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09 enero 2015

Entrevista de ODC a KIMETZ (2ª parte)

tomado de http://odiodeclase.blogspot.com.es/


ENTREVISTA A KIMETZ, ORGANIZACIÓN COMUNISTA Y ABERTZALE VASCA
ODC. La deriva reformista del MLNV, aparte de la practica institucional y la alianza con el nacionalismo burgués reaccionario, también se está manifestando en el terreno de las políticas internacionales en que un diario como es Gara, que más o menos es la voz no oficial del MLNV, lleve una línea de contemporización con el Imperialismo de EEUU y la Unión Europea y adopte posiciones muy cuestionables en conflictos como Siria, Iraq, Ucrania, etc. ¿Qué opinión tiene Kimetz de esto?
KIMETZ. Evidentemente, no hay una separación real entre las posiciones interiores y exteriores de la izquierda abertzale. Partiendo de que es lo interno lo que determina lo externo (y no al revés), la deriva claudicadora del MLNV le lleva, inevitablemente, a reconocer la legitimidad del imperialismo y sus bestialidades, ya que pretende integrarse en las estructuras del Estado burgués (hasta que pueda contar con su marco de explotación propio).

"... la deriva claudicadora del MLNV le lleva, inevitablemente, a reconocer la legitimidad del imperialismo y sus bestialidades, ya que pretende integrarse en las estructuras del Estado burgués (hasta que pueda contar con su marco de explotación propio)."


Es cierto que en la transición que ha llevado adelante la izquierda abertzale para avanzar en “el proceso de paz”, Gara, como instrumento de la pequeña burguesía vasca, ha jugado un papel fundamental. Gara desde su creación en 1999 inició un cambio en la visión oficial que tenía la izquierda abertzale para ir allanando el camino de la socialdemocracia abierta, defendiendo los intereses que antes habían tratado de ocultar mostrando un ropaje obrero. Las consecuencias de esta deriva se están constatando con las luchas imperialistas que azotan al proletariado y seguirán haciéndose ver. Dada esta situación, quienes en nombre del marxismo-leninismo folclórico como son Boltxe y EHK siguen justificando y defendiendo a ultranza las acciones de la pequeña burguesía, una vez más constatan que son simples pero muy necesarias marionetas para mantener bajo la red a los elementos más disconformes de la izquierda abertzale.

"en la transición que ha llevado adelante la izquierda abertzale para avanzar en “el proceso de paz”, Gara, como instrumento de la pequeña burguesía vasca, ha jugado un papel fundamental... para ir allanando el camino de la socialdemocracia abierta"


La legitimidad que le está dando a la UE como proyecto imperialista de segundo nivel que está o en gran medida sigue estando (no hay que olvidar las nuevas relaciones económicas que está abriendo Alemania con el mercado asiático) en las manos de EEUU es también para tenerlo en cuenta, pues han pasado de apoyar las luchas de liberación nacional como Argel o los procesos anti-imperialistas como el de Nicaragua, a defender una postura que abraza sin miramientos los intereses de la oligarquía financiera. Este hecho se da como antes hemos señalado porque el MLNV nació en una época donde las experiencias socialistas tuvieron una influencia en su seno, eso sí, sin llegar a comprender el órgano (PC) que realmente es el único capaz de desarrollar los intereses del proletariado para organizar y llevar hacia delante la revolución socialista.

En el parlamento Europeo, la IA forma parte del Grupo Confederal Izquierda Unitaria Europea que lo constituyen, entre otros, partidos como: Syriza, Izquierda Unida, Podemos o el Sinn Féin. Estos partidos representantes de la socialdemocracia y pequeña burguesía son la capa más reaccionaria y vacilante del sistema, pues los partidos que han tenido una trayectoria más larga como la IA o el Sinn Féin en coyunturas concretas han tenido posiciones cercanas a las de la clase obrera, aunque esto, sin embargo, no quiere decir que se vuelvan parte de la clase obrera. Es importante señalar que siempre tenemos que ceñirnos a la posición objetiva estructural de la clase social a la que nos referimos.
ODC. ¿Cree posible Kimetz una revolución en Euskal Herria y construir una Euskal Herria socialista e independiente sin destruir el estado capitalista español y sin que haya una revolución socialista o democrático-popular en todo el estado? ¿No cree Kimetz que sin destruir el Estado capitalista español es imposible que el pueblo vasco pueda ejercer su derecho a la autodeterminación y construir el socialismo? ¿Qué peso da Kimetz a la coordinación de la lucha de la clase obrera vasca con el resto de la clase obrera del estado y a la coordinación de las organizaciones comunistas y revolucionarias de todo el estado?

