30 diciembre 2014

AMNISTIA EGUNA BERMION



Urtarriak 3an goiko plazan.

10:00etan - Muralak
12:00etan - Erakusketa (kabidxen)
Kartzelako eta herritarren elkartasun eskulanak.
- Bideo emanaldia.
- Pirograbao eta taila erakustaldia.
- Umeentzako txokoa.
15:00etan - Bazkaria 8€ ( kabidxen).
20:00etan - kontzertuak: busturialdeko taldeak eta DJa.
Materiala,zozketa,txalapartariak,
dantzaria....
Animo eta etorri!

Euskal preso eta iheslari politiko guztiak etxean libre eta bizirik!
Zuen elkartasuna adierazteko bidali Amnistia Bermeora, argazki, marrazki, olerki, bertso, esaldi... Amnistiaren aldekoak. Egingo den esposaketan aurkesteko. (Bidalitako ekarpenak anonimoak izango dira urtarrilan 3an egingo den erakusketan).
JO TA KE denak etxeratu arte!

El feminismo, otra estafa moderna

En su libro 1984, George Orwell escribía:

"Durante todo el tiempo de que se tiene noticia, probablemente desde fines del período neolítico, ha habido en el mundo tres clases de personas: los Altos, los Medianos y los Bajos. Se han subdividido de muchos modos, han llevado muy diversos nombres y su número ha sido relativo, así como la actitud que han guardado unos hacia otros, han variado de época en época; pero la estructura esencial de la sociedad nunca ha cambiado. Incluso después de enormes conmociones y de cambios que parecían irrevocables, la misma estructura ha vuelto a imponerse, igual que un giroscopio vuelve siempre a la posición de equilibrio por mucho que lo empujemos en un sentido o en otro. 

Los fines de estos tres grupos son inconciliables. Los Altos quieren quedarse donde están. Los Medianos tratan de arrebatarles sus puestos a los Altos. La finalidad de los Bajos, cuando la tienen -porque su principal característica es hallarse aplastados por las exigencias de la vida cotidiana-, consiste en abolir todas las distinciones y crear una sociedad en que todos los hombres sean iguales. Así, vuelve a presentarse continuamente la misma lucha social. 

Durante largos períodos, parece que los Altos se encuentran muy seguros en su poder, pero siempre llega un momento en que pierden la confianza en sí mismos o se debilita su capacidad para gobernar, o ambas cosas a la vez. Entonces son derrotados por los Medianos, que llevan junto a ellos a los Bajos porque les han asegurado que ellos representan la libertad y la justicia. En cuanto logran sus objetivos, los Medianos abandonan a los Bajos y los relegan a su antigua posición de servidumbre, convirtiéndose ellos en los Altos.

Entonces, un grupo de los Medianos se separa de los demás y empiezan a luchar entre ellos. De los tres grupos, solamente los Bajos no logran sus objetivos ni siquiera transitoriamente. Sería exagerado afirmar que en toda la Historia no ha habido progreso material. Aún hoy, en un período de decadencia, el ser humano se encuentra mejor que hace unos cuantos siglos. Pero ninguna reforma ni revolución alguna han conseguido acercarse ni un milímetro a la igualdad humana. Desde el punto de vista de los Bajos, ningún cambio histórico ha significado mucho más que un cambio en el nombre de sus amos" (1).

Cada vez que leo este texto de 1984, no puedo evitar pensar entre otras muchas cosas, en el el feminismo burgués; ese feminismo institucional, capitalista y consumista que traerá consigo la liberación de las mujeres ricas... pero no de las pobres.
En serio, ¿acaso alguien puede concebir una igualdad dentro de un grupo en el que parte de su población queda olvidada? ¿Alguien puede pensar en una igualdad allí donde hay gente todavía oprimida y sin derechos ni libertades? ¡No! La igualdad es para todos y todas, señores y señoras. Por lo tanto, si una única mujer en el mundo queda sin recibir los derechos que aún les faltan por conseguir a las mujeres, no se puede hablar ni de igualdad ni de libertad.

Y esto es algo que ocurre entre los y las feministas de la burguesía: que describen la historia desde su única posición y realizan luchas solo para las mujeres de clase media y alta. 

Y luego a algunas se les llena la boca hablando de sororidad... (2)

¡Ay, sororidad! ¿Sororidad hacia quién? ¿Hacia las niñitas pijas? ¿Sororidad entre quiénes? ¿Entre las elitistas y engreídas? ¿Sororidad para qué? ¿Para lamerse el culo las unas a las otras, aplaudiendo cuán instruidas que están gracias a un Máster en Estudios de Género que han podido pagarse, mientras otras no podrán por falta de dinero y/o tiempo, y que se les ha subido a la cabeza?

Pues lo siento, pero si las mujeres pobres no están incluidas en vuestro concepto de mujer y en esa igualdad que buscáis, poca estima vais a recibir de mí; y muy probablemente, poca aceptación por parte de esas mujeres vais a tener.

Lo tengo claro: la búsqueda de la libertad y la igualdad debe fundamentarse en la libertad e igualdad; las cuales deben estar encaminadas a tocar la vida de todo ser humano viviente en este mundo. Y eso solo se hace de un modo: amando la libertad y la igualdad en sí mismas, y entregándose a ellas gratuita, altruista y pasionalmente.

Si alguien busca fomentar el feminismo a fin de alcanzar la igualdad entre varones y mujeres, ni puede sacar provecho del problema, ni puede excluir a un sector a causa de sus bajos ingresos económicos. Es decir, que si alguien busca fomentar el feminismo, debe hacerlo, en mi opinión, con total humildad; o como suele decirse: por amor al arte.

