30 octubre 2015

La URSS y Siria


 
 Relaciones con Siria
El posicionamiento de Siria, como principal socio soviético en la región en la primera mitad de los setenta, tenia como antecedentes el inicio de cooperación en los años cincuenta y su ampliación en la siguiente década A partir de 1967 se establecen vínculos a nivel de partidos entre el BAAS y el PCUS. Si bien el golpe de estado en Damasco en 1970 que llevo al poder a Hafez Asad fue percibido inicialmente en Moscú con cautela y preocupación, pero estas fueron rápidamente disipadas. Durante la visita a la URSS del primer ministro sirio Yusef Zuein en febrero de 1971 se llego al acuerdo, entre otras cosas, para la formación de cuadros políticos, técnicos y militares sirios en la URSS. Así, hasta el año 1992 en distintos niveles del sistema educativo soviético fueron titulados 40 mil ciudadanos sirios. Muchos de ellos hasta el día de hoy ocupan puestos claves en el partido gobernante y en el estado. Así, de los ocho miembros de la dirección regional BAAS-Siria, cuatro hablan ruso. La presencia de las personas formadas en la URSS es especialmente relevante en las Fuerzas Armadas de Siria.

También, a la imagen y semejanza del modelo soviético, en Damasco fue creado a principios de los setenta un Instituto de Ciencias Sociales (de la misma manera se llamaba la escuela superior de cuadros partidistas en Moscú). Parte de sus programas fue formada con la experiencia soviética y el marxismo-leninismo era parte obligatoria del programa. En todo caso se entregaba con un enfoque critico Baasista: BAAS iría por un camino distinto, tomando en consideración los errores del PCUS.

El radicalismo de la posición siria en el conflicto palestino-israelí no necesariamente era compartido por los soviéticos, no obstante el liderazgo soviético no la criticaba en publico y por lo general dejaba pasar. Guardando las distancias se puede comparar este tipo de relaciones con aquellas que mantenían la URSS y Cuba respecto de la situación latinoamericana (y en menor grado africana), no se compartía, pero tampoco se impedía.
Siria apoyaba a la URSS en todos los temas de la contraposición internacional bipolar, estaba decididamente a favor de la cooperación económica bilateral (la primera etapa del nudo hidroenergetico de Evfrat fue concluida en 1973), y especialmente interesada en la cooperación militar (exigiendo equilibrio de armamento con Israel), pero en temas de políticas en el mundo árabe. las posturas podían ser divergentes.

Así, la URSS no compartía la introducción de la tropas sirias a Líbano en 1976, paso, sobre el cual los soviéticos no fueron consultados ni informados. En general, la visión siria sobre el Líbano (estado artificial, parte de Gran Siria), ni sus contactos con Hezbollah en los ochenta, no podían ser compartidos en Moscú Si bien la enemistad siria hacia Irak era interpretada en la URSS como expresión de contradicciones personales y nacionalistas que hacían daño a la causa árabe. común, el nivel de cercanía entre Siria y la URSS a la vez disminuía las posibilidades de la política soviética en Irak. En cambio, las reservas de la dirección Siria frente a Arafat, no impidieron fortalecimiento de los vínculos entre el PCUS y la OLP.

