Buscar este blog

30 septiembre 2013

Ante las últimas detenciones en Euskal Herria. GKK-CJC

CJC - GKKEl pulso entre el Estado y el movimiento popular vasco frente a la represión, es  cada vez más intenso.  A partir de octubre serán juzgados en la Audiencia Nacional 80 militantes vascos y vascas por el único hecho de hacer política. Para informar de ello, se organizó una campaña “Euskal Herria libre, no más presos politikos”  culminándose con un acto en Lekeitio al que acudieron miles de personas.
Además, durante  esta  última semana las detenciones han ido en aumento. Si ayer, fue detenido Xabier Sagardoy “Xapo” por supuesta pertenecía a Segi, hoy han sido detenidos 18 miembros de la plataforma Herrira, por la  Guardia Civil y con la colaboración de la Ertzaintza.
No podemos olvidar que en los tiempos de crisis estructural capitalista que vivimos la burguesía (tanto central como vasca) se ha vuelto totalmente reaccionaria y parasitaria, por lo que no podemos depositar en ella ni una sola esperanza en la consecución de nuestros objetivos estratégicos. Sería un gran error y pecar de inocencia si pensáramos que la alianza con estas fuerzas burguesas (por muy nacionales que sean) facilitará la liberación social y nacional de nuestro pueblo, es decir, el socialismo, la garantía del derecho de autodeterminación y la amnistía total.
Desde Euskal Komunistak-PCPE y los CJC-GKK siempre hemos manifestado nuestrasolidaridad y compromiso con los exiliados y exiliadas, con las y los presos políticos vascos y con sus familiares. En esta ocasión tampoco vamos a ser menos, por lo que hacemos un llamamiento a toda nuestra militancia y a todos nuestros simpatizantes a participar en las movilizaciones convocadas para esta tarde.
Jo ta ke, amnistía eta sozialismoa lortu arte!

Militante comunista torturado por policía "Willy el niño"

Soy José Balmón Castell, de 70 años, vecino de Córdoba (España), Calle San Francisco, 27. Militante del Partido Comunista de España (reconstituido) desde su fundación en 1975, motivo por el que fui detenido varias veces, torturado y encarcelado durante 24 años.
He sabido, con sorpresa y satisfacción, que Vd. ha cursado orden de detención contra varios torturadores fascistas españoles, entre ellos Juan Antonio Gonzalez Pacheco, alias Willy el Niño. Yo, en una de mis detenciones, pasé por sus garras, por lo que quiero aportar mi testimonio, por si sirviera para que esta mala bestia pague siquiera una millonésima parte del daño causado, aunque no creo que el Estado fascista español entregue a tan eficiente perro de presa que tan buenos servicios ha prestado “a la patria y la democracia”.
Estoy hablando de mediados de diciembre de 1976, en pleno proceso de “Transición” en el que el PCE(r), casi en solitario, denuncia la maniobra del régimen de “cambiar algo para que todo siga igual”, y esa osadía era puro terrorismo, tanto para el Estado como para la “izquierda” ya domesticada y vendida. Yo ocupaba una responsabilidad en la dirección, era clandestino y tenía documentación falsa. Fui detenido en Madrid, por un golpe de azar, por lo que pasaron unas horas hasta que me identificaron. Inmediatamente fui llevado a la Dirección General de Seguridad, en la Puerta del Sol, y entregado al tal Willy el Niño y su equipo de torturadores, especializados en el PCE(r) y los GRAPO.
No perdieron ni un minuto, tenían prisa en hacerme “cantar”, antes de que mis camaradas detectaran mi caída y activaran las medidas de seguridad. Esposado, de pié en medio de cuatro o cinco malas bestias histéricas de odio: golpes de todo tipo y en todas partes, rebotando como un pelele en esa “rueda” hasta caer al suelo sin sentido. En cuanto das señales de vida, preguntas y golpes, golpes y preguntas y vuelta a caer. Te levantan, te esposan a una silla, te colocan una “bolsa” de plástico en la cabeza cerrándola sobre tu cuello, que te produce la asfixia mientras te golpean por todas partes. Esposado, con las rodillas entre los brazos, te ponen una “barra” de hierro entre las rodillas y los codos y te cuelgan entre dos mesas, quedas suspendido cabeza abajo y los pies arriba, te golpean los pies con bergajos “reglamentarios”, patadas, puñetazos, insultos, preguntas, amenazas... Cuando ven que “te vas”, Willy levanta la mano y hacen un descanso, disparan la pistola sobre tu cabeza y te dicen “esta vez estaba descargada”; si ven que cierras los ojos te dan un puñetazo o una patada: ¡Habla, hijo de puta, o no sales vivo de aquí!
Sin duda, el trabajo del torturador es duro, necesitan recuperar fuerzas... Te bajan a los sótanos, por las escaleras hacen amagos de tirarte y casi deseas que lo hagan. Los sótanos son tétricos, húmedos, diseñados para el terror. Estás tirado en el suelo mojado, tiritas de dolor y de frío, los policías tienen orden de no dejarte dormir, golpean los hierros de la puerta, te insultan, te amenazan..., no sabes si es de día o de noche. En cualquier momento, abren la puerta y te suben en volandas (ya no puedes mantenerte de pié) al “despacho”... Y vuelta a empezar.
En alguno de esos “descansos”, te mandan al “bueno”, te ofrece agua o un café, llevas días sin probar nada, te lo tomas y cuando te bajan al sótano ves que estaba envenenada con sustancias psicotrópicas: te mareas, ves alucinaciones, monstruos deformes, caes flotando por un torbellino sin fin... La tortura continua por otros medios, se trata de que pierdas el control de tu conciencia para que, inconscientemente, reveles la información que ellos creen que tienes y que les lleve a más detenciones.
En esos días, los GRAPO habían secuestrado a Oriol, (jerifalte banquero y Presidente del Consejo de Estado entre otros cargos), en apoyo a la reivindicación de AMNISTIA, que era un clamor en la calle y que el Estado negaba a tiro limpio. Ellos creían que yo sabía algo, incluso afirmaban que estaba en mi casa y por eso no les decía la dirección... “Me puedes matar -le dije a Willy el Niño-, pero en mi casa están mi mujer y mis hijos, y a esos no los tocas tú”. Eso lo puso aún más histérico, con las naturales consecuencias sobre mis maltrechos huesos. También coincidió con mi detención, que los GRAPO volaron el repetidor de TV de Navacerrada (Madrid), para boicotear la campaña de propaganda del régimen por el Referéndum de la Ley de Reforma Política... Y, naturalmente, yo tenia que saber algo y conocer a los autores, así que “Caña al mono hasta que cante”... Pero ya no tenían que esforzarse como al principio: ya tenía la mandíbula partida, varias costillas rotas, todo el cuerpo lleno de moratones, los pies hinchados... Ya les bastaba un golpe o un simple roce para producirme tanto dolor como una sesión intensiva de los primeros días. Y, curiosamente, el paso de los días no apaciguó sus ánimos; para ellos era un fracaso profesional, era ya una cuestión de honor del torturador frustrado: ni Willy el Niño, ni su equipo, ni su jefe Conesa podían aceptar que un cerdo comunista, enclenque como yo, no sucumbiera. Hasta el último de los 10 días de Ley Antiterrorista me estuvieron torturando.
De la DGS, pasé al Hospital Penitenciario adjunto a la Prisión de Carabanchel (Madrid). Para dar una idea del trabajo bien hecho por Willy el Niño y su equipo, baste decir que ¡a los 6 meses!, salí con la Amnistía (por error, pero esa es otra historia), y aún no tenía el alta médica.
Las denuncias por torturas presentadas por mis abogados, pese a la contundencia de los informes médicos, nunca prosperaron, naturalmente. Willy el Niño continuó torturando y recibiendo condecoraciones. Solo después de “consolidada” la transición, lo apartaron de la DGS poniéndolo de Jefe de Seguridad en la multinacional Talbot de Madrid, una empresa emblemática con 10.000 obreros en la que había que desarticular el movimiento organizado.
Quisiera añadir una pequeña reflexión: Willy el Niño es uno de esos negros personajes que encarnan la personalidad del torturador, de ideología nazi, convencido de su misión de salvapatrias, lleno de odio, sádico, que disfruta haciendo sufrir y con impunidad plena. Pero no deja de ser una herramienta al servicio de un estado fascista, que necesita sembrar el miedo y el terror entre sus enemigos de clase. De hecho, este personaje aparece en toda esa época ligado al Terrorismo de Estado: Guerrilleros de Cristo Rey, la Triple A, Batallón Vasco-Español, etc. que acumulan cientos de acciones terroristas y asesinatos tan sonados como los de los Abogados Laboralistas de Atocha. Sus servicios al régimen son impagables, por eso lo condecoran y protegen: la Fiscalía de la Audiencia Nazional ya ha manifestado que se opondrá a su procesamiento. ¡Faltaría más! Es la manera de proteger la impunidad de sus nuevos Willys en activo, aquí y ahora mismo. Son una pieza esencial para la “democracia”
En Córdoba, a 24 de Septiembre de 2013.
Firmado: José Balmón Castell.

