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31 octubre 2013

Sambo en Sopela

MCC-FAGOR: GRAN DESASTRE DEL REFORMISMO VASCO-ESPAÑOL HACIA SU FARSA FINAL.

http://irtteen.net/2013/10/25/mcc-fagor-gran-desastre-del-reformismo-vasco-espanol-hacia-su-farsa-final/


Veamos que nos cuenta sobre Fagor Electrodomésticos el señor Antonio Sánchez, de Castelldefels, un veterano ingeniero con gran experiencia en el ramo de los electrodomésticos:

El presidente y Director General de HAIER en Europa René Aubertin, lo tiene claro: “…Esta alianza a largo plazo demuestra las grandes ambiciones de Haier en Europa…”. Yo me pregunto: siendo HAIER el nº 1 en fabricación de frigoríficos en el mundo, ¿Para qué necesita una joint venture con FAGOR?Teniendo tecnología y fábricas propias, ¿Qué espera de FAGOR?
Esta pregunta se relaciona directamente con una de las políticas más claras y que le ha dado mayor crecimiento a HAIER: la adquisición de otras marcas. El pasado año se hizo con las divisiones de frigoríficos y de lavadoras de la japonesa SANYO, además de con las organizaciones de negocio de ambas divisiones y en general de electrodomésticos de esa conocida marca, no solo en Japón, sino también en Vietnam, Filipinas, Indonesia y Malasia.”
“Los planes de expansión de HAIER en Europa, para el próximo año 2.014, son de estar entre las 5 marcas más vendidas. Eso constituye una seria amenaza para las cinco marcas principales actuales: BOSCH, SIEMENS, LG, SAMSUNG y WHIRLPOOL.”
¿Hace falta que os dé más pistas?“(1)
     No, sr. Antonio Sanchez, no hace falta. La pregunta aquí es: ¿Tendrán la barra de deslocalizar esos 1800 empleos, sin hablar ahora de los empleos inducidos perdidos, y encima pasarle la factura al Pueblo Vasco, a la clase obrera de Euskal Herria y a la de la vecina España? Hagan sus apuestas…
Sedes de Fagor Electrodoméstico
Sedes de la multinacional cooperativa vasca Fagor Electrodomésticos

     Mientras se nos cuenta que ha habido una mala gestión en Fagor y que con esa quiebra no está puesto en cuestión el modelo cooperativista (!), la realidad es que el actual y poco gracioso sainete envuelto en todo tipo de maniobras de diversión, burlas y engaños a toda banda, nos está impidiendo ver lo que está ante nuestras narices: Casualmente si no aparecen cientos de millones de euros pronto para financiar Fagor esta semana es el fin del mundo, pero ocurre que Fagor tiene firmada una join venture con el fabricante globooligopolista HAIER, y así puesta la mesa con todos sus cubiertos para una deslocalización productiva bastante descarada.
     Otra pregunta crucial: ¿Qué ha llevado a la MCC a esta debacle tan sospechosa, en la que su principal capital comercial, Eroski, y su principal capital industrial, Fagor Electrodomésticos, están al borde de la quiebra, e incluso hay sospechas sobre el posible contagio a su capital financiero en Laboral Kutxa y/o en Lagun Aro?
Marcas de Fagor electrodomesticosMarcas que controla Fagor Electrodomésticos.
No es la bajada de ventas, no, es la caída del poder de compra, que es estructural, del Salario General de la clase obrera española, alias “clase media” española. A medida que ese poder de compra se achica con la degradación del Salario General Obrero en todo este entorno, el reformismo del ala progre del refranquista PPSOE pierde, también, base, y aumenta su crisis política de legitimidad y de función. Pero, con ese mismo movimiento de reestructuración que tumba al reformismo europeo y al español, la propia Mondragón Corporation, a su vez un dañino reformismo anticomunista cuyas actividades hemos padecido durante décadas en este país los activistas favorables a un proyecto de Estado Independiente Socialista Vasco, pierde el espacio vital que le sostenía en el mercado “clase media”, hoy en desplome.
Cae el mito del modelo cooperativista MCC(capitalismo de pequeños propietarios asociados) como alternativa al capitalismo. El cooperativismo vasco, o el guatemalteco, no es alternativa, mucho menos mundial, al capitalismo puro y duro de nuestro tiempo. Su eclosión en este país ha sido posible durante una fase concreta de la acumulación de capital con muchos apoyos políticos, y con un cinturón de precarización obrera centrada especialmente en Bizkaia, que reducía los costos de producción ayudando a una mayor realización de plusvalía.
     Cae la alianza (o su pretensión) del buen hacer de los empresarios vascos, patrióticos, abertzales, buenos, con los trabajadores vascos, en defensa del tejido productivo vasco (¡). Y queda una reestructuración de tomo y lomo, de la explotación capitalista sobre y contra el 80% de la población vasca.
     Una vez desbordada la economía vasca ( por un lado, desde los países emergentes con productividades enormes y bajos costos de reproducción de la fuerza de trabajo, – imposibles de asumir en Europa Occidental sin registrar una crisis poblacional extrema, que no hay que descartar que la oligarquía española haya asumido en toda su crudeza-, y por otro lado, por la posición privilegiada de la industria alemana y centroeuropea en los mercados europeos y mundiales de alta y media alta agregación tecnológica), la economía industrial vasca queda atrapada en esta zapa, y va entrando en una zona depresiva extremadamente inquietante… inquietante, eso si, para la clase obrera de Euskal Herria, que no para la pequeña burguesía al servicio de la mediana burguesía (no confundir con la pequeña burguesía proletarizada) y, así, de la oligarquía,  prestas a salvarse en el tercio productivo euromonopolístico que quede operativo en el medio de la devastación.
     Cae también el mito del I+D+i. El sueño del I+D+i era, se quiera o no se quiera reconocer, una estafa. Estafa que ya está implícitamente reconocida por la misma dirección del capital concentrado vasco o vasco-español.
Índice europeo de innovacion 2006.(2)Índice Europeo de innovación 2006 (2)
     Como puede comprobarse en este gráfico estadístico, los capitalismos europeos y sus países son o no son innovadores solo en función de su situación geográfica y geopolítica respecto al capital concentrado centroeuropeo: Los englobados en el centro europeo continental de la concentración de capitales son innovadores (Finlandia, Suecia [que no está listada], Alemania, Dinamarca, Luxemburgo, Reino Unido, Países Bajos, Francia, Austria, Bélgica e Irlanda). Menos innovadores son los capitalismos que circundan a ese centro (Eslovenia, Euskal Herria, Txekia, Estonia, Italia, España), y menos todavía los más alejados de ese centro europeo continental de la acumulación de capital (Rumania, Bulgaria, Polonia, Portugal, Eslovaquía, Hungria).
     La tendencia geográfica determinante del grado de innovación posible en un territorio o país es aplastante, y solo matizada por decisiones geopolíticas concretas que matizan, pero no revierten, esa determinación estructural de la concentración geográfica de los capitales, en vastas centralizaciones de las fuerzas productivas innovativas.
     Cae también el mito de la autogestión. La fantasía de la autogestión que la increible izquierda abertzale de esta segunda década del siglo XXI pretende hacernos creer que fuera una alternativa que nos salvará del crudo y duro invierno capitalista de final de ciclo, también queda derrumbada. ¿Cabe mayor sofisticación de la autogestión que el alcanzado por la MCC en el mundo real del mercado mundial? ¿Reconocerá alguien esta circunstancia o reinará el silencio, otra vez más, mientras siguen convocándose esperpénticos encuentros para mantener este insostenible mito de la autogestión?
     Claro que sí, es cierto, la autogestión cooperativa puede ser una solución en la pregunta del qué comemos, tirando por lo alto, incluso para el 10% de la población de Euskal Herria, a adicionar y dependiendo del 20% de los trabajadores que logren entrar en una economía informacional de servicios, euromonopolística, pero quedaría el 70% del también increíble “pueblo trabajador vasco” sin trabajo y en subempleo a perpetuidad, y ya no tan trabajador, abandonado como los muelles en alba, que diría el poeta Pablo Neruda.
     ¿Y el mito del Pueblo Trabajador Vasco sobrevivirá? Creo que el desastre y la farsa de esta sino cantada si probabilísima ignominiosa deslocalización, va a demostrar a muchísimos que, en lo que el fetichismo ideológico abstrae cuando hace esa afirmación de “Pueblo Trabajador Vasco”, hay dos clases sociales antagónicas. Clave política valiosa antaño, hoy en plena lucha de clases percutida por la crisis estructural no es sostenible en términos teóricos, y ni tan siquiera políticos si su precio consiste en la desmovilización de la consciencia de clase para si de la clase obrera de Euskal Herria.
     ¿Algo, pues, positivo, en este desastre de la MCC, y del cooperativismo capitalista vasco multinacional puesto en las aras de un nuevo modelo de centralización de la acumulación de capitales rentables? Si, el enorme desastre político que va a significar para el gran reformismo vasco-español, al que hemos padecido durante estas décadas.
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Fagor se hunde y peligro de contagio a Eroski y Caja Laboral

