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08 febrero 2012

El partido revolucionario es marxista leninista

En la lucha de los trabajadores y los pueblos para conquistar la liberación social y nacional - hemos señalado-, éstos deben apoyarse en la organización política y no solamente en aquellas expresiones que se preocupan por atender y pelear por las reivindicaciones materiales inmediatas. Tal organización política en capacidad de conducir el combate de la clase obrera, la juventud y los pueblos al triunfo de la revolución y a la construcción del socialismo no puede ser otra que el partido marxista leninista.
Pero ¿por qué es necesario que ese partido sea y reivindique su condición de marxista-leninista y no únicamente se asuma revolucionario o anticapitalista?
En la actualidad, bajo la denominación de anticapitalista se cobijan organizaciones que en realidad no son tales y otras que evitan una definición clara de las características de la sociedad que suplantará al capitalismo, asunto que para los marxista leninistas es claro: se puede ser un anticapitalista consecuente únicamente cuando se lucha por la transformación revolucionaria de la sociedad capitalista en comunista.
El marxismo leninismo es una teoría científica y revolucionaria, en tanto es el resultado del estudio y sistematización del proceso de desarrollo histórico-social de la humanidad, y brinda las orientaciones correctas para la lucha del proletariado para poner fin al sistema capitalista imperante y construir la sociedad de los trabajadores.
En el texto “Los Fundamentos de la Filosofía Marxista”, F. V. Konstantinov asevera que el aparecimiento del marxismo (en los años cuarenta del siglo XIX) provocó una “formidable revolución en el pensamiento filosófico”, debido a que éste es “la concepción del mundo certera y la única científica de nuestros días”. A su vez, Lenin, en su obra Marx, Engels y marxismo, dice que “el genio de Marx estriba precisamente en haber dado soluciones a los problemas planteados antes de él por el pensamiento avanzado de la humanidad. Su doctrina surgió como directa e inmediata continuación de las formuladas por los más grandes representantes de la filosofía, la economía política y el socialismo”.
Entre otros motivos, el marxismo ha sido capaz de dar soluciones a problemas que anteriormente otras corrientes de pensamiento no pudieron hacerlo, debido a las circunstancias históricas en las que apareció: en medio del surgimiento y desarrollo del sistema capitalista y las nuevas fuerzas que con él emergieron. La sociedad burguesa que se configuraba por aquella época trajo consigo nuevas contradicciones sociales, particulares por la forma e intensidad como se desarrollan, cuya expresión más alta y profunda es la contradicción entre la burguesía y el proletariado.
Una de las soluciones formuladas por el marxismo -a las que Lenin hace referencia- es haber dado al anhelo del socialismo un fundamento científico. “Para convertir el socialismo en una ciencia -señala Engels en el Anti-Dühring-, no había más remedio que situarlo en el terreno de la realidad”, o dicho de otra manera, demostrar que es el resultado inevitable (sujeto a leyes) del desarrollo económico del capitalismo y de la lucha de clases.
Marx y Engels actuaron en una época en la que el capitalismo no había alcanzado su desarrollo pleno, como lo conocemos ahora, cuando ha llegado al nivel de imperialismo. En referencia a la revolución proletaria, ellos actuaron en un período pre revolucionario, en una época en la que “la revolución proletaria no era aún directa y prácticamente inevitable” (Stalin). Cosa distinta a lo ocurrido con Lenin quien “actuó en el período del imperialismo desarrollado, en el período en que se despliega la revolución proletaria, cuando la revolución proletaria ha triunfado ya en un país, ha destruido la democracia burguesa y ha inaugurado la era de la democracia proletaria, la era de los Soviets” (Stalin), por lo que podemos asegurar que el leninismo provocó un desarrollo ulterior del marxismo. Stalin dice que “el leninismo es el marxismo de la época del imperialismo y de la revolución proletaria.”
Planteado así el asunto, podríamos concluir que ser marxista leninista significa ser poseedor de una concepción científica del mundo, de una ideología revolucionaria que le permite entender las contradicciones fundamentales de la sociedad imperante y los eslabones fundamentales en los que se debe actuar para provocar su transformación revolucionaria y avanzar en la construcción del socialismo.
La adhesión al marxismo implica asumir una condición de clase, puesto que éste, al realizar el estudio profundo de la dinámica del desarrollo del capitalismo, de las fuerzas que actúan en su interior y de las proyecciones históricas que cada una de ellas posee, concluyó que la clase obrera no solo es la más progresista sino la más revolucionaria y, en consecuencia, a la que le corresponde cumplir la función del fuerza dirigente en el proceso revolucionario. De ahí que se sostenga que el marxismo leninismo es la ideología del proletariado.

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