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04 octubre 2014

La cuestión nacional (IV). Por Basurde Españolazo "Marx y Engels sobre irlanda"


Por supuesto Marx y Engels defendían a los prisioneros fenianos frente a los malos tratos del estado inglés. Siempre defendieron el derecho del pueblo irlandés a decidir su propio destino. Pero lo hicieron desde un punto de vista socialista nunca nacionalista.

Al igual que en Polonia la postura de Marx sobre Irlanda también estaba determinada por consideraciones revolucionarias. Naturalmente que simpatizaba con el oprimido pueblo irlandés, pero al mismo tiempo Marx siempre criticó implacablemente a los dirigentes nacionalistas pequeño burgueses. Desde el principio, Marx y Engels explicaron que la liberación nacional de Irlanda estaba unida a la cuestión de la emancipación social, en particular a una solución revolucionaria al problema de la tierra. Este análisis guarda mucha relación no sólo con Irlanda sino con la lucha de liberación nacional en general.
En una carta a Eduard Bernstein fechada el 26 de junio de 1882, Engels señalaba que el movimiento irlandés constaba de dos tendencias: el movimiento radical agrario que estalló en la acción directa espontánea del campesinado y encontraba su expresión política en la democracia revolucionaria, y "la oposición liberal nacional a la burguesía urbana". Esto es aplicable al movimiento campesino en todos los períodos.
Sólo puede tener éxito en la medida que encuentre una dirección en los centros urbanos. En las condiciones modernas, eso significa que o es la burguesía o es el proletariado. Pero la burguesía ha demostrado en toda la historia su incapacidad para resolver cualquiera de los problemas fundamentales planteados en la revolución democrático burguesa ―incluido el  problema de la independencia nacional― .Irlanda es el ejemplo clásico de esto.
El eje central de la posición de Marx y Engels era la perspectiva de una federación voluntaria de Irlanda, Inglaterra, Escocia y Gales. Y esta perspectiva siempre estuvo unida a la perspectiva de que los trabajadores tomaran el poder. Esto a su vez, exigía la defensa incondicional de la unidad de la clase obrera. Engels escribía en enero de 1848:
"El pueblo irlandés debe luchar vigorosamente, y asociarse estrechamente con la clase obrera inglesa y los Cartistas, para ganar los seis puntos de la Carta del Pueblo ―parlamento anual, sufragio universal (...) salario de los parlamentarios y la formación de distritos electorales― . Sólo después de estos seis puntos y ya a partir de ahí serán los representantes del pueblo, es decir, la Nación. Como decía Robespierre: ‘en los estados aristocráticos la palabra patria [nación] no tiene significado excepto para las familias patricias que se han apoderado de la soberanía. Es sólo bajo la democracia cuando el estado es verdaderamente la patria de todos los individuos que lo componen". (Citado por E. H. Carr. La revolución Bolchevique. Vol. 1. pág. 414).

Desde el principio Marx y Engels libraron una lucha implacable contra los nacionalistas liberales de la clase media irlandesa como Daniel O’Connell, a quien denunciaron como un charlatán y un traidor del pueblo irlandés. Después dieron un apoyo crítico, por una vez, a los Fenianos pequeño burgueses. En ese momento fue correcto, ya que todavía no existía en Irlanda el movimiento obrero, hasta los primeros años del siglo XX la sociedad irlandesa fue una sociedad fundamentalmente agraria.