Jon Sarasua y los esencialistas, grandes
defensores de Mondragon.
Fagor Electrodomésticos está al borde del precipicio. Tras una polémica reunión el pasado martes del consejo rector de Mondragón, la corporación ha rechazado de forma unánime la inyección de dinero que requiere la compañía -170 millones de euros-, asegurando que el plan de viabilidad presentado no es factible y dejando así a la empresa en una situación irreversible.
Fagor, con una deuda de más de 1.000 millones, se enfrenta a una quiebra desordenada y la posterior liquidación de todo su negocio. No en vano, la compañía de electrodomésticos ha asegurado que hoy por la mañana comunicará a la CNMV la decisión adoptada respecto al futuro de la cooperativa que, según fuentes de la empresa consultadas por EP, podría suponer la entrada en concurso de acreedores.

Es algo que da por hecho ya el Gobierno vasco, a la espera tan sólo del comunicado oficial por parte de la dirección. Ayer mismo, la consejera de Industria y Competitividad, Arantza Tapia, admitió que Fagor Electrodomésticos va "al peor de los escenarios", que es la decisión de liquidar la actividad.
De acuerdo con las fuentes consultadas por este periódico, la mayor preocupación en este momento del Ejecutivo de Vitoria está en el posible efecto dominó sobre el resto de empresas de la Corporación Mondragón, especialmente en la Caja Laboral y Eroski .
La entidad financiera podría enfrentarse a una retirada masiva de depósitos ante la desconfianza generada en el mercado y la empresa de distribución quedaría también en la cuerda floja ante el temor de sus acreedores, con una deuda de 2.500 millones de euros y unas pérdidas acumuladas en los últimos años de 435 millones. Y eso sin olvidar tampoco a la mutua Lagun Aro, que tiene 35 millones para las prestaciones de desempleo que deberá abonar ahora durante dos años a los 1.600 cooperativistas de Fagor y que debe hacer frente a un coste de unos 200 millones de euros.

"No caeremos solos"

En un comunicado de los consejos social y rector de Fagor (el equivalente a sus asambleas de socios), los cooperativistas advirtieron ayer, de hecho, que no caerán solos, ya que su cierre tendrá un gran efecto en la Corporación Mondragón y en el conjunto de la economía vasca.
Así indican que su cierre arrastrará sólo en el País Vasco a 4.000 trabajadores por la vía de proveedores, contratas y comercios, entre otros. Este efecto, según dicen, también se hará notar en las "empresas y cooperativas del entorno que podrían ver cuestionada su supervivencia". El propio director general de Fagor Electrodomésticos, Sergio Treviño, aseguraba esta semana que la caída de la compañía tendría un "efecto sistémico".
La empresa realiza compras a proveedores vascos por valor de 135 millones, de los cuales 50 millones corresponden a otras cooperativas de Mondragón. Además, en el conjunto de España tiene subcontratados los servicios de asistencia técnica de sus electrodomésticos con 108 empresas, en las que trabajan alrededor de 1.000 personas.
La asamblea de Fagor Electrodomésticos también advierte de que la caída del grupo tendrá un fuerte impacto sobre el empleo y el ahorro de sus trabajadores. Están convencidos de que el concurso llevará a la "desaparición de todas las actividades de la empresa y todos sus puestos de trabajo, sin solución de continuidad".
tio gilito, otro defensor del
cooperativismo vasco y la autogestion.

Empleos y presencia exterior

En estos momentos el grupo tiene 5.642 empleos en España, Francia, Polonia, Marruecos y China, de los cuales 2.000 se encuentran en el País Vasco. Pero es que además de perder su trabajo, los socios trabajadores y sus familias verán desaparecer sus ahorros, ya que están comprometidos en Aportaciones Voluntarias y Prestamos a la cooperativa.
Según la plataforma Ordaindu se trataría de cerca de 88 millones de euros. A esta cifra habría que sumarle los 62,34 millones que tienen invertido como capital social de la cooperativa y algo más de 50 millones que tendrían en las polémicas Aportaciones Financieras Suborcdinadas (AFS).
Fagor había encargado un plan de viabilidad a PricewaterhouseCoopers, que sugirió la posibilidad de desprenderse de todas las fábricas y quedarse sólo con las que fueran rentables para intentar salvar la marca. En un principio, se pensó en dos en Francia y una en España, pero sujeto siempre a la inyección de liquidez por parte de Mondragón, que no se producirá.
En un intento desesperado, la empresa de electrodomésticos pidió también ayuda al Ministerio de Industria, el ICO y el Gobierno vasco, reclamando además a los bancos que se abriera el grifo de la financiación, sin que hubiera tampoco un resultado favorable. La quiebra, además, se acelera por la delicada situación en Polonia.

29 octubre 2013

Petxo Idoyaga: «ETAren historiaren alderdi bat kontatzen du, ETA VI.aren garaia»

Zer kontatzen du Mentxakaren aitorpenak?
Berrogeita hamar urteotan marka handia utzi du ETAk gure herriko zenbait gazte belaunaldiren pentsamolde eta esperientzian, eta bere historia luze eta konplexuaren zati bat da liburua. ETAren historiaren alderdi bat kontatzen du; geroago ETA VI.aren garaia deitu zaiona. Jose Ramonek orduko asmo eta itxaropenak, zalantza eta ulertezintasunak ematen dizkigu jakitera, eta nahiko erretratu zuzena utzi digu.

Komisaldegian bizitakoaren azalpena ere bada...
Bai, liburu hau benetakoa da goitik behera. Jose Ramon Goikoetxea Mentxakak komisaldegian eman zituen hamabost egunetan oinazea menderatzeko egin behar izan zuen saio itzelaren historia da. Eta, era berean, burua argi gordetzeko eta polizia engainatzeko jukutriak eta aztarna faltsuak sortzeko ahalegin ikaragarriaren historia. Gauza asko zeuden, jokoan: alde batetik, bere kondena, eta, bestetik, ingurukoen segurtasuna. 1971ko martxoan atxilotu zutenean, Jose Ramonek zenbait hilabete zeraman Bizkaian, isilpeko bizimodua eginez, ETAko zuzendaritzako partaide gisa, nahiz eta ordura arte Iparraldeko erakunde militarreko kidea izan.

