http://www.diariovasco.com/v/20111128/politica/rajoy-tiene-voluntad-mayoria-20111128.html
- ¿Cómo se enteró del cese definitivo de la violencia de ETA? ¿En quién pensó en ese momento?
- Pensé en primer lugar en aquellos sectores instalados en los aparatos del Estado que quisieron impedir con nuestro encarcelamiento y condena que ese comunicado llegara. Me alegré de su fracaso. Quise acordarme después de todos aquellos cargos electos, empresarios. a los que la actividad armada de ETA impedía desarrollar una vida normalizada y me alegré por ellos y sus familias. Por último pensé en todas las personas que no podrán disfrutar de este nuevo tiempo. Su memoria deberá de servirnos para que nunca más se diriman nuestras diferencias políticas mediante la utilización de la violencia en nuestra vieja Euskal Herria.
- ¿Cuánto les ha costado llevar el 'transatlántico', como usted lo denominó, a este puerto? ¿Con cuántos tiras y aflojas internos? En su entrevista, ETA reconoce que el proceso provocó heridas.
- Muchos años, mucho trabajo y mucha paciencia. Nuestra propuesta planteaba sin ambages la superación definitiva del ciclo político-militar y que la defensa del proyecto independentista se desarrollara según una estrategia exclusivamente pacífica y democrática. Éramos muy conscientes de que nuestra posición en el debate no debía dejar margen ninguno a falsos acuerdos sobre estrategias ambiguas que podían evitar tensiones internas, pero que no se correspondían con el ejercicio de responsabilidad que teníamos con nuestro pueblo. Efectivamente, hubo tensiones (lo preocupante habría sido que no las hubiera habido), pero al final hemos alcanzado un grado tal de cohesión interna que nos debe hacer sentirnos muy orgullosos.
- ¿Existe riesgo de escisión en la organización, como han sugerido el Gobierno francés y otras voces, incluso dentro del nacionalismo?
- Quienes advierten de tal riesgo son los más interesados en que se produzca una fractura interna en la izquierda abertzale. Mienten deliberadamente: me consta que no existe el riesgo que usted menciona.
- ¿Y persisten voces críticas dentro de la izquierda abertzale? En ese caso, ¿representarían algún riesgo de involución?
- No existe riesgo ninguno de involución en las decisiones que hemos adoptado. Quienes la desean fervientemente no están precisamente en la izquierda abertzale, sino en los sectores políticos, judiciales, mediáticos y militares que manejan la agenda de la represión para que esa involución se produzca. Créame, no lo van a conseguir.
- A la luz del destrozo provocado por tantos años de violencia y de la apuesta de la izquierda abertzale por vías solo políticas, ¿ha servido para algo la lucha armada?
- La experiencia me ha demostrado que también a veces los gestos y las palabras generan dolor, humillación y sufrimiento. No espere de mis palabras que hieran la sensibilidad de ninguna de las partes. Mis palabras sólo estarán destinadas a reconocer el sufrimiento de todos e intentar repararlo.
- ¿Para cuándo, y en qué términos, un nuevo gesto cualitativo de la izquierda abertzale hacia las víctimas de ETA?
- Comprenderá que yo no pueda adelantarle ni los tiempos, ni los contenidos sobre los gestos que vaya a hacer con respecto a las víctimas de ETA. En cualquier caso, le aseguro que estaremos a la altura de lo que nos demanda nuestra conciencia revolucionaria, nuestro pueblo y la comunidad internacional.
- ¿Puede caminar Euskadi hacia una convivencia verdaderamente conciliada sin una relectura ética por parte de la izquierda abertzale del sufrimiento causado?
- La izquierda abertzale es consciente de la responsabilidad que arrastra en este terreno. Así que no tenga la menor duda de que seremos coherentes en el terreno de los compromisos adquiridos en la Declaración de Gernika en cuanto al reconocimiento y reparación de todas las víctimas. Para ello, todos debemos entender que algunas de nuestras palabras o gestos pueden originar sentimientos de dolor en unas víctimas o en otras. Por ejemplo, yo entiendo que nuestros actos de solidaridad pública con los presos pueden producir sensaciones de desasosiego en las víctimas de ETA. Asimismo, por ejemplo, se debe entender que sentencias como las que absuelven a los guardias civiles en el caso Portu-Sarasola o declaraciones en términos de vencedores y vencidos también generan sentimientos de dolor y humillación entre nosotros. Sólo pido que seamos todos lo suficientemente responsables para tratar de evitar ese tipo de sentimientos con nuestras palabras o actos.
- El final de la organización ha puesto sobre la mesa el relato de lo que han significado tantos años de terrorismo. ¿Ese relato debe dejar clara la inutilidad de toda violencia, incluida la de ETA?
- El relato lo que pone en evidencia es que ETA y la izquierda abertzale han decidido unilateralmente e independientemente de cuál sea la actitud del Estado renunciar a utilizar la violencia armada como instrumento para la consecución de objetivos políticos. Particularmente me siento muy satisfecho de haber contribuido junto con Sonia (Jacinto), Miren (Zabaleta), Arkaitz (Rodríguez), Rafa (Díez Usabiaga) -encarcelados por el caso Bateragune- a que esa decisión histórica se haya tomado.
- Cuando ETA rompió la tregua del 2006, ¿pensó en Jesús Eguiguren y en lo que eso significaba para quien había sido su interlocutor?
- Sinceramente, no lo recuerdo porque fui encarcelado inmediatamente. En cualquier caso aprovecho para reconocer públicamente la honestidad de Jesús Eguiguren en la búsqueda de la paz. Él también forma parte de quienes han construido el nuevo tiempo.
- ¿Se arrepiente de no haber roto amarras antes con la violencia de ETA, al menos antes de que el proceso de 2006 fracasara en la T-4?
- Lamento profundamente no haber podido contribuir de manera más eficaz a que este escenario se hubiera producido mucho antes.