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28 diciembre 2005

el socialismo de hugo chavez



Manuel Cabieses Donoso: Presidente: lo primero que quiero plantearle es el interés por conocer algunas ideas sobre una discusión que usted mismo ha provocado, tanto en Venezuela como en América Latina. Me refiero al socialismo del siglo XXI. El tema es muy atractivo para los lectores de Punto Final y para la Izquierda en general en muchos países. Imaginar un nuevo socialismo es todo un desafío, no sólo intelectual sino político. Me parece que su intención es que un conjunto de ideas sean elaboradas por amplios sectores sociales y políticos, no esperar la receta de un Carlos Marx que nos ilumine sobre lo que hay que hacer. Sin embargo, usted puede estimular esta discusión con algunas ideas y propuestas de lo que considera debería ser el socialismo del siglo XXI.

Hugo Chávez Frías: Mira, Manuel, lo primero –permíteme– es felicitar a Punto Final por sus cuarenta años de batalla, sembrando ideas revolucionarias y abriendo las anchas alamedas de que habló nuestro compañero presidente Salvador Allende. Y también saludar por intermedio de Punto Final al pueblo chileno y a todos los pueblos latinoamericanos.

Ahora entremos al tema del socialismo del siglo XXI. Primero, en lo personal se trata de un asunto de conciencia. ¿Por qué? Porque uno viene evolucionando en su pensamiento. En mi caso he venido adquiriendo experiencia y recogiendo ideas producto de esa dialéctica que se reproduce entre la teoría, los debates, las discusiones y la praxis de lo que está ocurriendo en Venezuela. Estos seis años, Manuel, han sido muy ricos, nos han nutrido desde el punto de vista de las ideas. Han alimentado nuestro pensamiento.

Como sabes, estoy pronto a cumplir 51 años [al día siguiente de esta entrevista. N. de PF]. Comencé en esta lucha allá por los años 80. Recordaba hace un rato con Beto Almeida [3], que poco antes de los 80 comenzamos a formar en el seno del ejército una corriente bolivariana y nacionalista que ni siquiera se planteaba una revolución. A mediados de los 80 propuse a mis compañeros militares agregar la letra R –de revolución– a la sigla de nuestro movimiento que se llamaba EB-200 –Ejército Bolivariano 200 porque en 1983 era el bicentenario del nacimiento de Bolívar. El movimiento nació en 1982 en un acto simbólico.

En realidad, era una pequeña célula clandestina. Por el año 87, dimos una discusión que fue dura. El movimiento había crecido pero todavía éramos pequeños grupos, que al fin nos definimos como un movimiento bolivariano revolucionario. Lo que perseguíamos era eso, una revolución, una transformación política, social, económica y cultural inspirada en el planteamiento de Bolívar. Diseñamos así lo que hemos llamado el «árbol de las tres raíces», que es nuestra fuente ideológica. Consiste en la raíz bolivariana (su planteamiento de igualdad y libertad, y su visión geopolítica de integración de América Latina); la raíz zamorana (por Ezequiel Zamora, el general del pueblo soberano y de la unidad cívico-militar [4]) y la raíz robinsoniana (por Simón Rodríguez, el maestro de Bolívar, el Robinson, el sabio de la educación popular, la libertad y la igualdad). Este «árbol de las tres raíces» dio sustancia ideológica a nuestro movimiento...

Revolución antiimperialista
–¿Pero entre ustedes había militares con formación marxista? –Sí, los había. Mis primeros contactos con el mundo político, por ejemplo, fueron con un ex guerrillero venezolano a quien respeto mucho, Douglas Bravo. Me reuní con él varias veces, incluso antes que naciera nuestro movimiento.

Douglas dirigía el movimiento Ruptura, que tenía una revista del mismo nombre [5]. Luego me reuní también con la Causa R originaria [6], aquel movimiento que fundó Alfredo Maneiro, de claro planteamiento marxista. Sin embargo, eran los años en que comenzaba a resquebrajarse la Unión Soviética. Vimos cómo el planteamiento socialista fue desapareciendo, incluso en los círculos y publicaciones que venían del marxismo, y algunos hasta de la lucha armada.

Luego vino en Venezuela la rebelión militar del 4 de febrero de 1992. Pero este movimiento bolivariano no tenía un planteamiento socialista. Si revisas declaraciones mías de esos años, cuando nos preguntaban si éramos de izquierda o derecha contestábamos: «No, no, esa división no existe». Era una posición neutra, desconectada de la realidad pero muy influida por todo aquello del «fin de la historia», la caída de la URSS, etc.

Luego viene la fase actual: llegamos al gobierno en 1999 y se formula el planteamiento de la revolución bolivariana que da un salto –como debes recordar– después del golpe de Estado de abril de 2002. Es entonces cuando esta revolución se declara antiimperialista. Nunca lo habíamos asumido así. Fue la respuesta que dimos al golpe y nuestro pueblo lo asumió con mucho vigor.

–¿Una réplica a la intervención imperialista en el golpe?

–Exactamente. Fue una respuesta a lo que estábamos viviendo.

Quizás, Manuel, en los primeros años de nuestro gobierno –y te confieso que yo lo viví aunque por poco tiempo– hubo la ilusión de que podíamos estar bien con Dios y con el diablo. Alguna gente que se me acercó y que hasta cierto punto me rodeó en este palacio –tú sabes que en torno al poder y a quienes personificamos parte del poder, se van generando anillos de influencia–, llegó con un discurso de «no hay que buscar conflictos, hay que buscar consensos». Me dejé llevar por esa línea en los primeros años. Eran los días de mis reuniones con Clinton y con altos empresarios estadounidenses. Fui al Fondo Monetario Internacional, estuve en la Bolsa de Nueva York y toqué el martillo ése... Pero llegué a descubrir, Manuel, porque soy del monte y el montuno desarrolla un instinto especial, que me tenían cercado. Una madrugada me metí a la central telefónica de palacio y descubrí que allí tenían instrucciones de no pasarme ciertas llamadas. Por ejemplo las llamadas de Fidel Castro estaban anotadas en el libro, pero no me las pasaban. Porque en el grupo que me rodeaba había la tesis que la relación con Fidel Castro no era positiva ni necesaria.

No hay «tercera via»
–¿Y esa gente tenía autoridad para dar ese tipo de instrucciones a la central telefónica?

–Pero claro. ¿Tú no recuerdas que tuve de ministro del Interior a Luis Miquilena, por ejemplo? [7] El fue uno de los que articuló un férreo cerco en torno mío... Y tuve de ministro en la Secretaría de Gobierno nada menos que a Alfredo Peña [8]. Y aquí venía Cisneros [9] a almorzar con Peña. Hasta que me fui dando cuenta que me habían montado un cerco. Entonces yo era un muchacho, pero uno va madurando. Un general amigo, un sabio, el general Pérez Arcay, me dijo: «Hugo, tienes que graduarte de viejo. Aunque tengas 40 años debes ser un viejo, tienes que aprender rápido, no puedes esperar llegar a viejo, madura ahora». El me ayudó a abrir los ojos.

Perdona, Manuel, que tienda a alargar las respuestas, pero este tema de la ideología nunca lo había analizado como ahora, desde una perspectiva lejana.

Bueno, ¿qué produjo todo esto? Golpe el 2002, paro patronal, sabotaje petrolero, contragolpe, discusiones y lecturas. Llegué a la conclusión –asumo la responsabilidad porque no lo discutí con nadie al hacerlo público en el Foro Social Mundial de Porto Alegre– que el único camino para salir de la pobreza es el socialismo.

En una época llegué a pensar en la tercera vía. Andaba en problemas para interpretar el mundo. Estaba confundido, hacía lecturas equivocadas, tenía unos asesores que me confundían todavía más. Llegué a proponer un foro en Venezuela sobre la tercera vía de Tony Blair. Hablé y escribí mucho sobre un «capitalismo humano». Hoy estoy convencido que es imposible.

Pero esto ha sido producto de seis años de dura brega y de aprender de mucha gente. Me convencí de que el socialismo es el camino y así lo dije en Porto Alegre y después aquí, ante la Asamblea Nacional. He invitado al país a un debate. Creo que debe ser un socialismo nuevo, con planteamientos frescos, acoplado con una nueva era que apenas está comenzando. Por eso me atreví a llamarlo «socialismo del siglo XXI», como proyecto.

Creo que es un reto, un desafío. Pero me da mucho gusto ver cómo el llamado no ha caído en tierra infértil. Por el contrario, ya han aparecido hasta libros sobre el tema. En Venezuela hay un debate que va extendiéndose. El general Alberto Müller Rojas [10] invitó el 5 de julio en la Asamblea Nacional, el día de la patria, a que hagamos el «Manifiesto Socialista del Siglo XXI». Por ahora lo que estamos haciendo es un llamado a discutir ideas nuevas y viejas experiencias para delinear ese nuevo socialismo.

Por ejemplo, yo quiero aportar algunas ideas. Una es afirmar que el primer socialista de nuestra era fue Cristo. Soy cristiano y pienso que el socialismo debe nutrirse de las corrientes más auténticas del cristianismo. Tampoco se trata de andar buscando a un iluminado, como tú decías, para que nos haga un modelo que vamos a copiar todos. Sería absurdo. Vamos a hacer el socialismo desde nuestras propias raíces, desde nuestros aborígenes, desde las comunas en Paraguay y Brasil, desde el socialismo utópico que representó Simón Rodríguez, desde el planteamiento de Bolívar de libertad e igualdad, desde el planteamiento de Artigas, el gran uruguayo, de que hay que invertir el orden de la justicia, eliminando los privilegios. Creo que estamos comenzando esta tarea.

Es el momento de avanzar
–¿No cree, presidente, que declarar sus intenciones socialistas es algo prematuro en la actual situación venezolana y latinoamericana en general? ¿No es una apuesta política muy alta?

–Es posible que lo sea, no me creo dueño de la verdad. Pero mi instinto político me dice que es el momento de formular este planteamiento. Desde el punto de vista del cálculo electoral algunos buenos amigos y compañeros me han dicho que no era oportuno. Que mejor habría sido esperar las elecciones de 2006 y después de ganarlas, hacer ese planteamiento. Pero yo no veo la situación de esa manera. Los tiempos políticos no coinciden necesariamente con los tiempos electorales. De aquí a un año hay un siglo. El tiempo es relativo, ya lo demostró Einstein. Creo que es el momento. Cuando ves reverdecer los campos, es el momento de abonar para que broten las sementeras. Cuando vemos lo que está ocurriendo en América Latina, sobre todo en América del Sur, el gran debate que hay en Brasil, en Uruguay, y los gobiernos que impulsan cosas nuevas, cuando se mira lo que ha pasado en Ecuador y en Bolivia, también en Venezuela por supuesto, en Centroamérica y el Caribe... Pero el epicentro está en América del Sur. A este rebrote popular y democrático hay que darle sustancia ideológica. ¿Y cuál es? Yo respondo, desde mi conciencia política, que es la vía socialista. En Venezuela lo he puesto de la siguiente manera: estamos en una transición y como decía Gramsci, que muera lo que tiene que morir y que nazca lo que tiene que nacer. Una transición que me atrevo a llamar «democracia revolucionaria», un término que tampoco es mío sino del poeta cubano Roberto Fernández Retamar. Habla de eso en una entrevista de 1992 que leí –cuando estaba preso– en un libro, América Latina, marca registrada, del chileno Sergio Marras. Fernández Retamar habla del bolivarianismo y la democracia revolucionaria. He retomado ese término para caracterizar el tipo de democracia que empuja como una caballería, que abre puertas y se impregna de pueblo. Es una fase de transición hacia el socialismo. Esta dirección está mucho más clara en Venezuela.

Si hace cuatro años me hubieras preguntado: «¿Chávez, hacia dónde vamos?», quizás mi respuesta no habría sido tan precisa, aun cuando a la que estoy dándote todavía le falta muchísima precisión. Te habría dicho, como tantas veces lo dije: «Aquí está la Constitución Bolivariana, este es el proyecto». Ahora creo que vamos rumbo al socialismo. La democracia revolucionaria hay que irla orientando hacia el socialismo.

Eso ha generado aquí una dinámica por abajo, muy interesante. PDVSA [11], por ejemplo, está discutiendo ese tema al interior de la empresa con ese líder extraordinario que es el ministro de Energía y Petróleo, Rafael Ramírez, un muchacho que fue formado en ese movimiento Ruptura del que te hablé. Pero los funcionarios de mi gobierno con formación marxista no se atrevían a hablar de socialismo. Yo les he dado luz verde. Ahora hasta la Asamblea Nacional habla de socialismo. Ha sido como una liberación, se vuelve a hablar de un tema tabú.

El chantaje mediático era muy pesado: si te declarabas socialista, te decían trasnochado, troglodita, dinosaurio. Ahora no, el socialismo anda en la calle y hasta algunos empresarios declaran que no les asusta. ¡Magnífico! Habrá que oír sus razones, respetarlas y discutirlas. Los militares hablan de revolución y socialismo, y discuten esos temas. Creo que es muy positivo. Y yo asumo la responsabilidad que me cabe en este proceso. Tenemos que estudiar y debatir mucho. Ojalá podamos hacer pronto un evento internacional sobre socialismo y conocer así distintas opiniones y experiencias.

Viejo y nuevo socialismo
–Hay cosas del viejo socialismo, presidente, que fracasaron. Por ejemplo, la concepción de partido, la ausencia de participación real del pueblo en las decisiones, la falta de pluralismo, el estatismo absoluto de la economía, el bajo perfil de los derechos humanos, de las libertades públicas y de la libertad de expresión, etc. ¿Qué diferenciaría al socialismo del siglo XXI de aquel socialismo que se derrumbó? –Tienes razón, alguien dijo que en realidad nunca hubo socialismo... Circulaba un chiste sobre Breznev u otro líder soviético que confidenciaba a un amigo: «Ojalá que aquí no llegue nunca el socialismo».