27 octubre 2015

Marx y España II

Los seis artículos en que, según la carta a Engels, se condensarán los materiales, se convertirán, no en seis, sino en siete artículos,  los que constituyen La España revolucionaria. ¿Cuál es el contenido de estos extractos de Marx durante el año 1854? Los cinco cuadernos abarcan notas de varios escritos en distintas lenguas: 16 en inglés, 11 en español y 10 en francés. Los autores y escritos extractados en estos cinco cuadernos son los siguientes:
BIGLAND, john: Histoire d'Espagne depuis la plus ancienne époque jusqu'a la fin de l'année 1809,3 vols., Paris, 1823.
BI.ANCO-WHITE, José: Letters from Spain, London, 1822.
Bonaparte, Joseph: Mémoires et correspondance politique et militaire du roi ]oseph, vols. 4-6, Paris, 1853-1854.
BRAMSEN, John: Remarks on the North of Spain, London, 1823.
BRAND, Heinrich von: The two Minas and the Spanish Guerrillas. Extracted and translated from a Work «on Spain» ... , London, 1825.
CALATRAVA, José María: Carta a los editores del Español Constitucional y contestación que por encargo de éstos ha dado D. Alvaro Flórez Estrada, London, 1825.
CHATE.AUBRIAND, Francois-René: Congrés de Verone, 2 vols., Paris, 1838.
CLARKE, Christopher: An Examination of the Interna( State of Spain to which is prefixed a sketch of her history to the late invasion by the French, London, 1818. Constitution décrétée par 1 Assamblée constituante. 3 septembre 1791. The Crisis of Spain, London, 1823.
DAVIS, Henry Winter: The War of Ormuzd and Ahriman in the nineteenth Century, Baltimore, 1852.
Du-HAMEL, Victor: Historia constitucional de la monarquía española. Traducida y adicionada hasta la mayoría de la reina Doña Isabel 11 por B. Anduaga y Espinosa, 2 vols., Madrid, 1848. The Edimburgh Review, vols. 38-40 (1838-1840).
 L'Espagne en la crise présente. Examen critique de la cause et des hommes qui peuvent sauver cette nation. Par D. V. P. Traduit par G. D., Montpellier, 1843. Examen critique des révolutions d'Espagne de 1820 a 1823 et de 1836, Paris, 1837.
FORO, Richard: An Historical Enquiry into the Unchangeable Character of a War in Spain, London, 1823. The Holy Alliance versus Spain, containing the several notes and declarations of the Allied Powers, with the replies of the Spanish Cortes, accompanicd by ... remarks theron. By a Constitutionalist, London, 1823.
HUGHES, Terence McMahon: Revelations of Spain in 1845, 2 vols., I.ondon, 1845.
]OVELLANOS, Gaspar Melchor: «Informe de la Sociedad Económica de Madrid al Real y Supremo Consejo de Castilla en el expediente de ley Agraria», en Obras, Barcelona, 1839-1840. The Last Days of Spain. By an Eye-witness, London, 1823.
MARUANI, Manuel de: Historia política de la España moderna, puesta en castellano por el traductor de Romey y adicionada con un apéndice que trata de las ocurrencias de 1840, Barcelona, 1849. MIÑANO Y BF.DOYA, Sebastián de: Révolution d'Espagne. Examen critique 1820-1836, París, 1836.
MIRAFLORES, Marqués de: Memorias para escribir la historia contemporánea de los siete primeros años del reinado de lsabelll, Madrid, 1843-1844. Pl'.REZ, Santiago: Who is the Liberator of Spain? An Essay towards deciding the Question, London, 1846. The Política/ Constitution of Spanish Monarchy proclamed in Cadiz 19th of March 1812, London, 1813. Una plumada sobre la índole y tendencia de la revolución en España, Madrid, 1846.
PRADT, Dominique de: Garanties a demander a l'EsfJagne, Paris, 1827.
PRADT, Dominique de: Mémoires historiques sur la révolution d'Espagne, París, 1816.
PRADT, Dominique de: De la révolution actuelle de l'Espagne et de ses suites, Paris/Rouen, 1820.
PRiNCIPE, Miguel Agustín: Espartero. Su pasado, su presente, su porvenir, Madrid, 1848. QuiN, Michael Joseph: A Visit to Spain, detailing the transaction which occured during a residence in that country, in the later part of 1822 and the four months of 1823, London, 1823.
SAN MIGUEL Y VALLEDOR, Evaristo: De la guerra civil de España, Madrid, 1836.
SAN MIGUEl. Y VALLEDOR, Evaristo: Memoria sucinta sobre lo acaecido en la columna móvil de las tropas nacionales al mando del Comandante General de la primera división D. R. del Riego, Madrid, 1820.
SOUTHEY, Robert: History of the Peninsular War, 3 vols., London, 1823-1832.
TORENO, José María: Historia del levantamiento, guerra y revolución de España, 5 vols. Madrid, 1835-1837.
URQUINAONA, Pedro de España ba¡o el poder arbitrario de la congregación Apostólica o apuntes documentados para la historia de este país desde 1823 a 1832, París, 1833.
WALTON, William: The Revolution of Spain from 1808 to the end of 1836. With biographical sketches of the most distinguished personages, and a narratíve of the war in the península down to the present time, 2 vols., London, 1837.

Estos datos prueban no sólo el interés de Marx por conocer la historia de España, sino la intensidad de su estudio en un breve período de tiempo. Ya  queda reseñado que estos estudios se hallan insertos en el marco de sus investigaciones económicas. Pero esto es sólo una afirmación muy general, que no caracteriza sino de forma también muy general el contenido de los escritos de Marx sobre España. Si se analiza este contenido y se observa paralelamente la lista de extractos elaborados sobre el tema, se percibe que Marx comienza su tratamiento de los sucesos de España desde una perspectiva internacional, sobre todo en el sentido de las consecuencias que tales sucesos pueden provocar en el juego de influencias de las  potencias europeas. Pero, como señala Grube, esta perspectiva internacional va dejando de estar en el primer plano para dar paso a una perspectiva en la que la revolución española cobra relieve propio desde sí misma. Sin duda constituyen los escritos de Marx sobre España un análisis de las formas de revolución burguesa. Pero el revolucionario alemán no escribe partiendo de esquemas previos, sino que va profundizando según estudia el desarrollo de la historia de España. Y lo hace partiendo de la historia actual para leer en el pasado y volver a la actualidad.

