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16 agosto 2015

Kimetz por PML(RC)

Nos hemos dado cuenta recientemente de que la organización Kimetz nos ha vuelto a nombrar en un texto sobre Partido. Ya lo hizo anteriormente en otro texto sobre cuestión nacional, el cual fue contestado con los aportes de la respuesta en el debate con la organización Herri Gorri.

Esto nos da pie para poder polemizar sobre la cuestión del Partido. En un principio queríamos responder simplemente a Kimetz; sin embargo, nos serviremos de esta oportunidad con el fin de realizar una introducción para confrontar contra la “línea de reconstitución”, corriente revisionista que intenta penetrar dentro del movimiento comunista.

Con este propósito, cuando acabemos el manual de introducción al marxismo-leninismo, que calculamos... estará publicado para noviembre como muy tarde, queremos anunciar ya que vamos a realizar otro libro sobre la línea de reconstitución y la nueva orientación, ya que el reconstitucionismo es, lamentablemente, una desviación patria. Es nuestro deber desenmascararles como los revisionistas pequeño-burgueses que son.

En este texto hablaremos muy por encima de la lucha de dos líneas, del balance del ciclo y de reconstitución. Usaremos el texto de Kimetz para que sirva como ejemplo, aunque, como ya hemos dicho, profundizaremos pronto en estas cuestiones.

Lucha de dos líneas

La lucha de dos líneas surge del propio Mao, de sus concepciones cíclicas de la historia, de su concepción errónea de Partido, de su incapacidad para romper con la filosofía oriental china pre marxista y de sus propias limitaciones.

Según los defensores de esta teoría antileninista, las ideas de la burguesía, las ideas incorrectas, deben penetrar en el Partido. De esta manera, como si de una lucha épica entre el bien y el mal se tratara, se producirá una lucha entre dos líneas, la línea correcta y la errónea, de cuya lucha se producirá un supuesto fortalecimiento y avance de la línea correcta. El fracaso de la línea errónea llevará a que se vean o descubran las desviaciones, y ante ello el Partido pueda avanzar, reeducando a los camaradas equivocados y desechando las ideas incorrectas.

El absurdo metafísico de esta posición se ve de lejos, más adelante profundizaremos en tal sentido, no sin antes analizar a qué conduce esta teoría idealista cuando se lleva a la realidad.Por ejemplo en China, donde Mao con sus desviaciones (nos centraremos ahora en la lucha de dos líneas) terminó destruyendo el Partido, infiltrado y dominado por la burguesía gracias a las acciones de Mao contra el centralismo democrático y en pro de dejar a la burguesía tomar el mismo.

También, como ya hemos señalado en otros textos, podemos observar el gran éxito que ha tenido esta teoría en el desarrollo de Partido o de construcción del mismo entre los autodenominados grupos de reconstitución, los cuales no pasan de ser meros clubs de debates, como los que se juntaban en los cafés en el siglo XIX, divididos en 101 fracciones y estancados en debates absurdos.

Nosotros, los leninistas, no concebimos el Partido como algo monolítico, perfecto y etéreo. Al contrario, vivimos en el capitalismo, y el Partido se desarrolla en el seno mismo de la sociedad capitalista, por lo que es inevitable que las ideas burguesas penetren en este. La diferencia con los revisionistas maoístas (de la tendencia que sean) es la forma de actuar frente a ello.

La lucha contra la influencia burguesa se realiza mediante la confrontación ideológica (no confundir con la revisionista lucha de dos líneas). Las ideas burguesas deben ser refutadas y destruidas antes de que se acomoden en el Partido, dando la posibilidad de crear líneas revisionistas que acaben consolidándose en fracciones, lo que conlleva la destrucción del centralismo democrático y del propio Partido. En el Partido Comunista solo puede haber una línea, la marxista-leninista, todos los demás intentos de instaurar una línea revisionista deben ser destruidos antes de que se consoliden.

El objetivo de este texto es realizar una pequeña introducción usando el ejemplo de Kimetz. Para poder conocer un posicionamiento más desarrollado sobre esta cuestión puede verse en el artículo “Las tareas contra el revisionismo “de izquierda”, publicado en la revista De Acero no3, en el que se hace un repaso general a las tareas del Partido contra el reconstitucionismo. El artículo fue contestado por Célula Roja, pero sin aportar nada con respecto al primero, ya que su propio artículo está refutado por el mismo texto que pretendieron contestar. Como se pudo ver en el acto que se celebró en Valencia de presentación del libro “Desmontando a Mao”, al cual vinieron a debatir, y la realidad se encargó de demostrar lo que aquí afirmamos, que también se pudo constatar en el encuentrocomunista de 2013 (si tienen algún inconveniente con esto no nos importa subir el encuentro íntegro a internet) y en todos los debates públicos que hemos tenido: la inferioridad ideológica, política y práctica del revisionismo de izquierdas con respecto a los marxistas-
leninistas.