Ahora bien, entre los elementos que pudieran definir el socialismo del siglo XXI yo diría que el primer rasgo es el moral. Hay que comenzar por ahí, por la conciencia, por la ética. El Che escribió mucho de la moral socialista. Desde la visión del mundo que cada cual tenga, debemos recuperar el sentido ético de la vida. Sin duda lo que digo tiene mucho de cristianismo: «Amaos los unos a los otros» o «Ama a tu prójimo como a ti mismo». En realidad se trata de eso: de la solidaridad con el hermano. Luchar contra los demonios que sembró el capitalismo: individualismo, egoísmo, odio, privilegios. Creo que por ahí habría que comenzar. Es un trabajo de todos los días, una tarea cultural y educativa de largo aliento. En Venezuela hemos comenzado a debatir ese aspecto y es muy positivo. Es un arma en la lucha contra la corrupción, un mal que es propio del capitalismo. Empresas y empresarios corrompidos, negocios oscuros, funcionarios corruptos, movidos sólo por la ambición. Aunque también la corrupción se ha dado en el socialismo ese fenómeno tiene una raíz capitalista, es la ambición de riqueza. El socialismo debe defender la ética, la generosidad. Bolívar fue un ejemplo: abandonó todo por ser útil a su país. Hay que recordar también a Cristo y lo que dijo al hombre rico que quería ir al cielo: vende todo lo que tienes y repártelo entre los pobres. El hombre se puso a llorar porque no era capaz de hacer eso. Fue entonces cuando Cristo lanzó aquella frase: «Será más fácil que un camello entre por el ojo de una aguja que un rico entre en el reino de los cielos».

En la línea política uno de los factores determinantes del socialismo del siglo XXI debe ser la democracia participativa y protagónica. El poder popular. Esto es un elemento político definitorio que contrasta con aquello del partido único o centrar todas las decisiones en el partido. Hay que centrar todo en el pueblo, el partido debe estar subordinado al pueblo. No al revés.

Pluralismo político
–¿Un sistema político pluralista que permita participar a diferentes sectores? ¿Un poder popular real? –Claro que sí, una democracia participativa y abierta. En lo social, el socialismo debe conjugar igualdad con libertad. Una sociedad de incluidos, de iguales, sin privilegios, sin esta abismal diferencia entre extrema riqueza y extrema pobreza. En lo económico: un cambio del sistema de funcionamiento metabólico del capital. Este es un tema complejo de tratar. Aquí hemos iniciado experimentos como el impulso al cooperativismo y al asociativismo, a la propiedad colectiva, a la banca popular y núcleos de desarrollo endógeno, etc. Se trata de dejar atrás la lógica de funcionamiento perverso del capitalismo. Son válidas muchas experiencias como la autogestión y cogestión, la propiedad cooperativa y colectiva, etc. Estamos poniendo en marcha un ensayo de empresas de producción social y unidades de producción comunitaria. Eso está recién naciendo pero ayudará a definir un modelo teórico. Le da también una connotación especial: no se trata de un grupo de intelectuales escribiendo un libro de dos mil páginas. Práctica y teoría deben marchar en paralelo.

Visión de América Latina
–¿Cómo analiza usted la situación actual en América Latina? ¿Cree que el imperio tratará de generar conflictos para desestabilizar gobiernos rebeldes como el suyo? –Estábamos preparados para la reacción internacional que ahora estamos sintiendo. Ya no sólo en el caso de Venezuela, sino también de Brasil. El caso de ese país y el escándalo que se ha desatado por la corrupción, sin que esto suponga benevolencia con la corrupción, me huele que no tiene sino un objetivo: debilitar al gobierno de Lula, tratar de chantajearlo. Tengo mucha fe en que Lula, un extraordinario líder, va a salir de esta situación tan difícil. Está la posibilidad de que Brasil se sume de manera determinante al nuevo camino que hoy necesitan los pueblos de América Latina. En Argentina también vemos un proceso complejo: permanentes ataques de sectores de la oligarquía criolla al gobierno, ataques internacionales, etc. Vemos lo que pasa en Bolivia, en Ecuador, en Uruguay.

En fin, en este enfoque sobre la situación latinoamericana, que ni siquiera pretende ser un análisis, diría que tenemos razones para estar optimistas. Lo que pasa en México y las perspectivas de un gobierno distinto [12] se suma a esa visión. Los que estamos al frente de algunos procesos en América Latina, ya sea desde el gobierno o de movimientos políticos y sociales, debemos diseñar el mapa no sólo estratégico sino también táctico y de trabajo. En esto tenemos un vacío y creo que es necesario que con pensadores y líderes de distintos países conformemos un equipo con capacidad de hacer propuestas que impacten esta realidad. Como seguir impulsando TeleSur, por ejemplo. Petrosur, Petroamérica, el Banco del Sur, la Universidad del Sur, proyectos de integración que no pueden quedar sólo a nivel de gobiernos. Si no les damos contenido de participación popular, serían, como decía Bolívar, «repúblicas aéreas», castillos en el aire. –La suya, Presidente, es una visión optimista sobre el futuro de América Latina. –Sí, es optimista y te digo el porqué. Uno tiene varios años, bueno tu tienes más que yo, Manuel... –Sí, pero yo no he gobernado... –Yo he tenido esa oportunidad desde hace seis años y medio. Y uno puede comparar. Han ocurrido muchas cosas no sólo en América Latina. Si vas a la India, ves algo distinto a lo que había hace cinco años. Vas por Europa y hay cosas nuevas que están ocurriendo. Son señales que indican nuevos tiempos. No puede ser una casualidad que se enciendan estas señales en Europa, en Asia, en América Latina. En África también. He leído una noticia que revela la preocupación del imperio norteamericano: un plan de apoyo militar a países africanos. Mira lo que está pasando en Irak... Son señales muy alentadoras a pesar de que acepto lo que dices. Las batallas que vendrán serán muy duras. Pero si en alguna ocasión hubo una oportunidad de avanzar y alcanzar importantes victorias en la dirección histórica que nos hemos fijado, si en algún momento fue oportuno avanzar, es ahora, ahora y aquí. Punto Final, que ha pasado 40 años en esta batalla, tendrá otros 40 años más para luchar y ojalá publicar lo que aquí estamos intuyendo y soñando.


Manuel Cabieses Donoso
Director del periódico chileno Punto Final

El troskista venezolano Stalin Borges

Ser sindicalista en Venezuela

por Fabrice Thomas*

Stalin Pérez Borges, dirigente sindical y veterano militante trotskysta, está en el corazón del proceso revolucionario en Venezuela. Es uno de los cuatro "coordinadores nacionales" de la nueva -y hoy mayoritaria- central sindical, la UNT. Es también miembro del "comité impulsor" del nuevo partido en formación, el Partido de la Revolución y el Socialismo.
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Stalin Pérez Borges- ¿Puedes darnos tu apreciación sobre la etapa actual del proceso en Venezuela?

- El proceso revolucionario continúa, pero las contradicciones siguen actuando, la corrupción y la ineficacia le minan. Con ocasión de las recientes elecciones de los consejos municipales y consejos de barrio, se han visto enfrentamientos entre las bases de los partidos chavistas y sectores dirigentes que han impuesto burocráticamente sus candidatos. Por el momento, el enfrentamiento en el seno del proceso revolucionario con estos sectores conservadores burocráticos gubernamentales es sobre todo verbal. Pero pensamos que puede en el futuro convertirse en algo mucho más agrudo e implicar, sobre todo si el enfrentamiento con el imperialismo se hace más tenso, una profundización considerable de la situación revolucionaria.

- ¿Cuál es la situación sindical?

- Con las crisis del golpe de estado contra Chávez, en abril de 2002, el bloqueo petrolero patronal de fines de 2002-comienzos de 2003 y la traición abierta de la vieja central, la CTV, los trabajadores han comprendido la necesidad de tomar ellos mismos en sus manos a sus organizaciones sindicales. Es sobre este fenómeno, a escala de todo el país, sobre le que se ha constituído una nueva central sindical, la Unión Nacional de los Trabajadores (UNT). La UNT se ha reforzado considerablemente.

Es ahora la central que cuenta con la mayoría de las organizaciones sindicales en el país. Es difícil de cifrar su fuerza real por el momento, pero podemos estimar que hemos superado el millón de afiliados y que la inmensa mayoría de los grandes sindicatos está afiliada a la UNT. En el seno de la dirección de la UNT, hay cuatro tendencias. Esperamos al próximo congreso para saber si el sector burocrático –una corriente reformistas con muchos dirigentes corruptos e incompetentes- es mayoritaria. Está también la corriente de la "Fuerza bolivariana de los trabajadores", cercana al poder y que es también una corriente reformista. Y luego, la "corriente clasista", muchos de cuyos cuadros están en el origen de la reciente creación del Partido de la Revolución y el Socialismo (PRS).

- ¿Puedes decirnos algo más sobre el PRS?

- La creación del PRS es una consecuencia de esta batalla en la UNT. En la mayor parte de las reuniones organizadas en todo el país, la mayoría de los participantes pedían la creación de una fuerza distinta de las que, hoy, se reclaman de Chávez, es decir el MVR, el PPT, Podemos, el Partido Comunista y algunas otras. Viendo esta necesidad, hemos decidido crear el PRS. Pensamos que, en la situación actual, los trabajadores tienen necesidad de una organización política que defienda sus intereses, que esté a favor de la independencia de clase y que tenga un proyecto antiimperialista bien definido. En el seno de nuestra corriente sindical, algunos nos reprochan este proyecto. Hay que llevar a cabo dos tareas: la construcción de la UNT, como central sindical independiente de los partidos políticos y del gobierno, y la de un partido político para los trabajadores.

La discusión de la creación del PRS está siendo llevada a cabo actualmente por cinco grupos políticos distintos. Otras organizaciones podrán ampliar nuestra plataforma política, y esperamos poder anunciar la creación oficial del PRS a comienzos del próximo año. Queremos programar un congreso de fundación. Tenemos ya un periódico, Opción Socialista. Este proyecto nos ha llevado a realizar algunos actos: el pasado 9 de julio, celebramos un mitin nacional que reunió a cerca de 450 personas en Caracas. Hemos hecho, y vamos a hacer, en todo el país otros mitines para proclamar la necesidad de una nueva organización. Hemos elaborado una plataforma política para servir de base a la discusión.

- ¿Qué diferencia hay entre el PRS y los partidos chavistas oficiales que existen actualmente?

- Las organizaciones que están en los puestos de mando del proceso son reformistas, estalinistas o ultraizquierdistas, y no permiten luchar contra el carácter burocrático del estado. Es necesario asegurar la transformación que piden las masas populares que exigen una mayor participación de la gente. La población asume –es una característica del proceso- un cierto poder. No se le puede ya imponer nada, ni los dirigentes, ni los ministros, ni los patronos.

Este combate contra la burocracia, contra la currupción y contra el reformismo, comienza a dar resultados significativos para el futuro del país. Un ejemplo: la cogestión, es decir el control obrero y la participación directa de los obreros en las empresas estatales o en una empresa privada. Miembros del gobierno piensan que la cogestión es un riesgo, porque una empresa estratégica, como por ejemplo PDVSA (la empresa nacionalizada del petróleo, NDLR), debe permanecer bajo el control de los dirigentes del estado. En realidad, tienen miedo de la participación de la gente. Trabajamos mucho sobre estas experiencias de control obrero. Dar el poder a la gente, esto puede ser el salto adelante necesaro para la prosecución del proceso revolucionario. Chávez dice que hay que dar el poder a la gente, pues bien, el poder es controlar tu fábrica, controlar tu comunidad y controlar a quienes se elige. Es por lo que pensamos que el PRS puede tener una fuerte influencia sobre los trabajadores. Fundamos grandes esperanzas en la construcción de nuestra organización, a fin de permitir a Venezuela pasar rápidamente de puras declaraciones de intención a verdaderas medidas antiimperialistas.

Traducción: Alberto Nad

27 diciembre 2005

126 natalicio de STALIN


TOMADO DEL FORO ML NUCLEO TERCO
http://www.liberation.fr/page.php?Article=313053&Template=GALERIE&Objet=53905

Con motivo de celebrarse el 126 Aniversario del nacimiento de Stalin, líder de la Unión Soviética y del Movimiento Comunista Internacional, vencedor sobre el nazismo se han realizado varios actos de homenaje a su pesona en la ex URSS que cierran todo un año de inauguración de estatuas en su honor en la ex URSS

El diario Libération informa de la manifestación realizada en Gori, ciudad georgiana en la que nació Stalin:

www.liberation.fr/page.php?Article=313053&Template=GALERIE&Objet=53505

En el poblado de Digora han inaugurado otro busto este pasado 21 de diciembre. El secretario de la sección local del Partido Comunista Soslan Revazov ha declarado:"En nuestra república respetamos mucho a Stalin y Lenin. Hicieron mas que nadie por nuestro país".

Otras estatuas han sido inauguradas en Orel al sur de Moscú, en las ciudades siberianas de Krasnoyarsk, Jeleznogorsk y Mirin, en Taiguinka en los Urales y en otras.

Una encuesta hecha pública este 21 de diciembre revela que el 66 % de los rus@s siente nostalgia por la URSS, cifra que se eleva a 80 % entre los mayores de 45 años.



Recomiendo la lectura de http://www.civilizacionsocialista.blogspot.com/.

