de solución negociada del conflicto, a la vez que debilitaría las posiciones de líderes mas moderados de la OLP a favor de los mas radicalizados.
Cooperación económica y militar
La cooperación industrial, económica y militar durante todo el periodo fue uno de los elementos claves en las relaciones entre la URSS y el mundo árabe. De hecho, a los países árabes. les correspondía dos tercios de todo el comercio soviético con el tercer mundo y un porcentaje aun mayor de las exportaciones industriales soviéticas
En el campo militar, con el apoyo de sus aliados en la región, la URSS pudo impedir la instalación de varias bases militares norteamericanas cerca de sus fronteras meridionales, y a su vez, consiguió bases navales en el Mediterráneo para contraponer el peso de la Sexta Flota de EE.UU. Las bases soviéticas se encontraban casi por todo el perímetro del mundo árabe.: Argelia, Trípoli, Latakia, Aden, Tunez y Alejandria (esta hasta 1974). La presencia de los azores y especialistas militares soviéticos en las guerras arabe-israelies en 1967 y 1973, se dio un impulso importante al desarrollo armamentista soviético
La cooperación militar se convirtió en importante palanca política en las relaciones de la URSS con muchos países árabes. en los `70. Un estimulo constante a esa linea de cooperación fue el fortalecimiento de los vínculos militares entre EE.UU. e Israel. Los suministros de armamento que inicialmente se inscribían dentro de la ayuda a los países de la región, se convertían en un atractivo negocio armamentista.
Así, en 1992 Libia le pago ya a Rusia 18 mil millones de dólares en divisa convertible y petróleo por la construcción de infraestructura de destinación militar. Esta cifra, no obstante, encubría un contenido macabro: detrás estaban enormes cantidades de armas e infraestructura militar. Según los funcionarios soviéticos de la época, la iniciativa en adquisición de armamento moderno, provenía de los líderes de los países árabes. que median sus necesidades comparando si potencial con el de Israel. Así, las dos superpotencias competían también en rellenar la región de todo tipo de armamento.
Debilidades de la política soviética y declinación de la influencia de la URSS en la región
En cuanto a debilidades de la política soviética en el Medio Oriente durante este periodo, el ex subdirector del Departamento Internacional del CC del PCUS, Karen Brytenz, señala en sus memorias las siguientes:
1) La incapacidad de contribuir eficientemente a materializar los objetivos de los países árabes. en su conflicto con Israel. La debilidad interna e ineficiencia militar de nuestros aliados árabes.
2) El aislamiento respecto de Israel uno de los principales actores en el escenario de Medio Oriente, lo que aseguraba a los EE.UU. el monopolio en los vínculos con Tel-Aviv, y nos privaba de la posibilidad de difundir la influencia soviética en todo el espacio del conflicto...
3) El desequilibrio pro-arabe, producto de los factores ya señalados, así como de la situación de los árabes. como parte débil y agredida, cuyas tierras estaban bajo la ocupación
4) La URSS cooperaba solo con una parte del mundo árabe. Los países petroleros del golfo quedaban al margen de su influencia y bajo la tutela firme de los EE.UU...
5) La necesidad de considerar las posiciones a veces excesivamente radicales de nuestros amigos árabes.
6) La subestimación de la aspiración de los líderes árabes. de balancear entre las dos superpotencias. [2]
Podríamos agregar que el debilitamiento de las posiciones soviéticas en la región desde los años 70 en adelante esta directamente relacionado con el debilitamiento económico de la URSS y con incapacidad de responder a las expectativas de los regímenes nacionalistas árabes. de asegurarles, como con una varilla mágica, una prosperidad económica y desarrollo.
Entre otras razones se puede nombrar el desgaste de la etapa anticolonial, del romanticismo de la fase política de los movimientos nacionales, las contradicciones internas del mundo árabe. comenzaron a notarse con mayor fuerza.
Frente a este desgaste y desilusiones por los objetivos no cumplidos, crecía la influencia de los países del Golfo, no afectados por las turbulencias políticas en la región, pero poseedores de importantes recursos económicos a partir de sus acuerdos con las transnacionales petroleras.
A mediados de la década de los setenta, percibiendo este debilitamiento de las posiciones soviéticas en la región, ciertos sectores encargados de su política exterior proponían una radicalización de la postura de la URSS, el apoyo a los sectores mas duros de los movimientos nacionales, así como concentración de esfuerzos en las zonas geoestrategicas. Así, el ex subdirector de la Inteligencia Exterior soviética Nicolai Leonov, se acordaba de la propuesta de su institución de apoyar decididamente a los participantes de la llamada conspiración de cocodrilos en Egipto, movimiento de oficiales naseristas que tendían hacia las posiciones mas prosovieticas y marxistas-leninistas frente a los que consideraban una claudicación de Sadat ante el Occidente.