También se puede ver detalladamente nuestra posición respecto a la lucha de dos líneas en el libro “Desmontando a Mao”, en el capítulo 7, sobre Partido.

Citemos ahora a Kimetz:

“¿Qué quiere decir ese asunto de principios mínimos? En pocas palabras, que todos los militantes que tomen parte en el “Partido” deben cumplir esos principios mínimos y a partir de ahí (de esos principios mínimos), cada militante o fracción se regirá por sus principios. Este hecho, choca frontalmente con el modelo organizativo imprescindible en el Partido Comunista, el centralismo democrático; y acaba relegando la fundamental unidad ideológica en favor del consenso y el acuerdo. En el Partido Comunista siempre va a haber el reflejo de la lucha de clases que es el principio básico de la sociedad: la lucha de dos líneas. Esto es inevitable, ya que materialmente todo va a tener su manifestación ideológica en todos los campos de la sociedad; por lo tanto, las ideologías del proletariado y de la burguesía estarán presentes también en el seno del Partido. Es por eso por lo que los y las comunistas debemos llevar adelante una clara lucha ideológica contra la línea de la burguesía, para que el Partido no caiga en la reaccionaria revisión.” (1).

Podemos ver en primer lugar la incapacidad de Kimetz de comprender el centralismo democrático. La lucha de dos líneas lleva irremediablemente a la conformación de fracciones, con sus órganos de dirección y jefes políticos propios, violentando así todos los principios del centralismo democrático. Precisamente mantener esa unidad ficticia entre fracciones lleva al consenso y al acuerdo anticomunista, el artífice de esto es la propia lucha de dos líneas. Claro que hay lucha de clases en el Partido, pero la lucha de dos líneas solo representa la victoria de las concepciones burguesas y la destrucción a medio o largo plazo del propio Partido.El centralismo democrático es incompatible con la existencia de fracciones, por lo tanto conla lucha de dos líneas, que atenta directamente contra la unidad ideológica del Partido.

Reconstitución.

Los reconstitucionistas le dan un significado nuevo a esta palabra. Hablan de la reconstitución ideológica del marxismo leninismo, de la separación de la vanguardia teórica y la vanguardia práctica, del balance del ciclo de Octubre, etc...
Pero, ¿qué se esconde detrás de tanta palabreja? Lo mismo de siempre, revisionismo rancio y desfasado.

Sin pretender profundizar de sobremanera, todos los grupúsculos afines a la línea de reconstitución parten de la premisa idealista de que es necesario una reconstitución ideológica y política del comunismo y no solo del Partido Comunista. Esto viene dado por la supuesta caducidad del “paradigma de Octubre”, por lo que es necesario “reconstituir” el marxismo-leninismo ante la derrota acaecida tras el triunfo del revisionismo en 1956.

Ningún marxista-leninista que se precie negará la necesidad objetiva de actualizar el marxismo-leninismo a las condiciones concretas, pueseste no es estanco ni acabado sino que avanza y se desarrolla acorde a las condiciones materiales de la sociedad.

Ahora bien, partiendo de la base de que seguimos en la fase imperialista del modo de producción capitalista, las condiciones materiales de lasociedad son, esencialmente, las mismas que a mitades del siglo pasado, por lo que la pretensión de elevar el marxismo-leninismo a una etapa superior (bien distinto de la necesidad de actualización y de aplicar el marxismo-
leninismo a las condiciones actuales), o la supuesta necesidad de superación de los “paradigmas caducos de Octubre” es idealista a todas luces, pues no se haya en consonancia con las condiciones de la vida material.