28 septiembre 2013

Herri Harresia akelarrea o como batir records de gilipollez jipi-progre

Gudari Eguna Bilbon

Enlace permanente de imagen incrustada

ETA-ren agiria Euskal Herriari

Euskadi Ta Askatasunak, nazio askapenerako euskal erakunde sozialista iraultzaileak, Gudari Egunaren karietara Euskal Herriaren aldeko borrokan bizitza galdu duten gudariak gogora ekartzeko eta omentzeko baliatu nahi ditu agiri honen lehenengo lerroak. Beraiek emandakoa ETAren kide guztiontzat eredu da, Euskal Herriarekiko konpromisoa egunero berrestera eramaten gaituelarik.
Bide batez, gudarion senide eta lagunei gure besarkadarik estuena bidali nahi diegu. Gatazkak eragindako sufrimenduaren zerrenda ofizialetan sarri ez agertu arren, gu guztion buru-bihotzean zaudetela esan nahi dizuegu.
Gudari Egunaren testuinguruan ere, ETAk honoko gogoeta helarazi nahi dio Euskal Herriari:
Memoria kolektiboa: herriaren ondarea, herriaren beharra
Hamarkadotan gertatutakoa eztabaidagaietako bat den une honetan, ETAk bere borroka justua eta zilegia izan dela aldarrikatzen du. Estatuek ezarri duten zapalkuntza ereduari eta biolentzia itzelari aurre egin diegulako, Euskal Herriaren eskubideen defentsan.
Apaltasunez, baina harrotasunez ere, orain arte egindako borroka-bidea emankorra izan dela aldarrikatzen dugu, Euskal Herriak bizirik irauteko eta askatasunaren atea zabalik izateko lagungarria izan dela uste dugulako. Horregatik, besteren artean, omentzen ditugu ahalegin horretan dena eman eta egun gure ondoan ez dauden burkideak.
Askapen Mugimenduak bere borrokaren eta bere bizipen kolektiboaren memoria gorde behar du. Nondik datorren oroitzeko eta datozen belaunaldiei eskaintzeko. Euskal Herriaren askatasuna helburu duen borroka Euskal Herriaren ondare historikoa eta politikoa baita.
Badakigu jakin zenbaitek ez dutela gure irakurketarekin bat egiten, eta horrela onartzen eta errespetatzen dugu. Ez diegu gainerako indar politikoei gure ikusmoldearekin bat egin dezaten eskatzen. Baina, era berean, ez dugu gure borroka ibilbideari uko egin eta zapaltzaileen kontakizunarekin bat egin behar dugunik onartzen.
Bada, zoru etikoa dela eta ez dela, kalapita sortu nahi izan du PSOEk asteotan. Nonbait, gaitzesgarria deritzo EH Bilduk zoru etiko delako horren inguruan duen jarrera. Are, konponbidean aurrera egiteko oztopo gaindiezina dela argudiatuta, Gasteizko Parlamentuko bake ponentziatik ateratzea erabaki du Espainiako eskuindarren txaloen artean.
Zoru etikoa, baina, gatazkaren jatorri politikoa eta Estatuen biolentzia estali asmoz ezarri zuten. Ezker abertzalea legez kanporatuta zegoela, azken hiru hamarkadotan gobernu ardurak izan dituzten hiru alderdiek gatazka ETAren biolentzia zela eta, horrenbestez, errua ezker abertzalearena zela adostu baitzuten. Adierazpen horri «konpromiso» eta «etiko» deiturak eman zizkioten, sinatzaileen konpromisorik bildu ez eta ebazpenaren prozedura bera etikoa ote zen zalantzagarria bada ere.
Gerora, denok ibili beharreko zorua bilakatu nahi izan dute, egi absolutua bailitzan. Gero eta ageriago gelditzen ari dira, hala ere. Gasteizko Gobernuak lehen aldiz milaka euskal herritar torturatuak izan direla onartu eta gero, zer nolako zilegitasuna dute aipatu alderdiek beren irakurketa eta zoru etikoa inori inposatu nahi izateko? Zer nolako zilegitasuna dute inori bere ardurak aitor ditzala eskatzeko, beraiek dutena onartzeko oraindik imintziorik ere egin ez dutenean?
Dena dela, PSOEren jarreraren atzean dagoen sakoneko arrazoia bestebat da. Estatuen biolentziaren gainean eraikitzen den zorua eta Euskal Herriaren hitza eta erabakia ukatzen duen sabai juridiko-politikoaren arteko espazio itogarrian gatibu eduki nahi dute Euskal Herria, beren egitasmo politikoa inposatzeko. Azken batean, Frankismoak aldarrikatzen ohi zuen bake bera defendatzen dute. Horregatik gatazkaren konponbidearen inguruan antolatzen den ekimen guztietatik aldentzen ari dira.
Guk bestelako bake bat aldarrikatzen dugu, gatazka politikoaren konponbide justu eta arrazoizkoan oinarrituta izango dena. Elkarrizketa eta akordioaren bidez eraikitzen dena.
Memoriarik gabeko bakea eraiki nahi dugula leporatu izan zaigu. Ez da egia. Baina memoriak ezin du ahanztura gunerik izan. Euskal Herriak konfrontazioaren testuinguruan gertatutakoaren egia, egi osoa, ezagutzeko eskubidea du. Justiziazkoa izateaz gain, gatazkak utzitako zauriak ixten laguntzeko beharrezkoa da. Eta ariketa kolektiboa izan behar dela uste dugu, sufrimendu guztia aitortu eta nork bere ardurak onartze aldera.
ETA prest legoke horrelako prozesu batean parte hartzeko. ETAk ez du inoiz bere ardura saihestu, ez du inoiz egindakoa ezkutatu. Hala, prozesuari behar den sakontasunarekin eta erantzukizunarekin ekiteko prest gara, gatazkaren gordinak gure herrian utzi dituen ondorio latzak eta zauri sakonak aintzat hartuz.
Askapen prozesuari segida emateko beharra
Askapen Mugimendua eraberritzen ari da. Aldaketa sakonak gauzatu ditu azken urteotan Askapen Prozesuari segida emateko, Euskal Herriaren Independentzia eta Sozialismoa helburu duen egitasmoa bizkortzeko.
Hasitako bidea arrakastaz burutzea izango da bidean galdu ditugun gudariei egin diezaiekegun omenaldirik onena.
Horretarako, tresnak eta estrategia egokitu ditugu, oraindik egiteke dugun bidea urratsez urrats eta bestelako sektore politiko, sozial eta sindikalekin batera egin nahi dugulako. Desadostasun zehatzen gainetik, Euskal Herriaren eta euskal langileen defentsa oinarri duen aldaketa prozesua herri gisa burutzeko aliantza zabalak ehundu behar direlako.
Aldaketa garaia dela sarri aipatzen dugun arren, Espainia eta Frantziako Estatuen inposizioa indarrean dago oraino. Frantziako Estatuak euskal eragile eta herritarrek aho batez aurkeztu duten aitortza instituzionalerako proposamenari eman dion erantzun ezkorra inposizioaren adibide ezin argiagoa da.
Inposizioak, gainera, eremu guztietan du eragiten eta egunerokoan kalte zehatzak ekartzen ditu. Herri borondatearen kontrako ikur eta bandera arrotzen inposizioa; gobernu ordezkarien eta prefeten gehiegikeriak; Lapurdi, Nafarroa Beherea eta Zuberoako ikastolak itotzeko erabakiak; langileen eskubideak urratzen dituzten legeak; herritarrak txirotasunera eta bazterketa sozialera bidaltzen dituzten neurriak; Euskal Herria kolonizatzeko asmoz egiten diren hezkuntza sistemaren erreformak; Euskal Herriari bere politika propioak garatzeko ezartzen zaizkion muga eta baliabideen murrizketak... Zerrenda amaigabea da eta ondorioak tamalgarriak. Espainia eta Frantziako legeak Euskal Herria lotzeko kateak baitira, gero eta gehiago.
Herri prozesua behar da, beraz, eraso horiei guztiei aurre egin eta lotzen gaituzten kateetatik behin betiko askatzeko. Herri prozesua behar da, burujabetza eta justizia sozialaren eskutik gure bidea egiteko, Euskal Herriaren hitza eta erabakia prozesuaren erdigunean jarrita.
Akordioen garaia da, bai, baina ez PNVko buruzagiek aldarrikatu duten gisan, iraganekoak diren eta Espainiaren menpe uzten gaituzten aliantzak berritzeko. Akordioen garaia da, Frantzia eta Espainiarekiko menpekotasunaren aurrean herri estrategia adosteko. Akordioen garaia da, Euskal Herriaren eta bere etorkizuna erabakitzeko duen eskubidea errealitate bilakatzeko.
Bakea eraikitzeko erronka, Euskal Herritik eta Euskal Herriari begira
Denbora luze eman dugu Estatuei eskua luzatzen, bakearen bidean sar zitezen. Dugunarekin eta ez dugunarekin ahalegindu gara. Estatuek, ordea, gatazka elikatzen dihardute, konponbiderako aukera orori atea itxita. Horrela, Euskal Herria aurrera egiteko aukerarik gabe utzi nahi dute, Espainia eta Frantziaren menpe eta gatazkaren ondorioak eta sufrimendua gainditu ezinean.
Euskal Herriak ezin du halakorik onartu, ezta aldaketarik nahi ez duten PP, UPN eta PSOE alderdiek etengabe ezarri nahi duten betoa ere. Etorkizuna bakean eta askatasunean eraikitzeko aukera baitago arriskuan.
Horregatik, ETAk uste du irismen luzeko prozesua abiatu behar dela, Euskal Herritik eta Euskal Herriari begira. Elkarrizketaren bidez adostasunetara iritsi eta adostutakoari bide emateko urratsak eginez. Estatuekiko akordiorako aukera baztertu gabe baina Estatuak konponbidearen mahaira noiz etorriko diren zain izan gabe.
ETAren ustez, prozesu honek gutxienez hiru helburu barnebildu beharko lituzke:
- Elkarbizitza demokratikoaren oinarria jartzea, Euskal Herriaren etorkizuna, inolako muga eta inposiziorik gabe, euskal herritarren hitza eta erabakiaren esku uzteko erdietsi behar diren akordio politikoen bitartez.
- Adiskidetze nazionalean urratsak egitea, gatazkaren gordintasunak euskal herritarren artean ere sortu dituen zauri eta ezinikusiak gainditzeko helburuarekin. Ez da prozesu erraza izanen, baina herri gisa aurrera egiteko eta etorkizuna elkarrekin eraikitzeko beharrezkotzat jotzen dugu.
- Gatazkaren ondorioak eta konfrontazio armatuari lotutako salbuespen egoera guztiak gainditzea, akordio zabal bat lortuz eta berau bideratzeko estrategia adostuz horretarako.
Jakina denez, euskal eragile eta herritarren arteko adostasunak ez dira nahikoak hainbat eremuetan urratsak eman daitezen. Estatuen urratsak ezinbestekoak dira gatazka bere osotasunean konponduko bada. Horregatik, Euskal Herriak Espainia eta Frantziako Estatuek konponbidean egin behar dituzten urratsak behartzeko bere ahotsa ozen entzunarazi behar du, herri gisa jardun eta presioa eginez:
- Eskubide zibil eta politikoak defendatzeko.
- Euskal preso eta iheslari politikoak etxeratzeko bidean.
- Euskal Herria desmilitarizatzeko.
- Eta, oro har, Euskal Herriaren hitza eta erabakia errespetatua izan dadin.
Erronka handia izanik, Estatuen lege, polizia eta inposizioen aurrean, euskal herritarren nahia eta konpromisoa da Euskal Herriak duen indargunea.
Askapen mugimendua indartzeko beharra
Euskal Herria une erabakigarrian aurkitzen da. Erronka itzelak ditu bere aurrean, euskal nazioa ezkerretik eraiki eta bakea eta askatasuna eskuratzeko. Horretarako, Euskal Herriak antolakuntza eta herri aktibazioaren pizkundea behar du.
Gaur omentzen ari garen gudarien etsenplua jarraituz, etorkizuna konpromisoa eta antolakuntzaren eskutik eraikiko dugu. Ekin diezaiogun. Lortuko dugu!
Gora Euskal Herria askatuta! Gora Euskal Herria sozialista! Jo ta ke independentzia eta sozialismoa lortu arte!
Euskal Herrian, 2013ko Gudari Egunean
Euskadi Ta Askatasuna
E.T.A.

