29 abril 2013

De Gallarta a Leioa: Euskadiko Ezkerra por Punto y Hora (1)

Abril de 1982
Digitalizado por EHS
Punto y hora (semanario de la izquierda abertzale)


J. Balantx

El 19, 20 Y 21 de marzo y con un marchoso cartel de reclamo (¡Ya era hora!) se acaba de celebrar el congreso constituyente del nuevo partido EE-IPS teniendo como marco, el ya clásico paraninfo de la universidad de Lejona.

La convergencia constituyente

ImagenEn las cómodas butacas del salón de actos se arrellenaban 1.300 representantes de una teórica afiliación de 5.200 militantes. El mayor interés lo constituian los nuevos, llegados del sector lertxundista desgajado del Partido Comunista de Euskadi. Teóricamente asistian también grupos y personas procedentes del extinto ESEI y -según fuentes de la dirección de EE- del MCE, de LKI y del PSOE. Una variopinta aportación de toda la izquierda a la que habría que sumar las «tendencias» dentro de la misma EIA: los duros de la Nueva Izquierda comandados por Ezkerra, Garikoitz Zabala y Serrano Izko y los de Aketegi con sus miembros oficialistas encabezados por Mario Onaindia, Markiegi, etc.

Semejante dispersión no parecía inquietar demasiado a los burus del nuevo EE que al parecer tendrían los cabos atados, con un consenso formal en el que las aparentes discrepancias serían conducidas por senderos de civilizado diálogo.

En realidad se trataba simplemente de consumar la convergencia constituyente de un partido que nacido de ETA iba por fin a proclamar públicamente su posicionamiento contra la lucha armada.

La condena

Efectivamente. Aunque no estuviera dentro del programa previsto, fue el debate sobre la. violencia y la tregua de los PM el que se coló sorpresivamente para marcar por fin y definitivamente el final de una “corta marcha”, la marcha que ha llevado a la EIA del 77 a convertirse en el EE del 82.

Se estaba todavía en la primera jornada mientras se desarrollaban las primeras ponencias consensuadas. Ya se había aprobado la ponencia de internacionalidad y de estado y al llegar al análisis de la situación política en Euskadi se llegó al tema de la violencia. El texto inicial decía «La normalización política sólo puede venir del diálogo y del acuerdo entre las fuerzas políticas, de la defensa sin el menor recorte de las libertades democráticas y del rechazo a los intentos de salida represiva. Esa normalización deberá alcanzar, para su consolidación, la resolución del problema de los presos y exiliados políticos. Entendemos que tras el cese de la acción violenta, deben encontrarse los medios para la salida de los presos y el regreso de los exiliados».


A Roberto Lertxundi y a Mario Onaindia les parecía muy poco esto. El mismo Bobby llegaría a afirmar que si no salía adelante una condena expresa de la lucha armada, el nuevo partido nacería torcido. Surgía así una enmienda que textualmente decía: «el partido reitera su llamamiento a las organizaciones armadas para que lleven a cabo una tregua cuya ruptura por parte de un sectór de ETA p-m resulta un elemento gravemente desestabilizador, más aún coincidiendo con el momento en que se inician los juicios por el intento de golpe de estado y opera de manera negativa para el asentamiento democrático de Euskadi, para el fortalecimiento de la izquierda y para avanzar en la problemática de los trabajadores y los sectores populares de nuestro país».

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La enmienda iba a ser calurosamente apoyada por Juan Infante: “Hay que terminar con la política de avestruz, esto debe concretarse en que debe de acabar la violencia armada en pro de la lucha de masas”. Roberto Lertxundi: “Hay que decir con claridad que nadie en este partido pretende instrumentalizar la violencia armada ...”. -Manu Escobedo y Gorka Letamendia se posicionaron también a favor de la enmienda ... Como se ve cuatro caracterizados ex-militantes del EPK. Martin Auzmendi, posicionándose igualmente por la enmienda evitaba el que apareciese el debate como una confrontación entre los ex-EPK y los ex-EIA. En el bando opuesto iban a ser sobre todo los de la “Nueva Izquierda” los que peor asimilaban la colada de última hora de la nueva enmienda. Vicente Serrano Izko diría que la valoración de la tregua depende de ellos -los p-m-. "No somos nosotros quienes debemos, entrar a valorarlo... Podríamos lograr efectos contraproducentes... y tendríamos el peligro de perder el poco ascendiente que nos queda sobre ellos ... ». Tomás Goikoetxea (alias Garikoitz Zabala, alias Gahuruts, etc.) insistiría con Iñaki Albistur en que la enmienda se les había «colado» y que "no tenemos que hablar de tregua, por ser éste un concepto militar y por tanto no nuestro ... ».