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Superar a Chomsky. Una crítica desde la izquierda rusa

Ilya Ioffe
Lievaya Rossia

Traducido del ruso para Rebelión por Andrés Urruti


Cualquier conversación sobre la izquierda radical occidental contemporánea no tiene ningún sentido si no se menciona el nombre de Noam Chomsky. Chomsky no sólo es la figura central del movimiento de izquierda en Occidente, es su gurú, pontífice, padre espiritual –ningún calificativo sería excesivo. Entender a Chomsky significa entender la mentalidad de la inmensa mayoría de los que se incluyen en las filas de los “luchadores contra el sistema” en Occidente, especialmente en los EEUU.

Por otra parte, si intentáramos definir la posición político-ideológica de Chomsky, su credo ideológico, el hacerlo no resultaría en absoluto tan sencillo como podría parecer a primera vista. Podríamos, claro está, utilizar para esa definición conceptos comunes como “izquierdista”, “radical”, “defensor de la justicia”, “antiimperialista”, etc. Pero, estaremos de acuerdo en que, hablando de una figura de la categoría de Noam Chomsky, todo eso sería claramente insuficiente. Se precisaría una caracterización más exacta, en el contexto de las principales corrientes ideológicas de los tiempos modernos.

Dirijámonos en busca de ayuda a los colegas y correligionarios de Chomsky, los intelectuales occidentales de tendencia de izquierda. Robert McChesney ,en el prólogo a una de sus obras caracteriza a Chomsky “como anarquista o, más exactamente, como social-libertario”. No se, pero para mí la palabra “anarquista” siempre se asocia en mi mente con los nombres de Kropotkin, Bakunin, “batko” Makhnó (N del T: “batko” es un apelativo que significa padrecito, jefe), en fin, con los anarquistas españoles, que combatieron hombro con hombro con los comunistas contra el fascismo en la guerra civil de los años 30 del siglo pasado. No soy capaz de imaginarme en el rol de anarquista, aún forzando el entendimiento, a un próspero y competente profesor de fama mundial, sueldo considerable, cátedra en el MIT (N del T: Massachussets Institute of Technology) y columna periódica en el “New York Times”. En cuanto a la especificación “social-libertario”, no parece que nos facilite las cosas, pues, en esa categoría se podrían inscribir, a gusto del consumidor, desde Lenin hasta Novodvorskaya (N del T: política rusa, fundadora del partido “disidente” Unión Democrática en 1988).

Probemos a abordar el tema desde otra perspectiva y reflexionemos acerca de cual es el género en el que se pueden clasificar los trabajos políticos de Chomsky. Se puede objetar que el concepto “género” no es, en absoluto, aplicable a los trabajos científicos del venerable profesor, sino que es más bien adecuado para el examen de las novedades literarias, e incluso para los anuncios de la programación televisiva. Es posible que así sea la cosa, pero, así y todo intentaremos analizar la obra de Chomsky desde esa posición, tanto más cuanto que, como justamente advirtió en un artículo anterior Stephen Gowans (http://left.ru/2005/3/govans120.phtml), el empleo de imágenes literarias y fuertes metáforas no es, en modo alguno, ajeno al análisis de Chomsky.

Alguna vez, hace mucho tiempo, allá por los años 70 u 80 del siglo pasado, el ídolo de la “inteligentsia” antisoviética fue, como es conocido, Aleksandr Isayevich Solzhenitsyn. Entonces le llamaban “profeta”, y en el plano de su talento literario se le colocaba al mismo nivel de Tolstói y Dostoievski. Y hete aquí que, cuando finalmente empezó a venirse abajo el maldito telón de acero, y brotó a chorros la fuente de la “glasnost” (N del T: transparencia, concepto asociado a la “perestroika” de la época Gorbachov), yo, como muchos otros ansiosos ciudadanos soviéticos, tuve la ocasión de leer la obra del gran genio. La impresión fue, para decirlo suavemente, de desencanto: quedó claro que allí no había ni rastro ni de Tolstói ni de Dostoievski; había, en cambio, una especie de estilo seudo-popular, unos personajes planos y romos, y una línea argumental previsible. En resumen: prosa aldeana para pobres. Cuando compartí mis reflexiones, a cuenta de esto, con gente conocida, recibí una respuesta cargada de indignación: “¡Tu no entiendes ni jota! ¡A Solzhenitsyn no se le puede medir por los raseros habituales de las lecciones escolares de literatura! ¡Solzhenitsyn es la literatura del hecho! Tu lee con atención lo que describe en el monumental “Archipiélago Gulag”, se te pondrán los pelos de punta. ¡No me vengas con estilísticas, cuando los mismos hechos te tiran de los pies, como una escalera mecánica!” Y leí con atención... Realmente, me llegó hasta el alma. Siniestras historias de campos, millones, decenas de millones de víctimas –cifras cósmicas- ¿cómo va uno a quedarse indiferente? ¡No vas a comparar con esto al miserable Rodia Raskólnikov [N del T: protagonista de “Crimen y castigo” de Dostoievski] con su hachita y su viejecilla asesinada; aquí actúa el despiadado Moloc comunista, hablamos de millones! Bueno, la verdad es que alguno intentó objetar tímidamente que tan enorme “Gulag” como el descrito por Solzhenitsyn sería imposible, no ya de mantener, sino incluso de vigilar por nadie, ni siquiera por el estado más rico...Pero le taparon la boca rápidamente: “¡Pero que disparates sueltas, que los malditos rojos no son capaces de eso...uh, uh, alimañas!”.

Y mira por donde, que al poco tiempo abre Gorbachov los archivos y se aclaran las auténticas dimensiones de las “atrocidades bolcheviques”, y queda en evidencia que la creación inmortal de Solzhenitsyn no es ninguna “literatura del hecho”, sino más bien literatura fantástica, y, por tanto, acientífica.

Pero, ¿a qué venía esta digresión lírica? A que, una vez conocidos los trabajos de Chomsky, he llegado a la conclusión de que la gran mayoría de ellos se podrían justamente incluir en la “literatura del hecho”. La obra de Noam Chomsky es magnífica literatura del hecho, un trabajo concienzudo, documentado de forma escrupulosa, libre de la tendencia al amarillismo, la mentira y el autobombo “a lo Solzhenitsyn”. Es, si se puede expresar así, “realismo antiimperialista”. Todo el que quiera ver el auténtico rostro del capitalismo contemporáneo, sin maquillajes propagandísticos ni tergiversaciones manipuladoras, está obligado a leer a Chomsky. Todo el que quiera comprender que se oculta tras los mitos fundamentales del imperialismo contemporáneo, como “milagro económico”, “restauración de la democracia”, “intervenciones humanitarias”, “guerra contra el terror”, “apertura de nuevos mercados”, está obligado a leer a Chomsky. En el terreno de la alfabetización antiimperialista los libros de Chomsky deben ser, para todo izquierdista que se precie, su asignatura obligatoria de “Introducción al imperialismo”.

Un aspecto mucho más problemático de la enseñanza de Chomsky es su programa positivo, su, digámoslo así, “proyecto de brillante futuro”. Y aquí topamos de lleno con la cuestión con la que empezábamos nuestra conversación: el problema de la identificación de las posiciones sociopolíticas de Chomsky. Cualquier convencido partidario de la democracia occidental puede presentar la actividad de Chomsky como ejemplo de la infinita tolerancia y libertad de pensamiento del Occidente liberal, en contraposición a los regímenes totalitarios tipo URSS, donde la disidencia política, por decirlo suavemente, no se aplaudía, precisamente. “Mirad” -diría- “el hombre vive aquí, denigra de todas las formas posibles el “maldito imperialismo americano”, lanza críticas destructivas contra los círculos gobernantes, y no pasa nada, trabaja como profesor tranquilamente, edita libros, publica en los principales periódicos, recorre todo el mundo, y no tiene por qué temer a nadie. ¿Podría permitirse todo eso bajo el totalitarismo? Por tanto, ¡viva la gran democracia americana!” Semejante línea de pensamiento, si lleva a algún sitio, apenas lo hace parcialmente. Si, Chomsky, efectivamente puede ser considerado un disidente, pero el caso es que es un disidente dentro del sistema. Recordemos que, por ejemplo, los “disidentes” soviéticos, o al menos los más conocidos entre ellos, eran, por principio, enemigos del sistema social existente en la URSS, y, en la lucha con este sistema, a veces se dirigían directamente, en busca de ayuda, al enemigo de su país en la guerra fría y exhortándole a inmiscuirse en sus asuntos por todos los medios. Chomsky nunca se ha permitido nada semejante, y si se lo hubiera permitido, evidentemente habría sido fulminantemente expulsado de su puesto de profesor en el MIT, y aún sufrido peores consecuencias. Con aquellos que se enfrentaron en serio al Tío Sam, en los USA se ha actuado bastante brutalmente; el FBI y la CIA no se quedan cruzados de brazos.

Además, Chomsky, según expresa el ya citado McChesney, siempre “ha sido, por principios, un abierto y consecuente adversario de los estados y partidos comunistas y leninistas”, es decir, que, respecto a la cuestión principal, no había divergencia entre él y las fuerzas dirigentes de su país. El proyecto soviético no podía, en ninguna medida, servir como alternativa para Chomsky al capitalismo criticado con tanto ahínco por él. La oposición de Chomsky al actual rumbo de las élites gobernantes de EEUU es la oposición del antiguo buen liberalismo de Mill, John Dewey, e incluso Adam Smith, con su crítica de la “ruin máxima de los propietarios”, frente al cruel neoliberalismo de Milton Friedman, Von Hayek, Reagan y el FMI. Chomsky critica el capitalismo contemporáneo, ante todo, justamente por el olvido de las ideas del “verdadero” liberalismo, por la traición y desfiguración de los ideales del auténtico mercado libre, la libertad personal y la democracia. Ruego que se me entienda correctamente, no me propongo en absoluto reprochar a Chomsky su lealtad a la idea liberal, la cual, sin duda, ocupa un lugar de honor en la herencia espiritual de la humanidad, y que fue, en su tiempo, uno de los factores fundamentales del desarrollo del movimiento revolucionario en Occidente. El problema está en que, junto con los aspectos positivos del liberalismo clásico, Chomsky hereda sus cualidades negativas, como la irresponsabilidad, la bonachonería y la fe ciega en el progreso.

Semejante aproximación acrítica a los dogmas liberales encuentra su reflejo en la valoración de Chomsky de los principales acontecimientos de nuestros días. Así, no es raro encontrar en sus libros o entrevistas, en relación con el desarrollo de la situación sociopolítica en el mundo, declaraciones optimistas absolutamente infundadas, las cuales contrastan fuertemente con el brillante análisis crítico expuesto en, literalmente, el párrafo previo. Por ejemplo, él describe la situación en el Irak ocupado, aporta datos terribles sobre sus resultados para el pueblo iraquí, y, a la vez, declara que, en comparación con la que montaron los americanos en Vietnam, se aprecia un gran progreso: las víctimas y las crueldades son incomparablemente menores, y todo gracias a los esfuerzos y creciente influencia de la opinión pública amante de la paz. Sorprende que un analista tan experto no comprenda que la resistencia en Vietnam fue más fuerte, en varios órdenes, que en Irak, en buena medida porque los vietnamitas recibían apoyo de la URSS y China, mientras que Irak se encuentra en completa soledad. Por eso las acciones bélicas tuvieron, en el primer caso, un carácter más encarnizado y cruel, obligando a los ocupantes a llevar a cabo pasos más desesperados y exterminar en cantidades incalculables a la población civil.

Stephen Gowans ha “pillado” hábilmente a Chomsky por su inconsecuencia en la crítica a la agresión de EEUU en Irak, citando su afirmación de que “el mundo está mejor sin Saddam Hussein”. En esta frase se refleja toda esa izquierda occidental con su falsificado, irresponsable, y muy afectado “antiimperialismo” y su ahistórica aproximación, derivada de lo anterior, al análisis de los fenómenos sociales. Gowans, con absoluta justicia, apunta al completo sinsentido del mismo planteamiento de la cuestión, de si el mundo está mejor o peor por la caída del régimen de Saddam en Irak. Plantear la cuestión de ese modo es posible sólo ignorando completamente las circunstancias históricas concretas que acompañaron la creación, existencia y derrumbamiento del Irak de Hussein. Los regímenes nacionalistas, similares al de Saddam, aparecieron en el mundo árabe, como en todo el llamado “tercer mundo”, en el proceso de interacción con la civilización occidental, como reacción a la expansión de Occidente y su proyecto colonialista. Su nacimiento no puede explicarse, de ninguna manera, como algo consustancial a la cultura política árabe. El mismo fenómeno del nacionalismo es fruto del desarrollo del capitalismo en Europa, y el modelo de estado nacional fue uno de los principales productos de exportación de Occidente al mundo en vías de desarrollo. El régimen de Saddam cumplió dos funciones sustanciales: en primer lugar, permitió la existencia conjunta en el marco de un solo país de tres comunidades diferentes, que tenían un pasado largo y sangriento de deudas mutuas; en segundo lugar, fue un potente factor de equilibrio estratégico en toda la región del Próximo Oriente, conteniendo la presión del destacamento de vanguardia del colonialismo occidental- el sionismo israelí. La eliminación violenta de este régimen condujo a la descomposición de la sociedad iraquí, y, como consecuencia, provocó masivos sufrimientos al pueblo y una enorme cantidad de víctimas humanas. Parece ser que una significativa mayoría de los iraquíes resultaron ser víctimas, no de la acción directa de las fuerzas de ocupación angloamericanas, sino del caos y los procesos de desintegración puestos en marcha por el desmantelamiento del orden social existente.