Sin embargo, esto no se ve entre el feminismo burgués e institucional, ya que se trata de un feminismo vendido. ¿Vendido? Sí, vendido. Vamos, vamos, no pongas esa cara, que bien sabemos tú y yo que hay mucho y mucha caradura que a costa de criticar al sistema, se aprovecha del sistema; esto es: saca beneficios. Y cuando alguien saca beneficio de un problema, o bien no le interesa realmente el problema, o bien no deseará nunca que acabe el problema. ¿Por qué iba a querer alguien que se lucra a costa de la desgracia de otras personas, hallar solución a la misma y cambiar el sistema? ¡Dejaría de obtener beneficios! Y esto es justamente lo que ocurre con el feminismo burgués e institucional: las y los hay que se han vendido al neo-liberalismo y ofrecen soluciones al patriarcado solo a quienes tienen dinero en su bolsillo.

¿No me crees? ¿Necesitas que te enseñe algunos ejemplos de ese feminismo burgués que liberará a unas pocas mujeres mientas otras muchas se mantendrán oprimidas?

Vayamos a ello:

1- Hace un tiempo me sorprendió ver un taller de empoderamiento de Alicia Murillo (3), esa feminista que tanto habla de sororidad, con el cual, según ella decía, buscaba enseñar cómo afrontar el acoso callejero y luchar contra el sexismo. Hasta ahí todo bien. El problema es cuando me topo con que cuesta 15 €. ¿Perdón? ¿15 €? ¿Y dice que quiere contribuir a empoderar a las mujeres... en general? Querrá decir, más bien, que su finalidad consiste en sacar dinero a costa del problema de esas mujeres... y que quien no tenga para pagar, entonces se queda sin poder saber cómo defenderse del acoso callejero. ¿Es que acaso la que no tiene para pagar merece ser violada? ¿Así es como quiere que todas las mujeres se sientan incluidas en la lucha, cuando con cosas así margina a las que menos tienen y se aprovecha de la opresión femenina para ganar dinero? 


Es que, claro, para las mujeres con recursos económicos en el bolsillo como ella, la lucha feminista puede ser directa contra el sistema patriarcal, olvidándose de que hay otras luchas más.

Sin embargo, como se decía en una entrada del blog  Feminismo Proletario, que desgraciadamente ya ha sido eliminado:

"Para la mujer proletaria, por el contrario, su emancipación está inmersa en la lucha contra el sistema capitalista y al lado de sus compañeros de clase. Para las trabajadoras, el origen de la cuestión femenina parte de la necesidad que el sistema capitalista tiene de su fuerza de trabajo barata, para lo que ha roto las barreras de las diferencias de sexos y ha equiparado, en sus resultados productivos, la fuerza de trabajo femenina y masculina. Los capitalistas se han aprovechado de esta fuerza de trabajo mucho más barata y con un grado de organización y de experiencia de lucha mucho menor, para someterla a unas condiciones de trabajo leoninas. La obrera, con su incorporación a la producción, consigue la independencia económica y ya no tiene que depender del padre o del marido; sin embargo, no por ello mejora su situación; por el contrario, se hace aún más desesperada.

La lucha de la mujer trabajadora nunca se ha circunscrito a conseguir tal o cual reforma dentro del sistema capitalista; esto no quiere decir que, en ocasiones, no haya apoyado ciertas reivindicaciones del movimiento feminista, pero sólo como un instrumento para alcanzar su verdadero objetivo: la revolución socialista. La liberación de la mujer siempre ha estado ligada a la liberación de la clase obrera. Y, si en los inicios del movimiento femenino, la lucha de la mujer, al igual que la del resto de los trabajadores, se planteaba frenar la explotación capitalista y, en concreto, como mujeres, evitar que se pusiera en peligro su condición específica de madre, esta lucha siempre ha estado enmarcada en la lucha general por la revolución socialista, ya que las trabajadoras son muy conscientes de que nunca podrán alcanzar la igualdad y la plena participación en todos los aspectos de la vida mientras exista una sociedad dividida en clases, que presuponga la explotación del hombre por el hombre y la desigualdad para la mayoría en todos los terrenos".

2- También las hay, por ejemplo, que tienen criada. Serán todo lo feministas que quieran, pero desde luego, una persona que dice defender el derecho de todas las mujeres siguiendo la ley de "yo me libero de los quehaceres domésticos haciendo uso de otra mujer que tendrá que doblar estas tareas, al trabajar tanto en su casa como en la mía", no puede decir que lucha por los derechos de todas, todas, las mujeres.

Antes que tener criada, el camino que toda y todo feminista debería llevar a cabo es el de compartir las tareas. Pero, claro, esa solución es perjudicial para las burguesas: podría ser que su pareja sea un varón vago y conservador que no piensa mover un dedo en el hogar y entonces ella tendría que lidiar con él. Contratando a la criada, tanto él como ella se liberan de sus quehaceres, así como ella se ahorra peleas y discusiones (lo cual no podrá hacer una feminista pobre). ¡Qué fácil es ser feminista cuando se sirve al juego capitalista!

3- Lo peor viene cuando una feminista proletaria da con un o una eltista, disiente de su argumento y, ofendida esta persona, le manda a leer. ¿A leer? ¿Y si resulta que esa mujer a la que mandas leer no tiene para pagar 30 € de El segundo sexo, de Simone de Beauvoir, más 20 € de Cuestión de sexos, de Cordelia Fine, más 20 € de La dominación masculina, de Pierre Bourdieu, más....? ¿Y si resulta que esa mujer trabaja como cajera en un súpermercado, durante 10 horas al día, además de tener una criatura a la que mantener y no tiene tiempo para leer tu dichoso librito? ¿Tanto cuesta, feminista de la burguesía, cuestionar tus privilegios de clase, bajarte del carro y ponerte a la altura de las compañeras de la clase baja, explicando tú las cosas antes que pasarte la vida mandando a leer? ¿Por qué se habla de que el feminismo debe llegar a todo el mundo cuando para conocer este movimiento con profundidad más bien hay que acabar estudiando un máster o leyendo muchos libros carísimos que a veces solo se encuentran en librerías especializadas mientras que el libro de Los hombres son de Marte y las mujeres de Venus puede encontrarse por tan solo 4 € en cualquier cabina de las estaciones de tren?