Puesto a votación secreta “por lo delicado del tema” la enmienda iba a salir triunfante por 539 votos a favor, 366 en contra y 62 abstenciones (si las cuentas no fallan los 1.300 teóricos representantes con derecho a voto; no eran tal sino 967).

Se consumaba así la condena a la lucha armada y se consumaba así el relativamente corto ciclo que había llevado a EE desde Gallarta al Lejona de hoy.

El apoyo de los presos 

Imagen Mientras se daba el tajazo definitivo a los de «la armada» por los pasillos corría la carta de los presos de ETA p-m, un extenso comunicado en el que apoyaban al Congreso Constituyente (con sus reparos), el mismo que los acababa de poner de patitas contra la pared. Como póstuma victoria pírrica, auténtico canto de cisne, los de Nueva Izquierda conseguirían el último día que tras una votación mayoritaria se leyese públicamente este comunicado de los presos. En él se hacía una valoración política de la situación en Euskadi muy distinta a la de la ponencia del nuevo partido. Se hablaba de un claro retroceso, mencionando la LOAPA, LAV, LOFKA puntualizando "que la violencia del Estado español y la oligarquía no se dirige solo a ETA sino a todos los abertzales». Rechazaban el que la normalización consistiese en la no existencia de ETA: «Jamás aceptaremos tal normalidad mientras nos quede un aliento de dignidad y fuerza» ... se reafirmaban en que la ruptura de la tregua era inevitable y oportuna, y rechazaban la amnistía como un hecho aislado ...

Ya hemos dicho que éste sería el último canto de cisne de los «duros». Los EE-IPS han dejado muy claro que no están por la labor ... Si desde Nanclares, Martutene, Yeserías, Carabanchel o Saria quieren seguir apoyándoles, el caso puede caer ya en manos de psiquiatras o de especialistas en sadomasoquismo.

28 abril 2013

EL DEIA-PNV saca los colores(Roji-gualdos) a BILDU (españolazos??)

Los jeltzales ahora se parten la caja

Una opinión diametralmente opuesta a la de los regidores de los ayuntamientos afectados, dirigidos en su mayoría por alcaldes abertzales del PNV, Bildu, EA, Aralar y diversas agrupaciones electorales. Pero no solo. Dos ayuntamientos dirigidos por alcaldes socialistas, Eibar (Miguel de los Toyos) y Zumarraga (Mikel Torres), se vieron obligados a colgar la enseña el año pasado. El primero tras la denuncia interpuesta por la Delegación; el segundo después de la sentencia judicial.
 El Gobierno del PP quiere que todos los ayuntamientos estén presididos por la bandera española aun en contra de la voluntad popular y ha engrasado su maquinaria para lograrlo. Los resultados de esta planificada acometida son palmarios: los tribunales dan la razón por sistema a la Abogacía del Estado y en última instancia los consistorios están acatando las sentencias porque, de lo contrario, los alcaldes podrían ser inhabilitados para ejercer como cargo público. Está pasando en Catalunya, en Nafarroa y, sobre todo, en la Comunidad Autónoma Vasca, en donde el Ejecutivo de Mariano Rajoy ha denunciado en poco más de un año a un centenar de ayuntamientos por no colocar la rojigualda en igualdad de condiciones con la ikurriña, la enseña europea y la de la localidad.
A pesar de que afecta a más partidos, son Bildu y las agrupaciones electorales que gobiernan muchos municipios tras las elecciones de 2011 los principales destinatarios de las denuncias interpuestas por los delegados del Gobierno. La mayoría de los municipios que en los últimos meses han colocado la enseña española en sus balcones, como Lekeitio, Sopelana, Markina, Zaldibar, Agurain o Bergara, están dirigidos por alcaldes de la izquierda abertzale. Aceptan así una situación que años atrás achacaban a alcaldes del PNV, a quienes acusaban de ser hipócritas o faltos de compromiso por izar la rojigualda apremiados por el Gobierno español y los tribunales. Un ejemplo del clima reinante en aquella época es la enorme pintada con la rojigualda que adornó la casa consistorial de Lekeitio en 2009 cuando gobernaba el PNV, al que se tildaba de "español". Y eso que en los mástiles del ayuntamiento solo ondeaba la ikurriña.