El aplastamiento de Irak condujo a la quiebra del equilibrio de fuerzas establecido en las últimas décadas en el Próximo Oriente; ahora no hay, de hecho, ni un solo estado árabe en condiciones de oponerse a la hegemonía israelí. Aparte de eso, no estaría de más recordar a todos los celadores de la “democracia” y los “derechos humanos”, que la resolución de la cuestión sobre la eliminación o no eliminación del poder de Saddam es una prerrogativa sólo del pueblo iraquí, en ningún caso del “mundo”, esté el susodicho mejor o peor.

Es significativa la actitud de Chomsky hacia otro importante problema: el conflicto palestino-israelí. Por una parte interviene como uno de los más consecuentes críticos del sionismo y de su apoyo por el imperialismo USA. Pero cuando se llega al punto de plantear vías concretas para la resolución del problema palestino, Chomsky interviene como partidario de la opción de los dos estados, rechazando categóricamente la posibilidad de la fundación de un único estado democrático de todos los ciudadanos en Palestina/Israel.

En entrevista concedida a Znet el 30 de marzo de 2004 declaró: “ La legítima propuesta de un estado laico democrático no ha surgido ni de un solo grupo social palestino (ni, se sobreentiende, israelí). Se puede hablar de ella de manera abstracta, en tanto que sería algo “deseable”. Pero no es realista en absoluto. No tiene ningún apoyo internacional significativo, y, dentro de Israel, hay una casi unánime oposición... Los que ahora abogan por un estado laico democrático, desde mi punto de vista, hacen el juego a las fuerzas más extremistas y despiadadas de Israel y EEUU”.

Evidentemente, Chomsky, que, habitualmente tiene su punto fuerte en el aspecto de aportación de hechos, en este caso concreto, falta a la verdad. “La propuesta un estado laico democrático” ha partido en el pasado, reiteradamente, desde las principales organizaciones palestinas, y hasta principios de los años 70 del pasado siglo un único estado democrático en todo el territorio entre el mar y el Jordán era uno de los puntos fundamentales del programa de la OLP , como quedó reflejado en su Carta desde 1968. Otro tema es si las propuestas de esta organización resultan para Chomsky “legítimas”, tanto más, si ellas están en irreconciliable contradicción con las posiciones del Washington oficial y su cliente favorito.

Un cuadro parecido se observa con respecto a la famosa “falta de realismo”. Si como realismo de una determinada idea política entendemos su concordancia con las posiciones de los poderosos de este mundo, entonces, por principio, no tiene sentido la empresa de intentar cambiar el status quo existente. ¿Para qué tratar de conseguir derechos iguales para los palestinos o una resolución justa al problema de los refugiados, si “dentro de Israel hay una casi unánime oposición”? Mucho más sencillo es seguir mareando la perdiz y mantener infinitas discusiones razonables sobre la “creación de dos estados”, tanto más, cuanto que a semejante planteamiento del problema ni siquiera Sharon tiene nada que objetar. ¡Y eso es “realista”!

Asombra especialmente que un liberal tan convencido, un defensor de la democracia y la igualdad de derechos civiles como Chomsky parece que debería apoyar el proyecto de un único estado democrático en Palestina. Pero él renuncia a hacerlo, manifestando de paso, aunque sea de forma indirecta, pero bien definida, un apoyo al régimen racista sionista. Es posible que él esté aplicando autocensura a sus opiniones, temiendo expresarse más resueltamente acerca de una cuestión tan grave. Pero también puede ser que, acercándose a cierta línea roja, se detenga , porque percibe que, como persona del sistema, simplemente no puede traspasarla sin sufrir daños en sus propias carnes.

En mi opinión, la izquierda contemporánea está obligada a tomar conciencia de las limitaciones y el sustancial carácter antirrevolucionario del “noamchomskysmo”.La auténtica izquierda, y aún más en Rusia, no está en el mismo camino que Chomsky. La frecuente utilización en sus trabajos de conceptos como “lucha de clases”, “solidaridad”, “igualdad” no nos debe inducir a error. Su igualdad es la igualdad de los jugadores libres en el “verdadero” mercado, su solidaridad es la solidaridad de los individuos aislados persiguiendo intereses personales, su lucha de clases es la indignada retórica “antiimperialista”, en combinación con el oportunismo y la conciliación en las cuestiones “malditas”, las más fundamentales. La herencia de Chomsky necesita reflexión crítica y superación. Noam Chomsky es el puerto que hay que superar necesariamente en el camino a la cumbre resplandeciente de la liberación del yugo del capital. Quedarse en ese puerto significa renunciar a la lucha ulterior y viajar, en definitiva, a ninguna parte.

21 diciembre 2005

La sonrisa del Che





Desde este pasado domingo, el futuro del país teóricamente más pobre de Sudamérica está en manos del sindicalista aymara Evo Morales y del grupo al que pertenece, el Movimiento al Socialismo (MAS), un movimiento indígena con mucha base sindical, de izquierdas y anti-norteamericano, próximo a Cuba y a Venezuela. Ya son tres los procesos revolucionarios con categoría de Estado en la región. Otros lo serán pronto, porque avanzan por el mismo sendero con paso firme y decidido como las FARC y el ELN en Colombia o el FMLN en el Salvador. Muchos están en vías de transición con gobiernos progresistas que avanzan hacia la izquierda y hacia la democracia como en Argentina, Uruguay, Brasil y probablemente Chile, sin olvidar México. Y en todos los demás países de Centro y Sudamérica, la lucha continúa.

Evo Morales es un indígena aymara que organizó, entre otros, a los cocaleros bolivianos en una fuerza política, el MAS, cuyo ideario mezcla la cosmovisión andina con el guevarismo, la teología de la liberación y el marxismo, y cuyo componente principal esta constituido por trabajadores indios del campo y de la ciudad. «Hemos batido un récord histórico de votos. Quiero decirles a los aymaras, quechuas, guaraníes y chiriguanos que por primera vez vamos a ser presidente», dijo Morales en la víspera.

El dirigente indígena estuvo a punto de ganar las elecciones hace poco más de dos años y su movimiento, el MAS, fue uno de los principales actores en el derrocamiento del presidente Sánchez de Lozada en el año 2003. Su sucesor, el presidente Carlos Mesa, también tuvo que abandonar el poder en junio del 2005 por la presión popular ejercida, entre otros, por el MAS. Todo ello, enfrentándose a la derecha y a muchos sectores del ejército, apoyado por los EEUU, interesados en la destrucción de Evo Morales como líder de una alternativa anti-neoliberal, anti-imperialista y, además, indígena.

La pretensión del capital en ese país, teóricamente definido como el más pobre de Sudamérica, reside en su subsuelo. Según algunas fuentes, Bolivia dispone de una de los mayores reservas de gas natural del mundo, hoy por hoy, casi sin explotar, lo que, unido al petróleo venezolano, hace que una parte importantísima de la reserva energética mundial esté en manos de revolucionarios. Todos consideran que ello puede alterar sustancialmente la correlación de fuerzas en el continente a favor de la izquierda, y con ello la correlación de fuerzas a escala planetaria. Tienen razón, el capital y la derecha están entrando en periodo especial, ya lo dijo Fidel Castro hace unos años.

En Bolivia, a la victoria política del MAS, hay que sumarle la victoria del planteamiento socialista al neoliberal por la vía de la lucha de masas y la acumulación de fuerzas, incluso en el ámbito electoral. Evo Morales ha prometido la nacionalización de los hidrocarburos, la solución al problema del reparto de la tierra para quienes la trabajan, la dignidad en el trabajo, la eliminación de la corrupción y la normalización del proyecto cultural indígena a través de la educación.

Y, para ello, a propuesto la refundación de la República de Bolivia a través de una Asamblea Constituyente que abra las puertas a los indios y a los marginados. El MAS se fija el objetivo de fundar un nuevo Estado, compuesto por naciones milenarias y por la diversidad de culturas.

Como bien decía la última declaración del Secretariado Político del Congreso Bolivariano de los Pueblos, en Buenos Aires el 12 y 13 de diciembre último, otra América está en marcha; y ésta victoria del MAS y Evo Morales ratifican lo allí afirmado.

Menos ALCA, más ALBA

Pero la victoria de Evo Morales se inscribe además en un contexto de lucha regional contra el modelo neoliberal de integración económico llamado ALCA que pretende imponer EEUU y en defensa del modelo de integración alternativa de los Pueblos denominado ALBA impulsado por Venezuela y Cuba que, a partir del domingo, cuenta con un tercer socio. A ello tenemos que sumar los acuerdos de los gobiernos progresistas en el marco del Mercosur.

Esta lucha contra el ALCA ha tenido su máxima expresión en la pasada cumbre Mar de Plata en Argentina, donde hace pocos meses se celebró la cuarta reunión de presidentes y la III Cumbre de los Pueblos. La movilización social gigantesca de protesta así como la actitud de los pueblos latinoamericanos y caribeños, y de los gobiernos progresistas de Mercosur (Kirchner, Lula y Tavaré, ya que Venezuela acaba de integrarse en él) posibilitaron darle un golpe prácticamente definitivo a la pretensión de los EEUU de imponer el ALCA.

Si la tendencia política general de cambio político constatado en la mayoría de las elecciones celebradas en Centro y Sur de América se confirma en las que se celebrarán durante el año 2006, fuerzas nacionales, populares y revolucionarias, de izquierda y progresistas, prácticamente el 80 % de los pueblos latinoamericanos y caribeños darán la espalda al proyecto neoliberal denominado ALCA y fortalecerán la puesta en marcha del ALBA propuesto por Venezuela. Como recordaba recientemente Eduardo Galdeano, «los ataques a Chávez confirman que está haciendo cosas buenas por Venezuela y América Latina».

No debemos de olvidar que Evo Morales llega al gobierno en un buen momento regional. Tiene varios gobiernos amigos dispuestos a ayudarlo. En esa política están Argentina, Brasil, Venezuela, Cuba, Uruguay, posiblemente Chile. Más tarde pueden sumarse a esa ola México y Nicaragua...

Como señala Chomsky, «desde Venezuela hasta Argentina, el hemisferio esta yéndose completamente fuera de control (de los EEUU), con gobiernos centro-izquierdistas a todo lo largo del camino. Inclusive en Centroamérica. En el Cono Sur, las poblaciones indígenas se han vuelto mucho más activas e influyentes, particularmente en Bolivia y Ecuador, ambos productores importantes de energía, ya sea oponiéndose a la producción de petróleo y gas o sosteniendo que debe ser controlado a escala local. Algunos están incluso propulsando una ‘nación indígena’ en América del Sur». El espíritu de Tupac Amarú avanza y la reconstrucción del Tahuantinsuyo, de la gran Patria de Bolívar, se concretiza.

Chomsky comparte el análisis que realiza toda la izquierda mundial: «Lo que está en juego en la región, como en todas las otras partes del mundo, son modelos sociales y económicos alternativos. Movimientos populares enormes y sin precedentes se han desarrollado para expandir la integración a través de las fronteras yendo más allá de las agendas económicas para abarcar los derechos humanos, las inquietudes sobre el medio ambiente, la independencia cultural y los contactos de pueblo a pueblo.

Son ridículamente llamados «antiglobalización» porque favorecen una globalización dirigida en favor de los intereses de los pueblos, no a los de los inversionistas o a los de las instituciones financieras».

Nuestro más caluroso saludo al pueblo de Bolivia y al presidente Evo Morales. -


Joseba Alvarez - Responsable del Area Internacional de Batasuna

Jaque mate a un modelo político



El pueblo boliviano ha dado una ejemplar muestra de ejercicio ciudadano: en las ánforas otorgó el triunfo electoral con un porcentaje superior al 50% al candidato del Movimiento al Socialismo.


Triunfo histórico de Evo Morales y del Movimiento al Socialismo

Evo Morales es el nuevo presidente de Bolivia y asumirá sus funciones el próximo mes de enero de 2006, sin pasar por el tamiz de una elección congresal que caracterizó los procesos electorales de las dos últimas décadas. El modelo político que garantizaba la gobernabilidad boliviana con base en pactos y cuoteos políticos del poder, ha sufrido un histórico jaque mate.

Se abren nuevos horizontes y el modelo político, hoy colapsado, está tomando de su propia medicina.

Un simpatizante del MAS dijo en Cochabamba: “siempre hemos votado, pero nunca elegimos, hoy hemos elegido”; un analista señaló que “las mayorías desilusionadas por las representaciones políticas hoy decidieron representarse a si mismas”.

Se trata de una nueva gobernabilidad basada no sólo en el ejercicio del voto sino en la proyección efectiva de una novedosa e inédita representación política que asegura principalmente una cadena de control social.

Mandar obedeciendo

El nuevo presidente boliviano ha dicho “para nosotros se trata de mandar en Bolivia obedeciendo al pueblo” y esta es una expresión de compromiso que puede marcar la diferencia con la democracia de pactos que olvidaban al ciudadano, que hacían tabla rasa del elector y que echaban al olvido el mandato popular.

Los movimientos sociales han construido surco a surco la nueva voluntad que hoy impone el cambio en Bolivia. Y ellos aseguran nuevas rutas para el presente y el futuro de un país que demuestra al continente y al mundo que los desposeídos son capaces de cambiar su propia realidad aún frente a un sistema político que históricamente les ha negado tal derecho.

Y el propio congreso de la república, al margen de las apretadas diferencias o limitadísimas supremacías tendrá que aceptar también la nueva realidad, que ya tuvo que ser reconocida por los candidatos de la derecha perdedores de la contienda electoral cuando las cifras indicaban que ni aún sumando sus votos se acercaban a los resultados alcanzados por Evo Morales.

