26 marzo 2012

Lenin y el leninismo. J.Sotomayor

Particular importancia, en estos momentos, cobran dos teorías leninistas:
a)   La hegemonía del proletariado en el movimiento revolucionario.
b)   El Partido proletario de nuevo tipo.
La teoría de la hegemonía del proletariado fue creada por Lenin en lucha abierta contra todas las corrientes reformistas y revisionistas. De acuerdo a esta teoría, en la época del imperialismo, el proletariado debe tener la dirección en todo movimiento auténticamente popular y revolucionario y no marchar de comparsa de la burguesía, como estila el revisionismo. Esa hegemonía debe ser ganada en la práctica poniéndose a la cabeza de las reinvindicaciones de las masas trabajadoras de la ciudad y el campo, forjando una gran alianza de la clase obrera con el campesinado y todas las capas no proletarias.
 La cuestión de la hegemonía del proletariado es un problema fundamental del movimiento revolucionario en general y por eso en la actualidad tiene especial importancia. Lenin enseñó que la hegemonía del proletariado, en todo proceso revolucionario, es la piedra de toque para todo partido que represente los intereses de la clase obrera. “Renunciar a la idea de la hegemonía –dice Lenin- es la forma más burda de reformismo”. No es casual que las diversas corrientes revisionistas actuales tengan como denominador común la negación de la misión histórica universal del proletariado y su papel dirigente en la lucha por el socialismo. El revisionismo moderno, desde los tiempos del renegado Jruschov, afirma que la tesis leninista de la hegemonía del proletariado ha envejecido y que la lucha contra el imperialismo y la burguesía internacional puede ser dirigida e impulsada por una diversidad de clases y capas sociales, por todo un conjunto de fuerzas políticas. Estos serían los “nuevos sujetos y actores sociales” capaces de conquistar un “mundo diferente”.
No es difícil descubrir la esencia capituladora y traidora de estas teorías revisionistas, cuyo objetivo es sabotear las luchas de la clase obrera y negar su rol dirigente en el actual movimiento democrático-popular y revolucionario. La teoría de la hegemonía del proletariado y su misión histórico-universal no es un invento, sino una ley objetiva que nace de las mismas condiciones de vida de la clase obrera y de sus intereses fundamentales; nace del hecho objetivo de que es portadora de una nueva y avanzada formación económico-social: la sociedad comunista.
III
 El otro problema en torno al cual se libra hoy en día una aguda lucha ideológica, entre marxistas - leninistas y revisionistas contemporáneos, es el que concierne al partido del proletariado, su ideología y organización. Lenin completó en forma armónica su teoría de la hegemonía del proletariado con su doctrina sobre el Partido proletario de nuevo tipo. Con el burdo pretexto de modernizar los partidos comunistas, los renegados los han convertido en partidos burgueses. Esto es lo que ocurrió con todos los partidos que se plegaron incondicionalmente a la línea general del XX Congreso del PCUS, degenerando hasta convertirse en partidos reformistas burgueses, culpables de la quiebra del movimiento comunista internacional y la desaparición del campo socialista.
La cuestión principal que caracteriza al Partido proletario de nuevo tipo es su ideología revolucionaria: el marxismo- leninismo. Esta arma poderosa, le otorga una fuerza revolucionaria incompatible con las clases explotadoras y opresoras de la sociedad, dirigiendo a la clase obrera y a las grandes masas populares a la conquista del Poder.
Los adversarios del marxismo – leninismo, incluidos los revisionistas, no se limitan a negar en una u otra forma el rol de la clase obrera en el proceso revolucionario sino que también pretenden impedir que se organice en un partido que le permita cumplir su misión histórica. Infiltran a sus agentes con la finalidad de socavar la unidad ideológica y orgánica del partido, manteniéndolo en constantes luchas intestinas, con cuyo fin violan groseramente el centralismo democrático y la democracia interna del partido; son contrarios a la disciplina interna y acostumbran ejercer presiones movilizando matones para imponerse en las conferencias y congresos partidarios.
Una de las corrientes más perniciosas es la que se propone diluir a los partidos comunistas en un gran frente, alianza, bloque o coalición en la cual desaparecería el partido del proletariado. El argumento que se utiliza para sustentar este liquidacionismo desvergonzado es que supuestamente la forma y contenido de los partidos comunistas han envejecido. Dicen sus defensores que “las viejas posiciones petrificadas” deberían sustituirse con “nuevas uniones”, en las cuales los comunistas no tendrían su formación orgánica propia.
No es difícil advertir que tales “nuevas uniones”, sin estructura definida, abigarrada, en la que confluirían marxistas y no marxistas, católicos y protestantes, comunistas  y no comunistas, no podrían cumplir jamás un papel revolucionario. Por eso la burguesía estimula la formación de estas “uniones”, en sustitución de los partidos comunistas organizados de acuerdo con la doctrina de Lenin sobre el partido proletario. Un ejemplo típico de abandono y negación del leninismo en el problema de la edificación del partido proletario es el Partido Italiano denominado “Partido de la Refundación Comunista”, un verdadero mazacote, sin pies ni cabeza,  sin ideología, confluencia abigarrada de lo que denominan “nuevos sujetos sociales”. Este es el tipo de Partido comunista que quiere y necesita la burguesía. Un partido totalmente abierto, legal y debidamente registrado con el fin de controlar toda su actividad y, llegado el momento destruirlo totalmente. Este tipo de partido de la clase obrera es radicalmente opuesto al Partido organizado de acuerdo a la doctrina de Lenin: el Partido como destacamento de vanguardia de la clase obrera, y como instrumento de la dictadura del proletariado y unidad de voluntad incompatible con la  existencia de fracciones.
El Partido de nuevo tipo, organizado de acuerdo a la doctrina de Lenin, tomó el poder del estado, derrotó la intervención armada imperialista, construyó el socialismo, derrotó la agresión nazifascista y  creó  un gigantesco campo socialista. El revisionismo destruyó esta obra grandiosa después de usurpar el poder del estado y del partido en la que fue la gloriosa Unión Soviética.
Es importante anotar que los partidos comunistas no pueden convertirse automáticamente en vanguardia de la clase obrera, si no están armados con la teoría científica del marxismo leninismo.