4- También he encontrado a alguna que dice que las mujeres deben pasar de ser prostitutas a ser puteras. Su nombre es Mari Kazetari y, sin ninguna duda, olvida dos cosas: la primera, que putera lo podrá ser ella, que tiene dinero para hacer viajes e ir con prostitutos; la segunda, que existe una lucha de clases y que con su actitud toma el pelo también a muchos varones pobres, que son compañeros de muchas mujeres pobres. 

Ella, en su entrada Puteras, dice literalmente:

"No encuentro en absoluto denigrante ni cuestionable que una persona decida ofrecer sexo a cambio de dinero; ni que a una persona le apetezca pagar por sexo" (4).

Imaginaos a un o una capitalista diciendo algo así como "no encuentro en absoluto denigrante ni cuestionable que un niño o una niña de seis años decida ofrecerse para ser explotado/a laboralmente durante muchas horas sin descanso a cambio de dinero, aunque su vida corra peligro; ni que a una persona le apetezca tener a una criatura a quien explotar todo cuanto le plazca".

Aún recuerdo aquella entrada del fantástico Eric Rune del blog Réplica Zero, hablando sobre la prostitución, en donde decía:

"Grande es ese niño tailandés que lleva dinero a su casa después de 16 horas trabajando libremente en un taller, nadie le puso una pistola en el pecho, lo eligió libremente. Y además, muchos lo consideran un trabajo muy digno. Cada uno hace con su cuerpo lo que quiere... ¡Uy!, perdón que este es el "ideotipo" que se suele utilizar para defender la prostitución. Y no tiene nada que ver con la esclavitud del niño tailandés ¿o si?" (5).

Porque, sí, es cierto, en una sociedad en la que quienes están arriba pueden jugar con las cartas que desean libremente, no se puede restringir las cartas con las que juegan quienes se hallan abajo; pero tampoco podemos afirmar que todo cuanto hace quien está abajo, se rige por el principio de libertad.

Y es que Kazetari, al igual que cualquier putero o capitalista, sabe muy bien que el juego funciona así: ella tiene dinero (tiene suerte, pues el capital está mayoritariamente en manos masculinas) y el varón a quien usa como prostituto lo necesita; ella decide y pone las normas del juego, usando su poder a su antojo, y a él no le queda más remedio que aceptarlas. Luego nos engaña con aquello de que "es su decisión y es libre"... et chapeau, ya no hay quien le cuestione su posición privilegiada.

En fin... ¡qué nos va a contar alguien que no tiene miedo de tener que acabar algún día ejerciendo la prostitución! Si estuviese en la miseria, no se tomaría tan a risa un tema que no debería ser tomado tan a al ligera.

5- Luego están las que hablan del placer femenino mientras intentan vender múltiples aparatitos. "Mujer, libérate con un curso de seducción (45 €), más un vibrador (de 12 a 50 €, según el modelo), más un lubricante (7 €, de los más baratos), más un juego erótico (de 10 a 45 €), más aceite de masajes (20 €), más un incienso con feromonas (8 €), más...". Ese es su mensaje. ¿Se lo vais a regalar vosotras a las que no tienen para liberarse al estilo burgués y han de pelear por el hecho de que los varones se preocupen por su placer?

Y es que los y las hay para quienes parece que el feminismo, más que un movimiento que lucha por la igualdad entre varones y mujeres, parece un recurso de marketing para vender productos. En lugar de promover la igualdad luchando por los derechos de las mujeres, primero venden la necesidad de ser igual y luego te dicen que has de ser una mujer liberada... consumiendo.

6- Esto también puede verse entre las llamadas neo-feministas o entre las súper-mamás que valen más que nadie para la crianza gracias al pastizal de dinero que tienen en el bolsillo. Sí, sí, esas que se pasan la vida diciendo que el feminismo de la igualdad no es más que una trampa capitalista (menos mal que no solo existe el feminismo burgués para demostrar que no es cierto) y que ellas son las que tienen la solución.

Y cuando pienso en esas neo-feministas, en esas madres burguesas, se me viene a la cabeza aquel cuento que puede encontrarse en el blog Reeducando a mamá, titulado Sin renunciar a Nada (6), y en el que dice cosas como:

"Se estira perezosa en la cama, con la cadera izquierda un poco sobrecargada y ganas de volverse hacia el otro lado. Iker parece captar la señal y se suelta, pero quiere el otro pecho. No hay problema, hay tiempo de sobra. Hasta las 9:15 no tiene la primera reunión con los clientes".

Mmm... Se trata de una mujer con tiempo y que va a tener una reunión...  ¡Por supuesto! No podía ser una electricista, una fontanera o una cajera. No, no, no. ¡Las que tienen tiempo y van a reuniones son las pijas!

"Mira el reloj: 7:45. Se toma su tiempo para elegir el sistema de porteo. Hoy le apetece el fular, que con su precioso gris perla combinará de maravilla con el traje que quiere llevar a la reunión. Como el día está lluvioso lo mejor será ponerse el abrigo impermeable con el suplemento para cubrir también al bebé". 

Claro, tiene dinero. Ella sí que puede elegir sistemas de porteo con tiempo... ¡y añadirle complementos!

"Veinte minutos más tarde ambos entran por las puertas giratorias del gran edificio de oficinas donde se encuentra el estudio de arquitectura en el que ella trabaja. En el ascensor se encuentra con Enrique, que lleva de la mano a la pequeña Raquel de tres años. “¿No prefiere quedarse en infantiles?" Pregunta ella, refiriéndose a la guardería situada en la planta principal, donde los hijos en edad preescolar de todos los trabajadores del edifico pueden ser atendidos gratuitamente, por personal cualificado, durante todo el horario laboral".

Sin contar con que me gusta que añada al padre, que le ponga en un papel activo y presente, no puedo evitar pensar en que, por supuesto, él es un padrazo sin dejar de ser un burgués que además se come el dinero público a costa de quienes pasan hambre. Porque, ¡leches!, ya que hay dinero para escuelas infantiles, mejor que se las pongan en trabajos y barrios frecuentados por quienes las necesitan, y que Enrique y la madre de Íker se la paguen con su sueldazo, ¿no?

