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20 abril 2015

De Andrés acusa a los euskaldunes de acudir a Araba a robar trabajo

GASTEIZ - Javier de Andrés llevaba un tiempo buscando una bandera propia que enarbolar de cara a las elecciones. La cruzada contra la inmigración y la RGI ha sido desde el principio patrimonio personal del alcalde gasteiztarra, Javier Maroto, y aunque le ha mostrado siempre su apoyo, el diputado general de Araba andaba dando bandazos a la caza y captura de una causa similar con la que hacer carrera electoral. Ya la ha encontrado. Acompañado del parlamentario vasco y director de la campaña del PP en Araba, Iñaki Oyarzábal, De Andrés puso ayer la primera piedra del que apunta a ser uno de sus grandes argumentos para la reelección: cargar contra el euskera, una lengua que considera “impuesta” por los nacionalistas, que según apuntó el PP es utilizada como herramienta para discriminar a los alaveses y dejarlos fuera de los puestos de trabajo en la Administración pública. El todavía diputado general pide que el Gobierno vasco entregue las competencias en materia lingüística a la Diputación alavesa y a las Juntas, y considera un despropósito los “casi 3.000 millones de euros” destinados durante los últimos 35 años al fomento del euskera, o a su “imposición”.
En el PP sostienen que vizcainos y guipuzcoanos “vienen a quitar los puestos de trabajo de aquí” a los alaveses porque en la provincia “hay menos euskaldunes y eso supone una barrera enorme para que los alaveses puedan acceder a la Administración”. De Andrés, que durante sus cuatro años al frente del Ejecutivo foral había mantenido una postura contraria, pero más contenida, con el euskera y su influencia en el territorio histórico, desbocó su discurso y dejó fluir sin tapujos su visión y posicionamiento sobre el uso de la lengua vasca en Gasteiz. Para el diputado general, las políticas lingüísticas desplegadas en Araba y en el resto de Euskadi desde el inicio de la democracia solo han servido para crear “una red clientelar” de asociaciones y colectivos que viven “no por el euskera sino del euskera” y que han acabado controladas “por Bildu, Batasuna y toda esa morralla que anda por ahí”.
Además de reclamar las competencias lingüísticas, De Andrés, que realizó estas declaraciones en un acto con miembros de su partido, solicitó también que se establezca un tratamiento lingüístico diferente y único para los alaveses que quieran acceder a un trabajo en todas las administraciones públicas que presten servicios en la provincia. El candidato popular a la reelección considera que los alaveses “conocen mucho mejor la realidad sociolingüística de Álava que un señor de Ondarroa que nos venga a explicar la política lingüística que necesitamos”, y quiso dejar claro que lo que intenta con esta postura es “defender la enseñanza del euskera de manera libre y sin imposiciones”.
Iñaki Oyarzábal tampoco se quedó atrás con sus palabras. “Hay mucha, mucha gente que sabe que sus hijos pierden oportunidades simplemente por el empeño de los nacionalistas de elevar las exigencias del euskera, porque con eso consiguen apartar a los alaveses” en favor de “la gente que viene de Gipuzkoa y de Bizkaia, que siempre ocuparán las listas”. Para el parlamentario vasco, durante los últimos años ha habido “mucha gente de varias generaciones” a la que el euskera ha dejado “relegada” de empleos por el “empeño” de los nacionalistas de elevar las exigencias de conocimiento, entre ellos “miles de profesores” que, según su análisis, “tuvieron que salir de Euskadi, abandonar escuelas y colegios porque la presión por el euskera les cerraba las puertas”, algo que el Gobierno realizaba “para poder meter de rondón a muchos nacionalistas”.
“JE SUIS MORRALLA”
La cruzada iniciada por Javier de Andrés, que llamó morralla a EH Bildu, generó una oleada de críticas. La coalición definió como “una provocación y un desprecio” a la cultura vasca la bandera que el PP pretende enarbolar. EH Bildu inició además una campaña en Twitter bajo el hashtag je suis morralla (yo soy morralla). El candidato a diputado general del PNV, Ramiro González, respondió a De Andrés en euskera: “Arabarrok euskara gure hizkuntz propio bat dela uste dugu. De Andresek ez du horrela ikusi nahi. Horrela ez da Araba defenditzen”.

