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19 mayo 2015

Histórico apretón de manos entre Carlos de Inglaterra y Gerry Adams

Ha sido un apretón de manos cargado de significado. El príncipe Carlos de Inglaterra y Gerry Adams, presidente del Sinn Féin, han estrechado sus manos hoy en la universidad de Galway, en una recepción de políticos locales al heredero a la corona, que ha comenzado así su visita oficial de cuatro días, en compañía de su esposa, a la República de Irlanda. Se trata de la primera ocasión en la que el histórico líder del brazo político republicano, del que siempre se pensó que llegó a dirigir también el brazo armado, el grupo terrorista ya disuelto Ejército Republicano Irlandés (IRA), se encuentra con un miembro de la casa real británica.
El encuentro, según dirigentes del partido, persigue promover la “reconciliación y la curación de las heridas”. En la recepción, a la que han asistido unas cien personas, también ha saludado al príncipe de Gales otro líder del partido, Martin McGuiness, que ya estrechó la mano de la reina, siendo él vice ministro principal de Irlanda del Norte, cuando esta visitó Belfast en 2012. Aquel otro saludo, entre la reina de Inglaterra y el exdirigente del IRA, fue considerado un gesto histórico en el proceso de cerrar las heridas de un conflicto que se cobró centenares de vidas desde octubre de 1968 hasta la firma del Acuerdo de Viernes Santo, el 10 de abril de 1998.
Poco después del anuncio de la visita, Gerry Adams aseguró que se trataba de “una buena ocasión para promover la reconciliación y seguir construyendo sobre el buen trabajo McGuiness y la reina”. “El príncipe Carlos es comandante del regimiento de paracaidistas del Ejército británico, responsable de la muerte de muchos ciudadanos irlandeses”, advirtió Adams. “Pero también ha sido afligido por las acciones de los republicanos. Afortunadamente el conflicto ha pasado, pero siguen quedando injusticias sin resolver. Estas deben ser corregidas y el porcedo de curación de las heridas debe seguir su desarrollo”.El viaje del príncipe Carlos incluye una parada de alta carga emocional. El heredero, de 66 años, visitará la costa de Mullaghamore, donde una bomba del IRA, colocada en su barco de pesca, acabó en 1979 con la vida de su tío abuelo Louis Mountbatten, una figura de enorme importancia en la formación del príncipe, que actuó como su preceptor en la juventud. En su día, Adams defendió públicamente la acción del IRA. “Con su historial de guerra”, dijo entonces, “no creo que Mountbatten hubiese podido objetar nada a lo que claramente es una acción de guerra. Sabía el riesgo que corría viniendo a este país”.
Los analistas apuntan una intención de pragmatismo político detrás del histórico encuentro. Un intento de limpiar la imagen del Sinn Féin entre los votantes de clase media, de cara a las elecciones en Irlanda previstas para el año que viene. Pero todavía hay un sector entre los republicanos al que disgusta la visita del príncipe heredero. La Policía irlandesa (Garda) ha dispuesto importantes medidas de seguridad ante la amenaza de los disidentes del ya inactivo IRA. La Garda informó la pasada semana de la detención de seis personas tras el hallazgo de armas de fuego, munición y de varias bombas de fabricación casera durante una operación contra las actividades de los disidentes. Aunque no hubo confirmación oficial, los medios irlandeses aseguraron que una escisión republicana planeaba atentar contra una base militar del Ejército británico durante la visita de Carlos y Camilla.

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