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02 julio 2015

El falso argumento de la lengua como causa de la nación. Xabier (I)

Merritt Ruhlen ha contabilizado en toda la tierra 4.794 lenguas, que ha clasificado en 17 familias. De esas 4.794 lenguas cinco escapan todavía a cualquier clasificación. Si asumiéramos la lengua como criterio de adscripción nacional y si lleváramos el principio de las nacionalidades hasta sus últimas consecuencias. nos encontraríamos con un planeta dividido en casi cinco mil Estados, lo que, a todas luces, resulta inviable. En 1984, según Walker Connor, sólo había siete Estados que podían ser considerados étnicamente homogéneos: Dinamarca, Islandia, Japón, Luxemburgo, Países Bajos, Noruega y Portugal. Reservándome el derecho a no considerar «étnicamente homogéneos» a varios de esos Estados, de lo que se trata es de constatar, con Ernest Gellner, que muy pocas lenguas han generado movimientos nacionalistas. Es decir, tomando el planeta en su conjunto, se puede afirmar que los nacionalismos lingüísticos son la excepción y no la regla. No yerra Rupert Emerson cuando mantiene, frente al optimismo aristotélico, que «el ser humano es un animal nacional»; lo que ocurre es que ese nacionalismo no tiene muchas veces contenido lingüístico.

La mayor parte de los análisis historiográficos se han centrado en las condiciones socioeconómicas e ideológicas para explicar los fenómenos nacionalitarios, descuidando las lenguas como elementos de estudio. No veo razón alguna para ello: también las lenguas son elementos sociales. En palabras de Weinreich, «En cualquier situación concreta, la división entre los grupos de la misma lengua materna suele coincidir con una o más divisiones de naturaleza no lingüística». Entre esas otras divisiones de naturaleza no lingüística, Weinreich menciona el territorio, al que dedicamos este capítulo, pero también el origen étnico, la cultura, la religión, la raza, el sexo, la edad, la clase social, la profesión y el índice de ruralidad/urbanización. Por ejemplo, en el sur de la India, cada uno de sus cuatro dominios biogeográficos ha dado origen a una de las grandes lenguas dravídicas y, según Caro Baroja, el área histórica de la lengua vasca en Navarra es idéntica a la del régimen sucesorio septentrional (en el que se mantiene la unidad de la herencia sin repartirla entre los hijos) siendo su límite, grosso modo, la divisoria entre la Zona Media y la Ribera. En Francia la forma de las casas coincide con la división histórica entre la langue d'oc (occitano) y la langue d'oil (francés) y entre el derecho escrito y el oral. Sin embargo, a pesar de lo que supone Weinreich, no se puede establecer una regla general. Por ejemplo en Suiza las isoglosas no coinciden con la forma de las casas, ni tampoco ocurre así en el límite entre las lenguas germanas, eslavas y romances.

De lo que no existe duda es de la falta de congruencia entre dominio lingüístico y Estado, a pesar de la homogenización que la mayoría de éstos practican. En la actualidad (sin incluir Rusia, Armenia, Azerbayán y el Vaticano) existen 42 Estados europeos y en ellos se encuentran, contando por ejemplo a los vascos dos veces, una a los de España y otra a los de Francia, unos 300 grupos lingüísticos, dejando a un lado la inmigración reciente. Por lo tanto, para que existiera una correspondencia exacta entre las fronteras estatales y los grupos lingüísticos (suponiendo que tal cosa fuera posible), habría que modificar las fronteras europeas en unos 260 puntos.

Además, tal modificación conllevaría la desaparición de al menos 17 Estados, sin tener en cuenta el Cáucaso: Andorra, anexionada por Cataluña; Austria, Liechtenstein y Luxemburgo anexionados por Alemania; Bélgica, dividida entre los Países Bajos y Francia; Bosnia-Herzegovina y Croacia, anexionadas por Serbia; Chipre, dividido entre Grecia y Turquía; Eslovaquia, anexionada por Chequia (suponiendo que checo y eslovaco sean dialectos de la misma lengua); Estonia, anexionada por Finlandia (con análoga salvedad); Macedonia, dividida entre Bulgaria y Albania (suponiendo que el macedonio sea un dialecto búlgaro); Malta, anexionada por una Arabia unida; Moldavia, anexionada por Rumanía, Mónaco, dividido entre Italia y Occitania; San Marino, anexionado por Italia; y Suiza, dividida entre Alemania, Arpitania, Francia, Italia y Retia. Islandia da la nota por su homogeneidad lingüística, pero como según algunos autores el feroés, hablado en Dinamarca, es un dialecto islandés o noruego, ni siquiera en este caso se daría una correspondencia exacta entre ambos conceptos.