La casa consistorial de Lekeitio amaneció en 2009 con una pintada con la enseña española e insultos dirigidos al equipo de gobierno del PNV, que solo tenía izada en aquel tiempo la ikurriña.
TRIBUNALES UNÁNIMES Se actúa con metrónomo, sistemáticamente. La delegación se hace eco de denuncias o tiene conocimiento de que un consistorio no cumple la Ley 39/1981, la conocida como ley de banderas, que obliga a que la enseña española ondee en el exterior e interior de los edificios o establecimientos de las administraciones públicas. Llegado a este punto envía un requerimiento administrativo para que se actúe según la ley. Si el municipio en cuestión no cumple con la colocación de la bandera, recurre a la vía judicial a través del juzgado de lo contencioso-administrativo. Si se recurre la sentencia, el caso puede acabar en el Tribunal Superior de la comunidad autónoma. Desde enero de 2012, la Justicia ha dado la razón a los abogados del Estado en su contencioso contra medio centenar de ayuntamientos de la CAV. En este nuevo episodio de la guerra de las banderas, que tantas páginas de periódicos llenó en los años 80 y 90, los consistorios pierden. Como último paso, la Delegación de Gobierno vigila que se acate el auto judicial.
En total, 155 municipios de la CAV han sido denunciados en el último lustro por negarse a colgar la rojigualda. Muchos otros, de hecho la mayoría han sido requeridos en el mismo sentido. Algo parecido ocurre en Nafarroa, en donde tras la llegada de la nueva delegada del Gobierno, Carmen Alba, una docena de localidades han pasado por el juzgado por este mismo motivo.
No todos los municipios agotan todas las instancias judiciales antes de dar su brazo a torcer. Un aspecto que delata las contradicciones en las que se mueven muchas de las instituciones gobernadas por Bildu, como denunció hace unos meses el presidente del GBB del PNV, Joseba Egibar: "¿Dónde ha quedado aquello de Ikurriña bai, española ez, si ahora alcaldes de Bildu ponen la bandera española antes de que llegue la requisitoria del delegado del Gobierno español? Hay ayuntamientos que parecen la plaza de toros de Las Ventas", apuntaba el dirigente jeltzale. Con ello se refería a consistorios de Bildu como Mutriku, Ikaztegieta, Atarrabia o Mendaro, que pese a no haber agotado la vía judicial han optado por acatar la ley de banderas. Mientras que el alcalde de la localidad navarra, Peio Gasterena, decidía poner la enseña española "por imperativo legal", en Mendaro justificaban el acatamiento a fin de evitar gastos superfluos en abogados y procuradores, ya que todos los procesos terminan igual.
El Consistorio de Mutriku, gobernado por Joseba Palenzuela, se vio obligado a publicar en la web municipal la impopular decisión: "En vista de que el no cumplimiento de la ley acarrearía daños irreversibles para los representantes municipales, el Consistorio no ha tenido otra opción que la de cumplir la ley. En consecuencia, el Ayuntamiento de Mutriku queda obligado a poner la bandera española".
No andaba muy desencaminado el equipo de gobierno de Bildu en el municipio guipuzcoano a la hora de identificar la amenaza que subyace en su negativa a "hacer frente a la imposición", como pedían no hace tanto al PNV. Y es que diferentes sentencias del Tribunal Supremo han establecido que el incumplimiento de esta ley es un delito de desobediencia y prevaricación, que podría llevar asociadas penas de inhabilitación especial para cargo público de hasta diez años y multas de hasta doce meses.
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En Donosti no hay guerra de banderas, 
Las instituciones que han marcado el camino al resto de ayuntamientos de Bildu son la Diputación Foral de Gipuzkoa y el Ayuntamiento de Donostia. En contra de lo que se pudiera suponer teniendo en cuenta la postura crítica esgrimida por Bildu tiempo atrás con el resto de partidos, una vez en el poder Martín Garitano y Juan Karlos Izagirre acataron el statu quo y no retiraron la rojigualda colocada en ambas instituciones. No solo eso. El pasado mes de octubre, Garitano ordenó retirar la placa que el anterior diputado general, el jeltzale Markel Olano, había colocado en el palacio foral para dar cuenta de que la rojigualda ondeaba a consecuencia de una "imposición" a Gipuzkoa y contraria a su "voluntad". Una orden del Tribunal Supremo obligaba a la retirada de la placa para que la bandera española ondeara "sin interferencias". Garitano, como en todos los demás casos, obedeció.
SENTENCIAS RECIENTES No hay punto final a la vista. Las delegaciones del Gobierno tanto en la CAV como en Nafarroa siguen hostigando a los municipios y los tribunales les dan la razón. La reciente remesa de sentencias en firme han llevado a Lekeitio, Sopuerta, Bergara, Eskoriatza, y Okondo (gobernadas por Bildu), Balmaseda, Ugao y Elorrio (PNV), Doneztebe (EA), y Lantz (agrupación electoral) han izado recientemente la rojigualda. El Tribunal Superior de Justicia de Navarra ha condenado en las últimas semanas a Lesaka y Bera a colocar la enseña española. También hay excepciones, como las recientes sentencias de un juzgado de Donostia que desestiman las demandas de la delegación contra los consistorios de Alegia y Anoeta. Pero el auto no entra en el fondo de la cuestión y solo las desestima por un defecto procesal. Una victoria pírrica que seguramente será enmendada en el recurso.
JUSTIFICACIONES Ante tales evidencia, los municipios de Bildu están tratando de enmascarar lo inevitable. Si la ley de banderas habla de colocar la enseña en un lugar "preferente", algunos alcaldes intentan que su acción pase desapercibida. La última maniobra es colocar la rojigualda mezclada con decenas de banderas de las nacionalidades de quienes están empadronados en el municipio en cuestión. Bildu lo ha hecho en Bergara -llegó a colocar 55 enseñas entre las que coló la española-, Lekeitio, Soraluze o Eskoriatza. Pero la Justicia empieza a pronunciarse ya en este asunto y ha ordenado a este último municipio a que coloque la rojigualda en "el lugar destacado, visible y de honor que le corresponde" con su "correspondiente mástil".
En vista de que no caben resquicios para esquivar la ley, los consistorios de la izquierda abertzale han ideado maneras de significar su frontal rechazo a la bandera española y a explicar a sus ciudadanos los motivos por los que acatan los requerimientos de la delegación del Gobierno español o las sentencias de los tribunales. Las manifestaciones contra la "imposición" están a la orden del día (Tolosa, Sopelana, Markina-Xemein), también la colocación cerca de la casa consistorial de una ikurriña de considerables dimensiones que deje bien a las claras la preferencia de sus habitantes (Agurain, Aiara) o mociones municipales de rechazo y bandos que apelen a que la ciudadanía cuelgue la ikurriña en sus balcones (caso de Mañaria, Villabona, Ikaztegieta u Ormaiztegi).

