Buscar este blog

26 marzo 2015

Desmontando a ...Arturo Campión (azkena)

Con Iturralde, Campión fue el animador principal de la Asociación Euskara de Navarra/Nafarroko (sic) Euskarazko Elkargoa, surgida inmediatamente después de la Segunda Guerra Carlista (1877), con el objeto de "conservar y propagar la lengua, literatura é historia vasco-navarras, estudiar su legislación y procurar cuanto tienda al bienestar moral y material del pais". La Euskara contaba con seis secciones (lengua y literatura vascongadas; etnografía, historia, arte y legislación; instrucción y moralidad; agricultura; industria; y comercio), tratando de imitar la organización de la Sociedad Bascongada de Amigos del País, fundada en 1764. Posteriormente las tres primeras y las tres últimas secciones se fundieron, por lo que quedó estructurada en sólo dos de ellas. Para ser asociado efectivo de la Euskara el artículo 3 de sus estatutos requería:
1 Haber nacido en Navarra ó Vascongadas [posteriormente podrían participar también los vascofranceses,xz].
2 Ser admitido como tal por la Junta Superior Directiva, á propuesta de un sócio, y por mayoría de los votantes.
3 Para los efectos del núm. 1 se considerarán como navarros ó vascongados los hijos de Eúskaros nacidos accidentalmente fuera del País.

Que este artículo no fue papel mojado queda claro cuando en 1881 se admite como socio a un tal José Gorostiza, nacido en Burgos, "a reserva de averiguarse si es hijo de navarros o vascongados para dejar sin efecto la admisión en el caso de que esta circunstancia no concurriera en el interesado". Por eso mismo la Asociación Euskara puede ser considerada como un precedente del Euskeldun-Batzokija (1894), que también prohibía la incorporación de socios no vascos.
La Euskara fue una entidad fundamentalmente pamplonesa. Del máximo total de 330 miembros que cuenta García Sanz Marcotegui unos 193 (58 por ciento) residían en la capital navarra. Entre ellos entre una cuarta y una quinta parte eran liberales, representación que no estaba alejada de su presencia real en Pamplona. En cambio la proporción de republicanos era sensiblemente inferior a su porcentaje.  A partir de las elecciones provinciales de 1880, cuando la Euskara decide apoyar el Partido Fuerista, la mayoría de sus socios liberales se apartaron del euskarismo, contribuyendo, según García-Sanz, al ulterior rechazo del nacionalismo por los sectores progresistas de Navarra. Lola Valverde da cifras diferentes a las de Ángel García-Sanz y señala que de los 501 afiliados a la Asociación los navarros eran 386 (77 por ciento), los vizcainos 68 (13,5 por ciento), los guipuzcoanos 39 (7,7 por ciento) y los alaveses 8 (1,5 por ciento)60. Por su parte, Blanca Urmeneta llega a contar un máximo de 520 socios de la Euskara.

A pesar de sus nobles objetivos, la repercusión de la obra vascófila de la Asociación fue casi nula. Fue el propio Campión el que el 8 de abril de 1878 presentó en la Euskara un proyecto para la revitalización del vascuence, con cuatro ejes principales: introducir el euskara como asignatura en los pueblos navarros euskaldunes, traducir a la lengua vasca un resumen de la historia de Navarra, usar el euskara en la liturgia y traducir el catecismo a esta lengua. Que se sepa, ninguno de los cuatro puntos de su moderada propuesta tuvo consecuencia práctica alguna.
Creo haber reproducido suficientes elementos para que se admita la tesis de que los fundamentos nacionalitarios de don Arturo parten de los mismos supuestos racistas que los de don Sabino. Claro que no es lo mismo apellidarse "Arana Goiri" que "Campión Jaimebón". Esto le impidió recrearse en ese apellidismo de resonancias heráldicas tan propio de los bizkaitarras, forzándole a profundizar sus estudios en lingüística, en la que superaría ampliamente la labor de Arana cuyas teorías filológicas discutía. Especial crítica le merecía los neologismos acuñados por Sabino para mentar al vascuence (euzkera) y a Vasconia (Euzkadi), frente a los cuales defenderá siempre los tradicionales euskara y Euskal Herria. Su intransigencia en este tema (completamente justificada, por otra parte) se mostró tanto por medio de los eruditos artículos mencionados como en varios humorísticos pasajes de sus novelas. Por ejemplo, Dorotea, uno de los personajes de La bella Easo, que simboliza al vasco prototípico exclama en su pésimo castellano: "Hay un pedrórico que bascuense ponen Ezkaluberriya... no, no Ezkalu, Ezkadi ó Señoíto Luis y otros amigos hablan bascuense de su cabesa baskuense de libros. El padre cuando coge ese Ezkalu, oh aserré.".
 Tomás Elósegui, otro personaje de la misma novela, añade:
 Además de ese periódico [Gau-Chori, XZ], que es nuevo, los bizkaitarras publican otro en baskuenze: Euzkadiberriya; el nuevo no sé qué... Dicen ellos que está escrito en baskuenze; no lo entiende nadie. Dicen ellos también que nosotros no sabemos hablar, que nuestro baskuenze es un mal castellano.

