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09 noviembre 2014

ETA berri (los primeros comunistas de ETA). Gurutz, 3ª parte

¿Cómo es posible que 40000 patriotas reunidos no hayan conseguido su propósito.? La respuesta es fulminante:¿Es que existía algún objetivo concreto, realizable y común a los que asistieron? Patriota es un término difuso a la hora de los hechos; es flexible como un muelle, Unos patriotas se manifestaban por oponerse al fascismo español, en términos generales; otros, oportunistas y previsores, por la perpetuación de sus privilegios de clase alineándose en las filas del nacionalismo en el que, se afirma, patronos y obreros, militan codo a codo. Ciertos trabajadores fueron a Gernika conscientes que allí había un frente en la lucha por una sociedad democrática en la que su clase tendrá más posibilidades de victoria.en las filas del nacionalismo en el que, se, afirma patronos y obrero, militan codo a codo. Ciertos trabajadores conscientes fueron a Gernika, entendiendo que allí habla un frente en la lucha por una sociedad democrática en la que su clase tendrá más posibilidades de victoria... (Zutik 40).
Se trata, en consecuencia, de situar en una misma dirección los objetivos nacionales y los objetivos de la clase trabajadora vasca, y denunciar el vocabulario ambiguo del nacionalismo, el cual está plagado de palabras ambivalentes, ya que
La burguesía no tiene reparo en usar y abusar de los términos de la mitología liberal: justicia, libertad, democracia (Zutik 40).
«Lo que ha dado fuerza a ETA hasta 1965 no ha sido su progresismo social o filosófico; ni el empleo de métodos violentos ( francamente inexistentes). Seamos sinceros: nuestro movimiento no era un movimiento progresista hasta 1965. (Aunque tendía a serlo). Basta leer la declaración de 1962. ¿De dónde nos viene entonces la fuerza, es decir, la adhesión popular? La respuesta parece clara: DE NUESTRO RADICALISMO VASCO. DE LA FUERZA Y SINCERIDAD DE NUESTRA AFIRMACION NACIONAL (...) Si los dirigentes de hoy, admirables en casi todos los aspectos, demuestran con sus hechos que solo sienten opresión de clase, su posición será juzgada española en entera objetividad (Txillardegi)
ETA Berri va a perfilar su pensamiento en torno a la distinción entre el nacionalismo burgués y el nacionalismo popular a partir del momento en que se produce su expulsión del seno de ETA. Sus aportaciones principales al respecto van a aparecer en un documento elaborado en febrero de 1967, titulado «Examen crítico de las posiciones ideológicas adoptadas por un grupo de militantes de ETA», y en el cual analiza de forma crítica las resoluciones adoptadas en la primera parte de la V Asamblea de ETA, resoluciones que, en su opinión, suponen una regresión en la línea ascendente seguida por ETA en su evolución ideológica hasta ese momento. (1)
En este documento cabe destacar, cuando menos, tres importantes aportaciones ideológicas, que hacen referencia a los siguientes aspectos: a) distinción de diversos tipos de nacionalismo, en función de la clase social que los impulsa, b) distinción entre la «conciencia de clase» y la «conciencia nacional», si bien haciendo constar la mutua interrelación existente entre ambas, y c) negación de la lengua y la etnia como fundamento básico y esencial del nacionalismo.

   La primera afirmación importante de ETA Berri es la de considerar qué, el nacionalismo vasco no constituye «per se» un movimiento objetiva e intrínsecamente revolucionario. El mero hecho de que el nacionalismo vasco se dé en el marco de una sociedad nacional dependiente y oprimida no supone, en absoluto, que la lucha nacionalista resulte progresista y revolucionaria.
Antes de determinar si el nacionalismo vasco constituye un movimiento progresista es necesario establecer tres tipos de nacionalismo, que ETA Berri distingue en: a) un nacionalismo verbal; b) un nacionalismo burgués, y c) un nacionalismo popular. Los tres hacen referencia al nacionalismo vasco en concreto, y deben situarse en lo que Lenin denomina como «nacionalismo de las naciones oprimidas», en contraposición al de las «naciones opresoras».
ETA Berri denomina «nacionalismo verbal» el de aquellos que «aunque ya no quieren —porque no les interesa— la independencia de Euskadi, permanecen vinculados al nacionalismo burgués políticamente inoperante al que añós atrás se adscribieron (ciertos elementos de la alta burguesía industrial y financiera)» , situando en el mismo a un sector de la burguesía nacional vasca que con anterioridad a la guerra fue nacionalista, pero que, al amparo del desarrollo económico del país, se ha enriquecido y, en la actualidad, mantiene una adscripción prácticamente nominal al nacionalismo. Este sector constituiría, en su opinión, el más cercano al de la oligarquía financiera vasca y, en consecuencia, a duras penas puede incluirse en el marco del «nacionalismo oprimido».
Por «nacionalismo burgués» entiende ETA Berri al nacionalismo producto de las aspiraciones de la pequeña y media burguesía vasca. Se manifiesta como políticamente independentista y se pronuncia por un Estado Vasco en el que se limitarán los excesos del gran capital.
Por ultimo, el «nacionalismo popular» viene constituido por aquella corriente orientada hacia el logro de la independencia total del pueblo vasco, pero entendida no como una simple separación administrativa, sino como una apropiación de la sociedad nacional por el pueblo trabajador vasco.
De estos tres tipos de nacionalismo, tan sólo -el tercero, el nacionalismo popular, es intrínsecamente revolucionario, en opinión de ETA Berri.
Y lo es en la medida en que el contenido de su lucha resulte acorde con el proceso de transformación de la sociedad; en la medida en que deje de ver en la nación una entidad eterna y absoluta, una, realidad suprahistórica independiente de las circunstancias concretas en las que existe, de los hombres que la constituyen y de sus alienaciones; en una palabra, en la medida en que se analice la cuestión nacional desde una óptica de clase.
<<Txabi Etxebarrieta no sólo no había mostrado alarma alguna por el cambio de tono de las publicaciones, sino que, al menos hasta la aparición del Zutik 42, incluido dicho número, se mostraba de acuerdo con que al fin comiencen a tratarse los temas con profundidad (...) Los análisis de Zutik sobre el neocapitalismo, sobre la evolución de las formas de dominación franquista, sobre el nuevo movimiento sindical, etc., no le resultaban ni ajenos ni chocantes>>. (Buendia)
He ahí, en su opinión, el fundamento básico del nacionalismo popular en el caso de Euskadi, al igual que en el de los demás pueblos específicamente oprimidos. Se trata de aplicar y construir el socialismo en el marco concreto de la independencia nacional.
La lucha de liberación nacional propugnada por el nacionalismo popular no puede limitarse a una simple separación administrativa del territorio, sin alterar las estructuras. La liberación nacional rebasa los limites del «librarse de» para ser un «hacerse dueños».