"Recuerda que Ana, la madre de Raquel, es investigadora en un centro de biomedicina. Por eso cogió la baja maternal completa, dos años, ya que no consideraba seguro llevarse a Raquel al laboratorio". 

Imaginad a una mujer que gana 300 € al mes sin ir a trabajar dos años... ¡Qué gracia le iba a hacer al bebé cuando viese a los pocos meses que a su madre no le sale leche porque está desnutrida al no tener un céntimo con el que comprar pan!

En fin, no sigo desgranando este cuento de la súper-mujer. Mejor lo leéis vosotros y vosotras, pues al final de la entrada dejo el enlace. Y mejor os dejo, antes de seguir con la entrada, con esta explicación de Pablo Iglesias sobre cómo ha de ser la mujer actual en el patriarcado:


8- No sabéis la gracia que me hacen las que se pasan la vida hablando de paridad en política y cargos importantes. ¿Y dónde queda la paridad en los puestos considerados como mediocres? (digo considerados mediocres porque para mí no lo es, ya que opino que un obrero y una obrera de fábrica o un minero y una minera, son mil veces más importantes para la sociedad que quien se dedica a darle patadas a un balón o a tomar decisiones de forma paternalista sobre el pueblo). ¿Dónde queda la paridad para las electricistas, fontaneras y demás mujeres que de adentran en profesiones dominadas por varones? ¿Por qué no promovéis medidas para la paridad en estas profesiones, más allá de las educativas que estáis tomando? ¿Es que no os dais cuenta de que una mujer de clase baja difícilmente llegará a adentrarse en los puestos de dirección de una empresa o al Congreso, por mucha paridad que pongáis?

Me queda claro que solo queréis paridad para vosotras, ya que ejercer la paridad en la dirección y el gobierno, esto es, en la opresión, no entraña mucho peligro.

Porque, no os engañéis, el día que haya paridad en política y en puestos de dirección, entre otras cosas, tal vez haya acabado la opresión de las ricas, pero no por ello habrá acabado la opresión de las pobres. Es más, las mujeres de clase baja lo tendrán más difícil porque todo el mundo argumentará que como las empoderadas económicamente tienen igualdad, ya no hay machismo que erradicar.

9- No voy a extenderme en este punto porque con una frase se ha dicho todo: las y los hay que promueven el derecho al aborto seguro... pero sin ser público, gratuito; es decir, que se lo paguen las que puedan.



10- Dos de los últimos ejemplos de hipocresía y elitismo, pertenece a la revista Pikara Magazine, en la cual hace un tiempo se vieron dos cosas:

En primer lugar, que hay quienes escriben en contra de la prostitución... ¡al mismo tiempo que publicitan a una empresa de prostitutas y prostitutos del Tantra! Y en segundo lugar, que escribieron un artículo en vascuence y, cuando Kuxille (7) saltó a protestar porque ella no tiene dinero para pagar una Escuela de Idiomas que le enseñe el vasco, utilizaron el argumento patriarcal y típico entre machistas, llamándola victimista. Así, ¡con un par de ovarios! La mandan a aprender euskera (¿también queréis que ella realice luego un curso feminista de 400 €?), no se dignan en mandar su menaje a todas, sino a un pequeño grupo... ¿y a eso se le llama sororidad?


Empero, esta forma de pensar tan radical que expreso en la entrada, que ataca a las feministas clasistas, no por su feminismo sino por su fomento del capitalismo y olvido del proletariado, difícilmente puede ser comprendido por éstas, en tanto que, tal y como expresa August Bebel en La mujer y el socialismo:


"Las mujeres que se ocupan del movimiento femenino burgués no comprenden la necesidad de un cambio radical semejante. Influenciadas por la situación privilegiada que ocupan en la sociedad, ven en el movimiento feminista proletario y sus diferentes aspiraciones, tendencias peligrosas y poco razonables que deben ser combatidas. Es así como la diferencia de clases, que origina un abismo entre los obreros y los capitalistas, hace igualmente sentir estos efectos en el movimiento feminista. Y estos efectos se vuelven más grandes en la medida que la situación se vuelve más tensa".

Pero bueno, tal vez ahora venga alguna de esas ricachonas y/o aprovechadas a saltarme con lo de marchirulo, etc, porque soy un varón y estoy criticando una parte del feminismo. Así que antes de que soltéis vuestras burradas elitistas, os dejo con una de las mejores entradas que he leído acerca de feminismo y capitalismo, escrita por una mujer:


El feminismo, de ningún modo, puede ser meramente burgués. El feminismo ha de tener en cuenta a todas las mujeres del mundo. De no ser así, lo único que ocurrirá es que habrá mujeres ricas liberadas que opriman por igual a varones y mujeres pobres.

Vamos, que al igual que no puede haber revolución anarquista, comunista, socialista... sin ser feminista, también es cierto que el feminismo burgués no será una revolución, sino una tomadura de pelo, un maquillaje, un cambio de nombre en el poder.

El feminismo, o tiene en cuenta a las trabajadoras, a las pobres, a las marginadas, a las que desean interrumpir la gestación pero no pueden, a las que quisieran no abortar pero no les queda más remedio, a las que se pasan la vida ejerciendo dobles jornadas, etcétera, o no será feminismo, ya que un feminismo burgués solo puede llevar a un cambio de nombre en el poder, como bien expresaba Orwell.

Por eso más bien confío en en un feminismo proletario. Y es que al igual que el pueblo no debería dejar su destino en mano de otras personas cuando hace la revolución, las mujeres no deberían dejar su futuro en las manos de otras mujeres que dicen luchar por ellas, cuando en realidad traen consigo el uso de las desgracias de muchas... para el beneficio de unas pocas.


Notas y fuentes:

(1)- Orwell, G. (2007). 1984. Madrid: Destino. 