Noiz hasi zen Ardotxi liburu hau idazten?
Orain dela urte asko. Zenbait esperientzia gertatu eta berehala jaso zituen idatziz. Lo egon ziren gero tiraderaren batean sartuta. Azkenean lanari ekin zion arte. Idatzitakoa gaztelaniaz zegoenez, liburua bukatu eta euskaraz berregitea erabaki zuen. Horretan zebilen 2005eko udaberrian alde egin zigunean. Bere itzulpen lana Rafa Egigurenek bukatu du.
Mentxakaren aitorpena
Jose Ramon Goikoetxea Ardotxi
Elkar
276 orrialde 17,75 euro

Poliziak preso hartu duen militante baten estrategia

Urte askoan Egin egunkariko ekonomi eta lan arloko kazetari eta gero LAB sindikatuaren Iraultzen aldizkariko arduradun izan zen Jose Ramon Goikoetxea Sorondo Ardotxik (1948-2005) oso gazte ekin zion borroka politikoari. 1968an atxilotu zuten aurreneko aldiz, Andoain bere jaioterrian, eta hilabete batzuk Martuteneko espetxean pasa behar izan zituen. Handik irten eta gutxira Iparraldean errefuxiatu zen, borrokan jarraitzeko. Mentxakaren aitorpena liburuan agertzen dena, militantziak barnean utzi zion arrasto sakonaren aztarnen azalpenaz gainera, 1971ko martxoaren 7an berriro atxilotu zutenean militante horrek jarraitu behar izan zuen estrategiaren nondik norakoa da. Salbuespen Egoera ezarria zegoen garai hartan, eta atxilotuak oso garbi zeukan Poliziak nahi adina denbora eduki zezakeela komisaldegian. Nola lortu bere benetako nortasuna gordetzea eta tortura ahalik eta gehien saihestea? Zer esan eta zer ezkutatu galdeketan, etsaiak bestearen estrategia suma ez dezan? Ezbai horretan egon behar izan zuen ETA VI.eko Asanbladako arduradunetakoa zen gazteak komisaldegian pasatako hamabost egun luzeetan.

27 octubre 2013

1974, ETA V se rompe, surge LAIA por Ortzi


  * En capitulos anteriores habíamos tratado las divergencias dentro de ETA, recordamos que en el año 1966 es expulsada la oficina política de ETA excesivamente obrerista dando lugar a ETA-berri y luego Komunistak, un poco más tarde en 1970 los mismos expulsadores dan lugar a ETA VI y se declaran marxistas-leninistas por lo que se aparta otro pequeño sector más nacionalista llamado ETA V, hacia 1972 se cambian las tornas, ETA VI intenta formar el partido obrero y la minúscula ETA V se funde con EGI (juventudes del PNV) recibiendo así más de 500 militantes.
En dos años ETA V se ha quedado con las siglas y ha readecuado tibiamente su inicial ideología predominantemente nacionalista(expulsión de haundixe), pero una vez más solo va tardar un suspiro en volver a tener problemas con  los comunistas del frente obrero, es 1974 y surge LAIA.


1974 es el año en el que se vive como inminente la muerte de la desaparición de su Régimen. Este es también el año en el que se producen escisiones en el seno de ETA V, las más decisivas en su historia, que crearan un  marco político dentro del cual el nuevo nacionalismo vasco seguirá funcionando hasta hoy en día; puede decirse, pues, que tras la muerte de Carrero  termina la prehistoria de la ETA actual y comienza su historia contemporánea.

Las tensiones entre el Frente Obrero y el Frente Militar son anteriores al atentado de Carrero; 15 días antes de esta acción, en el Biltzar Txikia  en Diciembre de 1973, un dirigente del Frente Militar acusa al Frente Obrero de "liquidacionismo" y "españolismo" (1). Después del atentado, el Frente Obrero  indignado, opina que esta operación va a impedir toda acción de masas y tras la dimisión en señal de protesta de algunos de sus máximos responsables empieza a actuar por su cuenta en varias zonas de Euskadi. Sus miembros argumentan que no es posible separar en compartimentos estancos lucha armada de la lucha de masas conservando la estructura de Frentes.



El conflicto estalla en el III Biltzar Ttxipia celebrado en Junio de 1974 (2). Un informe posterior afirmará que "el sector escindido mantenía que la represión a partir de Carrero Blanco iba a imposibilitar toda labor de masas con las siglas ETA, y defendía consecuentemente la separación entre el aparato obrero y el aparato militar. EL BT posicionado mayoritariamente a favor de la estructura político-militar, criticó tal planteamiento y expulsó a los que lo mantenían" (3).
Tres dirigentes del FO son expulsados en el III BT. (La militancia del FO conocerá una evolución distinta según los Herrialdes. En Vizcaya, el Frente Obrero seguirá trabajando fuera de la organización, aunque no aprobará la posición de los escindidos. En Guipúzcoa, un sector seguirá militando en ETA, y otro, localizado en la zona del Urola, Eibar y Gohierri, seguirá a los dirigentes expulsados).

Este sector -que formará el grueso de un nuevo partido surgido en Octubre de 1974, Langile Abertzale Iraultzaileen Alderdia, LAIA (Partido Abertzale Revolucionario de los Trabajadores)-, distribuye desde principios del verano de este año en las zonas citadas de Guipúzcoa un manifiesto programa encaminado a la formación de unas Comisiones Obreras Abertzales (COA). El programa de puntos mínimos de estas Comisiones hereda la radicalidad de ETA: los objetivos que propone son el de la sociedad sin clases y el de la independencia de Euskadi (4).

En realidad, la inviabilidad del Frente Obrero de ETA se debe tanto a la estructuración en Frentes como a la línea insurreccional de la organización. Ésta va a reaccionar -como es ya costumbre en ETA- criticando explícitamente los postulados de los escindidos y asumiendo en realidad una buena parte de éstos.

El Zutik 64 (escrito por Pertur que en unos meses también rompe con los “milis”) publicado en Mayo de 1974 -un mes antes, pues, de la escisión- contiene un artículo titulado "¿Existe una contraposición entre acción de masas y lucha armada?" que critica, desde posiciones insurreccionalistas, las concepciones del FO, y afirma: "Constituye un error gravísimo contraponer la acción de masas, absolutizándola, a la lucha armada. En primer lugar, tal forma de lucha tiene un techo. Éste está en relación directa con la violencia represiva. En segundo lugar, la aportación de las masas al proceso revolucionario no se limita a sus formas "clásicas" y de acción, porque la actividad popular de apoyo y colaboración con el núcleo político-militar, indispensable para éste, es también acción de masas" (5).

Era evidente que el Frente Obrero no podía aceptar una teorización en la que se le anunciaba de antemano que el campo específico de su acción, el de masas, tenía un techo, y se le sugería el dedicarse a tareas de apoyo del núcleo armado. Pero una vez consumada la escisión, ETA se dedica a teorizar el fenómeno y a controlar la experiencia de los COA en beneficio suyo.

Nace así una nueva publicación, "Langile" (trabajador), cuyo primer número se publica en Julio de 1974. El artículo titulado "Por un movimiento obrero vasco y abertzale", describe las características que deben revestir "las organizaciones de masas de la clase trabajadora de Euskadi". Estas deberán ser: unitarias; estables; clandestinas; democráticas; y de vanguardia. Pero el contenido de la característica "de vanguardia" diferencia radicalmente la concepción de ETA de todas las demás fuerzas. Ésta se plantea desde una perspectiva insurreccional, proponiéndose en definitiva, el armamento de la  clase obrera: "Se debe plantear la necesidad del armamento de los trabajadores vascos como única via para resolver nuestra problemática como clase y como pueblo, y para estimular la creación de unidades de combate militar en fábricas de Euskadi" (6).

Esta indefinición está presente en las resoluciones que sobre el Movimiento Obrero se toman en el III BT de Junio de 1974-el mismo en el que  se expulsa a los dirigentes del FO-: "La clase trabajadora vasca necesita encuadrarse en organizaciones de masa ... La intervención de ETA en el MOV vendrá referida en los siguientes puntos: potenciar plataformas amplias tipo CC.OO ... Deben intensificarse los esfuerzos tendentes a ligar la lucha  económica de la clase obrera con la acción militar de ETA y su complemento" (7). Así pues, y de modo casi simultáneo, ETA hace dos propuestas: por un lado, la del reagrupamiento de los trabajadores abertzales; por otro, la de la creación de organizaciones de masas. Esta prepotencia de las concepciones militares en el seno de ETA provocará la escisión del Frente Obrero.