Pero Marx y Engels nunca actuaron como vitoreadores de los Fenianos sino adoptaron una posición de clase independiente. Criticaron severamente las tácticas aventureras de los Fenianos, sus tendencias terroristas, su estrechez de miras nacionalista y su negativa a aceptar la necesidad de unidad con el movimiento obrero inglés. A pesar de que los Fenianos eran el ala mas avanzada del movimiento democrático revolucionario irlandés, incluso llegaban a mostrar inclinaciones socialistas, Marx y Engels no depositaron ninguna ilusión en ellos. El 29 de noviembre de 1867 Engels escribía a Marx:
"En cuanto a los Fenianos estás en lo correcto. La brutalidad inglesa no nos debe hacer olvidar que los dirigentes de esta secta son en su mayor parte asnos y en parte explotadores y no debemos de ninguna forma hacernos responsables de las estupideces que ocurren en cada conspiración.".
Pronto quedó demostrado que Engels estaba en lo cierto. Dos semanas después, el 13 de diciembre de 1867, un grupo de Fenianos puso una bomba en la Prisión Clerkenwell en Londres en un intento infructuoso de liberar a sus compañeros encarcelados.
La explosión destruyó varias casas vecinas e hirió a 120 personas. Como era de prever el incidente desató una oleada antiirlandesa entre la población. Al día siguiente Marx escribía indignado a Engels:
"La última hazaña de los fenianos en Clerkenwell es una estupidez monumental. Las masas de Londres, que habían demostrado gran simpatía hacia Irlanda, se irritarán ahora y serán arrojadas a los brazos del partido gubernamental. No se puede esperar que los proletarios de Londres se dejen hacer volar por los aires para mayor gloria de los emisarios fenianos.". (Correspondencia Marx-Engels. Barcelona. Grijalbo. 1976. Pág. 406)
Pocos días después, el 19 de diciembre Engels respondía lo siguiente:
 "La estupidez de Clerkenwell fue claramente obra de unos fanáticos miopes; lo malo de todos los complots es que conducen a semejantes estupideces, porque "hay que hacer algo, hay que emprender
algo". Particularmente en América se habló mucho de explosiones e incendios, y ahora unos asnos cometen semejantes absurdos. Además, estos caníbales son en su mayoría unos cobardes tremendos, como el Sr. Allen, quien, al parecer, ha tenido tiempo de convertirse en testigo de la acusación. Fuera de todo esto, ¿qué idea es ésa de liberar Irlanda incendiando lassastrerías de Londres?". (Ibíd. Pág. 408).
Si Marx y Engels escribían en estos términos sobre los Fenianos cabe imaginar que habrían dicho hoy de las tácticas  del IRA en los últimos treinta años, que comparadas con la "atrocidad de Clerkenwell" esta última era un simple juego de niños. La característica más reaccionaria del terrorismo culturalista pequeño burgues, es que no debilita al estado burgués, lo fortalece, y sirve para dividir a la clase obrera y debilitarla frente a los explotadores.
Como revolucionarios y defensores del internacionalismo proletario, Marx y Engels siempre subrayaron el vínculo entre el destino de Irlanda y la perspectiva de la revolución proletaria en Inglaterra. En las décadas de los cuarenta y cincuenta, Marx creía que Irlanda podría conseguir la independencia sólo con la victoria de la clase obrera inglesa. Después en la década de los años sesenta cambió su parecer y pensaba que lo más probable era que una victoria en Irlanda fuera la chispa que encendiera la revolución en Inglaterra. Incluso una lectura muy superficial de los escritos de Marx sobre la cuestión irlandesa demuestra que su defensa de la independencia irlandesa después de 1860, estaba determinada exclusivamente por los intereses generales de la revolución proletaria, sobre todo en Inglaterra, para Marx el país clave del éxito de la revolución mundial. En una comunicación confidencial a los miembros del Consejo General, escrito en marzo de 1870 Marx explica así su postura:
"Aunque con toda probabilidad la iniciativa revolucionaria vendrá de Francia, sólo Inglaterra puede servir de palanca para una revolución económica seria. Es el único país donde hay menos campesinos y donde la propiedad de la tierra está concentrada en menos manos. Es el único país donde la forma capitalista ―el trabajo combinado a gran escala bajo control capitalista― abarca prácticamente toda la producción. Es el único país donde la gran mayoría de la población está formada por trabajadores asalariados. Es el único país donde la lucha de clases y la organización de la clase obrera en sindicatos, ha adquirido mayor grado de madurez y universalidad. Es el único país donde debido a su dominio del mercado mundial, cada revolución en materia económica afectará inmediatamente a todo el mundo. Si el capitalismo y el sistema de arrendamiento de tierra son ejemplos clásicos en Inglaterra, por otro lado las condiciones materiales para su destrucción están ya más maduras". (Actas del Consejo General de la Primera Internacional. 1868-70. En la
edición inglesa).
Desde este punto de vista, la cuestión nacional irlandesa era sólo parte de un dibujo más amplio de la perspectiva de la revolución socialista mundial. Es imposible comprender fuera de este contexto, la actitud de Marx sobre Irlanda. La razón por la que Marx era partidario de la independencia irlandesa después de 1860, era que había llegado a la conclusión de que los intereses de los terratenientes ingleses, su base más importante estaba en Irlanda, se podrían derrotar más fácilmente con un movimiento revolucionario, basado en el campesinado irlandés y en el que la reivindicación de la autodeterminación nacional estuviera indisolublemente unida a una solución radical de la cuestión de la tierra. En el mismo memorando, Marx explicaba:
"Si Inglaterra es el baluarte del arrendamiento y el capitalismo europeo, el único punto donde se puede golpear con fuerza a Inglaterra es Irlanda.
En primer lugar, Irlanda es el baluarte del sistema de arrendamiento inglés. Si este cae en Irlanda caería en Inglaterra. En Irlanda es cien veces más fácil ya que la lucha económica está concentrada exclusivamente en la propiedad de la tierra, además esta lucha al mismo tiempo tiene un carácter nacional, el pueblo es más revolucionario y está más furioso que en Inglaterra. El arrendamiento en Irlanda se mantiene solamente gracias al ejército inglés. Una vez acabe la unión forzosa entre los dos paises, estallará inmediatamente una revolución social en Irlanda. Los terratenientes ingleses no sólo perderían una gran fuente de riqueza, también su mayor fuerza mora que está representada por el dominio de Inglaterra sobre Irlanda.
En segundo lugar, la burguesía inglesa no sólo explotaba la pobreza irlandesa para controlar a la clase obrera en Inglaterra con la inmigración obligatoria de los pobres irlandeses, también divide al proletariado en dos campos hostiles. El fuego revolucionario del trabajador celta no congenia muy bien con la naturaleza del trabajador anglosajón, sólido pero lento. Al contrario, en todas las grandes centros industriales en Inglaterra existe un profundo antagonismo entre el proletariado irlandés y el inglés. El trabajador medio inglés odia al trabajador irlandés porque le ve como un competidor que reduce los salarios y el nivel de vida. Siente antipatía nacional y religiosa por él. Es algo similar a cómo consideran los pobres blancos de los estados del sur de América a los esclavos negros. Este antagonismo entre el proletariado de Inglaterra está nutrido y apoyado por la burguesía. Sabe que en la división está el verdadero secreto de mantener su poder". (Ibíd..).