10 comentarios:

Anónimo dijo...

Creo que estáis patinando al seguir al pie de la letra unos escritos de hace un siglo.( Me recordáis a los cristianos, con perdón)Hoy en día, ¿existen los proletarios? Creo que no. Algunos están dentro de la pequeña burguesía (funcionarios, asalariados con buen sueldo) y otros en el lumpenproletariat (mileuristas, gente que salta de trabajo en trabajo, emigrantes...) Según la doctrina oficial que manejáis, ni la pequeña burguesía ni el lumpenproletariat va a hacer la revolución, y menos en Europa y con las caracteríasticas de principios del siglo XX.
A lo mejor hay que adaptarse a la sociología del aquí y ahora y no ser tan dogmáticos. Es bonito ser pureta, pero es que no te sigue ni dios!

Anónimo dijo...

a que llamamos proletariado en la actualidad? por que antes deciamos a los del buzo pero ahora es todo mas complicado ¿no'.

Anónimo dijo...

queraro que no digais nada de la entrevista de Gara al expreso Manu Azkarate, No va con lo que algunos dicen de los presos ¿no?.

Anónimo dijo...

cuando nos seguia alguien, teniamos media europa socialista, igual ahora pasa lo que pasa por que no nos sigue ni dios!!!
pero los dogmaticos llegarón al poder, todavia esperamos que los patxizabaleteros lleguen al poder...aunque visto lo visto en gipuzkoa, no cambia mucho.

Anónimo dijo...

buen articulo ahora que los revis de EHK y traizioa da garaia intentan combatir al marxismo leninismo.
a que nos han llevado sus tesis militaristas y culturalistas desde los noventa?? a la derrota.

Danko dijo...