Documento interno de ETA reconoce que la cosa va mal


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La organización  ETA reconoce en el documento final de su debate interno que "la hoja de ruta" establecida en la conferencia de Aiete "no ha logrado imponerse", lo que le ha dado margen al Gobierno, al PP, al PSOE y al PNV para "desfigurar el proceso".
La declaración de la conferencia de Aiete preveía el establecimiento de conversaciones entre los Gobiernos de España y Francia con ETA tras el anuncio del abandono de la violencia por parte de la organización , pero los dos ejecutivos se han negado a secundar esa propuesta.
El documento está siendo sometido a votación en el seno de la organización  a lo largo del mes de abril, una votación que se desarrolla con varios meses de retraso sobre el calendario previsto inicialmente debido a que la participación de los miembros de ETA en la presentación de aportaciones por escrito fue reducida.
La dirección de ETA optó por esperar para ver si recibía más aportaciones.
El texto sometido a votación reconoce que entre los miembros de ETA existe "mucha preocupación y dudas respecto a la situación política y la apuesta".
ETA, tras reconocer que no ha logrado imponer la hoja de ruta derivada de la declaración de Aiete, realiza una velada crítica a las organizaciones de la izquierda abertzale ya que dice que "los agentes y la mayoría favorable a la solución no han logrado convertirse en protagonistas activos del proceso y, en lugar de influir en la situación, la mayoría han adoptado el papel de espectadores".
Estas afirmaciones han sido añadidas durante el debate interno ya que no figuraban en la ponencia básica que se distribuyó entre los miembros de la organización terrorista en la primavera del pasado año.
El nuevo texto indica que los firmantes del Acuerdo de Gernika han sido los principales defensores del "proceso" con el riesgo "de que se afiance la idea de que Aiete es la propuesta de una parte solo".
ETA añade que se han realizado "importantes movilizaciones de masas", pero también considera que "la adhesión social y la activación popular que el proceso necesita no han sido lo suficientemente permanentes, tanto a favor de la solución global como en relación a la repatriación de los presos políticos y refugiados vascos".
El documento elaborado por la banda terrorista considera que hacen falta "dinámicas más permanentes" para conseguir "materializar la activación popular de forma eficaz".
Además, el texto destaca la necesidad de conseguir "la cohesión política del movimiento de liberación" indicando que se están dando pasos para la reorganización de los "diferentes ámbitos de la izquierda abertzale".
Sin embargo, ETA asegura que "todavía siguen existiendo diferentes formas de entender la apuesta" política realizada y que esa situación "genera dudas" y dificulta "el camino para unir y liberar todas nuestras fuerzas".
"Habrá que reforzar los medios para la participación y para profundizar en el trabajo compartido que hay que realizar con la militancia, los compañeros y toda la base social", añade el documento en el que se indica a la izquierda abertzale que "tiene que hacer frente a la situación y al desafío que tenemos por delante".