Jaque al neoliberalismo

A la derrota política del sustento neoliberal deberá sobrevenir en adelante un proceso que mantenga en jaque al neoliberalismo en materia económica. El desafío del MAS es convertir en realidad la propuesta programática de la Bolivia Digna, Soberana y Productiva. El nuevo patrón de crecimiento basado en la nacionalización de los hidrocarburos, la solución del problema de la tierra y la eliminación de los latifundios improductivos, la eliminación de la prebenda y la corrupción, la austeridad estatal, la soberanía nacional, la educación y la cultura, entre otros aspectos, esperan decisiones políticas que se traduzcan en un plan de acción inmediata que tendrá que cristalizar en la refundación de la república boliviana a través de la Asamblea Constituyente.

Las expectativas son grandes pero las esperanzas las superan en amplitud. Cientos de observadores internacionales dan fe de la decisión y del comportamiento ejemplar de los movimientos sociales y de la ciudadanía que hoy ratificaron su decisión de cambiar la historia. Los vilipendiados de siempre y amplios sectores de la clase media dieron su fallo a favor del cambio. ¡Bolivia cambió!

por José Pinto

LA RDA: UN ESTADO DE OBREROS Y CAMPESINOS


INTRODUCCIÓN.

¡Nos han vendido!. Así se expresaba uno de los personajes de la película Good bye Lenin, ¡y que razón tenía!. Que este resurgiendo la ostalgie(nostalgia de la Alemania oriental,RDA) entre amplios sectores de la población alemana no es nada de extrañar y esta película es muestra palpable de ello, ya que desde la caída del muro todo ha venido cuesta arriba: aumento del paro y de la delincuencia, pérdida de conquistas sociales, derribo y acoso a todo aquello que pudiera recordar al antiguo estado, etc. Por supuesto si cayó el símbolo de la guerra fría tuvo que ser por algo y no por casualidad, los errores que se cometieron no fueron reconducidos a tiempo.

La Alemania del este sigue siendo una “losa” para los vencedores del oeste, no sólo a nivel económico sino también político por la fuerza que siguen teniendo los poscomunistas. Desgraciadamente la historia de la RDA la escriben los que antiguamente borraron de la mentalidad del alemán de a pie su pasado nazi, y lo digo no por pura palabrería sino por conocimiento de causa cuando me paro a charlar con compañeros universitarios germanos, no tienen ni idea de que su patria fue un nido de nazis en el poder después de la II Guerra Mundial. Hablar de ellos de la RDA se antoja difícil, pues sale a relucir mitos y propaganda que han digerido en sus escuelas. Sin que por ello puedan tener cierta causa de razón, pero las medias verdades están sujetas a la manipulación y a la distorsión, eso no quita que la RDA fuera un paraíso, por la sencilla razón de que si así fuese seguiría existiendo o al menos en una Alemania unida pero no de este color. Tampoco fue un infierno. Por eso es necesario desde una visión amplificada y con diversas fuentes contextualizar en el espacio y tiempo lo que fue la RDA desde una perspectiva de clase.

POST GUERRA Y NACIMIENTO DE LA RDA.

Tras la capitulación del nazismo el 7 de mayo de 1945, Alemania quedaba ocupada por un consejo de control Aliado formado por Estados Unidos, Gran Bretaña, Francia y la Unión Soviética. El país y su capital, Berlín, se dividiría por tanto en cuatro administraciones aliadas según lo acordado en Yalta y Potsdam, sometidas a la autoridad militar por cada una de ellas. El control soviético recaería en el sector oriental, la zona más afectada por la guerra que según algunos especialistas sobre la materia fue intencionadamente, pues desde 1944 se sabía que Alemania perdería la guerra ¿que intención habría en destruir un 13 de febrero de 1945 la ciudad de Dresden(zona este donde los occidentales sabían que estaba más cerca de la influencia soviética) sin provecho militar y estratégico? fue desvastada en un 80%. Además el sector soviético-alemán era el menos poblado y el más débil económicamente, como comenta el canadiense Jacques R.Pauwels, “La división de Alemania proporcionaba a los “aliados” las zonas más prósperas del país: los grandes puertos del norte, las zonas industrializadas del Rhur y del Saar, las avanzadas Rhineland y Baviera (la Texas alemana). Esto compensaba con creces permitir que la URSS dominara el territorio de la futura RDA”.

Asimismo al finalizar la guerra los EEUU que ocupaban Turingia y Sajonia(zona soviética), al abandonarla continúa Pauwels se llevarían consigo “al oeste unos 10.000 vagones de FFCC con el material más nuevo y avanzado, patentes y demás de la empresa Carl Zeiss de Jena y de factorías locales de empresas como Siemens, Telefunken, IG Farben, Krupp, etc. El botín incluyó el saqueo de las factorías nazis de las V-2 en Nordhausen, cohetes y documentos técnicos de un valor de 400-500 millones de $, y unos 1.200 expertos alemanes en la tecnología de los cohetes. También se llevaron gran cantidad de oro, ese que los nazis robaron a los judíos pero no pudo ser trasladado a Suiza”. Como era lógico producía una auténtica “sangría” para la futura RDA y por supuesto aumentaba la asimetría entre las dos Alemanias. Esto iba a influir en el porvenir del conflicto.

En aquellos momentos en la Europa de posguerra la influencia comunista crecía de manera fulgurante como recoge Francois Fejtö en “Historia de las democracias populares” Chescolovaquia pasó de 80 mil afiliados antes de la II G.M. a 500.000 en 1945; Hungría de 30.000(1939) a 750.000(1947); Rumanía de 1000(1939) a 710.000(1947); Polonia de 20.000(1939) a 800.000(1947); esto no solo estaba circunscrito a la Europa del Este y central sino que en la misma Francia e Italia(también en Grecia y Turquía) el partido comunista había jugado un papel central en su liberación y resistencia que se tradujo en la participación de los primeros gobiernos, hasta que fueron excluidos y perseguidos. En esta coyuntura se irá entendiendo la guerra fría y la posición de las potencias capitalistas, entre ellas las de Estados Unidos que tomará una posición de intromisión en los asuntos europeos por primera vez.

En abril de 1946 el partido socialista(dirigidos por Otto Grotewohl) y el comunista(Wilhelm Pieck) se fusionaban en la Alemania oriental dando paso al Partido Socialista Unificado (SED), saliendo victorioso en las elecciones de otoño obteniendo un escrutinio del 70%. Simultáneamente comenzaban las expropiaciones contra el capital monopolista que apoyó a Hitler(Siemens, Krupp, Thyssen,etc.), las propiedades de más de 100 hectáreas fueron confiscadas y divididas en lotes de cuatro y ocho hectáreas, lo que produjo la dimisión de los dirigentes democristianos, Hermes y Schreiber. En este proceso socializante se llegaban a plebiscitos como por ejemplo el realizado en el Land de Hesse que daba como resultado que el 72% de la población defendía convertir en propiedad común las industrias claves.

El 6 de diciembre del mismo año el SED convocaba un Congreso Nacional en Berlín para discutir la posibilidad de unificar Alemania con la participación de miembros de la izquierda de la zona occidental, se reclamó la unidad del país tanto políticamente como económicamente bajo un mismo gobierno. A los soviéticos le interesaban la unidad ya que de esa manera podían esperar más beneficios de esa solución que de una Alemania dividida, además la URSS en la circunstancia en la que había quedado perdiendo según datos oficiales el 30% de su riqueza nacional y 27 millones de muertos(civiles y militares), no estaba preparada para fomentar una revolución socialista(coyunturalmente no conectaba con el pensamiento de Stalin) en Alemania, pero por supuesto tampoco la iban a dejar para que fuese una base militar de los EEUU, país en el que no cayó ni una sola bomba y fue el “banquero de Europa”(fue el mayor negocio de su historia) durante la guerra con lo que salía con mucha más ventaja que la URSS.

Antes del congreso de Berlín el mariscal Sokolovsky había criticado como el oeste estaba llevando la desmilitarización y la tardanza en recibir las reparaciones de guerra, además de que Francia, Gran Bretaña y Estados Unidos laboraban en secreto por unificar sus áreas de influencia sin contar para nada con los intereses soviéticos, fomentando la división política, social y económicamente. En 1947 los USA plantea crear una red de financiación, que lleva como nombre: Plan Marshall, el congreso aprobaría una “ayuda”(no fue ni mucho menos gratuito) de 13 mil millones de dólares, que tenía como objetivo no la solidaridad ni mucho menos sino fomentar el mercado europeo tan apetitoso para los USA y evitar que el continente cayera en la “órbita soviética”. Los USA dejarían su clásico aislamiento hacia Europa y desde entonces tejerían sus intereses en ella. El colaborador de Stalin, Andrei Jdanov, condenó la iniciativa americana: "El imperialismo americano se esfuerza, como un usurero, en explotar las necesidades de posguerra de los países europeos. Pero tal control económico entraña una dependencia política del imperialismo americano". Acertó plenamente.

La mayor parte de los ingresos irían al presupuesto militar, rearmando a la zona oeste de Alemania incumpliendo los acuerdos de Postdam. Noam Chomsky aclara que: “De los 13 mil millones de dólares de ayuda que manejó el Plan Marshall, alrededor de 2 mil millones fueron a parar directamente a los bolsillos de las compañías petroleras estadounidenses. Este hecho formó parte del propósito de hacer que Europa pasara de una economía basada en el carbón a una economía basada en el petróleo, para que así algunos sectores de aquel continente se volvieran más dependientes de Estados Unidos”. Ante la estrategia de EEUU, Moscú decide crear uno propio, el Comecon(consejo de ayuda mutua económica) en 1949. EEUU sabía de la importancia de Alemania, que había sido el eje industrial del continente europeo por lo que era necesario que “viviera”(curiosamente da alas al enemigo derrotado, al causante de la guerra convirtiéndolo en pocos años en potencia) ante la amenaza soviética, se sabía que el país germano iba a ser crucial y determinante para el equilibrio europeo.

Los acontecimientos que provocan la definitiva ruptura es la llegada al poder en febrero de 1948 del partido comunista en Praga, antes esto los aliados unifican sus áreas y en junio de ese mismo año adoptan una reforma monetaria quebrantando una vez más los acuerdos de Postdam, dividiendo a Alemania. Esto provoca que desde Moscú se adopte una grave decisión: el bloqueo terrestre de Berlín occidental con Alemania occidental, durante todo un año será abastecido por aire por las potencias capitalistas. Esta acción tiene su efecto boomerang se refuerza el sentimiento anticomunista en la zona occidental, los alemanes nunca olvidarán esto. El bloqueo en vez de derrotar el intento separatista lo que hace es favorecerlo aún más. Viendo que no daba resultado las autoridades soviéticas lo levantaron el día 12 de mayo de 1949. El general y subsecretario de Estado, Walter Bedell Smith, confesó que: "realmente no queremos ni tenemos la intención de aceptar la unificación alemana bajo ninguna condición con la que los rusos puedan estar de acuerdo, aun cuando parezcan coincidir con la mayor parte de nuestras exigencia”.

El 8 de mayo de 1949 se erige la República Federal(RFA), incumpliendo como siempre los acuerdos, la respuesta no se hace esperar y el 7 de octubre entra en vigor una constitución, que se traduce en la fundación oficial de la República Democrática Alemana(RDA) que equivaldría a una extensión de 108.178kms cuadrados, el general Chuikov el 13 de noviembre en representación de Stalin y en virtud de su cargo como jefe de las fuerzas de ocupación traspasaba sus poderes al gobierno del Frente Nacional de Otto Grotewohl, en la que estaba como presidente Whilhelm Pieck y vicepresidente Walter Ulbricht que un año después sería primer secretario del SED. Mención cabe destacar que los “padres de la RDA” fueron luchadores de primera línea contra el fascismo. Ese mismo año se producían los procesos de Waldheim condenando a principales nazis a la muerte.

La RDA nacía bajo la consigna antifascista en medio de una nación derrotada, en la que la mayor parte de la población se había educado bajo el credo del nacionalsocialismo. Como era lógico no se podía eliminar a todos los simpatizantes de Hitler que de una forma u otra habían participado en el III Reich, era difícil establecer que grado de compromiso tuvo cada ciudadano alemán.

La RDA nacía con dos claros principios, según Markus Wolf(antiguo jefe de los servicios secretos de la RDA): “Para la RDA y para Alemania en general, el socialismo era un objetivo lejano. Nosotros fundamos el nuevo Estado como la Alemania democrática antifascista”.

LA RFA:CONTINUACIÓN NAZI. ¿MILAGRO ECONÓMICO?

No podemos entender la evolución histórica de la RDA, sin entender que fue para ellos la RFA. Es significativo sacar algunos apuntes de lo que fue este país en esos momentos, para a la postre seguir profundizando en el tema que nos atañe.

La RFA, partía como hemos visto con demasiada ventaja tanto en el ámbito económico-político como en el estratégico. Conjuntamente va a tener una clara continuidad con el pasado nazi en todos los aspectos, a pesar de los procesos de Nuremberg, famosos genocidas se encaramaban a las poltronas de poder del nuevo estado y todo ello de la mano de EEUU. El caso más flagrante sería el del Reinhard Gehlen, que tenía en su haber: tortura, malos tratos y órdenes de asesinato que según datos de la URSS rondaban la muerte de 4 millones de prisioneros soviéticos. Había sido jefe de los servicios secretos nazis en el frente ruso llegando a ser condecorado por Hitler por su brillante labor.