Desde fines del verano, las COA -que habían nacido sin intervención de ETA-, crecen y surgen de modo descoordinado en Guipúzcoa y Vizcaya(8) ETA da la consigna a sus militantes de potenciar COA. Pero, la I Asamblea de  LAIA se celebra en Octubre de 1974, y este partido, que se define como obrero y es beligerante respecto a ETA, tiene a las COA como eje de su política de masas.

1. Nota a la primera parte del VI BN, en "Documentos", op. cit., Tomo XVI, pág. 1 -
2. Angel Amigo, “Pertur”., pág. 68.
3. "Análisis de las escisiones de ETA en el año 1974", Lur, en "Documentos", op. cit., Tomo XVII, pág. 357 a 359.
4. Kemen 6, op. cit., pág. 366.
5. Zutik 64, en "Documentos", op. cit., Tomo XV, pág. 377.
6. Langile 1
7. Kemen 4, septiembre 1974
8. Kemen 6


24 octubre 2013

PCPE-EK en la huelga estudiantil de Donosti

Fagor mantiene “retenidos” 20 millones de aportaciones de socios

FAGOR ha ido embolsando en los últimos años un total de 45,3 millones de euros que socios cooperativistas fueron depositando voluntariamente para que la compañía invirtiese en su desarrollo a cambio de recibir unos intereses semestrales. Esta fórmula de inversión pactada entre la cooperativa y sus socios, denominada “aportaciones voluntarias”, ha suscitado la preocupación de sus titulares, al comprobar que los fondos están “retenidos” por Fagor.
Un grupo de afectados ha reclamado el reintegro de un montante global que podrías ascender a unos 20 millones, que la empresa se niega a entregar, según los responsables de Ordaindu, que agrupa a los afectados. Las aportaciones voluntarias de capital, reguladas por un reglamento interno cooperativo, vencieron en junio de 2012, pero un mes antes se acordó en una asamblea general de Fagor la prórroga de esas cantidades por un plazo de tres años, aunque el convenio establece que “el socio puede optar por el reembolso anticipado con un mes de preaviso”.
Sin embargo, los afectados acusan a Fagor de “bloquear” estos ahorros desde finales de 2012, asegura Isidro Sánchez, uno de los portavoces de Ordaindu. Tampoco han cobrado los intereses correspondientes al primer semestre de este año y sospechan que tampoco recibirán en enero de 2014 las correspondientes al tramo final de este ejercicio. Ordaindu considera “muy extraño” que la cifra global de las aportaciones (45,3 millones en 2012) sea sensiblemente inferior a la existente en 2011 y 2010, años en los que el montante de las aportaciones se situó en algo más de 53 millones: “En 2012 se reembolsaron ocho millones. ¿Alguien con información privilegiada pidió recuperar su dinero y se le concedió?”, se preguntan miembros de la plataforma.
La fórmula de inversión pactada entre la cooperativa y los socios ha permitido recaudar  45,3 millones de euros 
En las conversaciones que los socios han mantenido con los responsables de Fagor Electrodomésticos, asegura Sánchez, “se niegan a dar ninguna respuesta, ninguna garantía”. “No dan el dinero y no contestan, no se ponen en contacto con nosotros”, añade. Ordaindu ha solicitado una nueva reunión con los rectores de la cooperativa, aunque no han obtenido respuesta. Sánchez se lamenta de que los titulares de las aportaciones voluntarias se han visto “doblemente afectados”, porque al problema de verse en la calle y sin trabajo tras la decisión de Fagor de entrar en preconcurso de acreedores, se suma que no puedan emplear sus ahorros.
Además de las aportaciones voluntarias, Fagor Electrodomésticos ha hecho acopio de “préstamos de socios inactivos y colaboradores”, principalmente de socios prejubilados, que le ha permitido a la cooperativa acumular 42,8 millones, una cantidad que, en este caso, se ha mantenido estable en los tres últimos ejercicios, sin ejecutarse ningún reembolso.
Los miembros de Ordaindu sostienen que tanto las aportaciones voluntarias como los préstamos al capital social son “exigibles” y deben ser reintegrados por la cooperativa. Recuerdan que la deuda contraida por Fagor con sus socios asciende a 88 millones, además de otros 53 millones por las denominadas preferentes o aportaciones subordinadas, que en este caso no son exigibles hasta la liquidación de la empresa. Ante el peligro de que Fagor entre en concurso (antes suspensión de pagos), exigen sean tratados “como un acreedor importante, al mismo nivel que los bancos y por encima del Gobierno vasco”, al que Fagor adeuda una cifra inferior, asegura Ordaindu.

23 octubre 2013

Sortu no quiere "herir" a las victimas, mientras ellos son liberados los presos se pudren

BILBAO, 23 Oct. (EUROPA PRESS) -
   El presidente de Sortu, Hasier Arraiz, ha admitido que están "contentos" con la sentencia del Tribunal Europeo de Derechos Humanos (TEDH) contra la 'doctrina Parot', pero que no pretenden que su actitud sea "hiriente" para las víctimas.
   En una entrevista a Euskadi Irratia, recogida por Europa Press, Arraiz ha hecho un llamamiento al Gobierno español para que aproveche la oportunidad surgida con la sentencia del Tribunal de Estrasburgo y modifique su política penitenciaria con los presos de ETA.
   "Tengo que admitir que en Sortu y en la izquierda abertzale estamos contentos con la sentencia, sobre todo porque Inés del Río está otra vez entre nosotros, en Euskal Herria, y es dueña de todos sus derechos, aunque haya sido Europa la que se los ha tenido que devolver", ha afirmado.
   De esta forma, ha recordado que la izquierda abertzale realizó hace dos años una lectura autocrítica en la que sentía que su "postura política hubiera sido, a veces, involuntariamente dolorosa respecto a las víctimas".
   "Y en ese sentido, hoy tenemos que decir que no podemos disimular nuestra alegría porque estamos contentos, pero no queremos que nuestra alegría ni nuestra postura sea hiriente para nadie, ni para las víctimas", ha reiterado.

21 octubre 2013

Movimiento obrero en Bizkaia 1.962 a 1.977 por Pedro Ibarra

ORT, hegemonico en navarra, caso único.
   Esta alianza, creada en el 61 era una reproducción de las fuerzas políticas que existían dentro del Gobierno Vasco y no tuvo mucha influencia. A pesar de que luego ELA no esté de acuerdo con CC. OO., en estos momentos está apoyando y perteneciendo a la 1ª Comisión de Bizkaia sin ser la fuerza dominante.

ETA todavía no está en el Movimiento Obrero, de cara al exterior en la lucha nacional tiene poca influencia. En el año 63 lanza una campaña de apoyo, como movimiento de solidaridad con los despedidos, campaña que culmina con el encarcelamiento de muchos militantes de ETA:

En resumen esta 1ª Etapa se caracteriza por el inicio, tímido, de la lucha nacional dentro del movimiento obrero.

2ª ETAPA: Del año 67 al 73

Esta etapa a nivel de lucha social específica del Movimiento Obrero está marcada por la crisis organizativa del mismo.

En el año 67 un cierto clima de liberalización político-sindical del Régimen se viene abajo. El movimiento ascendente de CC.OO. está poniendo en cuestión la organización sindical verticalista. Se produce por tanto una represión muy fuerte.

Hay que pensar que en el año 66 la clase trabajadora vizcaína participa en las elecciones sindicales y con la represión del 67 caen muchos militantes entre los representantes sindicales. Otro dato que contribuye a la crisis es que el movimiento de comisiones obreras se desmantela a nivel de fuerzas políticas con la salida de los militantes sindicales de origen cristiano.