Seguir tal propuesta habría significado para la URSS apoyar un golpe de estado en Egipto, opción que fue rechazada por la dirección política del país.
Otra propuesta de la Inteligencia Exterior, según Leonov, consistía en ceder aquellas posiciones en la región, cuyos costos de mantención para la URSS ya superaban los beneficios políticos obtenidos. Se proponía concentrarse en algunos puntos estratégicos, entre los cuales en primer lugar se nombraba a Yemen, cuyo control, junto con Somalia (ambos de orientación socialista entonces) permitía controlar la salida del Mar Rojo.
Yemen del Sur: orientación socialista con el partido de vanguardia
Esta propuesta fue aceptada a medias, mas bien por la inercia de los hechos que convertían a Yemen del Sur en el escenario de mayores éxitos soviéticos en la región desde la segunda mitad de los años setenta. Las fuerzas políticas que lideraban ese pequeño y muy diverso país. (el cosmopolita puerto de Aden versus relaciones tribales al interior) eran los mas izquierdistas en el mundo árabe. Situación que puede ser considerada producto tanto del carácter mas cosmopolita del puerto de Aden, como de las circunstancias del proceso descolonizador: Yemen fue una de pocas ex colonias británicas, cuya independencia no fue negociada, sino conquistada en una lucha armada.
La abierta rivalidad de los países vecinos (Arabia Saudita e Yemen del Norte), el distanciamiento del conjunto del mundo árabe. (incluyendo Siria, Irak y Libia), quienes acusaban a Yemen del Sur renegar de los principios islámicos, no hacían mas que empujar a su liderazgo a buscar una mayor protección y cooperación soviética A nivel del discurso, el gobernante Frente Nacional del Yemen del Sur, se había transformado en el Partido Socialista de Yemen que proclamaba como su base los principios del socialismo científico. Solo las insistencias del PCUS frenaron las intenciones de sus líderes Abdel Fattah Ismael y Ali Naser Muhhamed de proclamar el partido comunista, si bien proclamaron el carácter marxista leninista de su partido.
Mientras tanto, parte significativa de la militancia era analfabeta y un porcentaje considerable la había adherido de acuerdo a las lealtades tribales, siguiendo la adhesión de sus caciques. Yemen del Sur seguía la posición soviética en todos los temas internacionales, lo que a los funcionarios de la política exterior soviética permitía tener una visión muy optimista de las relaciones bilaterales.
Sin embargo, intentando moderar a sus líderes por un lado, el PCUS por el otro incentivaba su sectarismo y su visión cada día mas irreal del medio. Por otra parte, la crisis no solo de la economía, sino del sistema soviético en su conjunto, impidió la materialización de los proyectos de cooperación económica, quedando estos en el papel. Esto incluía un importante yacimiento petrolero, descubierto por los geólogo soviéticos y cuya explotación podría haber cambiado el curso de los acontecimientos en el sur de la península arábica. En medio de las dificultades económicas y aislamiento regional, las luchas por el poder interno en la dirección yemenita, basadas en rivalidades tribales y revestidas de debates ideológicos respecto de la correcta interpretación del marxismo-leninismo, llevo en enero de 1986 a un sangriento conflicto armado, en el cual ambos bandos intentaban buscar el apoyo soviético El conflicto interno implico un enorme debilitamiento del Yemen del Sur, lo que junto con el envolvimiento de los programas de ayuda soviética en la segunda mitad de los ochenta, facilito su absorción por el pronorteamericano Yemen del Norte (República Árabe. de Yemen).
Relaciones con Israel
No se puede hablar de la política soviética en el Medio Oriente sin mencionar brevemente sus relaciones con Israel. Se puede decir que desde su surgimiento el estado de Israel se convirtió en un factor no solo de la política exterior soviética, sino también de su política interna. De hecho, el fracaso de los planes de Stalin de establecer control sobre el estado judío, devino a fines de los cuarenta en una campaña antisemita en la URSS (Proceso de médicos, etc.), cuyas reminiscencias se mantuvieron implícitas hasta el fin de la Unión Soviética
Este factor interno se sobreponía a la estrategia elegida por la URSS desde los años cincuenta a favor de la alianza con el mundo árabe. Por otra parte, muchos en la URSS, incluyendo liderazgo político y especialmente la intelectualidad, tenían conocidos, amigos y a veces familiares que emigraron al fin de la Segunda Guerra Mundial a Israel. Los contactos con ellos estaban interrumpidos y el tema se había vuelto tabú.
El mismo Jruschov, iniciador de las relaciones de la URSS con el mundo árabe., lamenta en sus memorias que la radicalización del conflicto en la región, le impedían mejorar a la vez relaciones con Israel. Tal vez, un efecto mayor tuvo aquí (y Jruschov lo ilustra en sus memorias), la sensibilidad compartida del sufrimiento durante la Segunda Guerra Mundial.