27 septiembre 2013

Sabotaje contra dos antenas de telefonía en Sopelana

Dos antenas de telefonía ubicadas en el barrio Olabide de Sopelana fueron atacadas ayer con artefactos explosivos. El incidente se produjo a las 21.45 horas, cuando varios individuos lanzaron cócteles contra la instalación.

Los asaltantes dejaron octavillas con el lema 'Borroka da bide bakarra' ('La lucha es el único camino'). Los Bomberos sofocaron el fuego.

25 septiembre 2013

Gudari Eguna para pedir que???


Mensaje en Radio Euskadi: Los de Renteria ya son buenos.

Este miércoles, el programa de Radio Euskadi reúne por primera vez a una víctima de ETA y a otra de las fuerzas parapoliciales junto al alcalde de Errenteria (Bildu) y a un concejal del PP.
Radio Euskadi emite este miércoles por la noche a las 22:30 horas un programa especial desde Errenteria, una de las localidades vascas que más marcadas han estado por la violencia y que hoy se ha convertido en símbolo de paz y convivencia. Tras poner en marcha el ayuntamiento la iniciativa Eraikiz, un equipo del programa 'Ganbara' se ha acercado a la localidad para grabar una tertulia muy especial. En una misma mesa se han sentado el alcalde de Errenteria, Julen Mendoza, de Bildu; el concejal del PP en el consistorio Txema Herzog; la joven Naiara Zamarreño, hija del concejal Manuel Zamarreño asesinado por ETA en Errenteria en 1998; e Imanol Aizkorreta, vecino de la misma localidad, vinculado a la izquierda abertzale, secuestrado y torturado en 1983 por fuerzas parapoliciales.
Juntos, en la mesa de una cafetería de la citada localidad gipuzkoana, han compartido vivencias con Xabier G. Ramsden y han expresado su deseo de convivir en paz, tal y como persigue la iniciativa Eraikiz.
El especial se emitirá este miércoles en Radio Euskadi a las 22:30 de la noche.

24 septiembre 2013

La etapa "Askatasuna ala hil”de los milis ó ETA V por JM

Ya hemos indicado que el malestar que en la VI Asamblea iba a materializarse en una nueva escisión que estaba ya presente desde el 68. Aunque en el mismo juegan no pocos factores personales, a nivel político podemos decir que según el interior iba evolucionando hacia la izquierda, las críticas de una serie de militantes del exterior -encabezados por Etxabe(haundixe) e iban progresivamente en aumento. Una vez que se producen las caídas del 69, esas críticas se traducen en una práctica absolutamente autónoma y no sujeta a la disciplina de la dirección provisional.
Cuando se acerca ya la fecha de la convocatoria de la VI Asamblea, todos los grupos opuestos a Escubi y a la dirección del interior se unen para boicotearla. Fruto de esta convergencia es el Manifiesto de los cinco (de Madariaga) que representa algo así como el acta fundacional de la nueva ETA,(ETA V).

Txikia y Haundixe.
Sin embargo, este grupo dista mucho de ser algo homogéneo: en realidad está definido por su oposición a la dirección oficial. A pesar de algunas notas comunes, como la necesidad de creación del Frente, pueden distinguirse corrientes muy diversas, aunque a nivel de escritos se reduzcan a dos. En el sector conocido por "los milis" y cuyo exponente principal es Txikia -además de Etxabe, pero éste aduce motivaciones políticas propias- el problema central con la dirección oficial es el tema del activismo: para Eustakio Mendizabal, ETA estaba, de hecho, frenando o impidiendo la práctica de la lucha armada y relegando, en consecuencia, al ostracismo al grupo militar del exterior. Su opinión sobre el particular es bien claro: piensa que todo grupo que empieza marginando el activismo acaba abandonando el abertzalismo y haciéndose españolista. En Txikia, pues, no existen mayores disquisiciones  teoricas.

También hay sendas corrientes que podríamos llamar de izquierda -en relación al resto-. Sin embargo, en las publicaciones particularmente, son las posiciones nacionalistas intransigentes, muy similares a las de la primera época de ETA(txillardegi) las que marcan la dirección de los primeros meses de ETA-V Por un lado, porque para enfrentarse con ETA-VI parece oportuno exacerbar el nacionalismo; por otro lado, y esta es la razón principal, porque los apoyos que se buscan son los que al final marcan la pauta.

Una vez consumada la escisión, el minúsculo grupo que se aglutina el torno al "Manifiesto” plantea la batalla en el único terreno que le es permitido: recordemos que la totalidad de la organización del interior está con ETA VI y que en el exterior, la fuerza de ETA-V es muy pequeña, reducida a unos pocos militantes. Pues bien, la salida consiste en acelerar el ritmo de las publicaciones, tratando de dar sensación de actividad incesante y de ir por delante de ETA-VI; hasta se utiliza la estratagema de comenzar la edición del Zutik a partir del número 57, cuando el anterior había sido el 51.
El problema es que estos Zutik -fácilmente distinguibles porque llevan el lema "Askatasuna ala hil" en el logotipo- son casi incontrolados: el 57 es un artículo de Madariaga criticando un trabajo que él atribuye a ETA-VI, aun a sabiendas de que había sido elaborado por un militante de Komunistak; el 58 es el comunicado en el que se anuncia la liberación de Beihl; el 59, única excepción, se centra en la exposición del proyecto de programa para el Frente Nacional Vasco el 60 es una crítica feroz a ETA-VI realizado por Txillardegi que, recordemos, está fuera de la organización; y el 61, en fin, es la traducción del prólogo de Sartre al libro de Halimi "El proceso de Burgos". 