El PCE se queda solo y CC.OO. se convierte en un instrumento de su política, perdiendo el carácter unitario y por lo tanto restando fuerzas.

Al mismo tiempo surge otro movimiento que es el «Movimiento de Comités de Empresa» cuya composición va desde ETA-Berri (EMK) ... hasta USO, UGT y ELA, cada fuerza política con fines distintos, que en última instancia tratan de ofrecer a las anquilosadas CC.OO. un movimiento alternativo más duro, más combativo y que no utilice los cargos sindicales del sindicato vertical. Todo esto provoca una clara desunión que se patentizará del 68 al 74. En este período dentro de un conjunto de múltiples huelgas no coordinadas y de desigual resultado e incidencia social sólo habrá dos situaciones conflictivas de auténtico impacto y relevancia: La huelga de la Ria de 1969 (sobre todo AHV) y la otra huelga de la margen izquierda de 1973 (sobre todo NAVAL). De hecho hay un descenso de la conflictividad a nivel cualitativo con respecto al período anterior, sin seguir el impulso que se había generado en la etapa anterior.

Hay un cierto ascenso en el nivel político de los conflictos, ya que esto era bastante fácil de asumir en estos momentos. La consigna de libertad sindical y libertades democráticas es asumida por todo el movimiento obrero. Desde la perspectiva de la introducción de la lucha nacional en el movimiento obrero hay un cambio fundamental del 67 al año 70 debido a la presencia dentro del MO, sobre todo, en el 68/69 del Frente Obrero de ETA. Este frente, no tanto por su número, va a tener una importancia muy fuerte por tener colocados a sus militantes en empresas claves. Hay por otro lado, también en el interior un proceso muy importante de «Nacioalización» dentro del PCE que repercute en el M.O. El PCE empieza a lanzar a través de CC.OO. la consigna de «Autodeterminación» en la calle en el año 67, cuando el PCE se queda sólo en CC.OO., el Frente Obrero de ETA establece una serie de relaciones con el PCE que durarán hasta el 69.

En un documento del 69 firmado por ETA y PCE, aparece claro este proceso de identificación entre ETA y el PCE, en relación con la lucha nacional y social(una de las causas de la escisión “mili”). Todo este proceso de identificación que también en el exterior se está radicalizando de forma importante, recibe un fuerte impulso a raiz de la ejecución, por ETA de Manzanas y del asesinato de ETXEBARRIETA. Estas acciones aumentan notablemente la popularidad de ETA Y provoca el máximo nivel de identificación entre la lucha nacional y social y que culmina en diciembre del 70 con el Proceso de Burgos en el que la clase obrera con muy pocos militantes de ETA operando en su interior (caidas de 68-69) se lanza a la calle y defiende a los militantes de ETA juzgados ¿Qué supone «El Proceso de Burgos»?

Desde muy diversos puntos de vista, se ha llegado a la conclusión de que el proceso supuso la identificación en el seno de la clase obrera, entre la lucha nacional y social.

LKI-ETA VI, la organización con más obreros de la cuarta.
Sin embargo conviene matizar desde la perspectiva actual este momento de identificación. Sin duda y utilizando el esquema de los niveles anteriormente descrito, se pasa de una relación de simpatía, a una asunción interna en el movimiento obrero de la lucha nacional. Pero no de los objetivos de fondo nacionales (independencia) sino del nivel de autodeterminación(derecho a decidir) y no tanto expresado, así, formalmente, por el movimiento, sino más bien como una intuición, sentimiento de ser un movimiento obrero, un pueblo diferente, basado en el orgullo de comprobar que constituían la punta de lanza de la lucha contra el franquismo.

Sin embargo en el 70 y hasta el 74 este aumento en el proceso de identificación logrado en Burgos, sufre un retroceso del que no volverá a recuperarse. Desde la perspectiva interna del movimiento obrero, este descenso es debido a la propia crísis orgánica. Ciertamente pueden existir más comisiones obreras en ese momento, pero son más porque a partir del año 71 empiezan a trabajar en CC.OO. el grupo MC (antes ETA-BERRI y luego EMK) que antes trabajaba en comités de empresa. En el 72 entra ETA VI con mucha fuerza y finalmente la ORT. En la margen izquierda el funcionamiento podía ser algo más coordinado, pero con fuertes disensiones internas, marcadas por la línea del PCE y la línea de los demás grupos político. Debate interno, uno de cuyos ejes claves era la utilización o rechazo de los jurados de empresa., así el PCE apoyaba tal utilización y en consecuencia, participar en las elecciones del 71, los demás grupos, no todos por las mismas razones, estaban en contra y boicotearon todas las elecciones.

Por otro lado siguen existiendo los Comités, que a los efectos, venían a ser la UGT y en algunos casos la UGT y USO. En otras zonas, como puede ser la margen derecha, están CC.OO. impulsadas por el MC y en la zona de Basauri ni siquiera hay comisiones sino grupos de empresas poco coordinadas.

Por otro lado, en el exterior tampoco hay muchas acciones de ETA que repercutan en el interior. En este tiempo tienen lugar dos acciones de ETA de carácter laboral. El secuestro de Huarte y el secuestro de Zabala, pero personalmente pienso, que la repercusión de ambos no fué muy grande a causa de la desorganización general y la falta de apoyo combativo del M. Obrero. En resumen, hay un descenso del proceso de identificación. Es importante reseñar que las dos únicas organizaciones, que a su manera, plantean alternativas como la de «Autodeterminación» son el Movimiento Comunista y ETA VI, que precisamente a partir del 70 se han estatalizado, pero al mismo tiempo son las únicas que mantienen la llama. Tendrán que transcurrir 5 años, hasta septiembre del año 75, para que se de un proceso de respuesta similar al que se dió en el 70. En esta situación caracterizada por la desunión, la conversión de las organizaciones unitarias de empresas en campos de debate político entre los diversos grupos, la falta de coordinación zonal y las distintas prácticas y concepciones de los diferentes organismos de Empresa, hacía difícil para la militancia nacionalista introducirse y optar en última instancia en tales organizaciones obreras. Pero además y sobre todo, el problema consistía en el movimiento nacionalista en si. Así, ELA, tras una presencia significativa en el lanzamiento de Comités (68-69) desaparece, sin más del M. Obrero real hasta 1976., Por otro lado el Frente Obrero de ETA es primero casi liquidado por la repercusión que tuvo la represión en los años 69-70, luego sacudido por la escisión VI /ETA V, y por último el Frente Obrero de V asamblea , surgido a finales de 1971, es prácticamente inoperante al estar sometido, por sus tareas de infraestructura, a la represión constante y se escindira de ETA en un año).

3ª ETAPA 74-77

LAIA: el frente obrero de ETA V
se vuelve a escindir en el 74.
El período que se inicia en Octubre de 1974 y culmina en Mayo de 1977 con la legalización de las Centrales Sindicales. Desde la perspectiva que nos interesa, viene marcado por la definitiva separación organizativa (que no práctica en muchos casos a nivel de lucha) entre el movimiento obrero nacionalista y el movimiento obrero no-nacionalista. Efectivamente, desde el ángulo organizativo impulsado, pero no ligado orgánicamente a ETA (P.M. sobre todo) en los últimos meses de 1974 y formalmente en Mayo de 1975 se constituye LAB como organización de masas obreras y abertzale y que aglutina fundamentalmente a la militancia obrera nacionalista radical. También desde el campo nacionalista, más tarde, en verano de 1976, hay que señalar el resurgimiento de ELA, que aunque aparece escindida (ELA lejona-ELA-Eibar) en poco tiempo recibe un notable incremento de afiliación.
 En el campo no-nacionalista, también se van perfilando posiciones. La escisión en CC.OO. desde Noviembre de 1974 hasta junio de 1976 entre, por un lado, CECO (línea MCE y ORT (Navarra) y minoritaria ETA-VI-LCR) y CONE (Línea PCE). Se salda con la unidad de las CAE en la citada fecha. Por otro lado, a través de sus receptivos congresos se establecen como opciones diferenciadas, USO y UGT. La legalización a partir de 1977 de todas las opciones sindicales, consolida definitivamente la división del Mov. Obrero. Sin embargo, la situación del movimiento obrero real y activo, no refleja esta división organizativa. Efectivamente se va produciendo un progresivo aumento de las asambleas de Fábrica y de las comisiones elegidas en las mismas, como forma de representación y negociación directa.