KIMETZ. No, en absoluto. Creemos que la liberación nacional de Euskal Herria pasa por aplicar el marxismo-leninismo a nuestra realidad concreta. A su vez, uno de los aspectos fundamentales del socialismo científico es el internacionalismo proletario. El internacionalismo, como su propia formulación léxica indica, abarca la unión de la clase obrera más allá de las fronteras nacionales. El objetivo, como siempre, es el mayor beneficio para el proletariado, siempre en vistas a la toma de poder. Plantear una estrategia aislacionista nacional en Euskal Herria, bastión de la burguesía imperialista y nación con muy alto desarrollo económico, supone una violación del internacionalismo proletario en favor del más burdo nacionalismo burgués. Por lo tanto, semejante planteamiento puede tan sólo favorecer a una mediana o pequeña burguesía que ve impedido su desarrollo económico en el marco del Estado español, dada la supremacía de la gran burguesía vasca, bastión, a su vez, del Estado burgués.

"Plantear una estrategia aislacionista nacional en Euskal Herria, bastión de la burguesía imperialista y nación con muy alto desarrollo económico, supone una violación del internacionalismo proletario en favor del más burdo nacionalismo burgués"


Por el contrario, el Estado español es un Estado plurinacional, en el que existen varias naciones oprimidas. Pero estas naciones no son oprimidas por obreros vallecanos, sino que lo son por una alianza internacional de la burguesía del Estado español; la burguesía vasca, catalana, castellana, gallega o española se unen para explotar al proletariado y dominarle mediante el órgano estatal, a la vez que oprimen nacionalmente a nuestra patria (al igual que a Galiza y los PPCC) para mantener una unión de mercado en el marco del Estado. La solución ante este proyecto burgués tiene que pasar, inevitablemente, por su destrucción. Esta es la opción revolucionaria justa y la verdadera aplicación práctica del internacionalismo proletario y la liberación nacional en el marco de dominación político-militar del Estado español. Todo lo que no sea desarrollar un proceso de reconstitución (y posterior construcción) del PC en base a la unión del proletariado no solo supone negar la toma de poder en un amplio territorio y la destrucción de ese engendro burgués que es el Estado español (además de la liberación nacional del resto de naciones, no sólo de la propia), sino que significa, además, impedir la toma de poder en la propia nación vasca, ya que sería relativamente fácil combatir un movimiento revolucionario desde la ulsterización del proceso, cómo se ha venido demostrando en los movimientos de liberación nacional metropolitanos (Irlanda, Euskal Herria, Galiza, Córcega...).

"la burguesía vasca, catalana, castellana, gallega o española se unen para explotar al proletariado y dominarle mediante el órgano estatal, a la vez que oprimen nacionalmente a nuestra patria (al igual que a Galiza y los PPCC) para mantener una unión de mercado en el marco del Estado. La solución ante este proyecto burgués tiene que pasar, inevitablemente, por su destrucción. Esta es la opción revolucionaria justa y la verdadera aplicación práctica del internacionalismo proletario y la liberación nacional en el marco de dominación político-militar del Estado español"


Entendemos que el marco de toma de poder (y, por tanto, de organización) no es algo que deba decidirse bajo la premisa subjetivista de "hay varias vías para llegar al socialismo, elijamos la que más nos guste", sino que es una cuestión fundamental marcada por las propias condiciones objetivas de la sociedad burguesa. Las condiciones objetivas existentes en nuestra patria son claras y concisas en ese aspecto: el desarrollo económico es el más alto del Estado español (con el de los PPCC), la burguesía nacional tiene, por tanto, un papel crucial en la gestión del Estado burgués, y a consecuencia, también en la opresión nacional de Euskal Herria; la oligarquía financiera vasca es, junto a la catalana, la más importante del Estado, y por ende el Estado español es su proyecto. Subrayamos, una vez más y todas las que sea necesario, que la dominación de la burguesía en el Estado español es de carácter internacional y que de tal carácter debe ser la revolución proletaria que destruya este engendro burgués. Para ello, es fundamental la reconstitución del Partido Comunista en el Estado español, como reflejo de esa unión internacional del proletariado, nuestra unión orgánica ante la del capital. Como decía Argala: "los trabajadores vascos no somos españoles ni franceses, sino única y exclusivamente vascos, y que lo que nos une con ellos no es la pertenencia a una misma nación sino a una misma clase". Sobre esta frase que ha marcado al nacionalismo revolucionario entendemos que en igualdad de condiciones y aplicando el internacionalismo proletario efectivo sin lugar a dudas no existe ningún problema para estar orgánicamente juntos entre los que se consideren españoles, castellanos, vasco-españoles, vascos o navarros, pues nuestro objetivo es la fusión de las naciones y la superación de las barreras nacionales que nos impone la burguesía para poder explotarnos, por lo que se resolverían esas contradicciones que Argala no llego a materializar pues no comprendía que gran parte del movimiento comunista del estado en aquella época era revisionista. Nosotros al ser los elementos más avanzados y conscientes tenemos el deber de superar esas viejas barreras burguesas que están totalmente latentes e intentan dividir al proletariado revolucionario.