Críticas a los gobiernos

La ponencia del grupo terrorista acusa a los Gobiernos de España y Francia , al PP, a UPN, al PSOE y al PNV de desarrollar "una iniciativa conjunta para ralentizar y desfigurar el proceso, con la intención de dirigir toda la presión hacia la organización y la izquierda abertzale".
ETA incluye dentro de esta estrategia iniciativas como el plan de reinserción de los presos aprobado por el Ministerio del Interior; la ponencia de paz constituida en el Parlamento vasco, con presencia de PNV, PSE y EH Bildu; la constitución por parte del anterior Ejecutivo de Vitoria de la figura del comisionado de paz y convivencia o el Congreso sobre la Memoria celebrado en Bilbao el pasado año a instancias del Ejecutivo de Patxi López.
La banda califica todas estas actuaciones de "desbarajuste de iniciativas" con las que, a su juicio, se pretende "ocultar Aiete" e instalar la idea de que "el problema está en la actitud de la izquierda abertzale".
"El Gobierno de España y el de la CAV han querido representar que la iniciativa era suya, mientras el PNV ha aparecido como interlocutor imprescindible", señala el documento de ETA.
El documento etarra señala también que "para parar la fuerza de la izquierda abertzale" las instituciones "han continuado con la represión y la situación excepcional".
El de debate en las filas de ETA se inició el pasado año con el objeto de decidir si se ratificaba o no el anuncio de abandono definitivo del terrorismo realizado el 20 de octubre de 2011. La dirección de la banda elaboró un documento titulado "Informe básico", fechado en el mes de marzo de 2012, que constituyó la ponencia oficial que ha servido como guión de la discusión.
El calendario inicial contemplaba el reparto del documento durante los meses de abril y mayo para que posteriormente los miembros de la banda presentaran sus propuestas. Con ellas se tenía que elaborar un nuevo texto que se distribuiría entre septiembre y diciembre de 2012 y se votaría en los dos meses siguientes. Todo el calendario previsto por la cúpula de ETA se ha ido retrasando y todavía no se conoce que haya terminado la votación.

26 abril 2013

El paro por las nubes

Pronosticamos malos tiempos para el reformismo abertzale, con la hostia de la EPA, van a pagar los que vayan de buenos, a falta de ETA, buenas son tortas,:
 largas condenas, represión a tope y que se cuiden los jipis de ernai y sortu que tambien habra para ellos y no por ser peligrosos, que el estado tiene ganas de cambiar de tercio y hablar lo menos posible de la crisis, mejor dar titulares con detenciones de vascos, al viejo oreja style.
Cuidadin refor, os toca poner la otra mejilla.

Descubriendo a Jorge Vestrynge (1ª parte)

la inteligencia es inteligencia (tomado de Bizardunak facebook)

(NUEVO TIEMPO) Les condenan a perpetua y leen un comunicado "nueva era".

Además de su habitual negación de legitimidad para juzgarlos al Tribunal de lo Criminal de París, "que representa al Estado francés", en ese texto leído por Goiaskoetxea han calificado de "una nueva era" la abierta por la declaración de ETA en octubre de 2011 del abandono definitivo de la actividad armada para que "un hecho dramático como el de Capbreton no se repita nunca".

La justicia francesa ha ha condenado al exjefe militar de ETA Mikel Carrera Sarobe Ata a cadena perpetua, con 22 años de cumplimiento mínimo, así como a Saioa Sánchez Iturregui Hintza a 28 años de prisión, por el asesinato en Capbreton el 1 de diciembre de 2007 de los guardias civiles Raúl Centeno y Fernando Trapero.

24 abril 2013

El facha Tertsch abandona el plató de ‘El Gato al agua’ en medio de una pelea con Verstrynge