(2)- Sororidad procede del latín sor, que significa hermana, y se equipara al término fraternidad, pero haciendo alusión a la hermandad o solidaridad entre mujeres.

(3)- http://atravesespejoalicia.blogspot.com.es/2013/06/taller-el-cazado-cazado-en-madrid-14-y.html

(4)-  http://gentedigital.es/comunidad/june/2011/08/10/puteras/

(5)- http://replicazero.blogspot.com.es/2013/07/la-prostitucion-el-ultimo-bastion-de.html

(6)- http://reeducandoamama.blogspot.com.es/2013/05/un-cuento-para-la-conciliacion.html

(7)- Aprovecho este punto para dar las gracias a Kuxille por su colaboración en la elaboración de la presente entrada.

29 diciembre 2014

«Josu Ternera», su hijo Egoitz, Pla y Sorzabal, jefes del «aparato político» de ETA

La razón
Ternera con su hijo
El principal responsable de la disolución de HASI y hoy Otegista
Después de cinco años sin atentados cometidos por ETA, los seis irreductibles de la banda tienen nombre y apellidos. José Antonio Urrutikoetxea Bengoetxea, «Josu Ternera»; su hijo Egoitz; David Pla Martín, «Mintzo», e Iratxe Sorzábal Díez, «Ezpela», serían los actuales dirigentes del «aparato político» de la banda terrorista, mientras que Joseba Iñaki Reta de Frutos y Xabier Goienetxea Iragorri figurarían como principales responsables del «aparato logístico-militar» de ETA, ya que ambos se habrían fusionado. Así, al menos, lo sostiene la Ertzaintza en el informe remitido al juez de la Audiencia Nacional Javier Gómez Bermúdez.
Al frente de esta reducida estructura con la que cuenta ETA desde el «cese definitivo de su actividad armada» –el 20 de octubre de 2011– destaca por encima de todos el nombre del histórico –cuarenta años en activo– «Josu Ternera», que fuera diputado de Euskal Herritarrok en el Parlamento Vasco y miembro de la Comisión de Derechos Humanos de dicha Cámara.
Al ser imputado por el atentado contra la casa cuartel de la Guardia Civil de Zaragoza en 1987 –murieron once personas, entre ellas seis menores–, Urrutikoetxea huyó de España en noviembre de 2003, y permanece desde entonces en paradero desconocido, aunque hay datos de sus andanzas en este tiempo: fue localizado en 2013 en Durban sur Aziere (150 habitantes), muy cerca de la frontera española por el Valle de Arán, donde vivía desde 2007 como profesor de historia junto con su mujer. Un chivatazo le permitió eludir el cerco de la Comisaría General de Información (CGI) de la Policía española.
Huido está también su hijo Egoitz Urrutikoetxea, sobre el que pesa una orden europea de detención y entrega dictada por la Justicia Francesa, que le ha condenado en varios sumarios por sus actividades en el seno de ETA. Nacido en Bayona, Urrutikoetxea comenzó su militancia política a mediados de los noventa como dirigente del grupo juvenil Gazteriak, formado por jóvenes independentistas vasco-franceses, que se fusionaría más tarde con Jarrai. El pasado mes de marzo se difundió por error la noticia de su detención.
Nacido en Pamplona en 1975, David Pla Martín cuenta también con un largo historial que comenzó en las bases juveniles de la organización. Por su parte, Iratxe Sorzábal Díez (1972), formó parte del «comando Ibarla», al que se le atribuyen una veintena de atentados con tres asesinatos entre 1994 y 1997Fue ella la que firmó el «cese definitivo de las acciones armadas», en octubre de 2011, alegando que Francia y España tendrían que sentarse a negociar las condiciones del final del «conflicto».
Ambos son parte de ese «ala dura» de ETA que no quiere dar pasos significativos sin obtener a cambio gestos del Gobierno. Ese aparato político que ha intentado en repetidas ocasiones sentarse a negociar con el Gobierno de Mariano Rajoy (la última vez en Noruega), sin éxito. Precisamente el 12 de febrero de 2013, el Gobierno noruego anunció la retirada de los permisos de residencia provisionales otorgados a «Josu Ternera», Pla y Sorzábal, después de que la banda terrorista rechazara dar pasos hacia la entrega de las armas y la disolución.
Joseba Iñaki Reta de Frutos, alias «Zukaitz», y Xabier Goienetxea Iragorri, alias «Goyele» están al mando del «aparato logístico militar». Tras la renuncia a desarrollar estructuras militares, este aparato se dedicaría a gestionar todos los aspectos relativos a los miembros de ETA en la reserva, mantenimiento de zulos y falsificaciones de documentos, según el informe de la Ertzaintza.

Amor y Capital. Karl y Jenny Marx y el nacimiento de una Revolución.

Título
Amor y Capital.
Karl y Jenny Marx y el nacimiento de una Revolución.
Autor/es
Mary Gabriel
Páginas 
760 págs
32 €
Amor y Capital revela la rara vez entrevista humanidad del hombre cuyas obras iban a transformar el mundo después de su muerte. Pero es también un vívido relato en torno a la mujer que le dio la fuerza necesaria para proseguir en sus esfuerzos para lograrlo.

Karl Marx era un estudiante con pocos medios y de incierto futuro cuando Jenny von Westphalen, la cautivadora hija de un barón prusiano, se enamoró de él. Juntos recorrieron Europa esquivando distintos gobiernos, cada vez más alarmados por las ideas revolucionarias de Marx. Pero en la vida de la pareja no todo era lucha política. Como Mary Gabriel nos cuenta, Marx idolatraba a sus hijos y esposa, era un bromista al que le gustaban las fiestas familiares y un hombre capaz de experimentar salvajes entusiasmos, uno de los cuales casi destruye su matrimonio. A través de décadas de lucha desesperada contra la pobreza, y siempre teniendo en mente como objetivo prioritario la emancipación de los trabajadores, el amor de Jenny por Karl se pondrá a prueba una y otra vez mientras ella esperaba a que terminara su obra maestra, El Capital.

