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02 julio 2015

COMUNISMO O NACIONALISMO

* articulo antiguo pero que viene como anillo al dedo como argumentos para el debate con los compañeros de Herri Gorri.

Al parecer, ciertos sectores de la pequeña burguesía nacionalista de Euskal Herria están atravesando por una especie de crisis de identidad. Ya no les basta con ser nacionalistas, sino que también se han empeñado en hacerse pasar por marxistas-Leninistas, que parece que tiene más tirón, ahora que el MLNV ha sido liquidado, por obra y gracia del otegismo.

Los comunistas no tenemos nada en contra de la pequeña burguesía nacionalista y hasta la consideramos un posible aliado desde el punto de vista de las tareas democráticas de la revolución en el Estado español. Sin embargo, lo que no podemos consentir bajo ningún concepto es que pretenda colarse por la puerta de atrás en el movimiento comunista y meter sus narices allí donde, sencillamente, no tiene nada que rascar.

Éste es el caso de la "organización comunista vasca que lucha por la liberación nacional y social de Euskal Herria", que se hace llamar, de forma más resumida y menos rimbombante, Kimetz.

Entre los objetivos que se ha marcado Kimetz está la creación de un "partido comunista de clase" vasco. No han sido pocas las organizaciones que se han planteado este mismo objetivo. Todas ellas han partido siempre de las mismas premisas: "clase trabajadora vasca", "lucha de clases vasca", "Estado vasco independiente" ... Kimetz, por su parte, ha hecho su particular aportación al acerbo "marxonacionalista", sacándose de la manga perlas como ésta: «Esta doble opresión, nacional y de clase, (. .. ) configuran a Euskal Herria como un marco nacional autónomo de la lucha de clases.»

¿ Marco nacional autónomo de la lucha de clases? El marxismo siempre ha defendido que la lucha de clases tiene un carácter internacional. Pero he aquí que, para Kimetz, Euskal Herria es tan particularísima y singularísima que hasta cuenta con su propia lucha de clases, enteramente "nacional y autónoma" y sin ninguna relación con la que se da, no sólo en el Estado español, sino en todo el resto del orbe.(donde pone kimetz pongan Herri Gorri).

Cuando un nacionalista pretende ejercer de teórico marxista, se producen hallazgos realmente notables y sorprendentes.

La organización comunista en las nacionalidades oprimidas

En lo que respecta a la cuestión de la organización comunista en las nacionalidades oprimidas, no negamos la posibilidad de que, en determinadas condiciones, se haga necesaria la creación de un Partido Comunista independiente. Esto ya sucedió, por ejemplo, en Catalunya, con la creación del PSUC, en 1936. Sin embargo, no encontramos en aquel PSUC nada parecido al reduccionismo nacional que observamos en Kímetz. El PSUC nunca habló de "lucha de clases catalana" o de cualquier otro absurdo similar. El PSUC tuvo siempre claro que la lucha del proletariado catalán estaba indisolublemente ligada a la lucha del proletariado del resto del Estado; y la línea política aplicada por el conjunto del movimiento comunista en España era una y la misma, asegurada ésta por la estrechísima relación entre el PCE y el PSUC y por la existencia de la Komintern.

Las posiciones defendidas por Kimetz van, por el contrario, por otros derroteros y entran en total y absoluta contradicción con las posiciones que históricamente ha defendido el movimiento comunista en relación con la cuestión nacional. En sus documentos, ni siquiera mencionan el derecho de autodeterminación como tal, que tan bien caracterizaron nuestros clásicos, en particular, Lenin y Stalin. y ello a pesar de que en una entrevista (concedida en mayo de este año) mencionan a este último como un referente en el análisis de la cuestión nacional.¿En qué sentido consideran un referente a Stalin? Lo que defiende Stalin y lo que defienden ellos son cosas enteramente diferentes. Stalin decía: «para que el proletariado alcance la victoria, hay que unir a todos los obreros, sin distinción de nacionalidad. Es evidente que la destrucción de las barreras nacionales y la unión estrecha de los proletarios rusos, georgianos, armenios, polacos, judíos, etc. es condición indispensable para la victoria del proletariado de Rusia» 1. Kimetz, en cambio, nos sale con la cantinela del "marco nacional autónomo de la lucha de clases" y ni se plantea «la unión estrecha» entre el proletariado vasco, gallego, catalán, castellano, etc.

Kimetz no defiende la autodeterminación, sino que contempla únicamente la independencia. Y esto, en sí mismo, ya sitúa a este colectivo con los dos pies fuera del marxismo. Su objetivo es "la consecución de un Estado socialista vasco, reunificado '" e independiente" con "un partido  comunista de clase ... , instrumento  clave ... para armar política y organizativamente a la clase trabajadora de Euskal Herria". Todo esto nos resulta muy familiar. Son las mismas tesis que han abanderado ciertos sectores de la Izquierda Abertzale, sin haber llegado nunca a comprender la relación existente entre la lucha por el socialismo y la lucha por la liberación nacional, con la diferencia de que Kimetz se dice comunista cuando, en realidad, no es más que otro tinglado de la pequeña burguesia vasca con el que se pretende arrastrar al proletariado vasco a las filas del nacionalismo. Y esto no podemos dejar de denunciarlo.