Una polémica sobre los escraches entre el exsecretario general de Alianza Popular Jorge Verstrynge y Hermann Tertsch en El Gato al agua, de Intereconomía provocó que éste abandonara el plató en medio de la tertulia. El periodista de Telemadrid y columnista de ‘ABC’ se insultó porque el expolítico le llamó “Hermann Göering”, en referencia al militar nazi. La discusión giraba en torno de la participación de Verstrynge, el pasado 5 de abril, en un escrache contra la vicepresidenta del Gobierno, Soraya Sáenz de Santamaría.
Sostres calentó la tertulia
La polémica la inició otro polémico columnista, en este caso de El Mundo, Salvador Sostres, que le recordó a Verstrynge su pasado fascista. “Tú has dicho que fuiste fascista…”, le dijo Sostres. “Reconóceme el mérito de haberlo reconocido”, le respondió Verstrynge. “Sí, pero con todo el respeto, todavía lo eres”, insistió Sostres.
“Es que lo eres”
Y aquí entró Tertsch reafirmando la intervención de Sostres: “Es que lo eres”.  La afirmación de Tertsch no cayó en saco roto. Verstrynge en respuesta llamó a Hermann Tertsch “Hermann Göering”, el nombre de uno de los líderes nazis.
Tertsch le califica de “nazi”
“¡Tú has sido nazi, pero yo no! ¡No lo he sido nunca!, le lanzó Tertsch. Mientras Sostres le reprochó a Verstrynge que se haya sumado a un escrache: “Ir a casa de la gente es intimidar y tú estás intentando intimidar a una persona elegida… El expolítico aclaró que él “no es favorable a los escraches”, pero respeta a quienes lo hacen,  y explicó su postura ante estos actos: “¿Los nazis hacen piquetes? Sí. ¿Los comunistas? Sí. ¿Los pro-vida? También. ¿Los pro-aborto? También. ¿Los sindicalistas? También. ¿Los transexuales? También. ¿Los emigrantes? También. ¿Los campensinos? También”.
Pero Tertsch le replicó que los escraches “no son manifestaciones ¡Van a señalar a la gente! ¡Mientes desde un principio! (…) Esa banda de violentos comandos en los cuales has participado tú que van a acosar a la gente como nazis. ¡Como nazis! ¡Como los Comités de Defensa de la Revolución en La Habana! ¡Igual de comunistas! ¡Totalitarios!”
Tertsch critica que Intereconomía invite a Verstrynge
Verstrynge le replicó a Tertsch con el saludo nazi: “¡Heil!”, con pedorreta incluida, lo que irrito aún más a Tertsch, que lamentó que el programa de Intereconomía pretenda conseguir audiencia invitando a “una persona que hace apología del delito, apología de la coacción, apología del golpismo. La verdad es que yo prefiero no participar. Prefiero no participar. ¡Prefiero no participar!”.
“¡Tener a gente así! ¡Darles gente así la pantalla! ¡Yo siempre me he mostrado en contra! ¡Igual que no se la daría a Otegi! ¡No se la daría a Tejero! ¡Ni a Josu Ternera!”, añadió Tertsch, que no quiso atender a las razones del presentador, Algarra que alegó que “es interesante ofrecer a los espectadores de ‘El Gato al Agua’ todos los puntos de vista y en justa libertad se puede discrepar”.
Tertsch abandona la tertulia
Tertsch rechazó estar en el plató junto a alguien que, según afirmó, “dice que el Gobierno democráticamente elegido hay que derribarlo equiparándolo a los fascistas, ¡yo creo que eso no debe estar en televisión! (…) ¡Me voy ahora mismo! (…) ¡Es un éxito de audiencia, van a hablar mucho de esto!”. Y abandonó la tertulia.

Precursores de la izquierda abertzale: Eli Gallastegi y Aberri por jose mari lorenzo


La primera vez que un nacionalista vasco mostró su solidaridad en público con los comunistas fue en 1923. Un artículo firmado en “Aberri” por Eli Gallastegi (1892-1974) reconocía afinidades entre grupos tan dispares como los nacionalistas y los comunistas vascos. Y de paso, la existencia de una lucha de clases en el seno de la falsa hermandad nacional, que Comunión Nacionalista Vasca (antiguo PNV) trataba de inocular a sus militantes. El 24 de agosto de aquel año, Gallastegi recogía en su artículo la conmoción y la solidaridad surgida, entre los jóvenes de Aberri, por el asalto de la policía a la sede del Partido Comunista, en Bilbao, y la muerte de dos de sus militantes.

Hasta entonces el nacionalismo oficial se había movido en la cuasi negación filo-fascista, de la lucha de clases. El banquero Sota dominaba, entre bastidores y talonarios, el fluir del nacionalismo. Sus empresas empleaban preferentemente a los nativos afiliados católicos de buen comportamiento, su periódico – el Euzkadi- informaba siempre a favor del orden y la moderación, como en el caso de la rebelión irlandesa de 1916. Los huelguistas, si los había, eran seguidores de exóticas doctrinas, ateos, anticatólicos y anti-vascos. No tenía importancia que, ya en 1921, Euskalduna la empresa estrella del millonario afiliado hubiese registrado una sorprendente y nada fraternal huelga. Para el partido y sus ideólogos quien fuese huelguista era un traidor a la necesaria fraternidad nacional. Si además era comunista no podía ser vasco. Y al revés.

