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05 junio 2015

Valoración de Uxue Barkos en el congreso por Sabino Cuadra (que tiempos!!!)

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En el debate realizado en fecha de 22 de octubre de 2008 en el Congreso de los Diputados del Proyecto de Ley de Presupuestos Generales del Estado para el año 2009, Uxue Barkos recalcó la necesidad de realizar un “cambio profundo de valores sobre los que se sustentan las decisiones de inversión y de ahorro del sistema, apostando por la economía productiva y abandonado los modelos especulativos”, añadiendo que “no valen en estos momentos y ante estas crisis las respuestas tradicionales. De esta crisis no vamos a salir a base de hormigón y ladrillo. Saldremos reconociendo nuestras prioridades y dando otra dimensión al concepto de gran obra pública: acometamos por lo tanto obras de infraestructura social”.

 Se trataría de atender, según la parlamentaria. temas tales como vivienda, cumplir los compromisos de Kioto, equiparar las pensiones mínimas al SMI, atención a las mujeres maltratadas, desarrollar la Ley de Dependencia… Es curioso comprobar, sin embargo, cómo la actuación de Na-Bai a lo largo de sus seis años de estancia en el Congreso se ha basado en gran medida en la presentación de continuas enmiendas a los Presupuestos Generales referidas a la potenciación de nuevas infraestructuras para Nafarroa: autovía del Camino (Iruñea-Logroño), autovía del Pirineo (Iruñea-Jaca), autovía Medinacelli-SoriaTudela, Tren de Alta Velocidad (TAV)… y, junto a ello, ya que hablamos de cemento y ladrillo, a dar por buenos los proyectos del pantano de Itoiz  y el Canal de Navarra, apostándose así, globalmente, por un modelo que poco tiene que ver con parámetros ecológicos y de desarrollo social, sino más bien de reforzamiento del modelo desarrollista y neoliberal hoy al uso.

 En relación al tramo navarro del TAV, Uxue Barkos ha sido, sin duda alguna, su principal defensora en el Congreso, lamentándose que Nafarroa estuviera quedándose “descolgada de la apuesta por el tren de alta velocidad”  y, más adelante, cuando ya fue suscrito el Convenio entre los Gobiernos del PSOE y UPN, denunciando en el Congreso (pleno de 25 de junio de 2008) tanto “la falta de determinación  y compromiso” del PSOE a fin de materializar el mismo, como que las obras aún no hayan comenzado por los continuos rifirrafes entre estos partidos. Pues bien, si tenemos en cuenta que el presupuesto del TAV en Nafarroa ronda los 3.150 millones de euros (75% de los 4.300 millones de los Presupuestos de Navarra para 2009), ¿dónde queda la necesidad de que “de esta crisis no vamos a salir a base de hormigón y ladrillo”? Si los fondos públicos se van por miles, decenas de miles y cientos de miles de millones de euros a financiar el TAV, las empresas y los bancos, ¿de dónde sacar el dinero para acometer esas tan importantes obras de infraestructura social a las que se refiere Na-Bai? ¿No son acaso estas afirmaciones nada más que bonitas palabras destinadas a adornar de “progresismo” un discurso que, en la práctica, apuntala esa salida neoliberal a la crisis que, de modo conjunto, están dando en el Congreso el PSOE y el PP y al que, tan gustosamente se apuntan también CIU, PNV, EA, CC…? El papel de Nafarroa-Bai en el congreso español. Tras la nueva victoria electoral del PSOE, el 9 de abril de 2008 se realizó en el Congreso el debate de investidura de Zapatero como candidato a la Presidencia del Gobierno. Por parte de Na-Bai se contaba ya con una larga experiencia de lo mucho que había habido de negativo en los cuatro años anteriores: política de cemento y ladrillo, modificaciones fiscales regresivas, maridaje con la Banca y la CEOE, política social neoliberal, nuevas ilegalizaciones, endurecimiento de la política penitenciaria, negativa a atender siquiera a trámite el “Plan Ibarretxe” y rechazo de su propuesta de “consulta” y, por si todo esto fuera poco, anulación desde Ferraz del “gobierno de cambio” acordado entre Na-Bai y el PSN y entrega de Nafarroa al derechista UPN. El discurso de Zapatero para la nueva legislatura estaba asentado en un más de lo mismo. Sin embargo, Na-Bai, al igual que el PNV, no votó en contra, sino que se abstuvo. Su voto no hubiera cambiado nada (ERC, por ejemplo, a pesar de ser socio del PSC en Catalunya, votó en contra), pero, aún así, optó por la abstención. ¿Por qué? La respuesta de Zapatero no pudo ser más clara: “… mantengo el máximo respeto a Nafarroa Bai, que es una formación política, una gran coalición que, en mi opinión, contribuye de una manera muy positiva al desarrollo político y a la convivencia en Navarra, a la que tenemos respecto y consideración…”, añadiendo que “yo siempre lo diré públicamente, no me duelen prendas, que su partido, y usted de manera singular en esta Cámara, en esta tribuna, ha demostrado siempre rigor, seriedad, coherencia y predisposición favorable hacia el Partido Socialista”. Con toda seguridad, la opinión del PSOE y de Zapatero en relación a Na-Bai y a su parlamentaria, Uxue Barkos, no ha cambiado este último año. Su actuación ante la crisis, al menos, no ha sido motivo de grandes dolores de cabeza para el Gobierno del PSOE.
Sabino Cuadra Lasarte es diputado de Amaiur

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