No se puede pretender el paso de una etapa inferior a una superior de las ideas (marxismo-leninismo en este caso) cuando previamente no se ha producido el necesario tránsito de una etapa inferior a una superior en el mundo material (fase imperialista del desarrollo del capitalismo) que propicie ese cambio cualitativo en la teoría. Materia precede a idea, ambas en interrelación dialéctica; cuestión básica del materialismo dialéctico que parecen obviar los reconstitucionistas.
Nos acusan, esta vez Kimetz,anteriormente han sido otros colectivos reconstitucionistas, de apostar por una construcción del Partido igual a la del PCPE, por poner un ejemplo. Ante esto queremos mostrarles nuestro posicionamiento público al respecto para que puedan valorar si efectivamente tenemos la misma posición que el PCPE.

“El Partido ha de reconstituirse sobre la base del marxismo-leninismo y de su método organizativo, el centralismo democrático.La unidad no se puede hacer como unión con calzador, una unión en la práctica y aletargar la lucha ideológica para más adelante, esto conlleva inevitablemente a la creación de fracciones y a la destrucción ineludible de ese proceso de unidad, en este caso la unidad no es real.La unión debe darse desde la lucha ideológica entre los marxistas leninistas contra los revisionistas, desenmascarando a estos últimos y apartándolos de los procesos de unidad, estos procesos son muy largos, una integración o una fusión entre dos organizaciones no es cosa de meses, es un largo proceso de conocimiento mutuo, de lucha ideológica previa y por último de trabajo práctico.

En un Partido Comunista solo puede haber una línea, la línea marxista-leninista, el resto deben ser purgadas antes de que se conviertan en líneas como tal, la teoría maoísta de la lucha de dos líneas es antimarxista.” (2)

Veamos a modo de resumen, como base el marxismo-leninismo adecuado a nuestra época, centralismo democrático, en contra de la unión con calzador por práctica, necesidad de la lucha ideológica, para que se produzca una unidad real... Lo cual dista bastante de las concepciones revisionistas del PCPE. Desde luego, cualquiera puede ver hasta qué punto llega la estupidez de estos señores.

De todas formas, pronto podrán ver nuestros documentos del III Congreso, por si intentaran excusarse en la “antigüedad” del texto.

Sobre la acumulación de fuerzas, qué decir de su concepción teoricista... Para poder explicar mejor esta

7 comentarios:

Anónimo dijo...

RC repartiendo a diestro y siniestro y kimetz sin ninguna capacidad de respuesta, además ya tan siquiera existen "en la calle". Menudo circo el del comunismo español.

Anónimo dijo...

Muchas letras para no decir nada. Acusar con argumentos flojos e inacabados. Es lo que tiene ir de marxista-leninistas y no entender ninguno de sus postulados más básicos. Vienen de maestros y todavía no han dado una lección correcta...

Anónimo dijo...

Dejadlo ya, hombre, que la teoría no es lo vuestro, no os pongáis más en evidencia.

Anónimo dijo...

Pero no se van a callar estos señores de rc? Si son unos putos analfabetos que apenas saben escribir... Y esto no es ningún insulto gratuito. Sólo hay que leer sus textos. Revista teórica llaman a estas redacciones infantiles con que nos regalan los ojos de vez en cuando. Vale ya, chavales, tomaos un tiempo para adquirir algo de cultura y luego volvéis a la carga, que ya está bien de decir tonterías y de dar patadas a toda la ortografía, la gramática y la sintaxis del castellano.

Anónimo dijo...

No es que no hayan dado una lección correcta. Es que ni siquiera saben escribir.

Anónimo dijo...

Van a resucitar al mismo Enver Hoxha,la encarnacion verdadera del marxismo-leninismo.Prohibido hablar,prohibido opinar, malditos traidores.Todos a obedecer,capullos.Enver ,el cacique,es el gran experto,puede resucitar los muertos entre los vivos,hacerlos caminar,convertirlos en proletarios puros,hacer desaparecer la lucha de clases con papelitos,como Franco el caudillo, y todo ello, con solo invocar el recuerdo del DIOS Stalin.Vamos, el mismo método del Alcalde de Navalcarnero,que clasifica de traidores a la patria,a todos los que no comulgan con su camino practico. El "Hoxhismo"es un armario oscuro,con un carcelero loco en la puerta.Luego vais y solicitáis apoyo a Shangay Lily,un personaje que en vuestro mundo imaginario, no tendría derecho ni a opinar.

Anónimo dijo...

Los chicos de Rc,para ganar al MAI,verdadero demonio,deberan desenterrar a Enver Hoxha,para ungirlo con aceite del cuerpo de Stalin.Con todas estas reliquias en favor de RC,el desequilibrio ampara al MAI.No hay color.