Y como concluye Marx: "Las resoluciones del Consejo General sobre la amnistía irlandesa sirven sólo como introducción a otras resoluciones que confirmarán que, aparte de la justicia internacional, esa es una condición previa para la emancipación de la clase obrera inglesa y para transformar la actual unión forzosa (la esclavización de Irlanda) en una confederación libre e igualitaria, si es posible, y si fuera necesario la total separación". (Ibíd.).

Observemos con que cuidado Marx elige las palabras, y como expresa escrupulosamente la postura proletaria sobre la cuestión nacional. En primer lugar la cuestión irlandesa no se puede ver aislada de la perspectiva de la revolución socialista mundial, de la que era una parte integral. Concretamente, había que verla como el punto de partida de la revolución socialista en Inglaterra. ¿Y después?. Marx no da por sentado que la lucha de liberación nacional en Irlanda necesariamente termina en la separación de Gran Bretaña. El dice que hay dos posibilidades: o una "confederación
libre e igualitaria" ―lo que él consideraba preferible ("si posible")―, o la "separación total", lo que el consideraba posible no quiere decir que fuera el resultado mas deseado. Cual de las dos variantes triunfaría dependía sobre todo, de la conducta y actitud del proletariado inglés y la perspectiva de una revolución socialista triunfante en la propia Inglaterra.
Las ideas de Marx siempre fueron la revolución y el internacionalismo proletario. Esto, y sólo esto, era lo que determinaba su actitud sobre la cuestión irlandesa, y en cada una de las distintas manifestaciones del problema nacional. Para Marx y Engels, la "cuestión obrera" siempre fue central. Nunca se les ocurrió reducir su propaganda y agitación sobre la cuestión irlandesa a una consigna simple como "¡tropas fuera!", o actuar como asesores no retribuidos de los nacionalistas. Al contrario libraron una dura batalla contra la perjudicial demagogia de la burguesía y los nacionalistas pequeño burgueses irlandeses, y por la unidad revolucionaria de la clase obrera irlandesa y la inglesa.