Basándose en material hasta ahora inédito, Mary Gabriel narra la historia de Karl y Jenny con el telón de fondo del siglo XIX europeo, un período nutrido de reyes y agentes secretos, de complots en las trastiendas, de pasiones encendidas, de rivalidades feroces y dramas sin igual. En una narración que se extiende a lo largo de décadas por paisajes de Londres, París, Bruselas, Berlín y otros lugares, Gabriel descubre las semillas de las revoluciones por venir y el amor inquebrantable que unía a un hombre y una mujer en medio del torbellino de la historia.

27 diciembre 2014

La verdadera historia de ANV por De la Granja

Cuando en abril del año 2007 Acción Nacionalista Vasca fue reactivada, después de tres decenios de casi total inactividad, para ser la candidatura de la izquierda abertzale en las elecciones municipales y forales de mayo, los medios de comunicación no conocían su historia y publicaron noticias equivocadas sobre ANV, como si fuese un partido radical e independentista desde su fundación en 1930. A ello contribuyó su dirección actual al afirmar que defendía los mismos ideales de su manifiesto fundacional, ignorando que el Manifiesto de San Andrés de 1930 dejó de estar vigente en 1936 al ser sustituido por un nuevo programa.

 No fue éste su único error histórico, pues sus dirigentes han sostenido que ANV aprobó el Estatuto clerical de Estella en 1931 y reivindican en sus carteles al general carlista Tomás de Zumalacárregui. Nada más lejos de la verdad histórica: ANV nació como un partido nacionalista liberal y aconfesional, que se escindió del PNV por no estar de acuerdo con su carácter clerical, rechazó el Estatuto de Estella, aprobado por el PNV y el carlismo, por ser el "Estatuto del Concordato con Roma", y se ubicó en las antípodas del carlismo, al cual combatió en la Guerra Civil.

En la década de 1980 realicé mi tesis doctoral sobre Euskadi en la II República, centrándome en la historia de Acción Nacionalista Vasca desde su fundación hasta 1936. Para ello conté con numerosa documentación, sobre todo del Archivo de la Guerra Civil en Salamanca, con la prensa vasca de la época, en especial su diario Tierra Vasca, y con el testimonio de antiguos dirigentes y militantes que vivían entonces; pero ninguno de ellos, con una sola excepción, pertenecía ya a ANV como partido integrante de la coalición Herri Batasuna desde su fundación en 1978. Dicha investigación, actualizada en un libro , me permite señalar los rasgos esenciales de su etapa inicial en los años treinta.
ANV fue el primer partido nacionalista vasco de izquierda. Nació al disentir de la reunificación de los dos partidos en que se había dividido el PNV, la moderada Comunión y el radical Aberri, basada en la ratificación de la doctrina de Sabino Arana, sintetizada en su lema "Dios y Ley Vieja" o Fueros. Ideológicamente, los fundadores de ANV eran liberales, que no aceptaban los dogmas de Arana sobre la raza, la religión y la historia vasca, pero no eran anticlericales sino sólo aconfesionales: católicos que querían la separación de la Iglesia y el Estado. Políticamente, a diferencia del PNV, ANV optó por aliarse con el Bloque republicano-socialista de Prieto en las elecciones municipales de abril de 1931, que trajeron la República, con el objetivo de lograr un Estatuto para Euskadi, su constante reivindicación hasta la Guerra Civil.
Otros que vendieron el partido a la I.A.
Su autonomismo se explica porque la mayoría de sus fundadores procedían del sector moderado del PNV: así, nueve de los 11 firmantes del Manifiesto de San Andrés, que formaron su Comité provisional, habían sido de la Comunión Nacionalista. Tan sólo unos pocos aberrianos ingresaron en las filas de ANV, que fue sobre todo una creación bilbaína, pues bastantes de sus fundadores eran profesionales liberales de Bilbao: médicos, abogados, periodistas... Su otro foco importante estuvo en Baracaldo, debido a que la potente Juventud Vasca de esta localidad fabril se adscribió a ANV en 1931. Al principio fue un partido de izquierda moderada, equivalente a Acció Catalana.
Su estrategia política inicial fue acertada, pues ANV contribuyó al advenimiento de la República y su alianza con el Bloque antimonárquico le permitió obtener bastantes concejales en Vizcaya (siete en Bilbao y cinco en Baracaldo) y algunos en Guipúzcoa en abril de 1931. Pero dos meses después, en las elecciones a Cortes constituyentes, cometió el error de abandonar el Bloque y presentarse en solitario en Vizcaya, fracasando; en cambio, mantuvo su alianza con las izquierdas en Guipúzcoa y por apenas 200 votos no fue diputado su candidato, el doctor Justo Gárate. Desde entonces ANV fue un partido extraparlamentario, que no cuestionó la hegemonía del PNV en el campo nacionalista.
Pese a su debilidad electoral, ANV tuvo bastante protagonismo en Euskadi por su continua lucha en pro del Estatuto, reclamado por sus concejales en los Ayuntamientos y por sus gestores provinciales en las Diputaciones de Vizcaya y Guipúzcoa, así como por su diario Tierra Vasca. Por ello, ANV fue el partido vasco más estatutista en la República, más que el PNV, pues no condicionó la autonomía a la cuestión religiosa (el Concordato vasco del Estatuto de Estella), ni tuvo un sector independentista contrario al Estatuto: el grupo Jagi-Jagi, escindido del PNV en 1934.
El retraso en la aprobación del Estatuto vasco durante el Gobierno de Azaña hizo que ANV se distanciase de las izquierdas, se enfrentase al socialismo de Prieto y se aproximase al PNV en 1933, pero sin llegar a coaligarse con él en las elecciones de ese año. Al bloquear las derechas el Estatuto en las Cortes del "bienio negro", un sector de ANV se radicalizó y giró hacia la izquierda. Dicho sector se impuso a los fundadores liberales, que abandonaron el partido en 1936, antes de que ANV aprobase su nuevo programa, que era socialista no marxista y propugnaba un Estado vasco independiente. Sin embargo, no cambió su estrategia autonomista, como prueba su ingreso en el Frente Popular, coalición con la que acudió a las elecciones con un candidato, llevando en su programa la aprobación del Estatuto vasco. Entonces ANV rechazó el frente nacionalista por la independencia de Euskadi, propuesto por el grupo Jagi-Jagi, con el que polemizó en la prensa.
La actuación de ANV en la Guerra Civil confirmó que sus planteamientos eran divergentes de ese grupo radical, porque desde julio de 1936, sin las dudas y defecciones que tuvo el PNV, ANV luchó por la República española y la autonomía vasca, participando en las Juntas de Defensa de Guipúzcoa y Vizcaya. Aun siendo un partido pequeño, reclutó cuatro batallones de gudaris y bastantes de ellos perecieron en los frentes de Vizcaya y Asturias.
Al ser aprobado el Estatuto por las Cortes del Frente Popular en octubre de 1936, ANV formó parte del primer Gobierno vasco del lehendakari Aguirre, de coalición PNV-Frente Popular, con su dirigente Gonzalo Nárdiz de consejero de Agricultura. Cuando en 1938 el diputado del PNV Manuel Irujo dimitió como ministro sin cartera del Gobierno de Negrín, fue sustituido por el aeneuvista Tomás Bilbao, quien fue azañista en la República y negrinista en la guerra. Otros dirigentes de ANV desempeñaron cargos diplomáticos de la República y Nárdiz continuó de consejero en los Gobiernos de Aguirre y Leizaola durante el dilatado exilio hasta su disolución en 1979. Ese año Nárdiz apoyó el Estatuto de Gernika, al igual que otros antiguos dirigentes, como Luis Ruiz de Aguirre, que crearon ANV histórica.
En suma, la política posibilista de ANV se caracterizó por su colaboración con las izquierdas para conseguir el Estatuto y marcó el camino que siguió el PNV en 1936. El suyo fue un nacionalismo heterodoxo, distante del PNV y opuesto al radicalismo de Aberri y Jagi-Jagi. Estos grupos abertzales constituyeron el referente ideológico de Herri Batasuna, mientras que Acción Nacionalista Vasca fue un antecedente histórico de la Euskadiko Ezkerra. Por ello, la ANV de la República y la Guerra Civil sólo tiene en común el nombre y la bandera con la ANV actual.
Así fue la verdadera historia de ANV, que se puede tergiversar, pero que es imposible cambiar. Como escribió Julio Caro Baroja, el "historiador sabe que muchas veces la 'tradición' es la historia falsificada y adulterada. Pero el político no solamente no lo sabe o no quiere saberlo, sino que se inventa una tradición y se queda tan ancho".

