28 junio 2013

La alianza de la tendencia etno-linguistica con la llamada tercermundista (krutwig) por Kepa

viene de:
http://euskalherriasozialista.blogspot.com.es/2013/06/txillardegi-por-kepa.html

homenaje de Batasuna a txillardegi
Mientras Txillardegi escribe estos informes, toma contacto en Bruselas con Federico Krutvig. Julen Madariaga( luego fundador de Aralar)  y Eneko Irigaray se encuentran en Argel, Aguirre en México. A París acaba de llegar, escapado, el joven navarro José Maria Eskubi. Allí se encuentra, entre otros, con “Tomás” (Lizarribar), con “Pataki” (Elósegi) y con dos estudiantes de economía “Simón” (Bareño) y “Balduino” (Bilbao Barrena), que se han exiliado unos meses antes. Coincide también con un grupo de ex-seminaristas guipuzcoanos que se han trasladado a París para proseguir sus estudios, Mikel Azurmendi y “Txato” Aguirre, que pronto se integraran a ETA en el interior.
“Krutwig -comenta Txillardegi- estaba preocupadísimo también, por el giro que estaba tomando ETA. Y pensamos en editar una revista. Se llamó Branka. La fundamos en el año 65, en Bélgica, con el apoyo de otros como Aguirre, que nos mandaba artículos desde México; como Jokin Apalategi, etc. (...) A nosotros se nos planteó el problema de si hacer esta revista dentro o fuera de la ortodoxia de ETA. Branka había surgido con la única idea de luchar contra el socialimperialismo ( la Oficina Política, nota del autor). Poner como subtítulo publicación de ETA, porque entonces tenía que pasar la censura del Ejecutivo, era peligroso y no pasaba. Pensamos, por lo tanto, publicarla como revista independiente”.

La aparición de Branka (Proa) va a suponer la alianza de las tendencias etnolingüística y tercermundista, representadas por Txillardegi, por un lado, y Krutvig y Madariaga, por otro, con el objetivo de enfrentarse a la tendencia obrerista representada por la Oficina Política.
Madariaga con Patxi.
Para José Mari Garmendia: “En esta coyuntura, es Krutvig quien acierta a aunar a muchos significados militantes, con unas posiciones difusas, pero que en líneas generales, son partidarios de la lucha armada, marxistas... pero también abertzales radicales. En este grupo va a encontrarse la continuidad de ETA, al salir victoriosos de las dos partes de la V Asamblea, y puede decirse también que son los que mejor recogen la herencia de la IV Asamblea, aunque ello suponga un escaso avance en relación a lo allí discutido y aprobado y un posponer cuestiones decisivas, que quedan a la espera de la VI Asamblea”.
En julio de 1966, tras una reunión en Bruselas entre las dos alas, la tercermundista y la etnolingüística, son enviados al interior, a Euskadi,  José María Eskubi (Labrit), Jesús M. Bilbao Barrena (Balduino) y Bareño.
Los principales contactos con que contarán los llamados tres mosqueteros, además de Txato Agirre y Mikel Azurmendi que también habían vuelto al interior de Euskadi ese mismo verano, son, en Vizcaya, los hermanos Etxebarrieta, López Irasuegi (luego en EIA) y Patxo Unzueta (luego PSOE), los cuales pronto pasaran a formar parte de la dirección de ETA. En este y otros contactos que el trío mantiene, al margen de las estructuras oficiales, con militantes de Vizcaya y Guipuzcoa, se plantean críticas a la línea de los Zutik centradas casi exclusívamente en la acusación de reformismo y sindicalismo, sin apenas mencionar la presunta desviación españolista que viene denunciando incansablemente Txillardegi desde hacía un año.
Unzueta de ETA a El Pais.
 Hasta la llegada del trío, señala Unzueta: “Txabi Etxebarrieta no sólo no había mostrado alarma alguna por el cambio de tono de las publicaciones, sino que, al menos hasta la aparición del Zutik 42, incluido dicho número, se mostraba de acuerdo con que al fin comiencen a tratarse los temas con profundidad(...) Los análisis de Zutik sobre el neocapitalismo, sobre la evolución de las formas de dominación franquista, sobre el nuevo movimiento sindical, etc., no le resultaban ni ajenos ni chocantes”.