Campión no tuvo empacho en ridiculizar las normas lingüísticas de los aranistas. Quiero dejar sentado, no obstante, que su oposición a la escuela euskaralógica de Sabino no se debe, como suele creerse, a su antipurismo, sino a un mayor conocimiento de la gramática y de la historia de la lengua vasca. Campión era tan purista como Arana Goiri, pero en lugar de crear neologismos que consideraba innecesarios se decantó siempre por la recuperación de arcaísmos o por la hipotética reconstrucción del sentido originario de palabras actuales. Así, si don Sabino creó en 1894 el neologismo orlegi para denominar al verde (la palabra castiza berde se documenta en euskara por lo menos desde el siglo XIV) don Arturo, en un ejercicio de arqueología filológica, deducirá que el nombre auténtico de este color es (h)eze, que en realidad significa "húmedo".

Sus estudios en lingüística le hicieron interesarse por el origen del euskara y el comparativismo entre las familias de idiomas, terrenos en los que llegó a hacer aportaciones muy sugerentes. Ya se ha mencionado que Campión, frente a Arana Goiri, era partidario del vasco-iberismo tal vez por oposición al turanismo de Retzius. Siguiendo las hipótesis del lingüista italiano Claudio Giacomino, se mostró abierto a una posibilidad de una relación del euskara con el antiguo egipcio, sin duda porque al ser un pariente del bereber, el supuesto primo del ibérico, podía constituir un argumento para iberismo del euskara. Admitía también cierta analogía del euskara con algunas lenguas caucásicas y alguna relación no genética con las lenguas urálicas y altaicas, pero se oponía cualquier vínculo del vascuence con el sumerio, las lengu indoeuropeas y las amerindias.

También frente a Arana, Campión fue partidario de unificación del vascuence y en este punto hay que reconocer su enorme amplitud de miras. En un informe escrito con el académico labortano Pierre Broussain (1869-1920) propusó "Unificar el euskera sobre la base del dialecto guipuzcoano del labortano o de ambos previamente combinados". Lo que Campión y Broussain propusieron en 1920 se cumplió 1968 con la creación del euskara batua por la Academia la Lengua Vasca a partir del Congreso de Arantzazu, basado precisamente en la combinación, entre otros, de los dialectos labortano y guipuzcoano.
Soy consciente de que he dado una imagen tal vez demasiado negativa del gran autor pamplonés. Lo he hechó a propósito para compensar una visión mitificada de su persona que circula en los ambientes culturalistas abertzales, sobre todo Navarra. El nacionalismo "integrador" de Campión, basado la reivindicación de la lengua, suele ser contrapuesto sin mas al nacionalismo "racista" de Arana. Su nabarrismo al bizktarrismo. En mi opinión (y espero que tras la lectura de es líneas se considere que esa opinión tiene algún fundamento esos análisis tan simplistas no se sostienen. La figura Arturo Campión precisa todavía de un análisis sereno y profundo, lejos de las hagiografías que le han solido acompañar.

 Campión era un hijo de su tiempo y como tal no pudo sustraerse a muchos prejuicios que hoy resultan inadmisibles. La historiografia tiene ahí un personaje digno de una atención más precisa, que lo coloque en su contexto. Y como todo personaje histórico, la vida de Campión está llena de claros-oscuros y contradicciones que esperan a ser dados a conocer. Confío en haber contribuido siquiera en una mínima parte a ese objetivo.


3 comentarios:

Anónimo dijo...

Gustara o no pero el desafio teorico ahi queda.
zorionak,

Anónimo dijo...

jaja. Por lo menos has caligrafiado bien azkena, me esperaba un askena o un azquena

Anónimo dijo...

Mira que callado se lo tienen lo del Campion.
Si es que son unos nacionalistas, lo demas se la suda, lo unico sagrado la patria, igual igual que los falangistas españoles.
y tu euskera me lo paso por el arco.