Es, precisamente, esa unión de clase a la que nos referimos, en forma de unión internacional contra la burguesía. Todo planteamiento que no se atañe a las condiciones materiales objetivas que nos marca el desarrollo histórico de la lucha de clases en el momento actual flaco favor le hará a la clase obrera, pues estará cayendo en planteamientos francamente idealistas.

ODC. Euskal Herria es una nación con unos muy marcados rasgos culturales e identitarios y Kimetz lucha por conseguir la independencia y el socialismo para Euskal Herria. Pero Kimetz ¿se plantea la posibilidad de alguna unidad, basada evidentemente en el respeto de los rasgos identitarios del pueblo vasco y en un proyecto socialista, con el resto de los pueblos que forman parte del Estado Español? ¿Contempla Kimetz la posibilidad de que Euskal Herria formara parte de una futura Republica Socialista Federal o Confederal en el Estado Español?

KIMETZ. Entendemos que, si bien la revolución, como hemos expuesto previamente, debe destruir el Estado español, debe buscarse una forma de encuadrar a las distintas naciones bajo el poder proletario. En este sentido, no creemos que Euskal Herria deba encuadrarse en otro Estado español, lo que agudizaría la opresión nacional y la división entre Hegoalde e Iparralde; por el contrario, creemos que habría que constituir un Estado-comuna de corte confederal, para que Euskal Herria, junto a los Països Catalans, Galiza y España (con la posterior incorporación de Portugal, así como de los territorios vascos y catalanes bajo dominio francés a sus respectivas repúblicas) constituya una agrupación o unión de repúblicas socialistas ibéricas, a modo de mantenerse fuertes y unidos frente a la burguesía imperialista en su feudo histórico: Europa. De esta forma, mediante una independencia nacional combinada con una agrupación de repúblicas socialistas, se garantizaría el desarrollo nacional de las tres naciones previamente oprimidas por el Estado burgués español, ya que a diferencia de lo que sucedía en la URSS, no habría una nación que fuera cuantitativamente tan superior al resto (como lo era Rusia respecto a las demás), logrando una igualdad efectiva y prestando especial atención a la problemática lingüística.

"... no creemos que Euskal Herria deba encuadrarse en otro Estado español, lo que agudizaría la opresión nacional y la división entre Hegoalde e Iparralde; por el contrario, creemos que habría que constituir un Estado-comuna de corte confederal, para que Euskal Herria, junto a los Països Catalans, Galiza y España (con la posterior incorporación de Portugal, así como de los territorios vascos y catalanes bajo dominio francés a sus respectivas repúblicas) constituya una agrupación o unión de repúblicas socialistas ibéricas, a modo de mantenerse fuertes y unidos frente a la burguesía imperialista en su feudo histórico: Europa."


La unidad en base a este tipo de agrupación es, por lo tanto, indispensable, ya que se necesita de un poder proletario centralizado lo suficientemente fuerte como para no capitular ante la amenaza imperialista, y más en un momento en el que no existe una superpotencia socialista (cómo pudieran ser la URSS o China en su momento) que garantice la supervivencia del socialismo en naciones con amplias limitaciones objetivas. La sustitución del internacionalismo proletario por una tendencia revolucionaria del nacionalismo (nacionalismo revolucionario) supone claudicar ideológicamente.

ODC. ¿Qué relación tiene Kimetz con otras organizaciones comunistas y revolucionarias en el Estado Español y que intenciones tiene en este aspecto? ¿Qué organizaciones, colectivos o medios alternativos valora Kimetz positivamente?