La URSS rompe relaciones con Israel en 1967, a raíz de la Guerra de los siete días, impactada por la derrota de sus aliados árabes. Estas fueron restablecidas solo al final de la Guerra Fría, ya con Gorbachov, a través de la intermediación de la IS.
La ausencia total de contactos en el campo político israelí fue el lado opuesto de la influencia que la URSS podía tener en algunos momentos en ciertos círculos árabes. A la larga, devino en una debilidad para la URSS para ejercer eficientemente como negociador en el proceso de paz.
Conclusiones
A los largo de la Guerra Fría, La URSS y EE.UU. por diversas razones mantenían la estrategia de la tensión controlada en el Medio Oriente.
Desde la perspectiva temporal que nos proporciona el cierre del periodo de la Guerra fría se puede considerar que la política soviética en la región era contradictoria. La URSS no estaba interesada en la constante prueba de fuerzas, mas bien temía una escalada de conflicto demasiado cerca de sus fronteras. Sin embargo quería crear y mantener su espacio en las políticas de la región Consciente de la fragilidad de sus posiciones y de carácter limitado de sus recursos, la URSS pretendía que sus intereses en la región sean tomados en cuenta, pero casi nunca (a excepción de momentos eufóricos de amistad Jruschov-Naser) habría pensado en términos realistas expulsar a los Estados Unidos del Medio Oriente. La aspiración norteamericana, en cambio, se orientaba mas bien al dominio unilateral en la región y a la expulsión de la URSS.
Por otra parte, proclamando como su objetivo asegurar la paz en la región, la URSS contribuyo considerablemente a convertir esa parte del mundo en la mas llena de todo tipo de armamento.
Finalmente, sin estar plenamente de acuerdo con las posiciones radicalizadas de algunos de sus aliados árabes., propicio acciones conjuntos con ellos que contribuían a aumentar la tensión en la zona.
Sin embargo, creemos que a pesar de todas las debilidades, errores y motivaciones ajenas a la región e insertas en la contraposición bipolar, que demostraba la política soviética en el Medio Oriente, para los países de la región, tanto en su lucha anticolonial, como en la contraposición a los intentos del dominio imperial, constituyo un factor de contrapeso, dio mayores márgenes de maniobra y fortaleció las posiciones de los países árabes. en el sistema internacional.
[1] Olga Ulianova, Estudios Publicos, N 79, 2000
[2] Karen Brutenz. Treinta años en la Plaza Vieja, Moscú, Mezhdunarodnyie otnoshenia, 1998, p.368
Hacia un nuevo orden regional: Mundo Árabe / Oriente Medio. Por Prof. Eugenio Chahuan Chahuan. El Presente Histórico en la Guerra del Golfo. Por Prof. Zvonimir Martinic Drpic. Algunas premisas de la Paz Americana en Medio Oriente. Por José Morande y Gilberto Aranda. La URSS y los paises arabes durante la Guerra Fria. Prof. Olga Ulianova. Crisis y orden regional en el mundo árabe. Por Prof. Ricardo Marzuca B.

Prof. Olga Ulianova.

05 octubre 2005

El capitalismo frente al espejo





En Euskal Herria, los que forman el amplísimo colectivo de la izquierda abertzale (o sea, los 150.000 ilegalizados y perseguidos) saben por experiencia lo que es la censura/manipulación/deformación estudiada y permanente de la información. Ninguna noticia con ellos relacionada pasa sin filtro, y el conjunto imagen/palabra que los medios emiten ante cualquier acontecimiento que les concierne (manifestaciones, declaraciones, votaciones, acusaciones, detenciones, torturas…) responde a una táctica a corto, pero también a una estrategia a medio/largo plazo, basada en tergiversar la realidad y en potenciar la interiorización social de que no son sino una panda de violentos descerebrados frente a los que cualquier forma de represión, por antidemocrática que pueda parecer, está plenamente justificada. En ese contexto, desde las diferentes cadenas (desde el poder estatal y autonómico) se potencia la exhibición de imágenes acompañadas de un discurso que las contradice, pero que el televidente va erróneamente asumiendo como real. Así, por ejemplo, al informar sobre alguna de las numerosas manifestaciones pacíficas abortadas a sangre y fuego, tienen por costumbre mostrar imágenes de temibles beltzas encapuchados, entrenados y armados hasta los dientes, golpeando brutalmente a un manifestante indefenso, esposado en el suelo y cubierto de sangre, mientras el texto que acompaña habla increíblemente de la violencia desplegada por los «radicales». Estamos ante la generación consciente de un mundo virtual para que el «espectador» no vea (no viva, no interprete, no objetive) la realidad (lo que ve y lo que vive) tal cual es, sino tal como el sistema le dice que es, conforme a sus intereses, que pasan por demostrar