El común denominador de estos Zutik es el ataque constante a ETA-VI, utilizando la acusación de españolismo con una ferocidad implacable, aun a riesgo, en ocasiones, de caer en el racismo.
A pesar de que alguno insista en que hay que evitar el peligro de las desviaciones hacia la derecha, este tipo de posiciones, junto a las que Etxabe expresa en su Kemen, o las declaraciones que se producen durante el secuestro de Beihl, etc. son las que marcan el camino en los primeros meses de vida de la nueva ETA. De alguna manera, se trata de lograr primero la independencia de Euskal Herria respecto a España y Francia, para pasar después a construir el socialismo. Pero, en plena lucha con ETA-VI, todo se relega a la primera de las cuestiones, dando luz verde a las concepciones más intransigentes del nacionalismo, incluso a aquellas que no están integradas en la organización y que tratan de pescar en río revuelto.
Sin embargo, y también desde el inicio de la singladura de la nueva ETA, existe una tendencia -de pensamiento, no reflejada en la organización que por lo demás, casi no existe en la práctica durante estos primeros meses- que conecta con la herencia de la V Asamblea y que va a ser la antecedente más directa del desarrollo de ETA en los años posteriores.

 Esta línea de pensamiento muy minoritaria es la del grupo belga Gatazka, sus criticas a ETA VI son infinitamente más medidas, alejadas de las calumnias tan frecuentes en el otro sector mili.
El artículo con el que Sartre prologa el libro de Halimi es inmediatamente recogido por el órgano oficial de ETA V, en el Zutik 61 y profusamente utilizado en la batalla ideológica -y “ por la izquierda”- contra ETA-VI. Sin embargo, los intentos de organizar un mínimo aparato organizativo en el interior fracasan por ahora, a pesar de los esfuerzos realizados por un liberado enviado al efecto.
Es EGI, la organización juvenil del Partido Nacionalista Vasco, la que, en el interior, se encarga de "sacar la cara" a ETA-V: sus militantes reparten el Manifiesto de los 5, defienden la vía independentista -oponiéndola a la autodeterminación, consigna preconizada por ETA VI- y la acción armada. De alguna manera, EGI presta en el interior ese aparato que tanta falta le hace a ETA. 

Hay una idea, dentro de la situación bastante caótica que en el terreno ideológico se mueve la organización, que logra el consenso general: la idea del Frente Nacional, entendida ésta a la manera tradicional de ]agi-]agi.  tras el Proceso de Burgos, los sectores agrupados en torno a la revista Branka -con Txillardegi como exponente principal- se lanzan a potenciar el proyecto del Frente, su vieja y máxima aspiración. De hecho, la instrumentación política que los sectores "derechistas» del nacionalismo habían realizado del secuestro de Beihl significaba ya un primer avance, dirigido a constituir esa agrupación de fuerzas nacionalistas y dar a ETA-V única representatividad en el seno de la misma, marginando así a ETA-VI. Solo así puede entenderse el arropamiento y la cobertura política prestada por los Monzón, Txillardegi, etc. ... a esa acción de ETA que, en estos meses, solo existe como proyecto y merced a los apoyos exteriores. El programa que se propugna, digamos oficialmente -Zutik 59-, añade la nacionalización de los principales sectores productivos y financieros a las conocidas consignas de independencia, reunificación y reeuskaldunización de Euskadi.
A pesar del entusiasmo de Branka, EGI y este sector de ETA, las conversaciones pro frente fracasan al poco de ser iniciadas. Desde ETA V, tampoco se cuenta con ninguna fuerza para imponer salida alguna y, una vez retirado el PNV, las reuniones dejan de tener sentido. Los acontecimientos que inmediatamente van a producirse, por otro lado, hacen que la posibilidad real de que el frente nacionalista se materialice sea prácticamente nula. 
Esta situación de relativo caos ideológico, de exacerbación del nacionalismo intransigente y de dominio de la derecha sobre la izquierda, junto a la inoperancia organizativa -solo rota con el secuestro de Beihl-, dura hasta el verano del 71, aunque la fecha no pueda ser considerada como un momento de corte radical. 
En este verano, se celebra en el exterior una reunión, considerada como preasamblea, de los cuadros y militantes más significativos. Lo fundamental de esta reunión consiste en organizar un mínimo de aparato, elegir una dirección y sentar las bases técnicas para comenzar a actuar. No hay discusiones políticas como tales: quizás como reacción a lo que se observa en ETA-VI, en la fracción mili existe una especie de aversión a la lectura de libros, a la tarea de escribir ponencias, etc. .. Además, la mayoría de las ideas que, en el terreno de la organización, surgieron de la V Asamblea, pueden servir en principio: así, se forma un Comité Ejecutivo -esta vez en el exterior-, una especie de Oficina política responsable del control de las publicaciones y se mantiene la política de los frentes, aunque no en su sentido de campos generales de lucha sino en el sentido organizativo, encuadrándose los militantes en los frentes militar, obrero y cultural, principalmente. 
se corta con la anarquía de las publicaciones, del Zutik en particular, cerrando el paso a la expresión de toda una serie de concepciones que recuerdan a los primeros números de Zutik y que han encontrado, desde la escisión con ETA-VI, vía libre en algunos de los últimos números del órgano oficial. Se pone fin, de esta forma a la etapa "Askatasuna ala hil".
Juan José Etxabe, protagonista principal, en el terreno personal, de la escisión con ETAVI, dimite por estas fechas, aduciendo motivos de cansancio, en su desplazamiento de la dirección de ETA V, contaban, sobre todo, razones de tipo personal, recelos, desconfianzas, etc. .. Pero no hay que olvidar que Etxabe era también uno de los exponentes principales del sector más nacionalista y principal apoyo dentro de la organización, de Txillardegi. De ahí que las motivaciones políticas no puedan olvidarse, máxime cuando en ETA, las diferencias políticas se han escondido o expresado frecuentemente en el terreno de los enfrentamientos personales.
Al poco tiempo EGI se integra en ETA tras vencer una serie de obstáculos. Recordemos que, desde la escisión, la organización juvenil nacionalista estaba "prestando» el aparato a ETA- V, colaborando con la misma y participando del intento de creación del frente nacionalista.

23 septiembre 2013

Los kurdos en guerra con las ratas integristas en Siria

La minoría acude en masa desde Turquía, Irak e Irán para combatir contra las milicias yihadistas del Frente Al Nusra en el norte del país, tras sufrir numerosos ataques de los radicales en sus aldeas.

 Un tercer protagonista, el pueblo kurdo, también está inmerso en la batalla fratricida que sacude al país desde hace ya dos años. La minoría kurda representa el 10% de la población siria, y se encuentra localizada principalmente en el norte del país, junto a las fronteras turca e iraquí, formando el nunca reconocido Kurdistán.
Desde el principio de la guerra, los kurdos han combatido por libre. Bashar el Asad, sabedor de que, si bien no podía ganarse su apoyo sí podía disminuir el odio de esta minoría, se retiró sin combatir de las ciudades del norte, que pasaron a ser controladas por el Partido Unidad y Democracia (PYD) y su brazo armado, los Comités para la Protección del Pueblo Kurdo (YPG).
Para reafirmarse en su postura, el mandatario sirio les otorgó la ciudadanía y pasaportes kurdosirios, satisfaciendo así una antigua reclamación de este pueblo.
La postura kurda ha incomodado desde el siempre a los rebeldes del Ejército Libre Sirio (ELS), cada vez menos presentes en la región y que están siendo sustituidos por las banderas negras de las brigadas yihadistas del Frente Al Nusra. Si las escaramuzas entre kurdos y el ELS ya provocaron que la sangre llegara abundantemente al río, los violentos choques con los yihadistas han dado inicio a una mayor escalada del conflicto en la región. El Frente Islámico de Liberación Sirio –una coalición de grupos integristas– emitió un comunicado firmado por 21 milicias en el que declaraba que “las unidades de defensa kurdas, YPG, son traidores porque están en contra de nuestra yihad. Los kurdos se habían convertido en un objetivo militar, al mismo nivel que las Fuerzas Armadas sirias, y fieles a su palabra los yihadistas iniciaron una oleada de razzias en poblados y urbes kurdas. Los habitantes de las localidades de Tel-Abeyd, Sere Kaniye, Tel- Aran y Tel- Hasel sufrieron secuestros, asesinatos y saqueos.
Los ataques han empujado al PYD a realizar un llamado de auxilio al que han respondido cientos de jóvenes kurdos de Turquía, Irak e Irán, que se han sumado en masa a la lucha por la protección de su tierra y la expulsión de los salafistas.
Turquía apoya la yihadLa formación política, además, ha apuntado al Gobierno islamista turco de Tayyip Erdogan como el impulsor de la violencia yihadista contra los kurdos. “El Gobierno turco está ayudando a Al Nusra con dinero, armas y logística”, ha denunciado el representante del PYD en Grecia, Ibrahim Muslim, que asegura haber sido testigo de cómo ambulancias turcas cruzan la frontera para socorrer a salafistas heridos en combate. Sobre las agresiones yihadistas, Muslim insiste en que los radicales “están llevando a cabo una limpieza étnica. Matan y secuestran a la gente, incluidos civiles”, y que este terror persigue un objetivo evidente: “Establecer un sistema islámico” y “acabar con el proyecto federal” dentro del marco sirio que propugna el pueblo kurdo. La solución, avanza el político, debería venir de la mano de la Unión Europea, a la que ha solicitado ayuda, pero deja claro que no solicita una intervención militar como la que pretende ejecutar Estados Unidos. “Eso sólo agravará más las cosas”, zanja.
Los kurdos no desean que Estados Unidos bombardee a Asad... porque saben que el régimen no sería el único objetivo del Pentágono. El nacionalista grupo guerrillero Partido de los Trabajadores del Kurdistán (PKK) asegura haber recibido información sobre los planes de Washington, y que el objetivo militar del “ataque limitado” anunciado por el presidente Barack Obama sería triple: las bombas caerían sobre el Ejército de Asad, sobre los yihadistas del Frente Al Nusra –considerados terroristas por la Casa Blanca– y sobre los milicianos de las YPG kurdas.
Según las filtraciones a las que ha tenido acceso el PKK, el Pentágono bombardearía los puestos militares, los cuarteles y los campos de entrenamiento que comparten las tropas de Asad y las milicias kurdas. Entre los objetivos también se encontraría el aeropuerto de Qamishli, la mayor de las ciudades kurdas del Kurdistán sirio. Las unidades del YPG ya han iniciado las maniobras para protegerse del posible ataque estadounidense.

