Buscar este blog

30 marzo 2015

Desmontando a ...Krutwig (II)

Krutwig se quedó solo con su propuesta frente al posibilismo del resto de la Academia, fundamentalmente Luis Michelena.
   Una de las grandes innovaciones de Vasconia es la apologia de la guerrilla urbana. Basándose en Mao Zedong y en von Clausewitz elabora toda una estrategia guerrillera. Está clara la pretensión de Krutwig de crear un Ejército Popular Vasco (Euskal Herri-Ostea), reconstitución del derrotado en 1937 y cuyo germen no podía ser otro que la misma Euskadi Ta Askatasuna. La organización había hecho descarrilar un tren repleto de antiguos combatientes franquistas en 1961 (aun tomando todas las precauciones posibles para evitar víctimas) y fue este mismo incidente el que le indujo a escribir su obra. Krutwig imaginó también la creación del brazo político del Ejército Popular Vasco: Euskal Langile eta Nekazarien Alderdi Sozialista (Partido Socialista de los Obreros y Campesinos Vascos). En este caso sus sueños resultaron proféticos pues quince años después de la publicación de Vasconia cuatro partidos nacionalistas de izquierda, Herriko Alderdi Sozialista Iraultzailea (Partido Socialista Revolucionario del Pueblo), Euskal Sozialista Biltzarrea (Asamblea de Socialistas Vascos), Langile Abertzale Iraultzaileen Alderdia (Partido de los Trabajadores Patriotas Revolucionarios) y Eusko Abertzale Ekintza (Acción Nacionalista Vasca), además de múltiples personalidades independientes, entre ellas el antiguo filomonárquico Telesforo Monzón, se unieron para constituir la coalición Herri Batasuna (Unidad Popular).
Ya se ha aludido al elitismo exacerbado de Krutwig. Sólo por el caos e indigencia intelectuales dominantes en la izquierda vasca de finales del franquismo se explica que Krutwig obtuviera cierto predicamento en ella. Valgan como ejemplo estas perlas de nietzschismo en estado puro:
los PUEBLOS NO HACEN LA HISTORIA, los pueblos solamente suministran la materia prima con la que se vaya a poder escribir una Historia. Esto es tarea de algunos individuos geniales.

Los obreros, y esto especialmente desde el desarrollo del Capitalismo, no han contribuido en NADA al progreso, han estado ahí, como está la fuerza del viento o del agua, para hacer andar el molino.

lo que hasta hoy aún sigue siendo una especie que llamamos humana y está unida bajo el concepto de homo sapiens, halil ya comenzado su división en dos nuevas especies [ ... ] el miembro del proletariado, por desgracia, no esta espiritualmente a una altura muy superior a un orangután.

En realidad, a pesar de su enorme erudición (a menudo desperdiciada en inútiles etimologías y en cuestiones puramente esotéricas), Krutwig no es más que un reaccionario:
los burgueses  ... ], so pretexto de "fraternidad, igualdad" y solidaridad lo que hacían era destrozar los valores superiores de todo pueblo, puesto que la igualación acostumbra a efectuarla la chusma por el rasero más bajo, decapitando a quien más vale, y la fraternidad siempre la entienden explotando a quien más se esfuerza.

Y es desde esa postura antiliberal desde la que defiende a ultranza el uso público de la lengua vasca. Según él, para los vascos el castellano (que era, no lo olvidemos, el propio idioma materno de Krutwig) es una lengua "tan extraña como la japonesa". En otra ocasión asegura que Parafraseando a la Revolución Francesa cabrá decir que en Vasconia el progreso habla en vascuence y la reacción habla en castellano [ ... ] si se debe tomar una lengua auxiliar, se emplee a tal fin el inglés o el alemán, idiomas que por su sintaxis están relativamente [sic] más próximos al nuestro que los neolatinos que actualmente oprimen a nuestro pueblo.