Para Anónimo 2:29

Que si existen hoy día los proletarios? Por supuesto. Por el término "Proletario" definiríamos a todo aquel que depende de un salario para sobrevivir. Proletario es el desempleado que vive de cobrar el subsidio del paro. Proletaria es la ama de casa que depende economicamente del marido. Lo es el jóven que vive del dinero de los papis. Proletario lo es tambien el empleado de un banco, por muy engominado y trajeado que vista, pero que en última instancia, es en esencia un asalariado.


En síntesis, desde el punto de vista de la dialéctica marxista, tenemos que asumir una concepción dialética del proletariado. Cuya definición general en el modo capitalista de producción sería esta; una mayoría asalariada, y una minoría propietaria de las fuerzas productivas.

Anónimo dijo...

4.45 pUES VOSOTROS SI QUE HABEIS TRIUNFADO ¿Eh'.

Anónimo dijo...

nosotros??claro que no, hemos perdido todos los debates en batasuna, y asi nos ha ido con vuestra super linea politica, pidiendo por favor ocupar el lugar de aralar.

Anónimo dijo...

El primer comentario es un payaso pequeñoburgues que intenta desprestigiar al marxismo-leninismo aduciendo que los que no viven en la puta mierda son unos gilipollas como el. Pues de eso nada, el proletariado vasco es la unica clase capaz de llevar el proceso de liberacion nacional hasta el socialismo. Aunque para ello le haga falta un Partido, que ahora no existe.

Por cierto, no te confies tanto con buen nivel de vida, por que esta crisis os va a dejar con el culo al aire a mas de uno.

etxedei dijo...

Creo que el Anónimo 2:29 tiene razón,pese al "pureta"y ni el"no te sigue ni dios".En el "me recuerdan a los cristianos",también.Qué coño tontería es esa de "dice Lenin..."?Lenin hizo su revolución,y la ganó.Sus formulas las fue extrayendo de la práctica de su pueblo,del conocimiento profundo de su gente y del desarrollo histórico del materialismo.En sus palabras hay leyes universales,pero ,ni Lenin,ni Marx,ni Engels,ni Stalin,ni Mao,establecieron decálogos de acción en sus escritos.Lo que ellos hicieron ya no sirve a nadie,bueno sí,sirve a los que pretenden parar el avance e inutilizar el pensamiento.Los que se visten "con piel de oveja,siendo lobos"El revisionismo siempre encuentra una cita de Lenin o de Marx par lanzar el movimiento en dirección contraria.Hay quien ,por no tener claro dónde está el proletariado,lo va tejiendo,cogiendo cosas de aquí y de allí,hasta elaborar un proletariado que nada tiene que ver con aquél del que hablaban los clásicos.Si no hay objetivación del sujeto proletario,y como el sujeto proletario es el sujeto revolucionario,no puede haber revolución?Podría ser una respuesta y no una pregunta.Los argumentos de los puretas son un circulo vicioso,y no nos va a seguir ni dios.Para qué quieres que te sigan,tienes tú un dios al que adorar?La verdad hay que resolverla, escudriñarla ,rebuscarla en lo más profundo y oscuro,en los estercoleros del hambre y la miseria,allí donde sólo los que no tienen nada que perder y sí un mundo nuevo que ganar, pueden llegar.Esos son los que van a hacer la revolución.Y la labor del Partido es organizar esa miseria y hacer de ella la fuerza imparable del cambio revolucionario.El viejo topo debe ser la yesca que haga prender la pradera y acabe con todo lo viejo y caduco del actual sistema de opresión.Queda muy literario y heróico,pero hacerlo es un esfuerzo tan ingente,que hasta ahora,después de millones de muertos y guerras,sólo se han dado pequeños pasos que han vuelto sobre sí mismos,para enseñarnos que no hay nada definitivo.Pero también que se puede hacer y que se va a hacer,por mucho que se tarde,si no se acaba antes con aquello que nos hace humanos.Esa tarea inmensa es la que no quieren hacer los que deciden que la salida "electoral-democrática"es la mejor posible.No hay caminos intermedios,"solialismos de aquí hasta aquí"...En el mundo actual ya no hay más salidas,lo demás son cuentos.

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