El portavoz de la rama política del PKK, Zagros Hiwa, considera que “una intervención extranjera no iría acorde a los intereses de los sirios sino que únicamente serviría a los intereses de las agendas extranjeras”. El político de la Confederación de los pueblos de Kurdistán ha realizado estas declaraciones en el baluarte del PKK –las montañas iraquíes de Qandil– y ha indicado que la inclusión kurda en la kill list de Estados Unidos implica que las YPG no apoyen la polémica iniciativa de Obama.
El interés norteamericano por bombardear las posiciones kurdas responde a la necesidad de mantener a Turquía contenta. El experto en política kurdoiraquí Juteyar Adel explica que “si Estados Unidos ataca la región será para mantener contenta a Turquía y para debilitar la posición del PKK en la zona”.

Quienes estan detras de Julen Madariaga

Hemos comentado que el corazón de este sector de militantes está formado por el grupo de los "milis" que, con Etxabe a la cabeza, estaban ya desligados de la dirección antes de la VI Asamblea. Su confluencia con otros militantes -como Krutwig- o ex-militantes -como Beltza- se realiza en base a la condena de la dinámica impuesta por la dirección efectiva de la organización -los que van a ser condenados en Burgos y Escubi- a partir de mediados del 68: la creación del Frente Obrero, la orientación más decidida hacia las masas, en fin, todo aquello que incline la balanza nacionalismo-socialismo hacia este último es visto con malos ojos por estos sectores, aunque con motivos y posiciones distintas.

En realidad, el grupo dista mucho de ser homogéneo . Las posiciones más, digamos, de izquierda, con Beltza como exponente principal, están en franca minoría con las derechistas, es decir, con las nacionalistas intransigentes, cercanas al tradicional ]agi-]agi, con Etxabe a la cabeza. Este, en una carta abierta dirigida a todos los militantes de ETA y profusamente repartida en el interior desgrana algunas de sus concepciones:

"Yo creo que es el momento de hacer la revolución popular, no la lucha de clases, sino la lucha de todas las clases existentes en nuestro pueblo por la liberación nacional. 

"Yo no tengo miedo de afirmar que estoy, mucho, pero muchísimo más cerca de no importa que partido u organización vasca que del Partido Comunista , pues considero que si el Partido Comunista Español es progresista en lo social es reacionario en lo nacional. "

En cualquier caso, el problema no es tanto la definición de unas líneas políticas claras como la batalla de fondo con ETA-VI y las Células Rojas. Vuelven a repetirse algunas de las características ya vistas en la lucha contra la Oficina Política de Iturrioz antes de la V Asammblea; pero, esta vez, las cosas están bastante más difíciles: la VI Asamplea ha sido una reunión legal  , hecha con todas las garantías de representación; toda la organización del interior reconoce su validez y está con la dirección allí elegida;
ETA es ya algo bien conocido e implantado y el núcleo reducido que se escinde se encuentra en el exterior, aislado de la base. Por otra parte, no es nada sencillo aplicar el apelativo de "españolista" a alguien tan conocido y prestigiado como Escubi (para entendernos una especie de Argala de la epoca). De ahí que la batalla vaya a ser larga y extremadamente virulenta, de nuevo afrontada bajo la bandera del antiespañolismo. En realidad, se trata de los mismos vientos que ETA sembró en el 66-67, que ahora se convierten en tempestades, casi para las mismas personas: toda la derecha vasca(Monzon, anai artea, PNV, EGI) se vuelca en la operación, en un movimiento del conjunto del nacionalismo por recuperar como sea la base social etarra, peligrosamente orientada por los llamados españolistas.

En este contexto, lo de menos son los argumentos que se utilizan. Las visibles diferencias entre el Manifiesto de Madariaga y la carta de Etxabe, por ejemplo, importan bien poco, lo mismo que algunas acusaciones concretas que se lanzan contra Escubi, a sabiendas, por más de un militante de los "milis" que no son ciertas. Para la Santa Alianza formada por los firmantes del Manifiesto -y un corto número de militantes más con personas como Txillardegi -recordemos que había dimitido de ETA en el 67, por considerarla marxista ,Monzón, Larzábal, etc ... y organizaciones como EGI y ELA, sin olvidar, obviamente, al PNV -aunque en un segundo plano, sin salir a la luz- para esa Alianza, decimos, se trata de alterar el rumbo de ETA, recuperada para la practica política inequívocamente nacionalista, capitalizable, cuando las condiciones lo permitan, por la derecha nacionalista.

 * Carta de Haundixe, publicada en el KEMEN por...ETA VI:
http://euskalherriasozialista.blogspot.com.es/2013/08/la-carta-eta-del-mili-haundixe-1970.html

21 septiembre 2013

El ABC se felicita del cambio de Venezuela respecto a militantes vascos

* Los cubanos casi hostian al comando que pidio asilo en Madrid y Venezuela entrega a un "terrorista",no nos extraña que las FARC no tenga más remedio que negociar con semejante retaguardia revolucionaria.


El arresto, en colaboración con países de la UE y América, constituye un cambio de actitud del régimen chavista que desde hace décadas acoge a terroristas de ETA


Agentes del Servicio Bolivariano de Inteligencia Nacional (SEBIN), en colaboración con la Comisaría General de Información del Cuerpo Nacional de Policía y la Subdirección Antiterrorista de la Policía Judicial francesa (SDAT), han detenido hoy al miembro de ETA Asier Guridi Zaloña, alias «Gari». Según ha subrayado esta noche el Ministerio del Interior, esta detención constituye un hito en la cooperación antiterrorista internacional ya que supone, por primera vez, la colaboración entre varios Estados de la Unión Europea e Iberoamérica en la lucha contra ETA, sirviendo como marco de referencia para futuras operaciones contra la organización terrorista.

 Su arresto constituye también un hecho novedoso, ya que podría suponerun cambio de actitud de las autoridades venezolanas que, al menos bajo mandato de Hugo Chávez, han dado cobijo a los etarras que se replegaban al país caribeño, donde han vivido durante las últimas décadas con impunidad, pese a las solicitudes de extradición cursadas por el Gobieno español.

20 septiembre 2013

Respuesta de los Presos de Burgos a Madariaga y ETA V


Curiosamente Petriko Barreno nos ha puesto sobre la pista de esta famosa e influyente carta, cuando en el debate anterior pretende justificar el supuesto socialismo de ETA V y para ello corta y pega un Zutik (de ETA V) en el que asumen los postulados de los Presos de Burgos,  no queremos pensar que Petriko ha querido manipular, habrá sido un olvido, pero por si alguien duda de la verdad -que siempre es revolucionaria-, os pegamos la carta de los Presos de Burgos, menudo rapapolvos que envían a los de la V asamblea y especialmente a Madariaga y Etxabe.