El trío en este período irá cogiendo cierta autonomía con respecto al exterior, que no deja de ver con preocupación la evolución de los acontecimientos al comprobar que estos no eran en principio partidarios
de medidas de fuerza. Esto hará que Julen Madariaga decida pasar al interior con la intención de llevar adelante un plan cuyo objetivo sería la expulsión de la Oficina Política y la celebración en el exterior de
una asamblea a mediados de diciembre. Tras varios tiras y aflojas, el Comité Ejecutivo en una reunión celebrada sin la presencia de Iturrioz, elabora un escrito que concluye con la notificación a éste de su expulsión y disolución de la Oficina Política, convocándose la asamblea en el interior para el 8 de diciembre. En el intervalo entre la notificación de la expulsión de Patxi Iturrioz y la celebración de la asamblea, los
tres mosqueteros multiplican sus contactos para garantizar la mayoría para sus posiciones. José Antonio Etxebarrieta redactará un texto de unos 50 folios que será de hecho el principal documento de acusación contra la Oficina Política, dicho texto irá firmado con el seudónimo Txatarra y como tal será conocido.

Chechenia versus Rusia de Fernandez Ortiz (descarga)

Este libro rompe polémicamente con la inmensa mayoría de los tópicos y de la información que circula por Occidente, y pretende contribuir a una reflexión sobre la utilización del caos y la manipulación de la conciencia social como tecnología aplicada a los conflictos contemporáneos, algo que particularmente se viene aplicando en la URSS/Rusia desde los años de la perestroika. 


26 junio 2013

Carta de emigrantes contra Txillardegi. Punto y Hora

Editado en Punto y Hora de euskal herria
digitalizado por EHS

La Coordinadora de Grupos Emigrantes disiente básicamente de las argumentaciones del señor Txillardegi en el numero  85. Por supuesto, no consideramos que esta contestación cierre la polémica, una polémica que debe extenderse a todas las fuerzas políticas vascas y a todo el pueblo de Euskadi (autóctono o inmigrante). Lo que debemos resaltar fundamentalmente es nuestra tristeza de que esta polémica pueda llegar a ser tomada como una postura de enfrentamiento. En absoluto está en nuestras mentes esto, y tampoco lo está en nuestra práctica. De aquí, pues, se deriva el error de algunas cartas al director, publicadas en PUNTO Y HORA. Achacan a los emigrantes muchos de los males sufridos en Euskadi y encubren así a los verdaderos causantes: el capitalismo centralista y deshumanizado. Precisamente el causante también de la situación de los inmigrantes y de que se produzcan procesos migratorios.

No, la dialéctica que se establece no puede ser en ningún momento una dialéctica de enfrentamiento entre unos y otros. Afortunadamente ha habido fuerzas políticas poco sospechosas de antivasquismo, incluso algunas abertzales, que lo han visto asi. Nos apoyan en la medida en que combatimos una determinada, muy determinada forma de pensar a este respecto. Pero por supuesto, nunca lo harian en una dialéctica de enfrentamientos.

Queremos que quede muy claro esto: para nosotros, vasco es el que ha nacido aquí y se siente vasco, o el que viniendo de fuera lucha por una Euskadi libre, nacional y socialmente. Tenemos muy claro que la lucha de clases aquí ofrece ese doble aspecto: un aspecto de lucha por la liberación de clase oprimida, y un aspecto de lucha contra el centralismo y por la liberación nacional. Nosotros, la Coordinadora de Grupos Emigrantes, que reconocemos y estamos inmersos en esa lucha de clases, en ningún momento podremos olvidar de esos dos aspectos. Y precisamente reivindicándolos fue por lo que le contestamos en un principio.

ERAMOS MANO DE OBRA BARATA

Por otra parte, pensamos que esta polémica es fundamental para la decantación de ciertas ideologías y maneras de pensar que aquí van a demostrar su carácter popular o, por el contrario, su carácter antipopular. Si no viésemos esto no le contestaríamos de nuevo.

En su respuesta hay un error claro, y es el de comparar el exiliado con el inmigrante. Vaya, de principio, nuestro más profundo respeto al exiliado político y a su lucha que es, en muchos casos, la lucha del pueblo vasco. Ni nos referimos, como dice usted, a que los exiliados tengan un prestigio y nosotros seamos las víctimas anónimas del sistema. No somos víctimas anónimas del sistema, tenemos un nombre propio bien prestigioso y del que nos sentimos muy orgullosos:

CLASE OBRERA VASCA. ¿Acaso le parece poco?

Comprendemos, de todas formas, que ustedes tengan un brillo individual. Sabemos que lo merecen. Ahora bien, sí que es cierto como usted dice, que nuestra tragedia ignorada es una tragedia incomprendida. Buena muestra de ello son sus primeras declaraciones en esta prestigiosa revista vasca. La diferencia radica en que, aunque las causas del abandono de la tierra, hayan sido exteriores a nuestra voluntad, tienen un cariz bastante diferente: ustedes han salido en un combate, hácia el que somos muy respetuosos, han seguido combatiendo con el corazón y la mente siempre en la tierra y han tenido la continua esperanza de la vuelta. Su exilio ha sido amortiguado por todas estas razones.