La liberación nacional es una apropiación popular de la libertad nacional, es una construcción que el Pueblo, la Nación, realiza sobre la libertad .(2)
En definitiva, el nacionalismo popular de la nación oprimida, del pueblo particularizado oprimido, es diferente del nacionalismo burgués, no solo del nacionalismo imperialista y expansionista,
sino también del que se produce en una sociedad nacional dependiente (3)
Así como Lenin sitúa el nacionalismo de las naciones oprimidas bien en el marco de los Estados donde no se ha producido la revolución democrático-burguesa o bien en los países colonizados, y otorga, en consecuencia, a este tipo de nacionalismo un contenido democrático-burgués, ETA Berri establece la posibilidad, siempre en el marco de las naciones oprimidas, de que se de un nacionalismo de contenido revolucionario, el nacionalismo popular.
ETA Berri en realidad, no descubre nada nuevo, puesto que la teoría del nacionalismo popular ha sido defendida por los teóricos de los movimientos de liberación tercermundistas, y en especial expuestos y aplicados por Mao(4) si bien, considera que este nacionalismo popular, propugnado y vehiculizado por la clase trabajadora, es perfectamente viable no solo en los países colonizados o semicolonizados sino incluso también en las sociedades altamente industrializadas como es el caso de Euskadi:
Por el simple hecho, de vivir una problemática nacional en un país industrializado, o por, el simple hecho de no haberse producido la revolución socialista internacional (ante cuyo supuesto se levantaron las teorías socialistas clásicas sobre la cuestión nacional), por el simple hecho de haberse producido en el mundo contemporáneo varias revoluciones nacionales qué —a pesar de tomar cuerpo en países de escaso desarrollo—, en lugar de ser revoluciones democrático-burguesas han sido revoluciones socialistas, por el simple hecho de que el proletariado vasco ha asumido, la necesidad de construir el socialismo a la medida de Euzkadi por todos estos simples hechos pensamos que es profundamente necesario revisar críticamente las diferentes acepciones del problema nacional desde una perspectiva de clase (5)

El acierto en el análisis del problema nacional de las naciones oprimidas radica en una correcta comprensión del termino nación.

(1)«Examen crítico de las posiciones ideológicas adoptadas por un grupo de militantes de ETA», febrero, 1967, 20 pp.
Este documento, elaborado con un estimable rigor científico, habida cuenta del carácter clandestino de la organización, constituye un análisis exhaustivo, aunque un tanto deslabazado y confuso, de las resoluciones adoptadas en la Primera Parte de la V Asamblea de ETA.
(2)ibidem
(3)ibidem
(4) Especialmente en su trabajo «Sobre la nueva democracia». Véase Mao Tse Tung, Obras escogidas, tomo II, pp. 353 ss.
(5) «Examen crítico de las posiciones...», p. 17.



1 comentario:

Anónimo dijo...

Como dijo Biki, cada vez que ha habido una ruptura en ETA, ETA no ha continuado igual que antes sino que paradojicamente ha adoptado muchas de las ideas de los expulsados.
Asi ETA berri influye tanto en las ideas de ETA que a partir de su expulsión, la V tiene que girar a la izquierda, inventa el nacionalismo revolucionario basado en los Berris que todavia son independentistas recordemos y la gente de Txillardegi se va.
No tardaran 3 años en volver a tener los mismos debates, esta vez los expulsadores como Eskubi, la gente de Etxebarrieta, Buendia, seran los "españolistas" por comunistas claro,pero dominaran la organización e intentaran un segundo intento historico de construir un partido comunista vasco. (ETA VI) que fracasara por razones que no vienen al caso.