Carta de los presos de burgos:

“Toda esta evolución de la lucha de ETA, de la lucha del pueblo y, especialmente, de la clase obrera, no podía menos que producir consecuencias y reacciones en la derecha vasca, ya desbancada de la posición directora que durante años había mantenido (y también, por supuesto, en la izquierda españolista, pero este es otro problema que no que queremos abordar aquí). 
Efectivamente, los movimientos políticos de derecha vascos -los que la única política que han llevado hasta ahora ha sido una política de inactividad y espera; los que se han abstenido hasta ahora de participar de la lucha popular revolucionaria, desarrollada completamente al margen de ellos, aunque hayan tratado de disimularlo con proclamas autojustificadores como los anuales de Aberri Eguna, cada vez más moderados a medida que la lucha de masas avanzaba; los que mientras Txabi Etxebarrieta moría en una carretera de Euskadi seguían repartiendo calendarios folklóricos o escribiendo novelas; los que han sido un freno para esta lucha revolucionaria al seguir introduciendo sus mitos pacifistas y más o menos racistas; los que no han reconocido nunca la existencia de ETA como no haya sido para lanzar sobre nosotros los más furibundos anatemas-, estos ,movimientos de derecha vascos, decimos, no han podido permanecer impasibles ante el enorme desarrollo de la lucha de ETA, ante el creciente asentimiento del pueblo a esta lucha, ante la elevación de la lucha de masas, ante la posibilidad cada vez más real de que la clase obrera se haga cargo de la dirección del proceso revolucionario vasco, ante la evolución teórica y práctica de ETA tendente a la creación de un Partido de los Trabajadores Vascos que asegure esta dirección política proletaria en el Frente Nacional de Liberación Vasco y en la Revolución Vasca y que garantice el triunfo del socialismo en Euskadi. No han podido permanecer impasibles, porque hacerlo era destruirse o desaparecer, y no han tenido más remedio que montarse al carro de la lucha popular y aceptar -púdicamente, eso sí- los métodos de violencia revolucionaria que el pueblo ya había aceptado antes ( . .). 

Para llevar a cabo toda esta maniobra, les faltaba, en principio un elemento esencial: ETA, o cuando menos, las siglas ETA. Efectivamente, la eficacia de su maniobra se hubiese visto enormemente reducida si hubiesen tenido que excluir de ella a las siglas ETA, pues no hubiesen podido saltar por encima del hecho evidente de que ETA había aparecido en todas partes como casi exclusiva impulsadora dé la agitación popular como organizadora y ejecutara de las más fuertes acciones realizadas contra el aparato fascista y, en última instancia, de que los procesados en Burgos, sobre los que iban a centrar su campaña de agitación, somos militantes de ETA. Con todo esto, era absurdo que pretendiesen erigirse en verdaderos responsables de la lucha del pueblo vasco sin referirse para nada a ETA en la misma. Y es aquí precisamente donde entran en juego los cinco traidores y su grupo. Son éstos los que van a brindar y autorizar a la derecha vasca el uso de las siglas ETA que complete su sectaria maniobra; son estos los que van a vender a la derecha vasca las siglas ETA y todo lo que, con tanto esfuerzo, hemos conseguido que éstas signifiquen dentro de la lucha de nuestro pueblo.

Pero los traidores expulsados no venden nuestras siglas sin darse cuenta de lo que hacen, engañados por la derecha vasca. Al contrario lo hacen meditadamente: es algo que ya habían previsto, algo que habían estado buscando desde hacía tiempo. Los traidores expulsados se venden a la derecha vasca, porque ellos también ven satisfactoriamente concluido su oportunista juego político, puesto en evidencia con la firma del "Manifiesto" de Agosto de 1970, con la realización de la sectaria maniobra de que hablamos. Es esta maniobra, precisamente, lo que ellos buscaban desde un principio; aquí es, precisamente, donde esta la base y el origen fundamental de la traidora postura de Arregui, Etxabe, Krutwig, López Adán y Madariaga. Lo que realmente han hecho estos cinco traidores no ha sido sino preparar los cauces en los que pudiese desarrollarse esta maniobra de la derecha y actuar después como fulminante para provocarla. Esto es todo".

Según las concepciones expresadas en la Carta que estamos comentando, la V Asamblea habría resuelto dos cuestiones esenciales, negadas por el Manifiesto de Madariaga: la superación de la dualidad liberación nacional-liberación social y la conformación de ETA como organización socialista, en su sentido marxista-leninista. Es decir, la lucha de ETA tendría como primer objetivo la creación de un Estado vasco independiente en el que se hubiese destruido el poder político, económico y cultural de la oligarquía. Como hemos visto anteriormente, este coincide con lo expresado por la "Carta a los makos”(Escrita por los luego sextos). Asimismo, los presos de Burgos coinciden en afirmar la necesidad de que ETA vaya afirmándose como el Partido de los Trabajadores Vascos, pues la clase obrera habría de ser la directora de ese proceso revolucionario popular y la lucha de ETA sería ya "pese a quien pese, la perspectiva de lucha de la clase obrera de Euskadi». 

Resumiendo todo esto diremos que la evolución de la lucha popular revolucionaria y la evolución de la propia ETA ha provocado que los cinco traidores expulsados se unan en un frente con la derecha vasca con la intención de evitar que la lucha de la clase obrera vasca se desarrolle hasta que ésta logre la dirección de todo el proceso revolucionario vasco; de evitar que ETA se convierta en el Partido de los Trabajadores Vascos que concretice esta dirección de clase; en una palabra, para apartar de un posible Frente Nacional de liberación Vasco a la clase obrera en cuanto tal y a ETA en vías de convertirse en vanguardia revolucionaria de la misma». (260)

Consecuentemente con estas concepciones, los firmantes de la Carta -entre los que figuran Mario Onaindia y  Txomin Ziluaga- critican los elementos más significativos desarrollados en el Manifiesto y en el Kemen de ETXABE. Así, afirman que plantear la lucha entre Euskadi y España y Francia es una monstruosidad. Frente a ello, plantean el hecho de que la lucha del pueblo vasco es una lucha de clases contra la oligarquía y no una lucha de pueblos o comunidades, aun cuando esa lucha toma forma nacional. Más aún, afirman la necesidad de llevar más allá de la simple solidaridad las relaciones del pueblo vasco con los demás pueblos de los Estados español y francés: 
Ziluaga firma el documento

"Es en este sentido en el que aceptamos como acciones de gran valor tanto el asalto de la Delegación del Ministerio de la Vivienda en Bilbao como la requisa de fondos realizada en la Naval de Sestao para ayudar a las familias de los obreros españoles asesinados en Granada ( . .). Etxabe dice en su Kemen que "habéis robado un millón de pesetas a la Resistencia Vasca para entregarlo a los españoles de Granada». Nosotros os decimos que poco dinero ha sido nunca tan revolucionariamente empleado.

Porque no se trata de haberlo entregado a «españoles de Granada» en abstracto, sino a obreros españoles que cayeron luchando contra la misma oligarquía y las mismas fuerzas de represión que oprimen a nuestro pueblo. Pocas acciones de ETA han tenido un contenido didáctico tan importante. Pocas acciones han contribuido tanto a señalar a nuestro pueblo donde está su verdadero enemigo y donde están sus aliados potenciales, aliados de inapreciable valor. Porque no se trata, en lo que respecta a los pueblos España y francés, de ser únicamente solidarios con su lucha. Las propias circunstancias objetivas que nos relacionan con ellos hacen que debamos ir mucho más lejos».).

Frente a la propuesta de Frente Nacional contenida en el Manifiesto de Madariaga y Beltza, que según la carta no es sino un frente de organizaciones burguesas y pequeño-burguesas conducente al enfrentamiento entre comunidades, los presos de Burgos propugnan un Frente dirigido por la clase obrera con un programa nacional y antimonopolista: creación de un Estado Vasco independiente englobando Euskadi Norte y Sur; euskarización del país, partiendo en una primera fase de la implantación de un bilingüismo real y nacionalización de todos los recursos económicos de la oligarquía. Sin embargo, a continuación, los autores del documento afirman que, como organización socialista, ETA no cejara en su lucha hasta la consecución de una sociedad sin clases.
Manteniendo la forma original, la Carta fue editada por ETA VI y profusamente repartida por el interior. Con ello ganaba una batalla importante, al esclarecer las dudas de los mlitantes sobre quien representaba la "verdadera" ETA. Una batalla que le va a permitir mantenerse sin problemas durante algunos meses más.

La organización multiclasista

Una de las características fundamentales del neorevisionismo, convertido casi en axioma, es la idea de que una organización multiclasista en la que convergen explotados y explotadores; burgueses, pequeñoburgueses, proletarios y campesinos, en la que el poder del partido no solamente no está en poder de la clase obrera, sino que es parte elemental del poder que detenta la burguesía, lo que la incapacita para dirigir la construcción del socialismo.