Sin embargo, nosotros hemos venido sin remedio. Porque aquí teníamos «mejores trabajos que en nuestra tierra" (término que hemos leído en alguna carta). Efectivamente nuestros puestos de trabajo aqui fueron los peores, pero mejores que los que teníamos allí. Esto último, sin embargo, no evita que sean los peores. Todo lo contrario, lo agrava: precisamente éramos mano de obra barata. Esto responde a una maniobra elemental del capital: ¿Cómo desarrollar económicamente de una forma poco costosa una zona? Pues evitando el más mínimo desarrollo en otras zonas y provocando el tener una gran reserva de mano de obra muy barata, amparándose en que son mejores puestos de trabajo que los de origen. Es la política capitalista del desequilibrio económico.

LLEVAMOS EL INTERNACIONALlSMO DE CLASE

Tiene usted razón cuando dice que somos explotados, a veces por hombres que llevan apellidos vascos. Pero no pensamos que esto lleve a hacer generalidades. Hay quien nos dice que muchos inmígrantes han hecho fortuna y pretenden hacer precisamente de esto una generalidad, sin embargo, no es así. Tampoco es generalizar el que los vascos sean los explotadores. Aunque haya Echevarrías, Olarras, Aguirres, etc.. Partimos de que la burguesía es burguesía por encima de fronteras, también la clase obrera es siempre clase obrera. Esto es importante en nuestras concepciones como Coordinadora que acoge a grupos extremeños, castellano-leoneses, gallegos.. etc.

Pero sí, es triste y hay que recocerlo: igual que hay explotadores inmigrantes hay explotadores con apellidos vascos y que dicen milítar en partidos nacionalistas vascos o en partidos socialistas vascos.

Afirma usted que es tan inadmisible la idea racista de que todos los vascos son buenos y santisimos varones como la idea no menos racista de que todos los inmigrantes son, casi sin excepcion un modelo de internacionalismo, de respeto a lo vasco y de voluntad de entendimiento de nuestros problemas. Es casi verdad  lo que usted afirma. Por supuesto decir que los vascos solo por haber nacido aquí son buenos y santisimos varones, aparte de ser racista suena bastante  machista, lo que no podemos tolerar.


Pero le diremos que la mayoria  de inmigrantes somos internacionalistas, somos respetuosos con lo vasco y si  tenemos voluntad de comprensión de los problemas específicos de Euskadi entre otras razones porque tambien nos afectan a  nosotros. Y si somos internacionalistas porque, y esto espero que lo comprenda usted, llevamos el internacionalismo  de clase, el internacionalismo obrero, grabado en nuestra propia carne.Y lo  llevamos grabado, entre otras cosas, porque al llegar aquí nos encontramos con gente-poca  gente, por cierto, pero que nos hizo daño-, que nos llamaba peyorativamente "maketos", "coreanos” y otras cosas por el estilo.

No podemos tolerar ese aire paternalista que le hace afirmar:
los responsables políticos que gozan hasta ahora de vuestra confianza no  han sabido explicaros que aquí existe  un pueblo aplastado, expoliado y oprimido».
Los responsables políticos no han sabido ni han querido explicarnos la situación del oprimido pueblo vasco pero nos hemos dado cuenta nosotros  con cierta capacidad, que no parece concedernos Txillardegi, de que efectivamente es asi. Ahora bien, a esos responsables politicos no sólo les han votado los inmigrantes. Una simple comprobación matemática lo demostraría. Pero hay otra razón más clara: ¿Acaso la amplia representación parlamentaria, del PNV le viene de los votos inmigrantes? Y el PNV  no realiza una política consecuente con las autenticas necesidades de Euskadi.


NO CONTROLAN FORANEOS, SINO LA BURGUESIA

También dice usted que hay inmigrantes que nada tienen de proletarios. Dice que es falsa la ecuación vasco=burgués, como la  de inmigrante = proletario. Es cierto que la mayoría de los vascos estan explotados, también la mayoría de los inmigrantes, aunque haya inmigrantes que son hoy  parte integrante de la burguesia. Pero desde luego, no son inmigrantes la gente  que usted pone como ejemplos: no lo son los ricachones que vienen en el verano o en sus últimos años aqui – ni los burgueses que vienen a hacer negocios, ni los burócratas que vienen con la tarea específica de controlar el aparato  cultural, administrativo, etc., ni por  supuesto son inmigrantes los gobernadores  civiles o militares. ¿Dónde están en ellos las necesidades económicas? ¿Cuándo han encontrado ellos el rechazo de unos señores de determinada ideología que no queremos citar? No, ellos han venido  a explotar aquí, lo mismo que lo hubieran hecho allí. Desde luego sus ejemplos son de una alarmante ingenuidad.