Perdida la guerra y sabiendo de su valor se entregó a los EEUU el 22 de mayo en Baviera al cuerpo de contrainteligencia. Ofreció información de primera mano sobre la URSS, entre ella la de revelar el nombre de infiltrados comunistas en la propia OSS(Oficina de Servicio Secreto de los EEUU). Reconocida su importancia se negoció su libertad a cambio de que estuviese en nómina de los servicios secretos de EEUU y de la RFA, a partir de entonces Washington le concedió una partida secreta a su organización que llevaba su apellido de unos 5 millones de dólares, para que Gehlen pudiera empezar a operar comenzando con 350 ex-compañeros de armas, oficiales de inteligencia alemana, que fueron oficialmente liberados de los campos de prisioneros. En poco tiempo hubo un aumento considerable de agentes a cargo de Gehlen, los objetivos eran recabar información, promover la disidencia y el sabotaje. Las operaciones encubiertas se establecieron en el sur de Munich, en Pullach.

Uno de los mayores éxitos de la organización Gehlen fue la infiltración de Walter Gramasch en el Departamento de Flotas y Puertos de Alemania Oriental. Entre los agentes reclutados había famosos criminales de guerra como: Dr. Franz Six y Emil Augsburg miembros de las SS, acusados de asesinar a judíos, intelectuales y partisanos en Rusia. Willi Krichbaum ex jefe de la Gestapo en el sureste europeo, el general Sises y el general de las SS Burckhardt. Bajo la operación “Paperclip” ingresaron al menos 820 nazis en los servicios secretos de los EEUU, entre ellos el conocido general-mayor Walter Emil Schreiber. En abril de 1956 la organización Gehlen fue reasignada al gobierno de la RFA con el nombre de Bundesnachrichtendienst(BND). Reinhard Gehlen fue ascendido a Teniente General de la Bundeswehr y mantuvo el más alto cargo jerárquico de la inteligencia alemana

El libro Blowback de Christopher Simpson y The Belarus Secrets de John Loftus, aunque anticomunistas, ponen de manifiesto que miles de criminales de guerra fascistas fueron contratados durante los años 1944-1953 por Estados-Unidos para el combate contra la Unión Soviética. Entre los nazis reclutados cabe destacar a los de Klaus Barbie (el carnicero de Lyon), Otto von Bolschwig, Eichman(caería en Argentina) y Alois Brunner responsable de la muerte de más de 120 mil personas entre otros.

Hubo además “un perdón” a los magnates de la industria que colaboraron con Hitler y que regresaron impugnes, como Siemens, Krupp, Thyssen, Bosch, Bayer, Daimler Benz,etc. Un ejemplo clarificador es el de Hans Martin Schleyer, último comandante de las SS en Praga que llegó a ser presidente de la patronal alemana y directivo de Mercedes Benz asesinado por la Fracción del Ejército Rojo en 1977.
En 1949 se empezó a “refundar” el Ministerio de Asuntos Exteriores alemán, dos años después, salía a la luz una serie de artículos publicados en el Frankfurter Rundschau en la que ya se denunciaba la gran cantidad de funcionarios con pasado nazi que estaban entrando en este ministerio. Se supone que el 66% de sus miembros tenían pasado nazi, cuatro de cada cinco jefes de departamento habían sido miembros del NSDAP(partido nazi). El hecho es que en la década de los cincuenta, el Ministerio de Exteriores empleó a más miembros del antiguo partido nazi que durante el Tercer Reich. Todos los ministerios de Bonn eran “un hervidero de nazis”, en opinión de Michael Sturm.

Esto se confirmará en septiembre del 2003 años con la investigación que llevaría a cabo el ex ministro de Exteriores, Joschka Fischer, a raíz de la polémica suscitada en Alemania por la publicación en el boletín interno del Ministerio de Exteriores, de una necrológica muy elogiosa de Franz Nüsslein, que entre 1962 y 1974 fue cónsul general de la República Federal Alemana (RFA) en Barcelona. Este diplomático no sólo fue en su juventud miembro del partido nazi, sino que trabajó como fiscal en la Checoslovaquia ocupada por Hitler y fue corresponsable de 918 condenas a muerte. No podemos olvidar que más de 9.000 fiscales del régimen nazi fueron de nuevo reclutados por el gobierno reaccionario de Adenauer que implantó la amnesia generalizada en la historia alemana, un ejemplo es el redactor de las leyes raciales, Globke, que fue miembro de su gobierno.

Fischer pondría en marcha un decreto en el que prohibía que se siguiera rindiendo homenaje a diplomáticos con pasado nazi, trayendo con ello el enfado de sus antiguos camaradas colaboradores en la guerra fría de la RFA. En el 2005, saltaba de nuevo el escándalo en la publicación alemana Analyse und Kritik de agosto de 2005, en la que se señalaba que el representante permanente de la RFA ante el consejo de la OTAN, Krapf, había sido desde 1933 miembro de las SS y en 1936 afiliado al NSDAP. Desde 1938 trabajó también en el cuartel general de los Servicios de Seguridad ingresando en el Ministerio de Exteriores en ese mismo año. Tras el supuesto proceso de desnazificación volvería a la cartera de Exteriores.

En cuanto a las fuerzas armadas de la RFA importantes cuadros del antiguo ejército nazi (Wehrmacht) crearon la Bundeswehr el 7 de junio de 1955 en medio de grandes protestas de la población. Auspiciado bajo el lema de Adenauer: “La maquina debe seguir” en la que se hacía referencia a la admisión de unos 12.000 oficiales de la Alemania nazi y unos 300 miembros de la SS. Como vimos anteriormente el mismo Gehlen llegó a ser nombrado hasta Teniente General de la Bundeswehr. Heinz Tretten, miembro de la Legión Condor, fue nada menos que comandante en jefe de la Bundeswehr veinte años después del fin de la guerra. Otros casos flagrantes de continuidad en el ejército es la de Adolf Galland también de la Legión Cóndor que llegó a ser asesor de la Bundeswehr y de la OTAN ó Werner Mölders (condecorado con la cruz de hierro por Hitler) que era un héroe para la Bundeswehr llevabando su nombre en una élite de escuadrilla y en un cuartel en Neuberg que fue suprimido hasta hace poco. En los 60 el ejército de la RFA contaba ya con 495.000 efectivos, entre ellos destacados miembros nazis.

En lo político el comunismo sería perseguido y todos los antifascistas fueron olvidados históricamente como por ejemplo el no reconocimiento del mérito de Wilhelm Hammann en la liberación de Buchenwald porque era comunista. La Juventud Libre Alemana (FDJ) sería prohibida en 1951 y sus miembros fueron a para a la cárcel otros como Philipp Müller, fueron asesinados. El Partido Comunista (KPD) fue prohibido en 1956 aunque años después con una Alemania como potencia europea sería legalizado en 1968. Se produjo también una persecución contra funcionarios de izquierdas bajo un decreto de Brandt, que más adelante profundizaremos en ella.

En lo que respecta al tan cacareado milagro económico alemán, es importante señalar que en economía no existen milagros. La historiografía tradicional ha mostrado como modelo y motor de Europa la Alemania de Konrad Adenauer y de su ministro de economía Ludwig Erhard. Ha utilizado siempre la idealista imagen de un pueblo alemán decidido a trabajar, a levantar su país con orden y unidad superando las diferencias sociales. La RFA de la posguerra estaba en manos del gran capital exterior y de USA, GB y Francia. Debía de pagar las deudas públicas y privadas que contraía desde el Tercer Reich, esto se suma a las reparaciones de guerra a los aliados y al Plan Marshall. A pesar de esto Alemania debía seguir siendo una referencia en Europa y más concretamente la RFA por todo lo que estaba pasando en aquellos momentos, de ese modo las potencias imperialistas pusieron todo a su favor para que el país emergiera de sus cenizas y fuera en poco tiempo el motor europeo que sirviera de freno al comunismo.

El acuerdo de Londres del 27 de febrero de 1953 sería la punta de lanza de las medidas económicas emprendidas para la RFA, según el estudio de Jesús Nun: “el valor presente neto de la deuda total se redujo en alrededor de un 80%” esto suponía una quita directa superior al 50%, del perdón de todos los intereses acumulados desde 1934 y de la concesión de largos plazos de pago a tasas de interés muy inferiores a las del mercado. A la vez, la RFA consiguió un período de gracia de 5 años exentos de pagos y además se convino que una parte de la deuda se abonase directamente en marco”.

Esto explica el crecimiento del 61% del producto interior bruto entre 1953 y 1961. Hermann Josef Abs, presidente del Deutsche Bank negociador del acuerdo de Londres dejaba bien claro cual debía de ser la postura de los acreedores, o sea: "Les corresponde también a los Estados acreedores y a nuestros socios comerciales crear precondiciones sustancialmente favorables para incrementar la capacidad de pago alemana”. La RFA para pagar su deuda no podía endeudarse ni tocar sus reservas y se daba por entendido que la inversión extranjera no sería una solución a corto plazo, pues saldrían los beneficios de su pais. Una vez más Jesús Nun nos da la respuesta: “Quedaba una sola alternativa y era que la economía alemana tuviese anualmente un importante superávit comercial, producido no por la baja en sus importaciones (lo cual afectaría su crecimiento y su bienestar) sino por un alza sostenida de sus exportaciones de bienes y servicios. Pero esta alternativa implicaba, como sucedió, que los países acreedores eliminaran barreras para la importación de productos de la RFA. Tan decisivo fue este punto que una cláusula del Acuerdo de Londres abría la posibilidad expresa de consultas y renegociaciones cada vez que el superávit comercial alemán resultase insuficiente”.

Esto hay que sumarle a los cientos de miles de obreros cualificados que salían en aquellos momentos de la RDA(uno de los principales problemas del estado) buscando el confort que el estado antifascista en aquellos momentos no le podía dar, y el cual seguía pagando altos intereses a la URSS, que bajo mi punto de vista y a pesar de la ayuda inestimable que dio tuvo que haber favorecido un mejor marco de desarrollo para un país tan castigado como la RDA, que a lo largo de la guerra fría pagará 7 veces más que la RFA como afirma Jacques R. Pauwels. Errores que se pagarán.

El LARGO CAMINO DE LOS 50. DESDE LA CRISIS DE 1953 HASTA 1961, EL MURO DE PROTECCIÓN.

Meses después del la fundación de la RDA, el 8 de febrero de 1950 nacía el ministerio para la seguridad del Estado que popularmente se conocía como la Stasi, dirigida por Wilhelm Zaisser el cual había participado activamente en la guerra civil española y en la II Guerra Mundial en el bando soviético. Este organismo jugará un papel determinante en el espionaje internacional convirtiéndose en muy poco tiempo en una de los servicios secretos más eficaces de la historia. En ese mismo año el SED adoptaba la formación política de estilo soviético(Parteilehrjahr), en el primer Congreso del Partido se determinó que: “la primera tarea en el desarrollo del SED como partido de nuevo tipo es reforzar la formación ideológico-política de los militantes y particularmente de los funcionarios en el espíritu del marxismo-leninismo”.

En la segunda conferencia del SED celebrada en 1952 se profundizaba en una Alemania unificada, democrática y antifascista. En ese mismo año se modificó la constitución aproximándola a la URSS, eliminándose el carácter federal de los 5 länders. El concepto de democracia distaba mucho de las estructuras burguesas en cuanto que ya no servía como reglamentación político-jurídico al servicio de la clase social que posee los medios de producción. Se ponían los cimientos de una democracia socialista con la creación de una cámara popular, el órgano más elevado del Estado en la que ningún gobierno y ningún presidente podrían disolverla, era una medida democrática y antiimperialista que podía condicionar para el establecimiento del socialismo.

La estructura política de la RDA comprendía: la cámara popular a nivel nacional, la asamblea del distrito a nivel del distrito y la asamblea municipal. Estos órganos elegidos controlaban el consejo de ministros, el consejo de provincia, el consejo de distrito y el consejo municipal. Además otra novedad era la constitución de organismos populares como el FDJ(la juventud libre alemana), la asociación libre de sindicatos, la asociación de las mujeres…con representación en el Parlamento el cual giraba en torno al consenso. Los partidos debían seguir el ideal de mantener a la patria en las consignas democráticas y antifascistas bajo un Frente Nacional ó Bloque democrático-antifascista. El pluripartidismo existía siempre que tuviera esos dos puntos en común.

El nuevo estado de los obreros y campesinos surgía en unas circunstancias adversas como hemos señalado anteriormente. Día a día miles de berlineses de la RDA pasaban a la RFA con alimentos de primera necesidad que en la zona capitalista eran más caros para vendérselo a sus compañeros de trabajo occidentales, estos poseían salarios más altos los cuales no entraban en la zona oriental. Los obreros occidentales vendían en estraperlo a los orientales electrodomésticos y demás enseres, lo cual afectaba claramente a la economía oriental.

El camino hacia el socialismo se empezó expropiando a los grandes consorcios que habían colaborado con el antiguo régimen, en el campo se expropiaron los latifundios creándose granjas cooperativas, se fomentó la industria pesada, la economía fue planificada y centralizada. Pero las medidas socializadoras no fueron del agrado de todo el pueblo y ello por diferentes errores: uno de ello fue el de que la política en pro de la industrialización potenciaba sectores de base (metalúrgicas, construcción de maquinaria, químicas, etc) en detrimento de las industrias ligeras, por si fuera poco el potencial humano en la RDA descendía por la huida de obreros cualificados y no se hacían políticas adecuadas para pararlo. La falta de personas de estudios superiores y de técnicos produjo por ejemplo que con personas con poca experiencia y no cualificada se tuviera que levantar las estructuras del nuevo estado. Todavía en 1955 solo el 1,6% de los que trabajan en los consejos de distritos tenían estudios superiores.