El peso organizativo de la lucha se va desplazando desde las comisiones, comités o grupos de empresa de carácter semi-clandestino, a las Asambleas y comisiones de delegados o comisiones elegidas. Este proceso de representación directa finaliza en Vizcaya, con la Constitución en Septiembre de 1976 de la Coordinadora de Fábricas de Vizcaya (representación de más de 100 fábricas) quien asume, entre otras funciones la convocatoria de Huelgas Generales.

EMK, gran influencia en Bizkaia
Por otro lado, desde la perspectiva nacional, la expresión externa del movimiento obrero asume en sus acciones de solidaridad, en muchas ocasiones, la defensa directa o indirecta de la lucha nacionalista, sobre todo, en su dimensión antirrepresiva. Así las Huelgas Generales del: 11-12-74 (represión y carestía), 11-junio-75 (contra el Estado de Excepción) septiembre 75 (Garmendia y Otaegi, septiembre 76 (Amnistia), abril 76 (Vitoria) ... etc.

Sin embargo, este avance en organización unitario, directa del M.O. y los intentos de globalización de sus luchas tanto en contenido, como en extensión, no se consolidarán y desaparecen en 1977 (Desaparecen progresivamente asambleas, coordinadoras, solidaridad antirepresiva ... etc.)

No es cuestión ahora de relatar exhaustivamente las causas de este cambio de signo. Tan sólo señalaremos una: No se puede olvidar que la mayoría de los líderes delegados del M.O. en la época citada eran, simultáneamente, miembros de los distintos sindicatos a los que hemos hecho antes mención. Ello implicaba, en el mejor caso, que si estaban apoyando un movimiento unitario y solidario era porque la coyuntura así lo exigía, pero que sus objetivos de fondo iban en la consolidación de «su Sindicato». Desaparecida tal coyuntura (disminución de la represión, amnistias  parciales, aparición de la Ley de Huelga, Legalización de los Sindicatos), desde el mismo interior del mov. obr., lo «Dinamitaron» haciendo aparecer con toda su fuerza y esplendor a los Sindicatos. Ciertamente existían grupos que apoyaban la continuidad de este mov. obro unitario y global, pero su posición era minoritaria y al final se vieron obligados a refugiarse -consolidándola- en su propia opción sindical.



LA ADOPCIÓN INSTRUMENTAL DEL MAOISMO EN SECTORES ABERTZALES (última parte). gurutz

A partir de la guerra del opio, de 1840, China se transforma paso a paso en un país semicolonizado y semifeudal. Y más aún, después del incidente del 18 de septiembre de
1931, cuando el imperialismo japonés inició la invasión armada de China, ésta se ha convertido en un país colonial, semicolonial y semifeudal (1). Desde 1911, fecha en que cae el imperio chino, la sociedad china no había conocido más que una evolución superficial, hasta el punto de que las masas campesinas en particular apenas habían sido transformadas o afectadas, ni en sus ideas, ni en sus costumbres, ni en su vida material (2).

   En vísperas de la revolución socialista, la mayor parte de la población es campesina y un 90 por ciento de esta población no es propietaria de la tierra. La clase obrera en sentido europeo representa un 0,4 por ciento de la población (3). La producción industrial no representa más que el 10 % de la producción total, mientras que la producción agrícola representa el 90 % (4).

Con respecto a la actitud de los campesinos y del proletariado, cabe indicar que, con respecto a los primeros, su sujeción, durante siglos, al jefe de familia, al propietario de las tierras, y al burócrata, habían creado en ellos una costumbre de sumisión, reforzada además por la influencia del confucionismo, que hacía de la obediencia a la autoridad el supremo valor moral (5). En relación al proletariado, su influencia resultaba nula, puesto que, a la escasez de sus efectivos, había que añadir su concentración en sitios muy concretos. En efecto, todavía en 1947, el 54 % de las fábricas se hallaban en Shanghai, y un 16 % entre los puertos de Tientsin, Tsintao y Cantón (6).

Analizada la realidad social china, Mao Tse Tung establece una formulación de la revolución en dos fases claramente definidas. La fase de la nueva democracia, y la fase del socialismo, y es en este punto concreto donde comienza a fallar el análisis interpretativo de la revolución china por parte de ETA.

No hay que olvidar que Mao Tse Tung, en su primera fase, habla de la «nueva democracia» como el régimen apropiado para China para un largo período de tiempo (7). No se trata de una democracia burguesa similar a las existentes en los países desarrollados, sino de una democracia con unas características muy específicas. Para Mao Tse Tung, los múltiples sistemas de Estado en el mundo pueden reducirse a tres tipos fundamentales, si se clasifican según el carácter de clase de su Poder:

1) República bajo la dictadura de la burguesía; 2) república bajo la dictadura del proletariado; 3) república bajo la dictadura conjunta de las diversas clases revolucionarias (8).

Mao Tse Tung propugna el tercer tipo de república, por considerarlo el adecuado como forma de Estado de transición en las revoluciones de los países coloniales y semicoloniales. La etapa de la «nueva democracia» constituye la fase intermedia entre la  etapa feudal-colonial-semicolonial, y la fase socialista. Las diferencias entre la “nueva democracia” y la democracia burguesa occidental, radican según Mao en que, en la primera, se ejerce el poder por parte de las diversas clases revolucionarias (un verdadero sacrilegio, por otra parte en el acervo marxista clasico), mientras que, en la segunda, se ejerce el poder por parte de una clase, la burguesa, que en las circunstancias concretas de los países desarrollados no constituye una clase revolucionaria. Esta diferencia resulta palpable en la estructuración del sistema económico. En la “nueva democracia” debe darse una economía asimismo «neodemocrática», caracterizada por el hecho de que en ella el Estado asumirá la dirección de las grandes empresas, pero no confiscará las demás, las que no son lo suficientemente grandes para dominar al pueblo, pues el atrasado carácter de la economía china justifica la persistencia de determinadas formas capitalistas (9).

En esa primera etapa de la “nueva democracia”, para Mao Tse Tung, el pueblo chino está formado por la unión de las cuatro clases: la clase obrera, el campesinado, la pequeña burguesía y la burguesía nacional (10). Teniendo en cuenta que la particularidad de China radica en el hecho de que no es un país independiente y democrático, sino semicolonial y semifeudal, y que en sus relaciones exteriores no goza de independencia nacional, sino que sufre la opresión imperialista, Mao Tse Tung propone la constitución de un frente nacional formado por las cuatro clases citadas. Debido a que la mayor opresión en China es la opresión extranjera, la burguesía nacional puede, en ciertos períodos, y hasta cierto punto, participar en la lucha contra el imperialismo y los caudillos militares feudales. Por ello, en tales períodos, el proletariado debe establecer un frente único con la burguesía nacional y mantenerla hasta donde sea posible (11). La debilidad de la burguesía nacional constituye una de las principales características políticas y económicas de un país semicolonial. Precisamente por esa causa, el imperialismo se atreve a abusar de ella, y esto determina uno de los rasgos de la burguesía nacional: no le gusta el imperialismo (12) .

  En la interpretación que  hace ETA del nacionalismo revolucionario chino se va a producir un nuevo espejismo, que al igual que el colonialista, viene derivado de una no correcta interpretación de la propia realidad vasca. Desde el punto de vista estrictamente nacional, parece aplicable a simple vista el  esquema maoísta. En tal sentido, tanto la pequeña burguesía como la burguesía nacional vascas bien pueden participar, en una primera fase, en un frente único, ya que tanto ellas como el proletariado vasco aparecen enfrentadas a la burguesía monopolista que, mediante el mantenimiento de un régimen dictatorial y opresor, como es el franquista, impide un correcto desarrollo de sus aspiraciones.