La exitosa huelga de diciembre 1974

A partir de 1970 se hizo evidente que la dictadura franquista había entrado en crisis, lo que coincidió con un auge momentáneo de la extrema izquierda. Incluso pareció capaz de disputar al PCE el protagonismo en la oposición realmente existente. La fuerza de los partidos marxistas-leninistas, distorsionada por su notable actividad, la falta de información fruto de la clandestinidad y el silencio impuesto a la población, fue sobrevalorada por bastantes de los agentes políticos. Pese a esa distorsión, es cierto que a esas alturas, a principios de los setenta, la extrema izquierda ya estaba actuando en los tres movimientos sociales fundamentales del antifranquismo: obrero, vecinal y estudiantil. Estos tuvieron cierta incidencia en fábricas, barrios y centros educativos1, unos ámbitos que eran particularmente urbanos, aunque, como puede comprobarse, no exclusivamente obreros.
La huelga general del 11 de diciembre de 1974, impulsada por organizaciones como ORT y MCE, fue, probablemente, el mayor éxito político de la extrema izquierda en la Euskadi del tardofranquismo. Movilizó, bajo las reclamaciones de amnistía, libertades y mejoras salariales, a unos 200.000 trabajadores, más en las áreas urbanas e industriales de Bizkaia y Gipuzkoa que en Álava, y se extendió a diversos sectores, como el estudiantil2. Se trata de una cifra apreciable para tratarse de un contexto dictatorial y un espacio restringido como el País Vasco. El paro no contó con el apoyo del PCE-EPK y además se realizó tras otra huelga de menor éxito, impulsada esta vez desde el nacionalismo vasco radical (ETA) a principios de ese mismo mes3. Estos hechos sirvieron para trasladar la fortaleza y capacidad organizativa de la extrema izquierda frente a otros sectores de la oposición antifranquista que habían quedado descolgados de la convocatoria. La propia policía resumía así su balance acerca de los grupos opositores con incidencia en el movimiento obrero en Gipuzkoa, expresando la escasa capacidad de ETA para penetrar en él:
Son pues, otras organizaciones las que controlan este y otros sectores, y que de una forma ininterrumpida se dedican a promover conflictos con sello propio que contribuyan a aumentar su prestigio entre las masas. Son estas fundamentalmente ETA-VI Asamblea y MCE, que alcanzan un gran ascendiente en grandes sectores de la base. Los demás partidos o grupos clandestinos desarrollan una actividad muy inferior, bien por no ser la acción su medio específico, bien por no estar verdaderamente arraigados a la población. El caso del PNV, que si bien goza de un amplio sector de simpatizantes, ha ido perdiendo progresivamente prestigio, precisamente por su inactividad, seguidores que han ido repartiendo indistintamente sus simpatías por otros grupos también de origen vasco como son las dos ramas de ETA y MCE, que son las que verdaderamente aglutinan un considerable número de militantes, incluso entre personal no vasco4.
No puede considerarse que todos los participantes simpatizaran con la izquierda radical, pero, si una de las funciones que se atribuían los partidos revolucionarios era ejercer como levadura para agitar a las masas, la citada huelga parecía ofrecer el modelo a seguir. Las propias autoridades provinciales mostraban cierto temor ante la «gran incidencia política» de la propaganda «roja», que penetraba sobre todo en fábricas y universidades y, recurriendo a determinadas consignas, conseguía radicalizar a una parte de los «productores» y estudiantes5.
El nuevo movimiento obrero se canalizó a través de Comisiones Obreras. En el resto de España éstas estaban claramente dominadas por el PCE, mientras que en el País Vasco presentaban un mayor equilibrio interno entre la corriente comunista tradicional y otra situada a su izquierda. Esta última, integrada por la consabida sopa de siglas trotskista y maoísta más activistas «independientes», quedó constituida desde principios de 1975 en la Coordinadora de Euskadi de Comisiones Obreras (CECO), frente a la Comisión Obrera Nacional de Euskadi (CONE), vinculada al PCE-EPK. La huelga de finales de 1974 se impulsó en las reuniones que poco después desembocarían en la formación de la CECO.
acto de ORT en bizkaia