No resulta superfluo recalcar que hasta la época moderna la lengua no ha sido nunca un criterio para la constitución del Estado. Más bien al contrario: la expansión de una lengua sucedía a la del Estado y su suerte dependía muchas veces de la de aquél, desde bastante antes de que Nebrija hablara de la lengua como «compañera del Imperio». En este momento interesa incidir sin más en la nula importancia que otorgaban a las diferencias lingüísticas los antiguos cuando establecían los límites administrativos. Cuando en el año 297 Diocleciano reorganizó el Imperio no tuvo en cuenta la lengua que se hablaba en cada territorio y sin grandes escrúpulos transfirió las provincias latinohablantes de Moesia superior y Praevalitanum (en los actuales Montenegro y norte de Serbia) desde la prefectura de Italia a la del Illyricum grecohablante. Lo sorprendente habría sido que hubiera actuado de otra manera. Por eso mismo dudo que se pueda sacar ninguna conclusión de tipo lingüístico del hecho de que várdulos, caristios y autrigones (habitantes de las actuales Álava, Guipúzcoa y Vizcaya) fueran encuadrados por los romanos en el Conventus Cluniensis mientras los vascones (en la actual Navarra) lo fueran en el Conventus Caesaraugustanus. Esta adscripción a uno u otro conventus, que los «navarristas» pretenden convertir en uno de los fundamentos de su credo (según ellos, ya desde la más remota antigüedad habría existido una diferencia lingüística ergo de destino entre Navarra y las demás provincias vascas), tiene bastante de convencional. Luis Michelena ya advirtió que «ni todos los uascones eran vascófonos, ni todos los vascófonos eran uascones». En el Ager Vasconum, la actual Ribera navarra, el vascuence fue siempre una lengua muy minoritaria, mientras que sí que se hablaba al menos en parte de Aquitania, Vardulia, Caristia y —aunque esto es menos probable— Autrigonia.
Se puede refutar, con Arturo Campión, que existe cierta coincidencia entre las antiguas gentes y los dialectos vascos actuales. El territorio de los vascones parece corresponderse con el del dialecto altonavarro, el territorio de los várdulos con el del guipuzcoano y el de los caristios con el del vizcaino. Pero también se puede suponer que la diferencia dialectal es una consecuencia secundaria de la división administrativa y eclesiástica y no a la inversa. De la misma manera, a pesar de los intentos de probar lo contrario por parte de la historiografía romántica, tampoco hay correspondencia entre los Starnme (que suele traducirse por «tribus» germánicas) y los actuales dialectos alemanes. En realidad los Starme eran organizaciones para el reclutamiento militar. Solamente un pequeño núcleo de guerreros  sus familias pertenecían a un Stamm. Incluso un guerrero podía abandonar su Stamm y fundar otro.

Si en algún lugar se ha dado una identificación entre lengua y territorio ése es, en efecto, Alemania.

3 comentarios:

sozialismorantz dijo...

Dice el artículo
"En 1984, según Walker Connor, sólo había siete Estados que podían ser considerados étnicamente homogéneos: Dinamarca, Islandia, Japón, Luxemburgo, Países Bajos, Noruega y Portugal."
Esto no es correcto, en el estado portugués se habla mirandés en miranda del duero(no confundir con miranda de duero) la lengua mirandesa o mirandés es una lengua del diasistema astur leonés (aclaro una cosa, se puede considerar al mirandés como una lengua que viene del diasistema astur leonés o como un dialecto de la lengua astur leonesa, entre los lingüistas existen diferencias en este terreno, por ejemplo la unesco considera al mirandés un dialecto de la lengua astur leonesa.) os pongo un gif donde se ve la evolución de las lenguas en la península ibérica, es bastante bueno https://upload.wikimedia.org/wikipedia/commons/thumb/8/86/Evoluci%C3%B3n_ling%C3%BC%C3%ADstica.gif/272px-Evoluci%C3%B3n_ling%C3%BC%C3%ADstica.gif
Los portugueses se suelen referir a miranda de duero como nação mirandesa o como terra de miranda.
Dice también el artículo:
"No resulta superfluo recalcar que hasta la época moderna la lengua no ha sido nunca un criterio para la constitución del Estado. Más bien al contrario: la expansión de una lengua sucedía a la del Estado y su suerte dependía muchas veces de la de aquél, desde bastante antes de que Nebrija hablara de la lengua como «compañera del Imperio»."
Esto es cierto, se puede ver en el gif que he puesto antes, cuando la nación portuguesa formó parte del estado-reino de españa el portugués retrocedió en portugal y se empezó a hablar castellano. Los reinos buscaban imponer una misma lengua en todo el reino y no respetaban la naturaleza plurinacional de estos reinos, buscaban crear una nación en ese reino imponiendo en todo el reino una misma lengua y cultura destruyendo el resto de lenguas que se hablaban en el reino, esto se hacía para hacer de ese reino una nación, imponiendo una misma lengua y cultura en todo un reino se hacía de este una nación.
salud

Anónimo dijo...

no entiendo yo mucho de esto, pero el mirandes lo hablan 10.mil personas, igual no es mucha gente y por eso portugal es de los paises etnicamente mas homogeneos.
se me ocurre eh, no lo se.

sozialismorantz dijo...

Como expliqué se puede considerar el mirandés una lengua proveniente del diasistema astur leonés o un dialecto de la lengua astur leonesa, existe debate entre los linguistas sobre esta cuestión. Si consideramos que el mirandés es un dialecto del astur leonés sería parte de una lengua hablada por unas 150.000 personas, el mirandés es uno de los dialectos del astur leonés, también tenemos el montañés hablado en el oeste de cantabria, el extremeño alto, el asturiano y el leonés, en el caso del montañés y el extremeño alto son dialectos del astur leonés pero están muy castellanizados, aquí música en montañés https://www.youtube.com/watch?v=fL3ekbrK6l0
En el estado portugués hay dos naciones, la portuguesa como bien dices muy mayoritaria y la mirandesa, ambas totalmente distintas por lengua y cultura.
Equiparáis étnia con nación cuando tienen cosas en común pero no los considero lo mismo aunque haya mucha gente que considera que etnia y nación son lo mismo, sinónimos. Te pongo una imagen donde se ve algo de la distribución étnica de la nación portuguesa http://kol.home.sapo.pt/Scan%200197hoje.JPG todas estas étnias son parte de la nación portuguesa, comparten lengua y cultura.
salud