Llega incluso a amenazar con fusilar a Leizaola, presidente del Gobierno Vasco en el exilio, por no haber enseñado euskara a sus hijos. No nos debería extrañar que la justificación del valor que otorga a la lengua vasca, hasta ponerla por encima de la vida de sus propios hablantes, sea heredera directa de la hipótesis de Sapir-Whorf:
Al fin y al cabo el idioma es el soporte del pensamiento. Nadie puede expresar sus ideas ni conducir sus pensamientos sin valerse de la herramienta natural de dicho pensamiento. La expresión de nuestros conceptos está ligada al idioma de tal forma que el pueblo que cambia de idioma cambia de manera de pensar, cambia hasta de naturaleza.

Por eso mismo, como "Aitzol", niega la capacidad de crear un arte plástico vasco a quienes no conozcan el euskara. Pero evidentemente Krutwig no ha llegado a elaborar un sistema completo y se contradice una y otra vez. Si en algunos momentos la lengua basta y sobra para crear una nación, en otras ocasiones ocupa un lugar secundario ante la conciencia nacional:
¿quienes han perdido la conciencia nacional, ¿siguen perteneciendo o no a la nación? La respuesta, en este caso, es inequívocamente negativa. Un individuo, por más que posea todas las características nacionales, sea de la más pura raza y no sepa hablar otro idioma que el se su pueblo, no será miembro de su nación, si pierde la conciencia nacional.
Pueblos que hablan el mismo idioma y tienen la misma composición racial, que es asimismo uno de los factores constituyentes de la nacionalidad, pueden estar alejados y separados por una diferente mentalidad y cultura.
Y para contradicciones, las que manifiesta en torno a la relación entre "raza" y "lengua". Si en algún momento afirma que sin euskara no hay nación vasca posible.  puesto éllo decir extremos absurdos, cabe decir que es más vasco un negro congoleño, educado desde joven en euskara, que sólo hable euskara y que haya vivido entre vascos, que un hijo de euskaldunes, con todos los apellidos vascos, pero que ignore el euskara.
mucho más a menudo muestra su obsesión por la mezcla entre vascos y negros:
Una mezcla de vascos con elementos negríticos desvirtuaría la raza vasca y difícilmente se podrá tratar de vasco a un negro.
parece ser que la mezcla de hombres correspondientes a diferentes grupos (como puede ser el caso entre negro y blanco) no trae tal fruto positivo, sino que la mulatización (que viene de mulo) da culturalmente seres infecundos. Ahora bien, este no ha sido nunca el caso del pueblo vasco, pues tanto los romanos, los celtas, los germanos o los neolatinos, que se asentaron entre ellos, corresponden a razas europeas, del tipo nórdico, mediterráneo, alpino o dálico.
Un racismo eugenésico es muy deseable para nuestro pueblo y combatirlo sería una desgracia para los vascos [...1. Un racismo vasco que no quiera mezclar la propia sangre con gentes de tez oscura, de talla pequeña y de cualidades físicas inferiores, en tanto que éstas deriven claramente de condiciones previas raciales, es un noble sentimiento que todo nacionalista vasco debería hacer.

Pero su delirio eugenésico no se refiere únicamente a los seres "racialmente inferiores", sino que afirma incluso que "los niños nacidos minusválidos, en muchísimos casos (quizá en la mayoría, según el criterio con que se juzgue) difícilmente pueden ser considerados seres humanos [ ... ] a todos éstos se les debe ayudar a morir de forma decente, cuanto antes mejor.


En Krutwig la raza juega un papel tan importante como en Sabino Arana, lo que ocurre es que aquél considera asimilables a los castellanos y demás elementos "blancos", siendo los negros y discapacitados (y también las mujeres, al menos las feministas) los que ocupan el lugar del "maketo". Aunque una vez más se contradice porque según él "en nuestro país se dan diferentes tipos raciales y [...1 no existe una raza vasca en tal sentido, aunque el pueblo vasco ofrece una composición racial bastante característica".

No hay comentarios: