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19 julio 2015

Grecia y balsas de aceite. Herri Gorri

Juaristi de Bildu mendigando una foto 
El reformismo abertzale y no abertzale, tomó a Syriza como referente político e ideológico de un posibilismo constructivo, del renacimiento de una socialdemocracia que, en el seno de la Unión Europea, podía retrotraernos al añorado Estado de Bienestar, al estado social y de derecho que incluso algunos textos constitucionales como el español, parecen mencionar.
Los comunistas, los socialistas revolucionarios y, en general, todo aquel que cuestionaba dicho reformismo posibilista éramos, no ya utópicos, éramos esencialmente irracionales, quiméricos y cavernarios, pues sabíamos en lo que iba a quedar Syriza. Fue la gran Rosa Luxemburgo, la que afirmó que los revolucionarios que participan en gobiernos burgueses, terminan convertidos en ministros de un gobierno burgués.
La Unión Europea ha reducido de manera drástica los márgenes del reformismo. No podía ser de otro modo, ya que cualquier movimiento que plantee dentro del capitalismo, políticas redistributivas, servicios públicos, soberanía popular o democracia, se topa con la tozudez de lo evidente. ¿Aceptas la transformación de la deuda privada producto del “saneamiento” de los sistemas bancarios en deuda pública? ¿ Aceptas que el problema de sobreproducción del capitalismo, se traduce en la expulsión del sistema económico de amplias capas de trabajadores y trabajadoras y convertidos en sobrantes sumidos en el subempleo y el desempleo estructural? ¿Aceptas debatir si hay que abrir los comedores de los centros educativos y no por qué hay niños y niñas que deben requerir de ese servicio?. Si tomas la pastilla azul, te despertarás en tu cama, no habrá pasado nada… si tomas la pastilla roja, todo se complica, puesto que no aceptar las consecuencias, de manera invariable significa apostar por la ruptura y el socialismo.
Seremos cavernarios, de esos “amargados” de los que habla Pablo Iglesias y que preveíamos lo que iba a pasar con Syriza, casi aves de mal agüero que tienen la irresponsable visión en su cabeza de lo que el propio Pablo Iglesias va a convertirse. Hablar de responsabilidad de gobierno, explicar “que no había otro remedio” respecto al golpe de estado griego, me traslada a lo de “OTAN de entrada no” del PSOE en el período de la Reforma postfranquista.
No es nada nuevo lo de un Centro y una Periferia en el seno de la Unión Europea. Ya en la época del Tratado de Maastricht a principios de los 90, se hablaba de la Europa a dos velocidades. El euro consolidó las distancias entre centro y periferia, puesto que resultaba insostenible una moneda única en un marco heterogéneo de productividades económicas. Pero es que ese era el plan, no había otro, y las oligarquías europeas, contaron a su favor con la derrota del movimiento revolucionario, no había más alternativa, no había horizontes de socialismo.
La dictadura del capital en el marco de la Unión Europea, no es sino producto del desarrollo de las contradicciones entre capital y trabajo y de una correlación de fuerzas que los sectores que apostamos por el socialismo, debemos transformar. Hay alternativa, si la hay… y de manera invariable pasa por una ruptura con el euro, la Unión Europea, la OTAN y transformar la deuda en la base sobre la que construir una nueva política económica socialista. Eso si, los marcos estatales y/o nacionales se quedan cortos en una respuesta de estas características; el internacionalismo proletario, la unidad ineludible de la lucha contra el capitalismo y el imperialismo, requiere una clase trabajadora europea como sujeto enfrentado a la clásica dicotomía entre socialismo o barbarie, y en ese proceso, también en Euskal Herria, la reactivación del marxismo-leninismo como teoría y praxis, como hoja de ruta hacia el socialismo-comunismo, es imperativo.
Y nuestra Euskal Herria… que pareciera ser una pequeña balsa de aceite. Incluso superamos la inversión media de la Unión Europea referida a I+D+I, el desempleo no es tan grave y ha llegado el cambio en Nafarroa. El PNV anuncia que no realizará proyectos faraónicos en Bizkaia los próximos cuatro años -gracias- y los reformistas abertzales y no abertzales callados, decidiendo qué decir o no decir respecto a Syriza y a gestionar, que es lo que toca. Es que ser comunista cavernario, implica no saber nada de la buena governanza… ¿no?.cionales como el español, parecen mencionar.

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