Nos parece muy curiosa su teoría del control de la escuela, la administración, medios de comunicación. Plantea usted que están en manos de foráneos y que nos supongamos qué sería si lo controlasen euskaldunes. Cae usted señor Txillardegi, en lo de siempre. No se da cuenta de que todo eso no lo controlan foráneos, síno que lo controla la burguesía, sea de donde sea, y responde totalmente a sus íntereses de clase. La cuestión de un control por euskaldunes o por zamoranos se plantea en términos de control de la burguesía o control del pueblo. Es aquí donde desatina en todo momento. La contradicción fundamental que se plantea en la historia y en el mundo es la de OPRIMIDOS-OPRESORES, TRAABAJADORES-BURGUESIA. ¿No piensa que si ese aparato fuera controlado por el pueblo todos estos problemas no se producirían porque no responden a intereses populares?

En fin, esperamos que sus afirmaciones de que «podeis ser utilizados». «vosotros no tenéis la culpa de lo que pasa». «no han sabido explicaros ... » y demás afirmaciones en tono tan paternalísta sean un error involuntario. Porque, de otro modo, tendríamos que pedirle que lo rectifícase. Nosotros también sabemos pensar por nosotros mismos, y sabemos tener un cierto sentido crítico.

Dicho todo lo anteríor, sólo nos queda plantear una vez más que la alternativa favorable a los intereses del pueblo es aquella que plantea:

a) La solidaridad combativa y continua entre todas las comunidades explotadas en contra del mismo enemígo: la burguesía, y todas sus maniobras más o menos claras.

b) El respeto profundo de la personalidad del inmigrante, considerando las circunstancias especiales de la inmigración interíor del Estado español.

c) La tarea de la Coordinadora se encamina hacia la comprensión por parte del inmigrante, de la opresión específica de Euskadi, para que obre en consecuencía. Es una tarea ardua pero estamos en ello.

ESTAMOS CON LA LUCHA DEL PUEBLO VASCO

Su respuesta no sólo no niega, sino que se reafirma en su alternativa de integración o expulsión, integración o marginación, y tampoco retira la falsa ecuación inmigrante=transportador de ideología  de las clases dominantes, por tanto no podemos retirar el término de racista aplicado a esas declaraciones y ademas le decimos que tenga más presente en sus análisis la lucha de clases.

aunque usted no lo crea, la lucha de clases está ahi y una politica popular es aquella que obra en consecuencia con esta lucha de clases. Por tanto, aquellas acciones que no la tienen claramente e cuenta y que pretenden dividir a la clase obrera no responden a los intereses de ésta. Esté seguro de que estamos con la lucha del pueblo vasco, con la lucha de Euskadi, pero antes que cualquier adjetivo somos pueblos y estamos con el pueblo y, en este caso, con el pueblo vasco. Bajo ningún concepto, con los que quieren dividir al pueblo.

Para finalizar, no podemos dejar de proponer a todo el pueblo, a todos los sectores de la vida cultural, a todos los partidos politicos, que esta polémica tan necesaria está abierta a ellos, que es una polémica fundamental en las significaciones ideológicas, que es un problema candente y un hecho objetivo que está ahí. no podemos ignorarlo, y todos sabemos la importancia numérica que tiene.

Sólo nos queda reafirmamos ante los sectores de población autóctona que se puedan sentir escépticos, que siempre nos hemos planteado la lucha en una activa solidaridad con el pueblo vasco. Esta es una condición “sine qua non”.
 Si, nosotros también gritamos con vosotros compañeros trabajadores autóctonos: GORA EUSKADIKO LANGILERIA!; GORA MUNDUKO LANGILERIA! Nuestro lema en este sentido, es significativo, expresa una buena síntesis de nuestros objetivos:

LOS PUEBLOS OPRIMIDOS SOLO SE LIBERAN UNIDOS.

Aprovechamos estas lineas para apoyar la campaña BAI EUSKARI  al tiempo que animamos a los inmigrantes que pierdan el miedo y se acerquen a esta bellísima lengua que es el  EUSKARA.

Eibar, mayo de 1978

 COORDINADORA DE GRUPOS  EMIGRANTES 

24 junio 2013

Txillardegi, la corriente etnocentrista por Kepa

* La importancia de Txillardegi en el proceso de construcción del MLNV es total pero no el objeto de este blog, nosotros lo que queremos resaltar es que Txillardegi y su grupo es una de las 3 patas que dan inicio a la V asamblea de Txabi Etxebarrieta, asamblea del nacionalismo revolucionario, que no tienen nada que ver con el marxismo leninismo dogmatico y feroz que impulsamos nosotros.
No es casualidad que las debiles y golpeadas fuerzas "abertzales de verdad" se reorganicen en base a los postulados de esta asamblea, aunque no puedan negar que mientras ellos callaban nosotros ejercíamos de vanguardia criticando el proceso de demolición de la izquierda abertzale, más solos que la una,

 ahora con años de retraso empiezan a alzar la voz pero nosotros completamente decepcionados con el MLNV creemos que superamos ideologicamente los planteamientos de la V asamblea (y la practica lo ha demostrado) con la filosofia materialista dialectica.