El protagonismo de otro de los ciclos huelguísticos más relevantes en la Euskadi de la década de 1970, el que se inició a finales de 1975 y culminó en los sucesos del 3 de marzo de 1976 en Vitoria, tampoco es atribuible al PCE-EPK ni al abertzalismo, sino a Comisiones Representativas de los trabajadores, con un perfil anticapitalista y asambleario, que admitieron el asesoramiento pero no la dirección de los partidos políticos6. La dureza de la represión, que derivó en la muerte de cinco personas por disparos de la Policía Armada en la capital alavesa, desactivó las protestas, en las que también habían tenido una gran influencia curas obreros secularizados como Jesús Fernández Naves. Varios de los líderes, caso de Tomás Etxabe, de Forjas Alavesas, pasaron después a las filas de partidos como EMK y fueron presentados como cabezas de lista para las elecciones de la época de la Transición. En la propaganda se destacaba su participación en los citados sucesos. Se pretendía que el carisma de las luchas antifranquistas atrajera votos, aunque, como veremos, tal táctica políticamente sirvió para poco.
1 Pérez Pérez (2001).
2 Servir al Pueblo, nº especial 34, XII-1974 e Ibarra y García (1993: 133).
3 Ibarra (1987: 373).
4 551ª Comandancia de la Guardia Civil. Servicio de Información: «Resumen anual de actividades subversivas, religiosas y laborales, habidas en esta provincia, durante el año 1973», AHPG, c. 3678/0/1.
5 Memoria de la provincia correspondiente al año 1974, 1975, AHPG, c. 3680/0/1.
6 Carnicero (2009: 141).
Y extracto (ampliado) de FERNÁNDEZ SOLDEVILLA, Gaizka (2013):Héroes, heterodoxos y traidores. Historia de Euskadiko Ezkerra (1974-1994). Madrid: Tecnos.
No obstante, ETApm no consiguió avances ni en la «política de masas» ni en la «lucha armada». La organización era incapaz de tener una presencia significativa en el movimiento obrero, en el que compartían protagonismo el EPK y la extrema izquierda, que estaba pasando por una etapa de apogeo en Euskadi y contaba con una notable influencia en CCOO, los centros de enseñanza y las asociaciones de vecinos. Por ejemplo, en diciembre de 1974 se convocaron dos huelgas generales en el País Vasco, cuyos resultados sirven de radiografía de la diferente implantación de los polimilis y de los partidos leninistas: la primera convocatoria (los días 2 y 3), auspiciada por ETApm y secundada por LAIA, tuvo una respuesta tibia; sin embargo, la del 11 de diciembre, organizada por el MCE, la ORT (Organización Revolucionaria de Trabajadores) y otros grupos, pero sin el apoyo del EPK (ni del nacionalismo radical), alcanzó una gran trascendencia. Incluso el Gobierno Civil de Guipúzcoa tuvo que admitir que «desde un punto de vista realista» había resultado «un éxito»1. También lo consideraron así algunos dirigentes de la «izquierda abertzale», como Pertur, que quedaron deslumbrados por la disciplina, la preparación política y la capacidad de movilización de la extrema izquierda. Se achacaron los buenos resultados de la huelga del 11 de diciembre a dos modelos organizativos ajenos a la tradición etarra: el de las CCOO y el del partido de corte bolchevique2.
1 Memoria de la provincia correspondiente al año 1974, 1975, AHPG, c. 3680/0/1. Según este documento, los días 2 y 3 de diciembre pararon 11.370 trabajadores en Guipúzcoa y el 11 lo hicieron 70.000. Ese último día, en opinión de Pérez Pérez (2001: 370), secundaron la huelga de 30.000 a 40.000 personas en Vizcaya. Casanellas (2011: 239) recoge cifras globales de alrededor de 200.000 trabajadores. sirvió para que el MCE «entrara en sociedad» y estableciese relaciones con el PNV y con ETApm, especialmente con Pertur. Sobre las huelgas generales de diciembre de 1974 vid. Fernández Soldevilla y López Romo (2012: 301-302), Ibarra (1987: 373-376), Ibarra y García (1993: 133), Letamendia (1994, vol. I: 400-401) y Pérez Pérez (2001: 369). En las manifestaciones del 1º de mayo del año siguiente, la presencia de ETA fue «casi nula» (Memoria de la provincia correspondiente al año 1975, IV-1976, AHPG, c. 3680/0/1).
2 Letamendia (1994, vol. I: 401). La fascinación del nacionalismo radical tanto hacia CCOO como hacia el modelo de partido de vanguardia remitía inevitablemente al idealizado PCE, como recuerdan José Luis Lizundia (entrevista) y Estornes Zubizarreta (2010b: 530 en nota). Ni siquiera las autoridades franquistas eran inmunes a dicho fenómeno: el comunista «constituye el partido mayoritario de la oposición ilegal, el mejor organizado, dirigido y dotado para la agitación» (Memoria del Gobierno Civil de Guipúzcoa de 1976, AHPG, c. 3680/0/1).