KIMETZ. Contamos con excelentes relaciones con otros destacamentos con presencia en Euskal Herria, especialmente con FRML y GKB. A su vez, no tenemos una mala relación con nadie especialmente, aunque muchas veces seamos infantilmente atacados. Valoramos muy positivamente la labor que hacéis en ODC, como medio de difusión alternativo y como aparato de concienciación, a la vez que agradecemos francamente el trato que tenéis hacia nuestra organización y su trabajo.

ODC. Pasando a otro punto hoy el Movimiento Comunista tanto en el Estado español como internacionalmente vive momentos de gran confusión, división, dispersión y debilidad. ¿Que opina Kimetz de esto y como se puede superar esta situación?

KIMETZ. Creemos que muchas organizaciones están ancladas en limitaciones de los pasados episodios revolucionarios, lo que evita su progreso y el desarrollo del marxismo-leninismo como ideología y cosmovisión del proletariado. Por ello, consideramos muy importante analizar críticamente las limitaciones que ha tenido el proletariado durante su etapa en el poder, prestando especial atención a las causas de su derrumbe y las propias limitaciones arrastradas por los tres bastiones del poder proletario hasta hoy: la URSS (con el bolchevismo y sus limitaciones), la RPC (con el maoísmo y sus limitaciones) y Albania (con el hoxhismo y sus limitaciones).

La falta de autocrítica y el dogmatismo han llevado al MCE al distanciamiento del marxismo-leninismo (a su concepción ajena a las necesidades materiales actuales de la revolución), y por eso consideramos que debemos hacer un balance para volver a su senda, volver a hacer de la ideología proletaria una cuestión actual, vinculada a la práctica del movimiento. Algunas organizaciones plantean esto en forma de reconstitución ideológica; no obstante, el marxismo-leninismo no es estático, sino que su desarrollo ideológico va dialécticamente vinculado a la propia política revolucionaria y la situación de la lucha de clases en general No hay práctica sin teoría, no hay teoría sin práctica. Por lo tanto, creemos que somos los comunistas los que debemos volver a la senda del socialismo científico aplicando, precisamente, el análisis dialéctico para superar las limitaciones y desviaciones ideológicas del movimiento comunista internacional en el pasado siglo y hasta hoy. Si algo tiene el materialismo dialéctico es precisamente su capacidad de adecuarse a la actualidad, al análisis concreto de la situación concreta, y por eso decimos que es precisamente la dialéctica, la constante negación de la negación, la que hace tan actual al socialismo científico como base de la percepción proletaria (esto es, doblegar para extraer lo universal y desechar lo particular). Precisamente por su carácter dialéctico no necesita de una reconstitución, pero sí de una concepción adecuada a la situación material concreta que parece lejos de darse por parte del movimiento comunista actual, empeñado este (por lo general) en beber de lo viejo en lugar de concebir lo nuevo, lo que hace necesario un balance de la experiencia revolucionaria hasta hoy, así como de la propia actividad del enemigo de clase. No es que la ideología haya que reconstituirla cada cierto tiempo, ni que haya que buscar el error fatal que nos alejó de la verdad universal, sino que la ideología se constituye constantemente en consonancia con la práctica. No es, por tanto, algo ajeno que esté dado desde un principio (lo cual supondría la concepción metafísica del mundo) y que simplemente se trata de aplicar correctamente, pero tampoco es algo que requiera de reconstitución, ya que somos los propios comunistas los que adoptamos concepciones determinadas por el contexto particular, concepciones de las cuales debemos superar sus limitaciones doblenegando para continuar el proceso dialéctico y también la ideología. De ahí, particularmente, la especial necesidad del balance de la pasada experiencia revolucionaria en la época de crisis política e ideológica actual de nuestra clase. Quizá la diferencia entre esto y la reconstitución ideológica sea más inherente al continente que al contenido, pero nos parece importante aclarar nuestra posición al respecto. Creemos que es fundamental pulir las diferencias ideológicas existentes en el seno del MCE mediante la lucha de dos líneas, para que ello desemboque en la vuelta al posicionamiento del marxismo-leninismo como ideología de vanguardia y la posterior reconstitución del PC. En esto sentido, la división no es sino síntoma de debilidad, tanto política como ideológica. Es el deber de los comunistas superar la paupérrima situación que vive la dirección proletaria en el momento actual, el primer paso para superar esta situación es reconocer la inapelable derrota sufrida por el proletariado hasta hoy, siendo derrotado por la burguesía, principalmente en el terreno ideológico.