Es en la interpretación de la revolución socialista donde se produce una deformación del pensamiento maoísta por parte de ETA. En efecto, ETA parte de una identidad de situaciones entre China y Euskadi, y olvida que en Euskadi Sur, al igual que en el resto del Estado español, la revolución democrático-burguesa hace ya mucho tiempo que se ha realizado, y que en Euskadi, concretamente, existe desde hace ya casi cien años una sociedad industrializada fuertemente consolidada. En un primer análisis no resulta difícil caer en la tentación de identificar ambas situaciones, ya que, si bien Euskadi constituye una sociedad industrializada, sin embargo aparece políticamente dependiente de un estado, el cual mantiene una estructura fascista y antidemocrática. De esta forma se reproduce el espejismo:

China, país colonizado, sometido a una potencia extranjera e imperialista/ Euskadi, país colonizado, sometido a otra potencia extranjera y fascista.

En ambos casos, aparece asimismo correcta la constitución de un frente nacional como instrumento de lucha contra la doble opresión. Pero es en la constitución de ese frente nacional donde se deshace definitivamente el espejismo. El frente que Mao propone es un frente amplio, en el que deben estar todos aquellos que luchan contra el imperialismo y contra el feudalismo interno de China. Tal frente no coincide en absoluto con el propugnado por ETA puesto que ésta, al establecer una distinción, una disección de la colectividad del pueblo vasco, en dos comunidades diferentes, e incluso antagónicas: la de «la nación opresora», y la autóctona vasca, automáticamente elimina del mismo a quienes posiblemente estén objetivamente más interesados por la destrucción del imperialismo y del aparato franquista, los trabajadores inmigrantes que son  precisamente los que más directamente sufren la opresión del imperialismo.

   Ni la sociedad vasca es precapitalista ni el proletariado no autoctono parece ser enemigo objetivo de la revolución vasca. En el frente nacional de Mao Tse Tung, hay dos enemigos perfectamente delimitados y definidos: el imperialismo japonés y el feudalismo interno, en el frente nacional vasco, el carácter de enemigo queda ampliado a muy importantes sectores de la población que, desde luego, no tienen nada que ver ni con el imperialismo-fascismo de Franco, ni con la oligarquía vasca.

El modelo revolucionario chino no puede establecer una estrategia adecuada a la compleja sociedad vasca desarrollada, capitalista, nacionalmente desestructurada, enormemente heterogénea en su composición, e inserta en el corazón de la Europa capitalista.

(1) Mao Tse Tung, La revolución china y el Partido Comunista de China, Obras escogidas, tomo II, pp. 319-320.
(2)  Jacques Guillermaz, La Chine Populaire, Presses Universitaires de France, París, 1971, 5 edición, p. 103.
(3)  El propio Mao cifra en 1926 el número de obreros, en unos dos millones. Véase Análisis de las clases de la sociedad china, Obras escogidas, tomo 1, p. 14.
(4)  Mario Bettati, ob. cit., p. 112.
(5)  Stuart Schram, Mao, ob. cit., p. 86.
(6) Gilbert Etienne, La vía China, Editorial Lorenzana, Barcelona, 1966, p. 17.
(7)  Jacques Guillermaz, Historia del Partido Comunista Chino, Ediciones Península, Barcelona, 1970, p. 405.
(8)  Mao Tse Tung, Sobre la nueva democracia, Obras escogidas, tomo n, p.365.
(9) Jacques Guillermaz, Historia del Partido Comunista Chino, p. 405.
(10)  Mao Tse Tung, Sobre la dictadura democrático popular, Obras escogidas, tomo IV, p. 432.
(11)   Mao Tse Tung, Con motivo de la aparición de «El Comunista», Obras escogidas, tomo II, p. 297.
(12)   Mao Tse Tung, Sobre la táctica de la lucha contra el imperialismo japonés, Obras escogidas, tomo I, p. 170.




20 octubre 2013

Movimiento obrero en Bizkaia 1.962 a 1.977 por Pedro Ibarra

1ª parte:
El  periodo que comienza a partir de 1.962 y hasta el 77, es completamente distinto al periodo anterior.

Yo voy a centrar mi intervención en el movimiento obrero y su relación con lucha nacional en Euskadi. El movimiento obrero asumió o no asumió la lucha nacional?

Me voy a limitar a hablar de Bizkaia, situación que no es extensible a las demás provincias vascas.

Podemos hablar en este periodo de tres niveles, a la hora de preguntarnos cómo ha adquirido, a lo largo de este periodo, el mundo obrero la reivindicación nacional.

Un primer nivel que podemos llamar subjetivo, es aquel en el que el movimiento obrero no asume los objetivos de fondo de la lucha nacional, pero sí mira con simpatía y aprecio la lucha de los militantes nacionalistas. Al fin y al cabo unos y otros tenían un objetivo común, combatir el fascismo.

Un segundo nivel, o hipótesis, es aquel en que se asume la lucha nacional desde el propio movimiento obrero; pero aún dentro de esta asunción de los objetivos de la lucha nacionalista, cabrían dos posturas.

La primera sería el defender el derecho de autodeterminación. Es decir, el movimiento obrero no asume el objetivo final de la lucha nacional que sería la independencia, sino el derecho a poder optar libremente en un momento dado entre distintas opciones cara a las relaciones del pueblo vasco con otros pueblos del Estado.

La segunda sería la asunción completa de los objetivos nacionalistas planteando la independencia como un objetivo propio de la lucha obrera. ¿Cómo se produce este último nivel de identificación, teniendo en cuenta que al menos en lo que se refiere a Bizkaia, la clase obrera mayoritariamente, vivencialmente, en el sentido de su práctica cotidiana, no se cuestiona el tema de la liberación nacional? Este es el punto de partida en Bizkaia en el comienzo de la década del 60; y más precisamente en el área de la ría, que es a lo que nos referimos cuando decimos movimiento obrero de Bizkaia.

A partir de aquí el sistema de penetración de la realidad de lo nacional se puede hacer de dos formas: desde el interior o desde el exterior, del propio movimiento.

Pero antes de analizar este punto, conviene detenerse en el problema de las cuestiones que el movimiento obrero aborda por aquellos años. Cuando decimos que el movimiento obrero en su práctica cotidiana no asume en los años 60 la lucha de liberación nacional, debemos comparar esta afirmación con los tres niveles o dimensiones que tiene la lucha obrera: nivel reivindicativo, nivel político y nivel anticapitalista.

El nivel reivindicativo, que se concreta en la lucha salarial y en la mejora de las condiciones de trabajo, es muy inmediato. Son estas reivindicaciones que surgen de la propia condición de la clase obrera. Esto no hace falta que se lo explique nadie, es su propia supervivencia la que está en juego y por eso lo reivindica.

Hay un segundo nivel político. La clase trabajadora plantea no solo mejoras sino además un cambio de la situación política en el país. En una situación democrática esto indica un salto de conciencia importante. En una situación fascista como la que vivía la clase trabajadora en la época en la que nos referimos, tal nivel de reivindicación política es necesaria también para su subsistencia cotidiana. Si la clase trabajadora no tiene derechos sindicales, ni de huelga ni de reunión no está poniéndose en juego una teoría política al exigirles, sino que lo que se juega es el propio derecho de reivindicar mejoras económicas, jornadas de trabajo etc. Es decir que en la situación en que se encontraba la clase obrera, el nivel político de sus reivindicaciones tenía también un carácter bastante inmediato.

Sin embargo hay otro nivel , el de la lucha anticapitalista que significa un salto importante. Plantear no solo mejoras, no solo derechos sindicales, sino plantear un sistema social alternativo, implica en la práctica un salto en la lucha importante, un salto en el nivel de conciencia.