El solo hecho de plantearse una composición que sea no de clase, con todas sus consecuencias para el «partido de vanguardia», es una negación explícita e implícita del marxismo-leninismo, pues es sobre este que ha de pivotar todo el proceso de transformación revolucionaria, el partido ha de ser de clase y este pasa por ser el pilar fundamental de toda la teoría socialista. El Partido se debe nutrir de las capas más concienciadas del proletariado, y educar al resto en el espíritu de este. Por ello resulta indispensable desarrollar un buen plan de educación sobre la teoría revolucionaria del socialismo científico, su objetivo, evitar el surgimiento de todo tipo de oportunismo-revisionista independientemente de como se exprese y de donde proceda. Ante esto Lenin expresa:

«Sin teoría revolucionaria, no puede haber tampoco movimiento revolucionario. Nunca se insistirá lo bastante sobre esta idea en un tiempo en que a la prédica en boga del oportunismo va unido un apasionamiento por las formas más estrechas de la actividad práctica». (Lenin, ¿Que hacer?, 1902)

La práctica, el desarrollo programático, que busca la desproletización de los Partidos Comunistas es la técnica más eficaz que emplea el revisionismo para combatir el noble espíritu revolucionario del Partido; con dicha estrategia se introduce la ideología y los hábitos de las clases menos concienciadas e incluso de las clases explotadoras, no pudiendo un Partido que se hace llamar marxista-leninista, o socialista, correr mayor riesgo. Obsérvese que el partido multiclasista del «Socialismo del Siglo XXI», como ya hemos manifestado, no es un planteamiento genuinamente nuevo, sino que es una recuperación de todas las tesis revisionistas precedentes, pero responde especialmente al carácter de una organización capitalista socialdemócrata. En cualquier caso, el desplazar a la clase proletaria de la dirección del Partido de vanguardia significa un retroceso ideológico, incluso una prosternación ante el capitalismo. Lenin dijo en su día:

«No hay término medio –pues la humanidad no ha elaborado ninguna «tercera» ideología; además, en general, en la sociedad desgarrada por las contradicciones de clase nunca puede existir una ideología al margen de las clases ni por encima de las clases–. Por eso, todo lo que sea rebajar la ideología socialista, todo lo que sea alejarse de ella equivale a fortalecer la ideología burguesa». (Lenin, ¿Que hacer?, 1902)

Cierto es que la idea del Frente de lucha que condensa la organización con las características mencionadas –en las ideas del «Socialismo del Siglo XXI»– solo tiene una aplicación, y es en la etapa de liberación nacional; si se mantiene esa alianza interclasista pasado ese periodo, cuando ya se ha asumido el poder, es indicativo de que esa revolución en marcha no concluirá en revolución proletaria y socialista [10], sino que se dirige a la simple realización de una revolución de carácter pequeñoburgués que se quedará estancada –somos testigos de múltiples «revoluciones» de este tipo– por no poder superar el amor a la burguesía nacional y a la intelectualidad burguesa, se quedan estancadas en el abismo de la vacilación, mientras que la burguesía corroe su poder y finalmente lo acaba recuperando. Compréndase que la lucha de clases que debe desarrollar el Partido no se puede detener a medio camino, si se hace, como hemos mencionado ahora mismo, la burguesía retomara su poder, pues esta nunca duda de cuáles son sus objetivos y qué acciones tienen que hacer para defender sus intereses de clase, pues sabe que en una sociedad realmente socialista jamás tendrá cabida ni su influencia económica ni la política. De ahí que sea una utopía de meros reformistas intentar hacer creer al pueblo llano que la burguesía cambiara de parecer ante la perspectiva del socialismo, si el socialismo es real no se hacen concesiones, entonces en su desarrollo la burguesía huirá sí o sí del proyecto socialista.

El problema reside, al menos en el campo de la comprensión práctico-teórica, en que esas organizaciones a pesar de haberse apartado de los lineamientos generales del materialismo dialéctico e histórico, del marxismo-leninismo, insisten en la fraseología revolucionaria al socialismo; dando lugar a una confusión reiterativa en una militancia con una pobre o nula preparación político ideológica. Y al haber una integración del elemento burgués en las filas, la vanguardia habrá sido intoxicada por el mismo. Por ello se debe hacer hincapié en la necesidad de desarrollar una educación político-ideológica integral al interior del Partido para poder combatir las manifestaciones extrañas [11], pero dado que el «Socialismo del Siglo XXI», y el revisionismo en general, abre el Partido a la entrada de elementos burgueses o a las masas trabajadoras influenciadas por estos, estas organizaciones terminan por desarrollar simple y vulgar liberalismo y con ello se habrá procurado la destrucción de la base ideológica del Partido más descarada que pueda concebirse en nombre de la unidad, la pluralidad, etc. No se ha de menospreciar la estética evolutiva defendida por estas organizaciones muy a pesar del recurrente discurso de revolución; o lo que es lo mismo, la idea de transición pacífica del capitalismo al socialismo sin necesidad de la lucha de clases.

La cuestión aquí se puede simplificar de modo muy sencillo. ¿Puede una organización que se cree vanguardia del movimiento comunista, ser vanguardia sin una teoría marxista-leninista? ¿Puede una organización construir socialismo renegando del marxismo-leninismo? No, no puede pues tarde o temprano colapsará ante el empuje de sus propias contradicciones; un ejemplo concreto es que los Partido multiclasistas caen en manos de la burguesía sino se le da un carácter puramente proletario. El tema de la vanguardia fue plasmado así por Lenin:

«Por el momento, no queremos más que indicar que sólo un partido dirigido por una teoría de vanguardia puede cumplir la misión de combatiente de vanguardia». (Lenin, ¿Que hacer?, 1902)

También Ernesto Guevara –un revolucionario cuyo pensamiento ha sido especialmente cosificado, manipulado y descontextualizado por renegados de todo pelaje, su intención, justificar sus desviaciones al tiempo que ignoran su obra en conjunto– nos dejó su reflexión acerca de esto [12]:

«No puede concebirse que la construcción del socialismo se inicie con un partido de la clase burguesa, con un partido que tuviera entre sus integrantes una buena cantidad de explotadores y éstos fueran encargados de fijar su línea política. Evidentemente, una agrupación de ese tipo sólo puede dirigir la lucha en una etapa de liberación nacional, hasta ciertos niveles y en determinadas circunstancias. En el momento siguiente, la clase revolucionaria se convertiría en reaccionaria y se establecerían nuevas condiciones que obligarán a la aparición del partido marxista-leninista como dirigente de la lucha revolucionaria». (Ernesto Guevara de la Serna, El Partido marxista-leninista, 1963)

Como ya se ha expresado aquí, una de las prácticas comunes es negar la lucha de clases, con ello no solo cae en el campo de la revisión sino y más importante en el campo de la contrarrevolución –en nuestro tiempo y dado el momento del desarrollo histórico la revolución es proletaria o no lo es, y cualquier proceso que no aspire a ella como objetivo final deja de ser revolucionaria–; vale apuntar que una vanguardia que renuncia a la lucha de clases es una vanguardia que se niega a sí misma, pues implícitamente niega que conozca las leyes del desarrollo histórico de las relaciones sociales, en tanto pierde su legitimada ante las masas que debía guiar y ayudar en el proceso al socialismo, no obstante seguirá manteniendo su influencia en ellas desde el abultado uso y abuso de la propaganda y el discurso subjetivo.

Tampoco resulta prudente considerar que una organización de carácter multiclasista es una vanguardia revolucionaria; sencillamente, al tener esas características de inclusión de la burguesía nacionalista dentro de la estructura y de la dirigencia, la misma carecerá del interés en el desarrollo del socialismo, pues este es contrario a sus intereses de clases como hemos explicado; la vanguardia en términos de socialismo es una expresión de la clase, de la nueva clase social, el proletariado, y sus elementos más conscientes en ella. El elemento burgués en el Partido y la vanguardia cumple una misión de quintacolumnista [13] que consiste en desactivar la vocación revolucionaria socialista de los sectores proletarios; o lo que es lo mismo, separan a la vanguardia obrera de las masas y asumen el papel de vanguardia desde donde se permitirán desactivar la ya referida lucha de clases como motor revolucionario, reemplazándola por la consigna de la unidad entre clases, por ejemplo. De hecho se recurrirá a esta excusa de la «unidad» en varias ocasiones, si bien para combatir un enemigo local o foráneo, real o imaginativo, pero, sin ninguna duda, es el discurso empleado para eludir las justas demandas de las masas más concienciadas que bregan por un cambio cualitativo en el proceso. Tenemos varias citas condenatorias contra los que claudican y establecen la paz de clases, pero en este caso sólo dejaremos un ejemplo:

«En realidad, ignorar la lucha de clases evidencia la más burda incomprensión del marxismo». (Lenin, ¿Quiénes son los «amigos del pueblo», y como luchan contra los socialdemócratas? 1894)

Es necesario expresar que estas organizaciones pretenden ver en la burguesía a un aliado fundamental en la construcción del socialismo, es decir, que la clase explotadora en algún momento «por propia voluntad» abandonarán sus propios interese de clases en favor del colectivo. Un axioma «voluntarista» presente en todos los revisionismo a la fecha.



Una crítica marxista-leninista

19 septiembre 2013

LA CARTA "ANTIMARXISTA" DE JULEN MADARIAGA CONTRA VI ASAMBLEA por Gregorio

La división de ETA en dos grupos tenía en esta ocasión ribetes de laberinto político. ¿Qué había detrás?