"... consideramos muy importante analizar críticamente las limitaciones que ha tenido el proletariado durante su etapa en el poder, prestando especial atención a las causas de su derrumbe y las propias limitaciones arrastradas por los tres bastiones del poder proletario hasta hoy... La falta de autocrítica y el dogmatismo han llevado al MCE al distanciamiento del marxismo-leninismo... y por eso consideramos que debemos hacer un balance para volver a su senda, volver a hacer de la ideología proletaria una cuestión actual, vinculada a la práctica del movimiento... No es que la ideología haya que reconstituirla cada cierto tiempo, ni que haya que buscar el error fatal que nos alejó de la verdad universal, sino que la ideología se constituye constantemente en consonancia con la práctica."


En el MCI la situación es muy parecida, apenas con las excepciones de la India, Filipinas y Turquía. En la India, en movimiento naxalita sigue desarrollando la conquista del poder, aunque con ciertas desviaciones en forma de tentaciones de negociación con el Estado, pese a que parece que han superado ese tipo de limitaciones. En Filipinas, si bien no contamos con demasiada información, parece que el PC sigue desarrollando la guerra popular, y que se apoya, en gran medida, en los camaradas naxalitas. En ambos lugares el proletariado adopta el maoísmo, concepción del marxismo adecuada en cierto periodo de la experiencia revolucionaria pasada, pero que lastra ideológicamente al proletariado, asumiendo una concepción que no se adecúa con la realidad actual. De hecho, las limitaciones del propio maoísmo llevaron al referente de los camaradas de la India y Filipinas, al Partido Comunista de Nepal (maoísta), a la total claudicación en vísperas de la victoria. Limitaciones de otras ramas pero del mismo tronco (el maoísmo) hicieron perecer al Partido Comunista del Perú en pleno equilibrio estratégico. Es, por tanto, un problema principalmente ideológico el que el proletariado arrastra en la actualidad. En Turquía nos parece muy positiva la labor tanto del MLKP como del TKP/ML. Ambas formaciones están luchando contra el fascista Estado Islámico en Kobane, apoyando la liberación nacional de Kurdistán fuera de las fronteras turcas. Consideramos que este es el mejor ejemplo de internacionalismo proletario. No obstante, ambas organizaciones arrastran limitaciones ideológicas propias de la pasada experiencia revolucionaria que deben superar, el primero en forma de hoxhismo y el segundo en forma de maoísmo, superación que les llevaría a la unidad orgánica, en base a la concepción correcta de la lucha de clases en la actualidad. Por lo demás, podría decirse que el resto del MCI pervive en las mismas limitaciones que hay en el MCE, limitaciones que debemos superar para emprender la toma de poder de nuestra clase y el derrumbe de la tiranía burguesa.

"En Turquía nos parece muy positiva la labor tanto del MLKP como del TKP/ML. Ambas formaciones están luchando contra el fascista Estado Islámico en Kobane, apoyando la liberación nacional de Kurdistán fuera de las fronteras turcas. Consideramos que este es el mejor ejemplo de internacionalismo proletario"

ODC. ODC pensamos que hoy el Movimiento Comunista padece tanto los males de reformismo-revisionismo que no se plantea la transformación revolucionaria ni caminar hacia el comunismo, como por otra parte del izquierdismo delirante, el trotskismo filo-imperialista y aberraciones como que algunos seudo-izquierdistas llamen a Venezuela fascista o equiparen al agresor imperialista con la nación oprimida agredida llamando a la equidistancia y arremetiendo contra el país agredido como paso con la intervención imperialista contra Libia. Es decir el Movimiento Comunista padece en amplios sectores del mismo de graves desviaciones derechistas e izquierdistas delirantes y como se ha demostrado a lo largo de la historia los comunistas tienen que combatir ambas desviaciones. ¿Cómo ve Kimetz estas cuestiones? ¿No opina Kimetz que hay que combatir tanto a los que no se planean en el horizonte la transformación revolucionaria de la sociedad como a aquellos distorsionan la realidad y no hacen un análisis acertado de la realidad concreta del momento presente?

KIMETZ. Efectivamente. Tal y como señaláis los camaradas de ODC, el MC padece tanto del revisionismo derechista (ya sea en vertientes dogmáticas, practicistas, economicistas...) como del revisionismo de corte izquierdista (teoricismo, aventurismo, voluntarismo, idealismo...). Ambas desviaciones son propias de la ideología burguesa implantada en el movimiento obrero, el revisionismo, que se divide en esas dos vertientes generales. No obstante, esa división es meramente formal, ya que adolecen ambas de la esencia revolucionaria del proletariado, soliendo representar a los sectores más radicales de la aristocracia obrera el derechismo y a los más radicales de la pequeña burguesía el izquierdismo.