que violento es sólo quien protesta contra un sistema injusto… y que lo mejor es ver el mundo con las gafas que ellos nos han elegido.Pues bien. Si leemos/interpretamos desde esa misma perspectiva las noticias que, obviamente censuradas y planificadas, nos llegan sobre el terrible desastre ocurrido tras el huracán Katrina en los estados del golfo de México y especialmente en Nueva Orleans, convendremos en que las imágenes que nos muestran y el discurso que les acompaña puede tener bastante de manipulador e intencionado. Mientras nos hablan de posibles errores de Bush, de faltas de coordinación de las autoridades, de escasez de recursos debido a la guerra de Irak, o de que Nueva Orleans es una «ciudad sin ley» sometida a pandas de peligrosos delincuentes armados que roban y saquean… mientras nos cuentan todo eso y el mundo entero se asombra de que en el país más poderoso del mundo puedan ocurrir cosas tan «tercermundistas», el mensaje de fondo que nos están dirigiendo quizá tenga una motivación ideológica bien concreta.Masas inertes e inermes de negros, latinos y blancos marginales a los que, no por casualidad, Barbara Bush califica de «indigentes»; afroamericanos imposibilitados por una gordura mórbida, elevados por grúas a camiones militares o a helicópteros; saqueadores no ya de comida, sino de televisores, joyas, ropas o armas; cuerpos militares armados hasta los dientes «peinando» barrios enteros y registrando a los supervivientes como si de peligrosos delincuentes se tratara… Imágenes y discursos que, a la postre, vienen a demonizar a los damnificados, mostrándolos racistamente como una panda de incapaces, de vagos y maleantes por los que no merece la pena gastar muchos recursos. Imágenes a través de las que, quizá, la lección que se desprende es que el Estado, en la fase actual neoliberal del capitalismo, sólo debe de estar para defender (violentamente si es preciso) la propiedad y para poner los fondos públicos en manos del sector privado, y no para proteger a los sectores más vulnerables ni a la sociedad en su conjunto.Desde todos los rincones del planeta debemos comprender que, incluso en el propio primer mundo, en la nación más poderosa de la tierra, las reglas del juego imponen un individualismo a ultranza y una nueva psicología ciudadana que pasan por el más cruel determinismo darwinista. El ciudadano (a través del Estado) queda «liberado» de cualquier obligación moral vinculada al sentimiento de solidaridad colectiva. Dentro de este brutal individualismo del «sálvese quien pueda», cada uno es responsable único y exclusivo de su existencia y, como consecuencia, los desempleados, los excluidos, los pobres y los dependientes de ayudas sociales quedan estigmatizados, y, de víctimas del sistema, pasan a convertirse en culpables de su situación. Es lamentable, sí, que el Katrina haya causado tanta desolación y muerte; la Naturaleza es así de cruel… pero toda esa gente atrapada en la ciudad era gente incapaz, que se ha buscado su propia ruina. Lo único importante ahora es restablecer el orden y el imperio de la «justicia»; es decir, proteger la propiedad y defender el sistema imperante.Hace un año escaso, cuando el huracán Ivan arrasó Cuba, el régimen socialista demostró tremenda capacidad y alta preparación para proteger a su población, evacuando a tiempo a un millón y medio de personas.Frente a esto, lo ocurrido en EE.UU. con el Katrina no resiste comparación, ni es fruto de la casualidad. Las muy diferentes consecuencias de los dos huracanes se convierten así en el claro exponente de dos sistemas: humanista, colectivo, autorregulado, solidario y ético el uno; individualista, amoral, egoísta, violento, cruel, bárbaro y caótico, el otro. No cabe duda de cuál de los dos es preferible para la gran mayoría de la población.Los miles de cadáveres putrefactos flotando son la descarnada imagen del actual capitalismo neoliberal, reflejada en las hediondas aguas de Nueva Orleans. Imagen a través de la que subliminalmente nos quieren hacer tragar el anzuelo de que no hay otra salida que la que individualmente cada uno se busque. Es la ley de la selva. Ley de la selva que las «civilizadas» élites europeas (y nuestros queridos jeltzales y socialistas españoles) siguen empeñadas en copiar, de cara a maximizar el beneficio en manos de unos pocos (ser competitivos le llaman) y a despojarnos de nuestras conquistas sociales, fruto de siglos de luchas colectivas que humanizaron al mundo occidental.A nosotros corresponde impedir que esa horrible imagen del espejo capitalista yanki quede también fijada en Euskal Herria, impidiendo que el individualismo consumista y demás «valores» insolidarios importados de EE.UU. sigan envenenando nuestro tejido social.

Alizia Stürtze