 José Luis Alvarez Enparantza ( Txillardegi), fundador y principal ideólogo de EKIN y posteriormente de ETA, entre 1952 y 1965, que no había participado en la IV Asamblea y cuya información de la marcha de la organización, de los nuevos dirigentes, etc., es pequeña e indirecta, será el primero en criticar a la dirección de ETA por lo que él va a considerar, en una serie de cartas dirigidas al Ejecutivo(74), una doble desviación respecto a lo que fueron sus orígenes: desviación españolista y comunista.
Concretamente esta desconfianza se iniciará desde que la dirección del interior empieza a rechazarle artículos para su publicación en el Zutik. La actitud personal de algunos dirigentes ante el euskera, así como su inexistencia en el Zutik, será el primer motivo de alarma, al que posteriormente se unirán temas como los inmigrantes, la burguesía nacionalista, el Frente Nacional, el marxismo, entre otros.
En su primer informe político dirigido a la dirección y fechado el 26 de noviembre de 1965, en el que además de dar el visto bueno a la modificación en la IV Asamblea del párrafo social de 1962, por paternalista, neo-colonialista y neocapitalista, en el mismo, y de una forma todavía cauta y dialogante, comienza a mostrar su preocupación por el giro que percibe en la organización, llamando la atención sobre lo que ha sido la seña de identidad central de ETA hasta el momento: su radicalismo en lo nacional, criticando también, aunque en un segundo plano, una emergente tendencia al militarismo en algunos militantes.
«Lo que ha dado fuerza a ETA hasta 1965 no ha sido su progresismo social o filosófico; ni el empleo de métodos violentos ( francamente inexistentes). Seamos sinceros: nuestro movimiento no era un movimiento progresista hasta 1965. (Aunque tendía a serlo). Basta leer la declaración de 1962. ¿De dónde nos viene entonces la fuerza, es decir, la adhesión popular? La respuesta parece clara: DE NUESTRO RADICALISMO VASCO. DE LA FUERZA Y SINCERIDAD DE NUESTRA AFIRMACION NACIONAL (...) Si los dirigentes de hoy, admirables en casi todos los aspectos, demuestran con sus hechos que solo sienten opresión de clase, su posición será juzgada española en entera objetividad. Si permitimos que nuestros dirigentes no sean euskaldunes, ETA puede repeler, racional y visceralmente, a todos los vascos no españolistas ( es decir: en principio a todos), expulsándolos del movimiento irresistiblemente. En cuanto a cierto militantismo, abstracto y testicular, de la acción por la acción misma, desprovisto de tragedia vasca y de tragedia proletaria, debe ser condenado sin piedad; pues ETA no es el Ejército de Salvación, ni una Cofradía para aventureros con manías de inmolación».
En su segundo informe del 19 de diciembre, Txillardegi subirá el tono de la crítica:
«No tengo en mi poder sino los números 32, 34 y 35 de Zutik. Los tres han sido publicados tras la IV Asamblea. Desconocedor todavía - seis meses después de su celebración - de las decisiones tomadas, me veo obligado a juzgar de la línea ideológica decidida en la misma a través de esas publicaciones.(...) En esos tres números se han publicado DOCE artículos... el 100% han sido publicados en español (...) La lengua nacional ha sido OBJETIVAMENTE BARRIDA de nuestras publicaciones... De los doce artículos el lector puede deducir que sufre una opresión de clase; pero jamás que sufre una opresión NACIONAL... Todo esto me confirma en lo que ya apunté en mi informe del 26 de noviembre (...) QUE ETA ESTA TOMANDO UNA TENDENCIA ESPAÑOLA».
Ante la falta de respuesta por parte del Ejecutivo, Txillardegi volverá a redactar un tercer informe, el 6 de marzo de 1966, que constituirá ya un ataque abierto y frontal al Ejecutivo al que acusará de haber convertido a ETA en un movimiento norteño y comunista.
Las pruebas que aducirá para demostrar la falta de patriotismo de la dirección son, entre otras, las siguientes: la despreocupación por la lengua; la falta de sensibilidad ante la problemática de Euskadi Norte como parte de la nación vasca y Navarra; la incomprensión del papel objetivamente alienante en lo nacional de la presencia masiva de inmigrantes españoles, a los cuales hay que asimilar y vasquizar ; el olvido de otros movimientos de liberación nacional, como Israel, Quebec, Flandes, etc.
Txillardegi era un estudioso y un experto en materia lingüística -un euskaldunberri que había aprendido euskera a los 18 años- y desde una perspectiva estructuralista, basada en las investigaciones de Ferdinand de Saussure, Benjamin Lee Whorf, Martinet, Lévi Strauss, Lacan y otros, establecerá las bases teóricas de su argumentación lingüistica, otorgando al idioma el papel de guía y sostén del pensamiento, al que determina profundamente. Para Txillardegi la lengua es mucho más que una mera sucesión de palabras colocadas una detras de otra, es un sistema ordenado y completo, una estructura y una cosmovisión. (75)
En varias cartas que escribe en este período se escandalizará de que haya quienes consideren a la lengua como mero envolvente exterior del pensamiento o que la clasifiquen, como a la religión, en el terreno de la superestructura.
Txillardegi ya tiene seguidores como Fermintxo
Txillardegi, siguiendo la senda del nacionalismo agónico marcada por Sabino Arana décadas atrás, sostendrá que si el pueblo vasco pierde su lengua, su forma de ser originaria y su identidad, Euskal Herria morirá, desaparecerá como nación. Por todo ello, para Txillardegi, la recuperación del euskera y la creación de un Frente Nacional, con todas las fuerzas patrióticas, son las tareas prioritarias del momento. El objetivo de dicho Frente será el logro de un Estado vasco, de carácter monoetnico, que restaure la unidad lingüística y por tanto nacional para lo cual la etnia originaria debe adquirir la hegemonía y la iniciativa en favor de la cultura autóctona:
«Bertako etniaren herria nagusitu behar da erresumaz. Edo, nahiago bada: bertako herria, edo jatorrizko herria, jarri behar da buru, eta sorterriko kulturaren alde. Bienbitartean ez dago egiazko askatasunik Edo askatasuna badago... Arrotzentzat! Ez da ikusi ohi. Kanpotarren eskubideak errespetagarriak dira, ez dago dudarik. Baiña bertakoenak ere bai! »(76)

