Buscar este blog

08 marzo 2015

'Syriza no ha cumplido lo prometido' por KKE



Cae la noche frente al parlamento griego en Atenas. Unas 8.000 personas se han concentrado para protestar contra el acuerdo del gobierno izquierdista de Alexis Tsipras con los acreedores del país. De repente, suena música revolucionaria y cientos de personas con banderas rojas y la insignia de la hoz y el martillo comienzan a desfilar. La manifestación ha sido convocada por el Partido Comunista (KKE) y la puesta en escena es uno de sus fuertes. Es la segunda en contra de la administración de Syriza. La primera, el pasado jueves, fue seguida por disturbios en la capital.
Muchos analistas pueden cantar victoria. Anunciaron que la mayor oposición al primer ministro llegaría a su izquierda, y no se han equivocado: "Syriza no ha cumplido lo prometido. No han cancelado el memorando. Han llegado al gobierno y han claudicado, aceptando la mayor parte del pacto de rescate", lamenta Georgia, una estudiante de economía. "Los jóvenes no tenemos futuro y este gobierno no se ha mostrado digno de nuestra confianza", añade.
El KKE fue la quinta fuerza más votada en las elecciones del 25 de enero. Consiguió el 5,5% de los votos y 15 diputados. Sus militantes presumen de pertenecer al único partido de corte verdaderamente marxista que existe en Europa. Una de las bases de la campaña del partido fue la crítica a Syriza por ser un partido cercano al capitalismo. La misma crítica tienen para Izquierda Unida y Podemos en España.Georgia es consciente de que las políticas de su partido son irrealizables dentro de la Unión Europea actual: "Grecia debería dejar Europa. Si para conseguir lo que necesito tengo que estar fuera, pues que así sea", cree la joven.

'No hemos ganado nada con el Euro'

"Un gobierno de izquierdas no debería negociar más tramos de pobreza y austeridad sino detener el empobrecimiento de nuestras vidas. Ya basta, hemos tenido suficiente, queremos una vida mejor", explica Pandelis Bakalis, un ingeniero mecánico que trabaja en el sector naval.
"Tsipras y Varufakis (el ministro de Finanzas) querían un acuerdo a cualquier coste y decían no tener otra alternativa. Podían haber dejado de pagar las deudas. Ese préstamo es lo que está produciendo nuestra recesión", cree Pandelis.
Critica también a Berlín: "Alemania no pagó sus deudas después de la Segunda Guerra Mundial. ¿Por qué Grecia sí tendría que pagarla ahora?" se pregunta. "Los alemanes están negociando pensando sólo en su beneficio, y no en nosotros", reflexiona.
Cree, como la mayoría de quienes han acudido a la protesta, que Grecia debería dejar el Euro: "No hemos ganado nada con la moneda única. Cuando había dracmas podía comprar más cosas que ahora ¿Para qué ha servido?", se pregunta Pandelis.
El ingeniero habla mientras se escucha de fondo a Dimitris Koutsoumpas, líder del partido, criticando tanto a Tsipras como a Varufakis.
"Syriza negoció bien. Son europeístas y capitalistas. Tienen el mismo propósito que Bruselas. Sólo fuera de la UE tendremos futuro los trabajadores", reflexiona Manolis Fradelos, un estudiante de derecho. "Los griegos no deben esperar nada de este gobierno. El acuerdo con el Eurogrupo demuestra que su política es la misma que la de los partidos del pasado", explica. "No tendríamos problemas si saliésemos de la unión de países. Tenemos muchos recursos que pueden apoyar a una economía socialista", reflexiona el joven.
"Una ruptura con el Euro sería difícil, pero la situación actual ya lo es. No tenemos esperanza en poder salir de esta situación", comenta Aris Georgopoulos, un traductor votante del partido. "El memorando no se va a acabar. Si decimos que queremos salir del euro, quizás nos escuchen. Si no, puedes negociar pero vas a conseguir poco", explica.
"Hay una situación extraña en Grecia. Por un lado la gente dice que quiere estar en la UE y por otro quiere políticas sociales. Tener las dos cosas es imposible", cree el traductor.
"Syriza se está riendo del pueblo. El único camino para que la gente tenga una vida mejor es conseguir otro sistema de producción, el socialista. Para que eso pase debemos irnos de la Unión Europea", expone también el universitario Kostas Agrionis.
Parece haber consenso en dos cosas entre los comunistas. Uno, Grecia estaría mejor dejando el euro. Dos, la gente votará al KKE si Syriza les decepciona.
Tsipras tendrá que lidiar con ese descontento a su izquierda, aunque todavía no le preocupa. Es más, alude constantemente al apoyo popular para intentar calmar las aguas revueltas de su partido. La oposición de la calle se ha materializado en las dos marchas de los últimos días con mucho efectismo, pero parece seguir siendo minoritaria. El 68% de los helenos está satisfecho con la forma de llevar las negociaciones por parte del gobierno, una cifra muy a tener en cuenta en una Grecia tan dividida políticamente.

1 comentario:

Anónimo dijo...

Como siempre Euskal Herria Sozialista que todavía no sabe distinguir marxismo-leninismo de "marxismo-leninismo" y anda publicitando sin acompañamiento de aclaración artículos que alimentan mitos revisionistas, como en este caso que el KKE es un partido marxista-leninista, cuando ni siquiera se ha desligado de su brezhnevismo.