Gallastegi y los aberkides rompieron este esquema sacrosanto, al final de una larga serie de desavenencias con los dirigentes del nacionalismo oficial. Primero fue el debate sobre Irlanda. Mientras la línea oficial demonizaba a los revolucionarios de Pascua, por haber tomado las armas contra la ocupación, justificaba en cambio la sangrienta represión inglesa contra los patriotas de Dublín. Los jóvenes protestaban y exigían el reconocimiento del levantamiento armado de 1916 y no su condena, como estaba haciendo el Euzkadi, periódico oficial del partido.

Después fue la polémica sobre la interpretación del aranismo. Mientras los ideólogos sotistas (Kizkitza, Eleizalde y otros) proponían como finalidad del nacionalismo la reintegración foral, los jóvenes exigían la independencia absoluta de España y Francia. Y denunciaban como una adulteración, la interpretación oficial del falso episodio españolista, atribuido a Arana. Finalmente, después de ser expulsados (1921) y refundar el PNV, surgió el debate inevitable sobre la falsa hermandad nacionalista, que negaba la existencia de diferencias y enfrentamientos sociales, entre Capital y Trabajo. Y sobre el reconocimiento de los derechos obreros, frente a los abusos del capitalismo, que trataba de aprovecharse de esa falsa fraternidad racial.

El marco socioeconómico de este reconociento social, por parte de Aberri, lo constituye la crisis posterior al final de la guerra mundial (1914-1918). Durante el conflicto, las empresas vascas y españolas, aprovechando la neutralidad del Estado, consiguieron altas cifras de negocio y beneficios. Los armadores, como Sota que fue premiado por Gran Bretaña con el título de “Sir” por su ayuda al Reino Unido, y los financieros vascos hicieron fortunas considerables, mandando a sus marinos a la peligrosa tarea de romper el cerco alemán. Todo ello se resintió al terminar las hostilidades, momento que aprovecharon los grandes empresarios para reducir plantillas y salarios, tratando al mismo tiempo de desmontar al joven movimiento obrero.

En un panorama, que recuerda mucho al actual, las grandes empresas tras haber acumulado importantes plusvalías hasta 1919, ven como se reduce su cartera de pedidos y sus negocios. La repercusión es importante en sectores como la minera o la siderurgía, muy vulnerables a la coyuntura y base del desarrollo industrial vasco. Los precios al consumo suben, las clases medias acusan el impacto de la recesión y la proverbial codicia capitalista junto a su no menos habitual incapacidad previsora hacen el resto, en un esfuerzo por mantenerlos sus dividendos. Entre 1920 y 21 se cierran varias minas, Altos Hornos suprime empleos y baja jornales, la marina mercante refugio de muchos obreros vascos, registra miles de parados. Las huelgas de esta época son generales y violentas. En el mismo periodo se produce la escisión de los comunistas de la II Internacional, reflejándose inmediatamente en una similar separación sindical y una mayor radicalización de los comunistas. En este escenario de reacción empresarial y respuesta defensiva obrera, incluso la felicidad laboral de los astilleros Euskalduna bendecida por ELA-STV es interrumpìda bruscamente por una huelga impensable, tanto mas cuanto el empresariado nacionalista creía hallarse a salvo de estas alteraciones, impropias de los buenos vascos.
La prensa, que transmite la ideología dominante de la época, critica y condena las huelgas, las acciones de protesta, los ataques a esquiroles y empresarios.
En esta intoxicación, destaca el periódico oficial del nacionalismo, el Euzkadi, sostenido con el dinero de Sota que también financia el “amarillismo” de STV-ELA. De ahí, que el artículo de Gallastegi cayera en los medios conservadores del nacionalismo como una verdadera bomba (150 grs. de amosal, hubiera dicho Atutxa). Las reacciones del partido y las respuestas de los jóvenes nacionalistas pueden seguirse en las hemerotecas de la época y constituyen la primera muestra de una autoconciencia social, clara y determinada por la situación de la época, entre los nacionalistas mas jóvenes. Los aberkides denunciaron el sesgo españolista del capitalismo vasco, que criticaba la solidaridad con los obreros españoles, mientras hacía piña con el capitalismo español. Mostraron abiertamente que sus hermanos no eran solo los vascos, sino cualquier otro represaliado en Irlanda o en España, que luchara como ellos por la libertad social y nacional.
Gallastegi se indignaba porque mientras los jóvenes comunistas eran acribillados en su sede, la burguesía bilbaina imitaba el glamour extranjero en el afamado paseo de coches de la Gran Vía. Frente a esta fiesta burguesa, llama al asalto de la policía “Fiesta de luto y sangre”. En tanto los periódicos de la ultraderecha (La Gaceta) despachaban el trágico suceso con un “pase lo que pase, la guardia civil siempre tiene razón”. Gallastegi marcaba sus diferencias con el comunismo, pero destacaba su simpatía con quienes se sacrifican por sus ideales. El mismo fue un idealista romántico. Un joven nacionalista, honesto y certero con lo que veía y denunciaba. Su medida no eran los votos, los escaños de poder, ni la buena acogida de los otros nacionalistas. Su referencia fueron las verdades nacionales y sociales. Su ejemplo, en este y otros casos, marcó una época y un camino. Fue uno de esos jóvenes idealistas necesarios para nuestra historia. Indispensables que surgen cuando parece que todo está perdido.
Poco después, en los años treinta, serán los medigoizales del Jagi-Jagi quienes tomarían el relevo social y nacional de Aberri, en medio de otra crisis aún mas dura. Los mendigoizales, desde las páginas de su semanario o en los mítines de aquellos años, reafirmaron el anticapitalismo y la solidaridad social de los nacionalistas jóvenes, precedente del movimiento abertzzale de izquierda que con la fundación de ETA, ha sido el eslabón que ha llegado a nuestros días.