Txillardegi, desde una visión totalitaria etnonacionalista, desde su reduccionismo etnicista criticará el "totalitarismo" comunista y la pretensión de reducirlo todo a la lucha de clases. Opondrá, dicho de una forma esquemática, el ¡todo el poder a los soviets de obreros, campesinos y arrantzales!, por el ¡todo el poder a la etnia!, esto es, al sector de los nacionales originarios que sean euskaldunes.
En el profundo malestar y las críticas que hace Txillardegi, habría que distinguir una justa preocupación y alarma por la situación del euskera y, en general, por la precariedad de los rasgos vascos etno-culturales más singulares y diferenciados, sometidos en aquellos años, además de a la persecución de la dictadura franquista, a la presión de las transformaciones sociales y culturales ( industrialización, emigración y urbanización creciente), de la propuesta política de carácter etnicista que hace.

En una sociedad como la vasca, tan heterogénea en todos los planos, territoriales, de origen nacional, identitarios, linguisticos, políticos y culturales, una política nacional en el campo lingüístico, o de la emigración como la propugnada por Txillardegi no podría llevarse a la práctica sin causar serias divisiones y destrozos en el seno de la comunidad. De hecho, estas ideas dieron lugar a enfrentamientos en el interior de la oposición antifranquista vasca entre algunos sectores que se veían así mismos como los abertzales auténticos (milis, eladios (77), etc.) y los que estos calificaban de españolistas ( por su no aceptación de los dogmas nacionalistas-aranistas), felipes (por pertenecer al Frente de Liberación Popular, en Euskadi, ESBA) o comunistas ( utilizado por algunos de estos sectores como sinónimo de no vasco, ateo y maketo). Actitudes y comportamientos gravemente autoritarios, llegando en algunos casos hasta las agresiones físicas y las amenazas de muerte. Si estas no se generalizaron o agravaron en esta época fue debido, entre otros, a dos factores principalmente: en primer lugar, a los efectos unificadores y solidarios que propiciaba la brutal dictadura en las filas antifranquistas; y en segundo lugar, a la actitud que tuvieron las organizaciones de la izquierda revolucionaria vasca de reducir al máximo dichas contradicciones, buscando en todo momento la unidad, tan necesaria, de los trabajadores y del pueblo en general, para combatir con eficacia a la dictadura franquista. Cuando estos dos factores correctores desaparecieron o decayeron, con la muerte de Franco y el debilitamiento de la izquierda revolucionaria y el movimiento obrero, estas actitudes y comportamientos se agravarán e incrementarán hasta llegar a la persecución social y el asesinato del adversario político-ideológico españolista.