Nuestro Partido y el problema nacional

En este punto, debemos remitimos a lo expresado en el Informe Político de nuestro IV Congreso: «La política de nuestro Partido en relación a esta cuestión es bien conocida: defendemos y luchamos por el derecho de autodeterminación e independencia de Catalunya, Galicia y Euskal Herria y las apoyaremos si, finalmente, optan por romper los vínculos que les atan al Estado español para crear un Estado nacional aparte. (. . .)

Algunos interpretan esta posición consecuentemente democrática e internacionalista, como una “táctica” destinada a crear una «sucursal españolista» del Partido en las nacionalidades-; o sea, que nos consideran como unos competidores que buscan arrebatarles la «clientela» en su «coto vedado». Su estrecha visión nacionalista no les permite ver otra cosa. Esto les lleva también a no comprender que apoyando a los movimientos independentistas democráticos, no les estamos haciendo ningún «favor» particular, sino que estamos favoreciendo al movimiento en su conjunto y, por tanto, también a nuestra clase, contribuyendo de esa forma al debilitamiento del enemigo común.

»La causa de las naciones oprimidas por el Estado fascista e imperialista español es parte de nuestra propia causa y debemos continuar defendiéndola con todas nuestras fuerzas. Esto favorecerá la labor de los comunistas en aquellas nacionalidades, que podrán también unir sus fuerzas, organizarse como partido diferenciado e independiente de la burguesia y hacer causa común con todos nosotros. Para ello son necesarios una línea politica general y un solo centro dirigente que abarque a todo el Estado. ( .. .)

»Lo que sucede es que no está resultando nada fácil crear la conciencia y la organización comunista en todas partes. Muchos pretendidos comunistas, en realidad, no son sino nacionalistas [como le ocurre precisamente a Kimetz, N. d. A.] Otros muestran vacilaciones a la hora de plantearse el problema real de crear la organización clandestina y desarrollar una práctica revolucionaria consecuente [como también le ocurre a Kimetz, N. d. A.], lo que inevitablemente les conduciría a tener que criticar y deslindar los campos con el nacionalismo. Mas esto resulta ya indispensable hacerlo si de verdad se quiere dejar de ir a la zaga del nacionalismo burgués y crear la organización política independiente de la clase obrera para la lucha por el socialismo y los derechos nacionales.»

Kimetz no es que vaya a la zaga del nacionalismo, sino que el nacionalismo es el núcleo a partir del cual estructura todo su proyecto. Y, por supuesto, no comparte ni puede compartir el diagnóstico que nuestro Partido hizo en este mismo Informe al IV Congreso: «La salida, pues, del atolladero al que parece estar abocado el movimiento revolucionario de Euskal Herria, no creemos que puedan encontrar lo por esa vía [en la vía nacionalista, N. d. A.], sino en el firme terreno de la unidad de todas las fuerzas que luchan contra el Estado capitalista, fascista e imperialista español. Esto implica, lógicamente, una revisión a fondo de la política que han seguido. No obstante, y aun teniendo en cuenta que dicha rectificación no habrá de producirse sino, en todo caso, después de nuevas y amargas experiencias, nosotros apoyamos y apoyaremos a las masas populares de Euskal Herria en sus justas demandas yen su enfrentamiento contra el Estado.»

Kimetz no se plantea ninguna «revisión a fondo» de la política que ha seguido el movimiento popular en Euskal Herria y que les ha conducido a su situación actual. Muy al contrario, muestra la mejor de las disposiciones para reeditar esos errores.

En la entrevista ya citada más arriba, Kimetz manifestaba que la crisis del MLNV «ha  dejado huérfana a la clase obrera vasca». En esta afirmación se encuentra condensada toda la concepción política e ideológica de Kimetz. Este colectivo considera que el representante de la clase obrera vasca no es el "partido comunista vasco" que ellos pretenden construir, sino el MLNV, de ahi que con la liquidación de este último se haya quedado huérfana. Para los comunistas, las cosas se presentan de otro modo: la orfandad de la clase obrera no guarda la menor relación con las circunstancias por las que pueda atravesar el MLNV. El MLNV representa a la pequeña burguesía nacionalista. La clase obrera estará o no estará huérfana en función de la existencia de un fuerte partido comunista que la organice, y un partido comunista que, por supuesto, no es el asunto nacionalista que pretende construir Kimetz.

Kimetz cree ser un destacamento comunista (últimamente se escucha mucho esto del destacamento comunista). En realidad, no pasa de ser una fracción socializante del MLNV. El nacionalismo haría muy bien en dedicarse a resolver sus propios asuntos (y no son pocos los problemas a los que se enfrenta). Y aún estaría mejor si ciertos nacionalistas dejaran de jugar a marxistas-leninistas en sus peleas internas; "zapatero a tus zapatos", dice el refrán .

1- Stalin ·Cómo entiende la Socia/democracia la cuestión nacional"

2 comentarios:

Anónimo dijo...

Muy buen artículo

felder dijo...

yo pienso que es al reves, es decir, ha sido el comunismo internacionalista (hasta cadiz) quien ha intentado (sin exito) meter sus narices en el nacionalismo vasco a traves del MLNV.