03 noviembre 2011

La violencia revolucionaria por Pablo Miranda (parte 2ª)

Los acontecimientos actuales de América Latina confirman estos principios: las elecciones de la democracia representativa no conducen a los trabajadores al poder, en el mejor de los casos erigen gobiernos progresistas funcionales al sistema capitalista.
Cuando esto ocurre, es decir cuando triunfan posiciones democráticas y patrióticas, esos gobiernos son atrapados por la legalidad burguesa y sucumben ante la presión del imperialismo y la reacción. Cuando en algún país, esos gobiernos perviven por más de un período presidencial, se tornan obsecuentes con las clases dominantes, se colocan a su servicio. Al puntualizar estas afirmaciones no proclamamos el abstencionismo electoral, no condenamos la participación de los revolucionarios en esos procesos. Dejamos claro, enfáticamente, que la vía de las elecciones es una forma de lucha, en algunos momentos obligatoria para los revolucionarios, que nos faculta disputar en el terreno electoral la subjetividad y la conciencia de las masas trabajadoras, que nos permite acumular fuerzas revolucionarias; no dejamos de señalar que pueden contribuir a sembrar ilusiones entre las masas y aún entre los revolucionarios.
La violencia revolucionaria de las masas no excluye la necesidad de participar activamente en la lucha sindical, por lo contrario exige una labor persistente de carácter ideológico y político para transformar la lucha reivindicativa en enfrentamientos generales contra la clase de los patronos, en oposición al Estado capitalista. Sólo de esta manera la lucha sindical tiene validez revolucionaria, se potencia como una importante forma de acumular fuerzas revolucionarias. El hecho de que los oportunistas y los revisionistas inciden sobre una parte del movimiento obrero no significa que los revolucionarios debamos dejarles el campo libre, quiere decir más bien, que debemos denunciarlos y combatirlos, teniendo presente que no estigmatizamos a las masas de sindicalistas ni a la lucha huelguística. El desarrollo del movimiento sindical, el curso de la movilización y la huelga es un escenario importante para la educación política de la clase obrera, para el desenvolvimiento del movimiento de masas, para el crecimiento de los partidos comunistas. Debemos tener presente que:
 1.- la lucha sindical no conduce al poder popular, pero es obligatoria;
 2.- las confrontaciones de clase contra los patronos deben llevarse de manera consecuente, deben tener como protagonistas a las masas, convertirse en escuela de educación política y ampliar los caminos de la unidad;
 3.- la necesidad de vincular las metas inmediatas con los objetivos estratégicos, con la necesidad de conquistar el poder y la posibilidad de realizar el “asalto del cielo”.
La labor de los revolucionarios proletarios en la lucha por la democracia, por la vigencia plena de los derechos humanos, de organización, de huelga, por la libertad de expresión es una necesidad y una tarea insoslayable; el combate a la represión de los patronos y los gobiernos nos incumbe directamente. Estos combates contribuyen para la organización de las masas trabajadoras y la juventud, para avanzar en su educación política, para templar a las fuerzas populares, para enriquecer el acervo teórico de los partidos y organizaciones revolucionarias, nos permiten avanzar en el proceso de acumular fuerzas, pero no nos conducen al poder.
Nuestra responsabilidad más alta, como partidos marxista leninistas, es la de unir, organizar, educar y dirigir a las masas a la conquista del poder, a través de la violencia revolucionaria.
No existe otra alternativa. Las otras formas de lucha son importantes y necesarias, debemos emprenderlas como medios para crecer, para acumular fuerzas.
Ninguna situación social y política lleva por sí sola a las masas trabajadoras al poder, en todas las circunstancias los trabajadores y los pueblos se organizan, luchan, obtienen victorias parciales, sufren reveses y derrotas, de carácter temporal y finalmente conquistan la victoria política más alta, el poder, se erigen en clases dominantes y dirigentes de la sociedad.
La revolución social “es una gran hazaña en la que participan millones y lo hacen de manera consciente y voluntaria”. Ese acontecimiento es un proceso que recorre un sinuoso curso de activa participación de las masas en la vida política de la sociedad, que fortalece el movimiento revolucionario en la medida que los trabajadores realizan un aprendizaje político más rápido y profundo con su participación en la lucha social y política.
En esas luchas el movimiento de masas crece y se fortalece, se desarrolla el partido comunista y otras organizaciones revolucionarias, sin embargo no nos permiten derrocar al capital y conquistar el poder. Hacen parte del proceso revolucionario, nos preparan para las batallas finales para derrocar la dominación capitalista imperialista; esos combates conquistaron la victoria de la revolución en el siglo XX y se reproducirán en esta centuria.

3 comentarios:

patriota español dijo...

La verdad es que últimamente los batasunos me caen bien, se nota que han asumido su derrota y van a ser democráticos como ERC.

Los de este blog proetarra deben ser cuatro tontos y un tambor, porque todos los jefes batasunos que veo en la tele hablan solo de paz y de vía institucional.

Viva España.

Anónimo dijo...

oye nose que esta pasando pero ami por lo menos hace dias que no me sale en el buscador de google vuestra pagina, y asi es dificil acceder, xq yo x lo menos las paginas las busco x google xq no me se las direcciones exactas...

Ispaster dijo...

EH, pues no, no aparece en Google el blog pongas lo que pongas, solo salen los enlaces al blog que tienen otras webs, eso es que os han liado alguna fijo, porque antes salia el blog el primero nada mas poniendo el nombre y ahora no sale ni pa dios

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