No obstante, si bien hay sectores del MC que siguen sumidos en el izquierdismo (especialmente, en elementos que se dedican más a la marxeología que a la labor revolucionaria, como teoricistas vulgares), consideramos que el problema principal que afecta al MC, en particular en el Estado español, es el derechismo. Este derechismo suele estar basado en una teoría dogmática (materialismo vulgar) que lleva a la práctica economicista. Ello es consecuencia de la ausencia tanto de lucha de dos líneas como de autocrítica, lo que lleva a la incomprensión de los errores de concepción que llevaron a la derrota del proletariado en la etapa revolucionaria precedente. Estos errores de concepción han hecho que el marxismo-leninismo deje de ser la ideología de vanguardia, en favor de variopintas tendencias posmodernas que apuntalan la dominación burguesa. Es nuestro deber realizar un profundo trabajo ideológico, en base a la lucha de dos líneas, para retomar la senda revolucionaria que históricamente necesita nuestra clase, avanzando hacia la reconstitución del PC primero y hacia la ulterior alzada de la bandera roja en forma de dictadura revolucionaria del proletariado después. Tenemos un compromiso con la historia.

"si bien hay sectores del MC que siguen sumidos en el izquierdismo (especialmente, en elementos que se dedican más a la marxeología que a la labor revolucionaria, como teoricistas vulgares), consideramos que el problema principal que afecta al MC, en particular en el Estado español, es el derechismo. Este derechismo suele estar basado en una teoría dogmática (materialismo vulgar) que lleva a la práctica economicista. Ello es consecuencia de la ausencia tanto de lucha de dos líneas como de autocrítica, lo que lleva a la incomprensión de los errores de concepción que llevaron a la derrota del proletariado en la etapa revolucionaria precedente."

ODC. Para finalizar ¿qué luchas y qué proyectos tiene Kimetz para el presente y el futuro cercano?

KIMETZ. Como decíamos, Kimetz se plantea a todos los plazos la reconstitución del PC, mediante la lucha de dos líneas (lucha ideológica) en el seno del movimiento comunista, y también en los movimientos populares de carácter anticapitalista en general (movimientos de resistencia espontáneos que normalmente se encuadran dentro de las asambleas antifascistas). Creemos fundamental dejar de lado el dogmatismo vigente en el MCEe, que no nos lleva sino a dejar las luchas democrático-populares en manos de movimientos pequeño burgueses. Nos referimos a la posición imperialista de muchas organizaciones revisionistas respecto a la cuestión nacional, como han demostrado pidiendo incluso el boicot a la consulta catalana. Otro importante ejemplo puede ser la negación de buena parte del MCEe de la lucha de dos líneas en el feminismo, y su incapacidad de reivindicar un feminismo de carácter proletario (que no es sino la histórica reivindicación comunista de emancipación de la mujer), dejando en manos del feminismo burgués (hablando siempre del feminismo como movimiento, no como ideología) todo lo referente al combate antipatriarcal. Podríamos seguir dando ejemplos, pero creemos que se ha entendido la esencia del planteamiento: supeditar las luchas democráticas al papel totalizador del marxismo. Así mismo, comprobamos que todas aquellas organizaciones del MCEe que se empeñan en seguir luchando por lo viejo en lugar de reivindicar lo nuevo acaban quemados por la falta de progreso y abrazan, en números casos, alguna teoría posmoderna que les salve de las viejas limitaciones ideológicas acumuladas en sus respectivas organizaciones. Ante eso, es fundamental reivindicar el balance de la pasada experiencia, superar sus limitaciones y volver a situar al marxismo-leninismo a la cabeza del progreso humano, como cosmovisión de inapelable actualidad pero de necesario y constante desarrollo.

3 comentarios:

Anónimo dijo...

Aqui hay un fallo de inicio y es que haciendo un analisis basado en el materialismo historico, Euskal herria ni existe como nación ni como estado, es un bluff, asi de claro, 40 años de franquismo han causado un hondo sentimiento antifascista y anti español que no se corresponde con ningun pais oprimido ni siquiera una nación diferenciada. la burguesia vasca es uno de los puntales de la moderna nacion española y asi....

Anónimo dijo...

ahi ahi, esa es la línea que sigue Kimetz (aunque no lo admitan)

PD: materialismo historico? donde?

Anónimo dijo...

Podrias argumentar eso de que EH no es una nación? Que no es un estado es bastante obvio.