Txillardegi, desde posiciones socialdemócratas, se mostrará crítico con el marxismo y particularmente con lo que en aquel tiempo se codificó como marxismo-leninismo. Criticará el régimen imperante en la URSS, la subordinación de la nación a la clase como principio rector del marxismo, así como la consideración de que la revolución socialista traerá junto con la fraternidad de los pueblos la desaparición de las diferencias nacionales.
«Yo me felicito del viraje de ETA a la izquierda. Pero no me felicito de la conversión de algunos a la Religión Marxista. Si todas las religiones son alienaciones, no cabe duda de que la marxista, por su pretensión de científica, es otra más, y hasta peor por lo que tiene de pretenciosa (…) El análisis científico, objetivo y MARXISTA incluso, demuestra que en la URSS hay una clase dirigente: el PC. Que ésta controla los medios de producción, como los capitalistas; que es por lo menos tan omnipotente como la clase capitalista de Occidente. Y que la gente goza de tan poca libertad allí, por lo menos, como aquí. El stalinismo, el muro de Berlín, el culto de la personalidad, etc. son hechos históricos. Los errores del marxismo: desaparición del Estado y de su coerción tras la desaparición del capitalismo; la sociedad sin clases; la muerte del capitalismo por causa de sus contradicciones, el empobrecimiento y la miseria crecientes del proletariado en los países burgueses, etc. Todas estas profecías han resultado FALSAS.
El análisis científico del Marxismo demuestra así que, convertido en Verdad y en Evangelio, es una ALIENACION PURA.
Ahora bien: en los últimos Zutik solo se ven planteamientos marxistas. Lo cual quiere decir que hoy el marxismo es la VERDAD para los actuales dirigentes. Todo es por culpa de la burguesía, todo son clases, todas las críticas contra los occidentales>>. <>.

Txillardegi llegará a la conclusión de que los problemas nacionales están mostrando, en contra de las opiniones simplistas del marxismo-leninismo, una gran autonomía respecto a los problemas de las clases y del socialismo; y que para su solución se requieren otras consideraciones y otras medidas. Ahora bien, cuestión aparte son las consideraciones y medidas que él propone.
La crítica de hacer del marxismo una religión, de convertir la clase en un absoluto y el Das Kapital de Marx en la nueva biblia, la hace Txillardegi desde otra no menos religión civil como es su nacionalismo de carácter etno-lingüístico y desde otro absoluto, la etnia, así como desde otra biblia, L´Europe des Ethnies de Gúy Heraud considerada la Biblia del etnismo.
Suele ser bastante habitual encontrarse con críticas ajustadas a la fe en una creencia basadas en la fe ciega a otra. Esto mismo le sucede, en mi opinión, a Txillardegi. Crítico con el marxismo pero ciego respecto a los problemas del nacionalismo en general, y más en particular, a los problemas que la aplicación de su cerrado y exclusivista código nacional podría acarrear en una sociedad como la vasca.
Txillardegi concluirá con la acusación falsa de que ESBA (Euskadiko Sozialista Batasuna) se había infiltrado en ETA y que por tanto ETA había dejado de ser ETA para convertirse al comunismo español norteño.
Diez días después, decide hacer públicas sus críticas, concretamente el 19 de marzo escribirá una carta abierta a todos los militantes de ETA, donde resumirá sus escritos anteriores y pedirá la expulsión de los miembros de la dirección responsables de la doble desviación comentada. Así mismo, pedirá la celebración de una Asamblea en la que se renueve el programa, dentro del cual el primer aspecto a dejar claro será el del Frente Nacional, por oposición al Frente de Clase propuesto por la Oficina Política y se defina una estrategia clara de revolución socialista y euskaldun, la única nacional.

Kepa

23 junio 2013

Stalin en el cine soviético

El primer actor en tener el  honor de interpretar al vozh fue Semión Goldsthab. Al rodarse la secuela del film, fue sustituido por otro actor, parece que por mandato directo del propio Iósif Vissariónovich Stalin, que no había quedado satisfecho con el trabajo del intérprete. 
Lenin v Oktyabre (sin subtítulos)

En Chelobek s Ruzhyom (El hombre de la pistola, 1938) dirigida por Serguéi Yutkevich y con Maxim Shtraukh  como Stalin, unos soldados hartos de la Primera Guerra Mundial, escribían una carta a Lenin pidiéndole que respondiese a la pregunta: “¿Cómo sería posible acabar con la guerra y volver a casa, contribuyendo a la felicidad universal?” 
Ese mismo año otro maravilloso georgiano, Mijaíl Ciaureli,  realizó la primera de cuatro películas  con su compatriota como protagonista. Velikoi zarevo (El gran incendio) estuvo protagonizada por el actor que más veces encarnó a Stalin: Mijaíl Guelovani.  
Después vendrían Lenin v 1918 godu (Lenin en 1918, Mijail Romm, 1939) con Borís Schchunkin, Vyborgskaya storona (La barriada de Vuiborg, Grigori Kozintsev y Leonid Trauberg, 1939) con el incombustible Guelovani y en 1940 unas de las películas menos conocidas del otrora maestro del cine mudo soviético Lev Kulechov: Sibiryaki (Siberianos, 1940) en la que Guelovani volvió a interpretar al lider revolucionario.  
Lenin v 1918 Godu (sin subtítulos)
Vyborgskaya storona (sin subtítulos)
Sibiryaki (sin subtítulos)