Cuatro años más tarde de la primera parte de la V Asamblea volvía a repetirse, con algunas características nuevas, el conflicto entre los «obreristas» y «españolistas» de Iturrioz y los nacionalistas de Txillardegui. Pero esta vez los vencedores formales eran los «obreristas», los que consideraban que había qué girar y trabajar más en el seno de la clase obrera. Los «milis», en su versión deteriorada del nacionalismo radical de Txillardegui. además de quedar en minoría, carecían de la capacidad para afrontar solos la coyuntura que se avecinaba: el Proceso de Burgos. ¿Qué había detrás?
La repetición, en peor, del conflicto del 66 parecía tan clara que para atacar a los que acababan de terminar la VI Asamblea se sacaron de los desvanes las viejas baterías de la invasión “norteño comunista”, «el españolismo», e incluso cinco veteranos hicieron una carta a la opinión pública en donde al tiempo que abjuraban de su pasado, defendían las viejas tesis que ellos mismos habían rechazado por «traidoras y derechistas» pocos años antes. ¿Qué había detrás?

En once años ETA había logrado la paradoja perfecta. En once años de activismo la organización cuestionaba la estrategia que les había llevado a su penosa realidad, y al mismo tiempo se habían convertido en el fenómeno más seductor de la política vasca, con una influencia muy superior a sus mermadas fuerzas militantes, es decir, era apetitoso bocado para todas las fuerzas antifranquistas. Como escribió Garmendia, «en 1970, ETA tiene ya la suficiente importancia como para que distintas fuerzas contemplen con atención esta  dinámica y se apresten a intervenir de una manera o de otra, dispuestos a modificar su rumbo».
 La derecha vasca abertzale consideró que no podía dejar a la extrema izquierda la capitalización de ese patrimonio heroico de combatientes por la libertad. Ahí es donde incidió la carta de agosto de 1970 redactada por Julen Madariaga, y firmada además por otros cuatro ex dirigentes de ETA.

Esta carta de los cinco dirigentes del anterior Comité Ejecutivo de ETA, elegido en la V Asamblea (1967), sirvió para cortar la hierba bajo los pies de los que permanecían en el interior, y que aún no sabían a ciencia cierta cómo y por qué habían transcurrido de tal modo los debates en la VI Asamblea.
 Estamparon su rúbrica en la carta «antimarxista», Julen Madariaga, Juan José Etxabe (jefe del grupo militar o «milis»), la tempestuosa veleta de Federico Krutwigg, que se hacía denunciador de infiltraciones leninistas desde su tranquila residencia italiana (“los comunistas son como los piojos, se los expulsa una vez y vuelven”).

Firmaron también el veterano ingeniero Edur Arregui, y López Adán Beltza, bastante desprestigiado en ese entonces por sus frivolidades ideológicas y su miedo(tensiones de la epoca). Sorprendió que pusiera su firma en un documento de ETA, porque hacía meses que había abandonado voluntariamente la organización. Sostenía una tesis tercermundista que consideraba a Euskadi una colonia de España y Francia, lo que planteaba la necesidad de crear «frentes nacionales antioligárquicos», con ribetes ecuménicos, porque dichos frentes «prefiguran un nuevo mundo en el que vascos, españoles, bretones, franceses, gallegos, etc ... crearan una sociedad próspera». Esta «etapa colonial» duró poco en el «nuevo mundo» ideológico de Beltza; los economistas le explicaron que como teoría política podía ser útil pero que científicamente era insostenible. Se le conocía en la organización por Pravi, apócope del anís La Praviana, y no se debía a inexistentes aficiones etílicas, sino a un rasgo de humor que movió a los asistentes a la V Asamblea de ETA a sortear nombres de bebidas, correspondiéndole a Beltza el de Anís del Mono, rectificado luego por el menos irónico de La Praviana. Pravi había justificado su dimisión de la organización porque la tarea del momento se reducía a crear un Frente de Liberación Nacional bajo la dirección de langiles y nekazaris (obreros y campesinos). Pero, sin embargo, se habia convertido en el breve lapso de dos años en un cazador de marxistas emboscados y se sumó a la carta contra la dirección del interior. Quizá para hacer imposible el que los historiadores podamos entender nada de las razones de fondo y de forma en el enfrentamiento, sin apelar al resentimiento, a las diferencias personales,y al «nacionalismo» emboscado tras fraseologías izquierdistas «La VI Asamblea -escribieron estos cinco ex dirigentes es la fracción marxista leninista española de ETA.» Enarbolando, como viejos nacionalistas, los dos fantasmas, del «marxismo- leninismo» y el «españolismo».
 ETA VI podía considerarse seriamente tocada en el corazón de su futuro. Como deuda de viejas pendencias y de no olvidadas envidias y rencores, le dedicaron un párrafo al dirigente de las Células Rojas, José María Escubi Larraz: le llamaban «liquidacionista españolista y le amalgamaban con los del interior, cuando estaba en otra longitud de onda política, ideológica e incluso humana.

Los cinco fueron consecuentes con algunas de las frases de su documento, concretamente la que hacía referencia a «que la lucha sera larga y penosa ... No nos queremos engañar ni engañar a nadie». Un año después todos se habían retirado ya de la actividad militante. Salvo J. J. Echabe, que siguió manteniendo desde el exilio la llama sagrada. Él pondría por su parte el bordón de las acusaciones a los «marxistas-Leninistas» y «españolistas» de la VI Asamblea. Escribió una «Carta abierta a todos los militantes de ETA», que tenía la virtud de su atemporalidad; podía haberla escrito Sabina Arana. En ella señalaba con precisión sociológica «que el 99,99 de la clase trabajadora española es imperialista en Euskadi», y proponía con una buena voluntad y una ignorancia universales, que se formara en ETA «una escuela de cuadros dirigida por hombres de tendencias opuestas, por ejemplo Krutwigg. Madariaga y López Adán por la tendencia científica (sic) y Txillardegui y Benito del Valle por la humanista». Denunciaba a los de ETA VI Asamblea de haber privado a la resistencia vasca del millón «enviado a los españoles de Granada», que no eran otros que las viudas de tres trabajadores muertos por la Policía Armada, y terminaba, a la manera montaraz, con un inefable «¡Basta de calumnias, so españolazos!». Los procesados de Burgos describieron este documento como «una sarta impresionante de estupideces y salvajadas». Es una definición.

El hombre de esta hábil maniobra era Julen Madariaga, que había asistido a la VI para boicotearla desde dentro y que fue expulsado en la primera jornada. En las borrascosas sesiones de la asamblea se demostró el doble juego de este extraño gentleman, apellidado Madariaga. Quizá, como decían sus adversarios, no servía para la clandestinidad con sus horarios de comidas rígidos y su úlcera de estómago permanente, pero sí servía para la conspiración. Había «descubierto la dialéctica en 1965», decía, pero antes mantuvo relaciones «informativas» con la dirección del PNV hasta bien entrado 1966, siendo rechazada por el equipo de Ajuriaguerra cuando Madariaga se inclinó hacia posiciones tercermundistas -se puso de nombre de guerra Ahmed-. Sin duda era, por encima de veleidades teóricas, nacionalista, a quien sus descubrimientos de la dialéctica no evitaban el coqueteo con las facciones más conservadoras, generalmente hablando, de ETA.

En fin, la organización en su conjunto se convierte en una a de grillos, armados, donde no es fácil distinguir los que están, los que se han ido, y los que han expulsado. El follón es tan considerable, la dinámica de la polémica tan agresiva, y realidad tan tozuda, que se tardará un año en informar a la propia organización de las discusiones y conclusiones de la VI asamblea.

El historiador de ETA, Garmendia, escribe refiriéndose a esta época y a la enorme confusión que él conoció dentro en sus filas:

"ETA podía convertirse en el Frente Nacional, en el partido de los trabajadores vascos, en el ejército guerrillero capaz de liberar euskadi de España y Francia, en el foco luminoso que clarificara ara siempre los intereses de cada una de las clases sociales vascas, descubriendo y desenredando el embrollo ideológico y alumbrando así el camino de la clase obrera hacia su liberación ... »

Ahora bien, fueran cuales fueran los objetivos, los hechos corroboran que de ETA nadie salía por utopías o radicalismos, sino al conjuro de la palabra «españolista». En el otoño de 1970, como en fechas anteriores, la organización reacciona como en un acto reflejo frente a ese fenómeno, para ellos impúdico y desfachatado, de intentar tender un puente con quienes estaban en el mismo lado de la barricada contra la dictadura. Va a tener un rasgo específico y diferenciador de ETA.
Ese «Frente del Rechazo» al «españolismo» no era suficiente para consolidar una estrategia. Se habla entonces de disolver la organización o de cambiarla de nombre. Las dos facciones, el interior que dirige Idoyaga y los «milis» de Etxabe, creen que las siglas ya no responden a las nuevas tareas «de la lucha del pueblo vasco». ETA ha cumplido su papel y se le prepara un entierro noble y digno antes de que los enfrentamientos internos los desprestigien a todos.
En una casa cerca de Burdeos está reunido el Comité Ejecutivo (Biltzar Tipia) desde el 15 de noviembre. Llevan trece días discutiendo de Rosa Luxemburgo, Liebknecht y el sexo de la clase obrera antes de ir al paraíso, cuando llega la noticia: el Proceso de Burgos empezará la primera semana de diciembre.