La historia ha demostrado que Marx y Engels siempre estuvieron en lo correcto en su apreciación de la burguesía y los nacionalistas pequeño burgueses en Irlanda. En 1922 la burguesía nacionalista irlandesa traicionó la lucha de liberación nacional al llegar a un acuerdo para dividir el Norte y el Sur del país. Incluso después los pequeñoburgueses nacionalistas han demostrado su total incapacidad de resolver el "problema de la frontera". La táctica del terrorismo culturalista, tan criticada por Marx y Engels, ha demostrado ser contraproductiva e impotente. La única forma de resolver la cuestión nacional en Irlanda es con una política de clase, socialista e internacionalista ―la política de Marx, Lenin y ese gran revolucionario y mártir proletario, James Connolly― .
Sólo la clase obrera puede resolver el problema de la unidad con un programa de clase y dirigir una lucha implacable contra la burguesía en Londres y Dublín. La condición previa para el éxito es la unidad de la clase obrera. Esto nunca se podrá conseguir en líneas nacionalistas. El nacionalismo pequeñoburgués ha hecho un daño inenarrable a la causa de la unidad de los trabajadores en Irlanda del Norte. Las heridas persisten y hay que curarlas. Pero sólo se puede hacer rompiendo con el nacionalismo y adoptando una política de clase, recuperando el espíritu de las ideas de Larkin y Connolly. La cuestión nacional en Irlanda o se resuelve con la transformación socialista de la sociedad, o nunca se resolverá.

15 comentarios:

Anónimo dijo...

ya era hora de explicar bien a marx, los nacionalistas siempre han manipulado este tema y creo que se entiende, solidaridad con los oprimidos bien pero defender su programa politico, nunca!!
los comunistas lucha por la revolucion socialista no por la independencia de ningun país.

Anónimo dijo...

Engels daba ayuda economica al IRA (o ICa entonces)

dejad de intentar justificar el españolismo en EH con este tipo de "analogias", utilanzo citas maliciosamente (con que boca mas pequeña hablais del cambio de opinion de Marx, no?)

la clase obrera vasca ha dejado muy claro durante el pasado siglo cual es el proyecto de liberacion por el que esta dispuesta a luchar hasta el final

Anónimo dijo...

al final siempre os sale lapatita españolista,hablais de ke los comunistas ante todo son comunistas y no nacionalistas pero al mismo tiempo teneis la tendencia de mirar siempre hacia españa,como obreros españoles,sois nacionalistas españoles y kereis k la clase trabajadora vasca este supeditada a los dictados del marco estatal español no entendeis k eh esta dividida en dos estados,porke nos tenemos ke organizar en un marco estatal español si nuestro pueblo esta dividido en dos estados? yo tambien soy comunista,pero comunista vasco y mi pueblo es euskal herria , no es españa ni francia y mi marco d lucha es euskal herria. la lucha de liberacion y social de este pueblo va de la mano del abertzalismo no del españolismo

Anónimo dijo...

Yo tambien he dado pasta para el MLNV pero por simple solidaridad no por ello comparto sus objetivos.
Los comunistas se organizan en un mov. comunista no en un mov. nacionalista.
es muy facil de entender.

Anónimo dijo...

tambien podiais poner citas de James Connoly, que abogaba por una organizacion nacional (y no estatal-inglesa) y decia que el patriostismo es cobarde si no va de la mano del Socialismo

Anónimo dijo...

y que patriotismo aqui va de la mano del socialismo???

Anónimo dijo...

pues el de hace dos dias, Etxebarrieta, Argala, Pertur, Gorostidi, Brouard...

Anónimo dijo...

vaya todos asesinados o desaparecidos..

Anónimo dijo...

en ningun documento oficial de estos señores dirigiendo ETA aceptan el marxismo leninismo.
Quizas Pertur, pero los demas nothing.

Anónimo dijo...

Gorostidi lo hace en el juicio de burgos.

y Brouard... seguramente tambien, pero no se donde

Anónimo dijo...

tambien hay que tener en cuenta que el revisionismo de la URSS habia prostituido el termino, y para unos vascos poco enterados de los vaivenes del MCI, preferian usar terminos como "marxismo revolucionario" o "socialismo revolucionario"

Anónimo dijo...

NO fue gorostidi, fue onaindia.
y por cierto en esa epoca la eta oficial era ETA VI, no la V.

Anónimo dijo...

SI FUE Gorostidi, en su ronda personal. ETA oficial? ninguno de los procesados de Burgos siguio en ese autoproclamado grupo, y los pocos que siguieron (Argala por ejemplo) en seguida se pasaron a V. Cuanto tardaron los de Sexta en meterse a EE?

Anónimo dijo...

quien es Basurde y por que se le llama españolazo? perdonad por mi ignorancia

Anónimo dijo...

quien era basurde y porque se le llama españolazo?