En los años 40 (que ocupan el periodo de la Gran Guerra Patriótica, 1941-1945), Stalin ocuparía las pantallas rusas con las aventuras del as de la aviación Valeri Chkalov (Mijail Kalatozov, 1941), la heroica Oborona Tsaritsina (La defensa de Tsaritsin, Georgi y Sergei Vasiliev, 1942) ambientada en esta ciudad durante los últimos combates de la guerra civil entre rojos y blancos y Kliatva (El juramento, Mijail Ciaureli, 1946), todas ellas con Stalin interpretado por Mijail Guelovani.
Valeri Jkalov (subtítulos opcionales)
(Ambas sin subtítulos)
La más famosa de ellas sin duda es Kliatva, calificada por el maestro de críticos cinematográficos Roman Gubern como la más emblemática del culto a la personalidad de Stalin.
El hilo conductor de la misma es la vida de una familia campesina que vive las transformaciones del país y su proceso de industrialización.
Es esta película donde, según el prestigioso André Bazin se sucede uno de los momentos cúlmenes del cine de homenaje a Stalin, una escena en la que Lenin, trasunto de Dios comunista, se aparece en un momento onírico a su Moisés Stalin para recibir “la consagración de la Historia”.
En otra de las escenas más recordadas del film, el primer tractor construido en la URSS sufre una avería en plena Plaza Roja, recibiendo la ayuda de varios viandantes. El camarada Stalin, que anda por allí, se acerca también para ayudar, lo que el bizarro campesino aprovecha para espetarle que debería comprar camiones norteamericanos.
Ni corto ni perezoso el gran líder se remanga la camisa y soluciona el problema de bujías con sus propias manos para luego subirse al tractor y dar varias vueltas por la Plaza Roja.
Kliatva (subtítulos opcionales)
Las últimas películas de la década en contar con Stalin como personaje fueron Tretij oudar (El tercer golpe, Igor Savchenko, 1948), película bélica sobre la reconquista de Crimea a los nazis, con el actor ucraniano Alexéi Dikij y la superproducción Pedeniye Berlina (La caída de Berlín I y II, Mijail Ciaureli, 1949), que cuenta la historia de un soldado rojo hecho prisionero por los alemanes, encerrado en un campo de concentración nazi y que logra evadirse para ser más tarde uno de los artífices del triunfo en la toma de la capital germana. En esta ocasión Guelovani volvería a interpretar el papel de Stalin.
Tretij oudar  (sin subtítulos)
(Ambas con subtítulos opcionales)
La década que vería morir al vohz tuvo como bisagra fílmica otra gran epopeya bélica, Stalingradskaya bitva (La Batalla de Stalingrado I y II, Vladimir Petrov, 1949) que recuperaba al ucraniano Alexéi Dikij para el personaje de Stalin,, un gran estratega que manda sus tropas como el mismísimo Napoleón lo hubiese hecho.
Stalingradskaya bitva 
1952 todavía vio una película más del Semper fidelis Ciaureli Nezabivaemii 1919 god  (El inolvidable año 1919) película que encantó al enfermo y envejecido dictador.
La película, que fue la más cara producida durante el periodo estalinista, contaba  Stalin rescataba la ciudad de Petrogrado de las  tropas del Ejército Blanco y sus aliados ingleses mientras los traidores recibían una (al parecer) muy merecida bala en la nuca.
Protagonizada de nuevo por el georgiano Guelovani, fue vista por más de treinta millones de soviéticos, siendo solo superada aquel año en taquilla por cuatro películas norteamericanas de Tarzán rodadas en los años 30. Criticada por sus fatuos valores ideológicos y artísticos por el Comité Central, fue retirada de la exhibición tras la muerte de Stalin, acontecida cinco meses después de su estreno.
La última película destacable del periodo y perfecta metáfora del juicio de la Historia es Vikhri vrazhdebnyye (Torbellinos hostiles, 1953). La película de Mijaíl Kalatózov era un relato biográfico sobre la vida y obra de Dzerzhinski, fundador de la Policía Secreta Bolchevique (la Cheka) en el que Stalin era interpretado por el inefable Mijaíl Guelovani. La película se reestrenó en 1956. Todos los episodios donde aparecía Stalin, habían sido eliminados del metraje
Para saber más:
Dictadores en el Cine. La muerte como espectáculo. VVAA. Capítulo Stalin, el dictador de acero. Kepa Sojo. Centro de Ediciones de la Diputación Provincial de Málaga para el Festival internacional de Cortometraje y Cine Alternativo de Benalmádena.