Este salto se produce a partir de un proceso muy lento de toma de conciencia, de prácticas alternativas, etc.

Podemos ahora comparar este salto con el tema de la lucha nacional, que comentamos más arriba.

Para plantear a la clase trabajadora en los años 60 una reivindicación, una asimilación en su lucha del tema nacional, tiene que darse un salto importante en su conciencia social. Ese proceso de asimilación de la problemática nacional puede seguir dos caminos: desde el interior del propio movimiento y desde el exterior.

Como se genera este proceso desde el interior?

Existen en el movimiento obrero una serie de militantes nacionalistas. La clase obrera ve que los compañeros más destacados en su combatividad, en su representatividad, en su solidaridad, son además de eso, hombres que luchan por una liberación nacional. Eso es fundamental para la clase trabajadora: si ve que sus mejores compañeros tienen también un planteamiento nacional, eso es un factor importante de aceleración de conciencia en ese campo.

¿Cuál es la línea exterior?

La clase obrera se plantea en este caso lo nacional porque los que la practican se enfrentan al sistema que también les está oprimiendo a ellos e indirectamente, vía enfrentamiento, también luchan por sus reivindicaciones sociales y políticas.

Esta introducción exterior tiene un doble efecto. Hay hostigamiento común al enemigo común y la represión que genera además produce así mismo una politización en la clase trabajadora. Esta ayuda exterior es necesaria, pero no suficiente para provocar ese fenómeno de identificación entre lucha social y lucha nacional en el movimiento obrero.

Vamos a dividir el proceso en tres etapas: La primera sería del 62 al 67, la segunda del 67 al 74, y la tercera desde el 74 hasta el 77. A partir de esta fecha se legalizan las centrales sindicales y esto significa un cambio total de la situación.

1° ETAPA: años 62 al 67

En este periodo hay un fuerte ascenso del movimiento obrero. Existe una nueva generación de trabajadores que no han conocido la guerra, las centrales sindicales históricas han fracasado en última instancia o han sido reprimidas. Los trabajadores amplían sus formas de lucha. A finales de los 50 por la ley del 58 los trabajadores pueden, por primera vez, negociar e intervenir en los convenios colectivos y de trabajo y en sus condiciones salariales.

En estos momentos sólo hay dos grupos dominantes dentro del movimiento obrero de Bizkaia, el PCE y el movimiento obrero católico (que en conjunto es el más importante) formado por la HOAC y JOC.

La conjunción de todos estos datos: Un movimiento joven, represión, negociación de convenios colectivos, nuevos militantes cristiano-católicos .... desemboca en la  Huelga General puramente reivindicativa , desde el interior. Es decir, el movimiento obrero en general ya no se dieron por consignas del Gobierno Vasco, o de cualquier organización político-sindical que opere en Toulouse o en París, sino a partir de sus propias fuerzas que se están generando en el interior.

A partir de esta Huelga General, que ciertamente acaba en represión pero inferior a lo acostumbrado, se genera un movimiento clave en el seno del movimiento obrero de Vizcaya ya a partir de ello en Euskadi, que es el movimiento obrero de Comisiones.

Comisiones obreras nace desde dos ángulos: 1) A partir de una comisión obrera provincial que se crea para luchar por la readmisión de los despedidos de la Huelga General del 62.

2) A través de comisiones de empresas creadas en cada empresa. Son  comisiones que nacen por esas condiciones específicas de convenio y por  dirigir una huelga de empresa concreta y que a partir de 1963 empieza  a estabilizarse.

La composición de CC.OO.

Trabajadores independientes, trabajadores influídos por la HOAC o JOC trabajadores del PCE, también trabajadores de ELA, que en un principio apoyan a este movimiento e incluso están dentro de esta primera comisión para desaparecer en el 66 llevados por un anticomunismo visceral que no le permite coordinarse, mientras estén los comunistas en cualquier intento de organización unitaria.

Este proceso que se abre en el 62-63 culmina con una serie de huelgas e solidaridad y con la huelga más importante que se da en Bizkaia e incluso en el estado: «la huelga de Bandas» iniciada en el 66 y que finaliza en Mayo del 67. Esta huelga significa la culminación de ese proceso, desde el punto de vista de la consolidación a nivel de empresa del modelo de organización obrera iniciado en el 62: Comisión obrera unitaria, plural, con el jurado (medio legal) como instrumento suyo, y no al revés, representativa por la combatividad probada de sus miembros (y no por su adscripción a siglas que no sólo durante la larga huelga realiza una ingente tarea de agitación (Asambleas, panfletos ... ) sino que ha dedicado antes de la huelga muchos años de preparación de un clima de ruptura.

Por otro lado está el proceso de solidaridad que se desarrolla a su favor en todo el Estado. (Huelgas de apoyo de uno o dos días).
   A nivel interior en el seno del propio movimiento obrero, ¿cuál es la situación de la lucha nacional en este periodo?

Situación de la lucha nacional en esta primera etapa:

ELA en este momento junto con la UGT y la CNT forma lo que se llamó la Alianza Sindical.


19 octubre 2013

Porque los obreros tienen patria de Lorenzo Espinosa.

El profesor nos envia un adelanto de su próximo libro.
Debido a la extensión os enlazamos a otra pagina para leerlo completamente.

No es difícil odiar al Estado. Tampoco lo es confundirlo con la nación. Es un error muy común y a veces interesado, que el propio Estado se encarga de fomentar lo mas posible, como una de sus justificaciones. El obrero consciente odia al Estado. Desconfía de él. No lo siente como suyo, ni próximo. Nunca le pide ayuda. El odio y la desconfianza de los obreros al Estado es defensiva, sabe por experiencia propia y ajena que el Estado está a favor de los intereses de la clase dominante. El Estado niega este hecho, y lo oculta celosamente. Pero en cualquier  Estado es la garantía del sistema. Y en nuestro caso, todos los Estados son estados capitalistas y tratan de asegurar la continuidad de este sistema injusto, caótico y depredador. Y por lo mismo, son responsables delegados de tan catastrófico modelo que, sobre todo, padecen los obreros. Este asunto, el obrero consciente lo tiene bastante bien resuelto. Y sabe, mas o menos, cómo enfrentarse a él. Pero las cosas se le complican cuando al mismo tiempo, junto al problema social hay un problema nacional. Y los obreros nacionales oprimidos, reivindican a la vez la posibilidad de constituirse en Estado “libre”. Y además, entre los reivindicantes figuran algunos capitalistas responsables de la maldad intrínseca del Estado, en si.----
En todo caso este es un asunto que nunca ha dejado de estar latente en los movimientos nacionalistas, en las “naciones sin Estado” que vienen reclamando, no ahora en plena crisis sino desde siempre, la independencia nacional de sus pueblos, trabajadores incluidos. En el caso vasco mas reciente, esta preocupación se documenta ya en los años sesenta, en el seno de ETA y sobre todo en los debates y acuerdos de su V Asamblea (1967-68). En la que se discutió sobre el papel de obreros y burgueses, en la liberación nacional. Aquella asamblea, teniendo en cuenta la situación, pasó desapercibida para una mayoría. Pero poco después (1970) el juicio de Burgos, contra la cúpula de la organización, supuso la presentación en público de los primeros datos conocidos sobre ella. Entonces se asoció por primera vez nacionalismo vasco y socialismo,. Y pudo oirse, a alguno de los acusados, confesiones de marxismo-leninismo. Un tiempo después (1974) Iztueta y Apalategi publicaban en el exilio su obra “El marxismo y la cuestión nacional vasca”, en la que hacen un repaso al marxismo vasco en relación con la cuestión nacional. En 1976, y ya en el “interior”, sería Beltza quien escribiera “Nacionalismo vasco y clases sociales”. Y, desde entonces han sido innumerables las obras y los autores que se ha preocupado por esta cuestión, no siempre resuelta del todo.
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