6 comentarios:

Anónimo dijo...

Unidad alavesa no se xtinguió..reside en todos los corazones de los alaveses más rancios y lamenuncas...nazis...Gora araba euskaldun!!!

Anónimo dijo...

Es una forma de verlo, pero en Alava hay un sentimiento muy fuerte que ve en el euskera una discriminación positiva que produce un sentimiento de rechazo que patenta el PP.

felder dijo...

pues hala, carril de vuelta pa la meseta.

Anónimo dijo...

Alava siempre fue castellana, aqui casi nadie habla euskera más que los funcionarios privilegiados por ser nacionalistas.Vete tu a Gipuzkoa, euskonazi

Anónimo dijo...

las bajas laborales en 2014 aumentaron de las 890 diarias a las 978, cuando el número de empleados públicos sólo creció un 0,6% en ese período.
Cuando un empleado público se encuentra de baja, lógicamente hay que pagar su nómina y la del sustituto. El coste de sustituir a los trabajadores de baja creció por tanto de 15,6 a 17,6 millones de euros.
el dato de que el sector público “a grandes rasgos duplica el absentismo del sector privado”.
Buceando en la red se pueden encontrar algunas otras cifras interesantes.
Además señalaba que las bajas habían crecido pese a haber menos trabajadores. Es decir, que en 2012 teníamos 862 bajas diarias en la Administración foral frente a las 978 actuales, pese a haber menos trabajadores.
Paralelamente, la investigación nos lleva a encontrar en el resto de España titulares como estos, a principios de 2013:
El absentismo en el sector público es menor que en el privado por primera vez
http://www.elmundo.es/elmundo/2013/01/07/economia/1357551385.html
O este otro de principios de este año:
Las bajas laborales caen un 18% en el sector público
http://cincodias.com/cincodias/2015/01/28/economia/1422464541_566978.html
Aparentemente aqui aumentan las bajas laborales en el sector público mientras que descienden muy notablemente en el resto de la nación ¿Hay algo que explique esto?
Pues quizá sí.
En 2012 el gobierno central, para tratar de combatir el absentismo laboral (se estimaba que 1 de cada 3 bajas de los funcionarios era fraudulenta), decidió que los empleados públicos sólo cobrarían el 50% los primeros días que estuvieran de baja. Parece posible, por tanto, establecer una relación entre esta medida y el apreciable descenso de las bajas en el sector público a escala nacional.
Sin embargo, aqui esta medida no llegó a aplicarse.
Es improbable que los empleados públicos tengan peor salud que el resto de la población, e improbable también que los empleados públicos aqui la tengan aún peor que el resto de empleados públicos de España.
Obviamente no se trata de arremeter contra las bajas reales y justificadas, pero el absentismo laboral es otra cosa: es corrupción.
En primer lugar perjudica al conjunto de los contribuyentes, que tienen que pagar el sueldo de quien pudiendo trabajar no lo hace y de quien le sustituye.
En segundo lugar, además, a los empleados públicos honrados. Hay un Presupuesto para pagar la Administración foral. Si el absentismo laboral se come indebidamente una parte de ese presupuesto, hay que recortarlo por otro para ajustar las cifras. Esto significa que queda menos dinero para contratar empleados, para pagar los sueldos públicos para pagar las medicinas en los hospitales o la calefacción en los colegios. El absentista es un defraudador aunque da la impresión de que los políticos, particularmente los de la izquierda, cuando se trata de medidas impopulares para el sector público siempre eligen legislar en contra del resto de la sociedad.

ruski dijo...

Dejar sl euskera en paz!! Que empiecen a recortar pasta del sueldo de los politicos profesionañes, del tav, adornos navideños y demas gastos inutiles