El 9 de Junio de 1953, un comunicado del comité central del SED, hacía referencia a una serie de errores cometidos por el Partido para la construcción del socialismo en las que figuraba la entrega obligatoria de un porcentaje elevado de las cosechas y la ausencia total de incentivos a los trabajadores industriales. Para ello se hizo un decreto en el que se pretendía aumentar en un 10% la productividad que llevaba parejo la caída de salarios, se pretendía claramente competir con la RFA pero no se tenía los mecanismos adecuados y la coyuntura no estaba a favor. Esto provocó que el sector de la construcción se pusiera en huelga el 17 de junio expandiéndose el paro por todo el estado, creándose un clima de rebelión asaltándose sedes del partido y destruyendo símbolos socialistas. Las autoridades vieron a Occidente y a la emisora americana de Berlín Oeste(RIAS) como instigadores de los trabajadores y de alentar la insurrección. También la labor de agitación de la iglesia protestante fue notable en este aspecto.

Para esta crisis hay opiniones diversas mientras que unos como Ludo Martens afirman que son saboteadores nazis y mercenarios, para otros, como Ángel Carrique, desde la visión trotskista afirma que es una rebelión contra la burocracia del Partido, contra el “stalinismo” y da por hecho el carácter socialista de la rebelión.

A mi modo de ver se confunde causas con consecuencias entre otras cuestiones, por supuesto que detrás de la revuelta hay agentes saboteadores del Oeste como también la población era reacia a las medidas tomadas por el Gobierno. Para Carrique el hecho coge de sorpresa a la zona occidental y a la organización de Gelhen, dudo bastante de esta afirmación tan categórica de una red que tenía informadores en la RDA. La historia ha demostrado que el denominador común de los grupos que nacieron dentro de los sistemas orientales durante la guerra fría para derribarlo eran prooccidentales y estaban financiados y promovidos por el imperialismo sean consciente o no las bases de estos grupos, eso sí, las cúpulas dirigentes(caso como Walesa o Havel) sabían lo que hacían. No quita que dentro del levantamiento de 1953 haya trabajadores que apostaban por otro tipo de reformas dentro del socialismo, no se puede tajantemente llamarlos a todos de espías o mercenarios. Hay que establecer la relación dialéctica entre factores externos e internos insertándolos en la realidad de la época, si fuera la rebelión una trama pro-RFA no se hubiera modificado la reforma. En mi opinión hay errores de forma en el gobierno que son aprovechados por la reacción en el Berlín Occidental.

Los sucesos son tan graves que se necesita la ayuda de las tropas soviéticas las cuales aplacan el levantamiento sin muertos, los principales dirigentes de la insurrección son detenidos y encarcelados. El 21 de Junio, y aprendida la lección, el comité central del SED reconducía por otros derroteros la economía en la que se aprobaba un plan de mejora de las condiciones de vida de la población como el aumento de jornales, se atendería mejor la producción de alimentos y bienes de consumo, bajada de la tarifa de transportes, etc. Ulbricht lograría hacer recaer la culpa de todo a Zaisser, Herrnstadt, Max Fechner (ministro de Justicia) entre otros, los cuales propugnaban una realización del socialismo más progresiva y menos fatigosa. Estos hechos se concibieron en un momento tenso en Moscú con la ejecución de Berija al que Ulbricht acusó de abandonar el socialismo en la Alemania Oriental.

En septiembre de 1953 se crearon los grupos de lucha de la clase obrera como consecuencia de lo sucedido el 17 de Junio. Tres años después en enero se constituía el Ejército Nacional del Pueblo, según la constitución:”El Ejército Popular Nacional y los demás órganos de defensa del país protegen los logros socialistas del pueblo contra todo ataque del exterior”. Hasta 1962 la leva no será generalizada, con la posibilidad que los objetores de conciencia sirvieran en unidades auxiliares.

En 1955 formaba parte del Pacto de Varsovia. En ese mismo año la RFA adoptó la doctrina Hallstein en la que amenazaría en romper vínculos comerciales con los países que tuviera relaciones con la RDA.

A mediados de los 50 cerca de un millón de campesinos se habían beneficiado del reparto de unos tres millones de hectáreas de parcelas, con un control indirecto del Estado sobre los precios y la maquinaria, pero sería en 1960 el año decisivo para el último impulso colectivizador: en diciembre el régimen cooperativo llegaba al 90% de las tierras. Por otra parte desde 1956 se había ideado un plan quinquenal para mejorar los niveles productivos de las industrias pesadas y las inversiones en los sectores de bienes de consumo.

A pesar del relativo crecimiento económico de la segunda mitad de los 50, empezó a decaer a partir de 1961, Ulbricht afirmó en el congreso del SED celebrado en enero que el cierre de fronteras produciría estabilidad económica. Berlín en ese momento era el teatro de operaciones de la guerra fría. La RFA se había lanzado en el armamento atómico en 1958 lo que produjo enfados en la RDA. Tres años después en Viena se habían reunido Kennedy y Kruschev para negociar el asunto alemán, el bando soviético dejaba bien claro que había que retirar las tropas extranjeras, reunificar el país y firmar un tratado de paz. Los EEUU que veían que se había afianzado un sistema occidental en la RFA y que conocían de las dificultades y anomalías de la RDA afirmaron su promesa de mantener a toda costa el estatus de ciudad ocupada y la permanencia de tropas occidentales en el corazón de la RDA, a la espera de que los acontecimientos y la impaciencia berlinesa reclamara su intervención. La estrategia Occidental dará resultado. Kruschev declaraba que firmaría un tratado de paz por separado con la RDA.

Antes de la creación del muro la RDA llegó a presentar más de cien propuestas de entendimiento sobre la renuncia del armamento atómico, la retirada de la OTAN y del Pacto de Varsovia. La división entre el sector occidental y oriental en Berlín solo perjudicaba a la RDA, de los dos millones de personas que pasaban de un lado a otro diariamente, más de 50.000 trabajaban en el sector occidental pero consumían en el este lo cual generaba una demanda imposible de abastecer, y esto sin contar el caos derivado de la circulación de dos monedas distintas. Entre el 1 y el 10 de agosto habría 10.000 personas que marcharon al sector occidental, la inmensa mayoría trabajadores cualificados que habían sido formados con el dinero de la RDA para servir al enemigo en ese momento en la RFA. Según fuentes oficiales de la RDA se perdía 3,5 mil millones de marcos anuales con la pérdida de obreros cualificados y otras manipulaciones.

Al no establecerse un acuerdo entre la URSS y EEUU sobre el conflicto alemán, se llegó a dictaminar el cierre de fronteras el 13 de agosto de 1961 por parte de las autoridades de la RDA entre la protesta de berlineses de los dos sectores, las tropas occidentales llegaron incluso a disuadir a los de su zona. Los soldados del ejército y los miembros de su milicia levantaron un muro de hormigón de 47kms de longitud y 4m de alto. La estrategia de EEUU tenía su efecto, se vería a la zona oriental como la causante del conflicto y de la creación del muro.

Un periodista indio, R.K.Karanija, llegó a decir: “Esto(el muro) sirvió a la causa de la paz mundial porque detuvo el avance de los neohitlerianos hacia el Este, forzó al mundo a reconocer la realidad de la división de Alemania y por ello respalda la negociación”.

CRECIMIENTO, ESTANCAMIENTO Y CAÍDA DEL MURO.(1961-1989)

En 1960 con la muerte de Pieck, se eliminó el cargo de presidencia por el Consejo de Estado. Ulbricht pasó a ser el jefe de Estado. A principio de los 60 la Cámara del Pueblo criticó el sistema productivo, el mismo Ulbricht reconoció que solamente entre un 45 y 47% de las granjas colectivas producían beneficios. En enero de 1963, Kart Mewis, preidente de la Comisión Estatal de Planificación era destituido de su cargo. En ese año se puso en funcionamiento un nuevo sistema económico, sin olvidar la planificación estatal se dio más capacidad de autonomía a las industrias y se promovió incentivos al trabajo para mejorar la productividad. Se suprimiría el Consejo Económico que fue ineficaz, en su lugar se crearon nueves ministerios industriales más implicados en el día a día.

En 1967 con una mejor producción, una alta productividad y gracias al sistema educativo de la RDA formando a técnicos y profesionales se llegaron a mejoras en el nivel de vida, era en esos momentos la segunda potencia industrial de los países socialistas y la quinta de toda Europa. Por supuesto esto se llegó no sólo por la dirección efectiva del SED, y del apoyo de la URSS sino también por las masas populares que tuvieron un papel fundamental de esfuerzo y sacrificio. Ulbricht admitió que se habían restringido libertades y coartado ciertos derechos durante el período de posguerra de los 50. “No ocultamos que la libertad difiere en función de las etapas de desarrollo de nuestro Estado. Cuando estábamos a los ataques más virulentos del imperialismo oestealemán, ciertas libertades estaban limitadas”. A pesar de todo ciertos derechos y libertades seguirán sin establecerse reconocido por los mismos herederos del SED.

Los años 60 fueron en planos generales espectaculares en todos los campos, por ejemplo la mujer se incorporó plenamente al tejido productivo de la maquinaria del país, bajo la “Teoría socialista de la Emancipación”. Se había conseguido conquistas sociales como la gratuidad de la sanidad y de la educación, el trabajo como derecho constitucional era obligatorio por lo que el paro no existía. El deporte era un símbolo del desarrollo socialista reflejado con el tercer puesto en el melladero de México 68. Las expectativas se estaban consiguiendo.

El día a día de los berlineses en esta década estuvo marcado por la instalación del muro, la separación de familias fue traumática al principio ya que posteriormente si se podían visitar y se reanudaría la conexión telefónica a principio de los 70. La muerte de Peter Fechter dio la vuelta al mundo al ser recogido por la televisión su agonía, los disparos salieron de los guardias fronterizos de la RDA, vopos, que tuvieron la ardua tarea de vigilar la frontera más importante del momento donde se decidía el destino del mundo. A pesar de los errores cometidos, debemos comprender que la coyuntura en la que se mueve el muro de Berlín nos guste o no frenó una posible guerra nuclear, pensamiento este confirmado hasta por el propio primer ministro francés, Raynaud:“las medidas de sellamiento del gobierno de Berlín Oriental no incrementaron, sino que disminuyeron el peligro de una tercera guerra mundial”.

Las cifras de los que huyeron de la RDA bailan según las fuentes, pero la tónica general es la de 5.000, en la de muertos es mucho peor pues no se atiene a veces a la consideración de los vopos caídos por balas occidentales, se calcula que unos 20 murieron, en total los fallecidos al pasar el muro rondan a tenor de diversas fuentes entre 70 y 190. Pero esta situación tan dramática en la que no querían haberse envuelto los alemanes solo tenía como culpables a los saboteadores imperialistas. De todas formas hubo fallos de consideración en la RDA al gestionar el asunto del muro. Famosa fue la huida financiada por una televisión norteamericana, lo que demuestra el grado de infiltración en la RDA y el método tan vil utilizado. Resulta curioso que la “memoria histórica” no haya tenido en cuenta los berlineses y alemanes occidentales que tuvieron que huir de la persecución anticomunista.

El 6 de abril de 1968 se aprobaba un nuevo texto constitucional aprobado por la Cámara del Pueblo y ratificado en referéndum nacional. En Agosto del mismo año, la RDA, participaba bajo el pacto de Varsovia para contener la revuelta en Praga, el suceso criticado por bastantes partidos comunistas de la época tuvo su crisis dentro del SED, en la que varios afiliados denunciaron la actitud de su propio gobierno lo que provocó disidencias y bajas en el partido.

A principios de los 70 nacía un nuevo rumbo político llamado Östpolitik de la mano del socialdemócrata Brandt(canciller de la RFA) en la que ambos estados se reconocían e intercambiaban representantes permanentes. Esto permitió también una mejora de las relaciones además de entrar créditos e importación de tecnología del Oeste. Coincidió esta nueva etapa con la entrada en la secretaria general del SED de Erich Honecker. A pesar de la imagen de Brandt de reconciliador, su gobierno llevó a cabo la política de Radikanerlass un decreto que consistía teóricamente en destituir de los cargos públicos a personas de ideologías “radicales”, en la práctica fue una persecución a las personas de izquierdas que trabajaban en la administración pública siendo expulsados de sus trabajos. El famoso caso de la introducción del espía de la Stasi, Guillaume, en el gabinete de Brandt hizo que tuviera que dimitir. El propio Wolf, jefe de los servicios secretos de la RDA en esos momentos, afirmó que la destitución de Brandt no fue pensada, caído ya el muro le llegó a mandar una carta dando su opinión sobre lo sucedido.

La RDA no solo edificaba el socialismo en su país sino que se convirtió en la máxima expresión de la solidaridad internacionalista. En el caso chileno su embajada sirvió para salvarle la vida a los simpatizantes del gobierno de Allende en la que aproximadamente unos 5.000 chilenos fueron acogidos, recibiendo algunos de ellos instrucción militar para luchar contra la dictadura pinochetista. Los escolares alemanes llegaron a mandar un millón de cartas a Chile para la libertad del preso político Luís Corvalán. Se mandó asesores a Vietnam para dar apoyo logístico a la guerrilla. Acogieron e instruyeron a revolucionarios del Salvador, Nicaragua, Palestina, Angola etc. Se creo una red de ayuda para los exiliados políticos y sus familias, obteniendo todos ellos educación, sanidad, vivienda y trabajo. Recibieron en las colonias veraniegas a jóvenes del mundo entero. Se desplegó asistencia científica y técnica con pueblos que salían del colonialismo. También se apoyaron a grupos de izquierdas de la RFA como la Fracción del Ejército Rojo, muchos de sus militantes dieron a para en la RDA.

Se estableció al principio de los 70 un plan quinquenal que hacía hincapié en mejorar el sistema productivo mediante inversiones en tecnología, utilizando la energía nuclear y sin olvidar el fomento a industrias de bienes de primera necesidad ante una demanda que crecía. En 1973 solo el 4% de la población activa trabajaba en empresas privadas.