23 abril 2013

Carlos Tena veterano camarada también harto del GARA


Hay que ser bisoño, escasamente profesional y bastante mentecato, como para jugar periodísticamente con la cadena organizada por Aske Gunea en su acampada de estos últimos días en el Boulevard donostiarra y tildarlo como “Primavera Vasca”.

Me da en la nariz que esa lucha tiene cuatro estaciones y más de medio siglo de existencia.

La ocurrencia para bautizar así el suceso, deja abiertas algunas dudas, pero confirma la nula sagacidad y honestidad profesional de la dirección del diario, sacándose de la manga un símil tan facilón como torpe.

Según este medio, que aboga por una línea socialdemócrata en la interpretación de las revueltas árabes, este tipo de primaveras no se producen ni en Marruecos, ni en Yemen, Qatar o Arabia Saudita, pero curiosamente sí son o fueron destacables en Túnez y Egipto, coincidiendo con las versiones de La Casa Blanca, El Elíseo, el número 10 de Downing Street y La Moncloa, amén de las difundidas por todos los medios del planeta, salvo las honrosas excepciones de HispanTV , Cubavisión y Telesur.

Las dudas a las que me refiero, para que la “Primavera Vasca” cumpla los requisitos son por ejemplo:

1.- ¿Llamará la dirección de “Gara” a Barak Obama, para que el representante de EE.UU. ante la ONU convoque al Consejo de Seguridad para crear un pasillo aéreo en Euskadi, dado que el régimen neofranquista del PP sigue rechazando el proceso de paz abierto en aquel país?

2.- ¿Telefonearán desde la sede del diario al Emir de Qatar, Al Thani, para que financie rápidamente a unas cuantas bandas mercenarias para que cometan todo tipo de atentados indiscriminados en territorio vasco?

3.- ¿Acudirán los responsables del periódico al Gran Danés Anders Fogh Rassmussen, Secretario General de la OTAN, para que sus fuerzas disuadan al gobierno de Urkullu de enviar más Ertzainas al Bulevar donostiarra?

No sería extraño, sabiendo que las fuentes informativo-analíticas de la dirección de “Gara” se basan en las declaraciones de un barman de origen sirio, que detenta dos establecimientos en el Reino Unido y que se erigió hace dos años, él solito, en Observatorio de los Derechos Humanos en Siria, asunto que hasta el New York Times ha admitido como hecho veraz y contrastado.

Algo que no se aprecia entre los máximos responsables de un medio tan necesario, a pesar de sus notorias manipulaciones y mentiras sobre el conflicto en Siria, más dignas de RTVE o Intereconomía, que de un periódico que venía a cubrir el hueco de Egin.

El inolvidable periódico abertzale lamentaba las heridas que iba dejando la lucha armada. La dirección de “Gara” parece alegrarse por las miles de víctimas del terrorismo financiado por Occidente y las dictaduras árabes, que hace dos años arrasó Libia y que hoy masacra Homs, Aleppo y Damasco.

Lo único que me consuela es saber que hay miles de jóvenes y no tan jóvenes, vascos y vascas, que no son tan cándidos como para aceptar tamaña definición.

Hay mucha dignidad en juego y no es tiempo de capulladas.

gara