Se crearon grandes centros industriales(Combinats) que pretendía facilitar los intercambios entre las ramas productivas disminuyendo costos y agilizando la estructura burocrática. Cabe destacar una eficiente política de viviendas durante esta década.

A pesar el buen clima se estaban dando síntomas de estancamiento en la segunda mitad de los 70, había un crecimiento extensivo, una primacía de industrias pesadas, excesiva dependencia de créditos extranjeros y una vinculación a los mercados del bloque socialista que le hará pasar factura en años próximos.

El profesor Ulrich Uar detecta dos decisiones del SED que perjudicará a la iniciativa democrática de los trabajadores. Por una parte una ley que retiraba al Consejo de Estado su derecho de control del consejo de los ministros, lo que conllevaba a una limitación de actuación de las diputaciones populares, por otra la transformación en propiedad del pueblo de empresas complementarias, empresas particulares y cooperativas industriales de producción artesanal. Esta decisión “destruyó la base económica de la alianza con los partidos amigos”, beneficiando a ciertos empresarios privados “tuvo como el resultado que los numerosos representantes de los partidos del Bloque en la cámara popular habían acabado por desinteresarse de toda forma de colaboración a la construcción del país”. Unas encuestas sociológicas de los 80 afirmaron que las actividades de los partidos ya “no correspondían completamente a las posibilidades existentes”.

Hubo conflictos sonados con intelectuales de la RDA como Reiner Kunze ó Robert Havemann, con la URSS al procurarse buscar otros mercados que no fueran del bloque socialista y discrepancias de Honecker sobre Mao.

La entrada en los ochenta suponía una balanza de pagos desajustada y todo por el aumento del precio de las materias primas y de las fuentes energéticas, se contrarrestó fomentando la exportación pero esto solo produjo una mayor reducción de la oferta y el encarecimiento de los productos de primera necesidad en la RDA. El SED se distanciaba cada vez más de la democracia socialista que pretendía defender, las empresas estatales violaban las decisiones de la asamblea general de delegados sindicales. Las organizaciones de base criticaron la dirección económica que llevaba el partido, la mayoría de las veces apenas se reaccionó, sino con reprimendas como apunta Ulrich Uar. Honecker ya había reconocido en 1982 problemas de abastecimiento en alimentos básicos, y propugnaba en potenciar los índices de la productividad industrial. Hacia 1981 la deuda alcanzaba a 13.000 millones de dólares.

Surgieron en esta década grupos ecologistas y pacifistas como Iniciativa por la paz, creado por George Poppe en 1985, que criticaba la instalación de misiles con cabeza nuclear tanto en una zona como en otra. Los problemas no solo giraban en torno a la economía o a la sociedad sino también en lo político. Hubo más de 20.000 procesos disciplinarios en 1984 contando con las bajas voluntarias, además el partido empezó a caer en manos de revisionistas que estaban encantados con aquello que venía de Moscú, la perestroika. Naumman un opositor a la “liberalización” fue apartado del Politburó del SED. Para Honecker estas reformas burguesas de Gorbachov “conducía a una situación de anarquía a la vez que reducía a los Partidos Comunistas a no ser más que clubes de discusión”. En 1985 fue noticia Hans-Joachim Tiedge, el principal experto germano-occidental en el espionaje de Alemania Oriental, al escaparse al Berlín Este.

Para ese mismo año Honecker había viajado por primera vez a un país OTAN, Italia, además estuvo en la ciudad del Vaticano donde llegó a decir que “la religión no era un mal” hay que aclarar que a pesar de la separación Iglesia y Estado en la RDA había un acuerdo entre ambos(modus vivendi), la jerarquía estaba controlada pero las bases(mayoritariamente democristianos) se oponían al gobierno. Por poner un ejemplo el presidente de la federación de iglesias evangélicas de la RDA, Werner Leich animaba a “crear una sociedad socialista de rostro humano”. En estos años aumentaron las fricciones entre Iglesia y Estado.

En el XI congreso del SED de 1986, Gorbachov manifestó su apoyo a Honecker esperando que introdujera una “rectificación” en su política interior. La situación con la URSS era cada vez más tensa y oficialmente se explicitó el rechazo al nuevo rumbo tomado por el Kremlin. Se llegó incluso a prohibir la revista Sputnik de carácter prosoviético. Honecker confiaba en la fuerza inquebrantable del socialismo y de los éxitos económicos de la RDA y lo hizo saber en el cuadragésimo aniversario del país el 7 de octubre de 1989. Sin embargo la coyuntura en el exterior(cambios en Polonia, Checoslovaquia, perestroika,etc) no eran muy halagüeñas para el régimen que se encontraba masivas manifestaciones en Leipzig, Dresden o el mismo Berlín oriental. 10 días después de la ceremonia y de su defensa del socialismo Erich Honecker por motivos de salud dimitía, reemplazado al frente del partido por Egon Krenz el cual poco podía hacer ante una situación que lo desbordaba.

El 7 de noviembre el gobierno encabezado por Willy Stoph presentaba su dimisión, dos días después un titubeante Günter Schabowski anunciaba la apertura del Muro lo que produjo que miles de manifestantes fueran a derribarlo. ¡Todo estaba ya vendido! a pesar de que intelectuales como Christa Wolf o Voker Braun propugnaban una alternativa socialista a lo que estaba ocurriendo. Krenz dimitió el 3 de diciembre y tres días más tarde todo el Comité Central el partido renegaba del marxismo-leninismo y tomaba el nombre de Partido del Socialismo Democrático(SPD) liderado por un conocido revisionista, Gregor Gysi. Todas las asociaciones de masas fueron desapareciendo.

Honecker, derrotado ya el país, comentaba la situación: “No hemos aplicado correcciones en tiempo oportuno. Había problema en los precios de la mercancía, se emitieron propuestas para resolverlo, pero dudamos en tomar medidas concretas. En las construcciones mecánicas por ejemplo si hubiéramos querido elevar la producción al nivel que correspondía a las necesidades interiores y a las de la exportación, estos sectores empresariales debían haber sido apoyados”. A nivel político reconocía “que un descontento reinaba también entre los miembros del partido a propósito de la falta de democracia en el partido”.

ANEXIÓN, CRISIS ECONÓMICA Y CAZA DE BRUJAS.

Con la caída de la RDA el 3 de octubre de 1990, el imperialismo alemán dirigido por Kohl y su programa de diez puntos engullía prácticamente la zona oriental, no hubo unión sino anexión económica, monetaria, política, social, etc.

Se produjo una caza de brujas y persecución en toda regla contra todo aquello que pudiera recordar al antiguo régimen, fueron encarcelados Honecker(que moriría en Chile), Willi Stoph, ex-primer ministro; Fritz Streletz, jefe de Estado Mayor del ejército; el juez Heymman, que juzgó espías de la RFA; Erich Mielke, ex ministro de seguridad; guardias fronterizos como Rolf Friedrich y Erich Schreiber acusados de haber asesinado al famoso Fechter,etc. En 1999 fueron encarcelados Egon Krenz y sus compañeros Günter Schabowski y Günther Kleiber, muchos de los que pasaron por la cárcel salieron años después como Egon Krenz, aunque a día de hoy sigue habiendo juicios sobre los exdirigentes de la RDA. Por cierto juzgados todos por jueces de la RFA.

Se eliminaron calles de luchadores contra el nazismo, se ha reconocido actos de espionaje contra el SPD en Turingia, multa a periódicos de izquierdas, persecuciones a responsables deportivos, presiones y boicots contra intelectuales marxistas, prohibición y hasta quema de libros por ser de autores comunistas, despidos de funcionarios con suspensión en sus pensiones,etc. Ningún responsable de la RFA ha pasado por un tribunal por su pasado nazi, ni por apoyar y financiar a genocidas croatas en la guerra civil yugoslava, ni por asesinar a guardias fronterizos(vopos),etc.

Por si fuera poco los archivos de la Stasi mediante la operación Rosenholz cayeron en manos de la CIA, según Markus Wolf(antiguo jefe de los servicios secretos de la RDA) hubo un traidor que los vendió a cambio de seguridad y una cuantiosa cantidad de dinero. Documentos que el Gobierno alemán llevaba años reclamando y que han sido entregados por fases hasta terminar en julio del 2003. La CIA ha conservado los originales, y las copias han sido entregadas a las autoridades alemanas según la prensa alemana algunas estaban en mal estado. Este hecho ha abierto de nuevo “la veda” a por la caza de informadores de la RDA. Una nota curiosa fue la de unos informes de la Stasi en la que se revelaba los asuntos turbios de Kohl y la financiación ilegal de su partido, el famoso caso Flick, a pesar de todo no prosperó el juicio porque la comisión del Bundestag que investiga las cuentas clandestinas del CDU, rechazó los documentos de la Stasi por “la ilegalidad de los procedimientos utilizados para obtener los materiales comprometedores”. Wolf lamentó la decisión de “hipócrita”.

La institución encargada del desmantelamiento industrial de la RDA fue la Treuhand(mano fiel) tuvo a su disposición unas 30 mil empresas(con 4 millones y medio de asalariados) liquidándolos en medio de negocios turbios y beneficiando a reducidos grupos del Oeste dejando sin empleo a mas de tres millones de personas. Las pocas industrias que quedan en el Este son filiales de empresas germanaoccidentales. La fortuna monetaria en manos privados de los capitalistas de la RFA se duplicó entre 1993 y 2003. Al disolverse la Treuhand dejo consigo una deuda de 256.000 millones de marcos que sigue pagando el pueblo alemán.

Ha bajado la natalidad en la zona este, miles de jóvenes marchan a la zona occidental despoblándose regiones, por ejemplo la ciudad sajona de Löbau ha perdido un tercio de su población y tiene una tasa de desempleo del 23%. Entre 1990 y 2005 casi 4 millones de alemanes del Este abandonaron sus tierras para buscar un futuro mejor en el Oeste. Alemanes con cualificación marchan a países como Noruega o Gran Bretaña.

El paro tan olvidado en las conciencias alemanas, ha llegado de nuevo. En lo que es la zona occidental esta en torno al 9%, en la zona oriental sobre el 18% que se traduce en cinco millones de parados alemanes en total, lo que representa entre el 10 y el 11% de la población activa, siendo aprovechado por grupos de la extrema derecha como el NPD cuyo auge va parejo al malestar de los alemanes hacia los extranjeros. Esto esta creando una atmósfera de enfado para los germanoocidentales que sienten que están perdiendo su confort a costa de “subvencionar” al este, estos a la vez se sienten traicionados por los políticos del oeste que le vendieron el lema de los “paisajes floridos” que aún hoy no se ha materializado.

Nos es de extrañar que en el periódico The Guardian el 9 de noviembre del 2004 lanzara una encuesta en la que el 76% de los alemanes del Este estimara que el socialismo es "una buena idea que ha sido mal aplicada" y sólo uno de cada tres esté satisfecho con la forma en que funciona la democracia. El 20% de los alemanes añoran el Muro. Los ciudadanos del este solo ven aspectos positivos en una mejora de la oferta de productos y la posibilidad de viajar a otros países.

Multinacionales como Opel, Siemenes ó Volkswagen arremeten y chantajean al gobierno en mandar sus empresas a países con salarios más bajos y condiciones laborales más favorables al capital. Las manifestaciones contra los despidos masivos y la reconversión industrial son frecuentes. El sistema de jubilaciones ha caído en una crisis de insolvencia.

Los herederos del SED, el PDS, consiguieron en las últimas elecciones del 2004 en Branderburgo y Sajonia el 28% y el 23% de los votos respectivamente, erigiéndose como segunda fuerza. En estas últimas elecciones se han unido con disidentes del SPD(partido socialdemócrata alemán) y otros grupos progresitas formando el Partido de la Izquierda-SPD, obteniendo resultados favorables con un 8,7% aumentando su fuerza en el este.

En conclusión es oportuno recordar lo que llegó a representar el desaparecido estado de los obreros y campesinos para la paz en un escenario nada propicio y los errores cometidos que fueron bastante porque sino no se hubiera llegado a la anexión de la RDA, la misma estructura política impedía mecanismos de actuación para las reformas que se tenían que hacer y no se hicieron. Por lo que veo conveniente de que sirva a modo de reflexión para todos aquellos que luchamos por un mundo socialista, y de homenaje a los que dieron su vida por la RDA.

En palabras de Ulrich Uar:”La experiencia de la RDA nos enseña que se debe analizar y valorar el desarrollo de la democracia socialista en el seno del ZOS(zona de ocupación soviética)-RDA en las circunstancias concretas que siguieron la liberación del fascismo, la derrota del imperialismo alemán con sus catastróficas características, la lucha de clases que iba a tomar la forma de la guerra fría, la partición de la comunidad nacional alemana por los Estados Unidos de América y sus cómplices alemanes nacidos del campo del imperialismo y el militarismo vencido, la restauración de su poder en las zonas occidentales que iban a coincidir con la RFA.


BIBLIOGRAFÍA CONSULTADA.

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-Biagini, Antonello y Guida, Francesco: Medio Siglo de Socialismo Real. Editorial Ariel, Barcelona 1996.

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-Pauwels, Jacques: El mito de la guerra buena. EEUU en la Segunda Guerra Mundial. Editorial Hiru, Hondarribia 2002.

- Stonor Saunder, Frances: La CIA y la guerra fría cultural. Editorial Debate, Madrid 2001.

OTRAS FUENTES:

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-Rivas, Luís: A los neonazis no les va bien. Extraído del periódico El Diagonal.

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- Uar, Ulrich: La democracia socialista en la RDA: su nacimiento, su evolución y su destrucción por los contrarrevolucionarios.

-Wikipedia. Enciclopedia virtual.


por JUAN ANTONIO GONZÁLEZ.