Cuando Marx escribe sus trabajos sobre España está en su peor momento de penuria económica. Los recuerdos de su esposa, Jenny, son conmovedores en este sentido.Los biógrafos y, en general, los trabajos sobre Marx señalan que es la época en que, sin dejar su actividad política, se dedica al estudio de la economía en el Museo Británico. La Liga dejó de existir en Alemania de forma organizada en 1851. Como señala McLellan, una vez disuelta la Liga, Marx se concentra en esos estudios. Son conocidas las divisiones que se han hecho en la biografía intelectual de Marx, distinguiendo una primera parte, la del Marx filósofo, y una segunda parte, la del Marx estudioso de la economía o Marx científico. Althusser llevó a su máxima nitidez esta dicotomía. Pero esta dicotomía, entendida como ruptura (que es como la entendía Althusser), es insostenible para quien analice en profundidad la obra de Marx y, sobre todo, para quien analice los borradores de los estudios económicos, los llamados Grundrisse. Al leer estos borradores, el lector se encuentra con una continuidad no sólo temática con el Marx de los Manuscritos de París, de las Tesis sobre Feuerbach y de la Ideología alemana, sino incluso de vocabulario. Hay, pues, una innegable continuidad en la obra de Marx. Pero a lo que aquí me refiero es a los escritos histórico-políticos de los años cincuenta. Estos escritos, que fueron publicados en la prensa y que sirvieron a Marx para obtener algunos ingresos, nos muestran su visión del mundo de la época, de la interrelación entre economía y política, y nos muestran, sobre todo, sus ideas sobre las posibilidades de una revolución, cómo puede surgir, quién la puede realizar.
Cuando Marx se dirige a los obreros, por ejemplo el 19 de abril de 1856 en The People's Paper, emplea los argumentos que conocemos por el Manifiesto del Partido Comunista: que "vapor, electricidad, máquina hiladora, eran revolucionarios de carácter mucho más peligroso que los ciudadanos Barbes, Raspail y Blanqui". Marx habla con el entusiasmo de los ilustrados sobre las maravillas que la tecnología y la aplicación de la ciencia están consiguiendo en la producción. Pero al lado de estas maravillas están las sombras, consistentes en la miseria y la degradación humana provocadas por la producción industrial capitalista:
... de una parte han surgido fuerzas industriales y científicas de las que ninguna época de la historia humana anterior tuvo la menor sospecha. De otra, existen síntomas de decadencia que dejan en la sombra, con mucha diferencia, los horrores que de la última época del imperio romano se cuentan.

26 octubre 2015

Marx y España

Marx no visitó nunca España. Su hija Laura sí estuvo aquí, acompañando a su marido Paul Lafargue, el revolucionario que, en su huída de la represión consiguiente a la Commune, fue a parar a España en 1871. La estancia de Lafargue en tierras españolas, tan importante para la difusión de la obra de Marx y de la Internacional, fue un relevante vehículo de contacto con ambas, como lo atestigua Anselmo Lorenzo en su conocido libro El proletariado militante y como lo ponen de manifiesto los estudios sobre la Internacional en España. Desde entonces, a partir de los años setenta del siglo pasado, puede hablarse de cierto conocimiento de Marx en España. De lo que ahora quisiera ocuparme no es del conocimiento de la obra de Marx en España, sino de los estudios de éste sobre España. Como es sabido, Marx se interesó por la política y la historia de Europa y, en realidad, por la historia del mundo entero. No hay que olvidar que Marx era, entre otras cosas, un gran cronista político y, como tal, escribió infinidad de artículos en la prensa europea y norteamericana. Es en esta labor de cronista político donde se inscribe lo que publicó sobre España. Y conviene recordar que España tardó mucho tiempo en conocerlo. En efecto, entre los años cincuenta del siglo pasado, época en que aparecen los trabajos de Marx en cuestión, y el año 1929, fecha en la que Andreu Nin los traduce al castellano, transcurren unos 75 años. Más todavía, lo que Andreu Nin tradujo en 1929 fue sólo una mínima parte de tales escritos. Posteriormente, en 1960, Manuel Sacristán realizó una traducción más completa, pero tampoco exhaustiva, por la sencilla razón de que una parte de estos textos no ha sido puesta a disposición de los lectores hasta muy recientemente, esto es, en la edición crítica rusa de las obras de Marx y Engels (tomo 44, en 1977), en la edición en lengua inglesa (tomo 13, en 1980) y en la nueva MEGA (tomo 13 de la sección I, aparecido en 1985).

Varios textos no estaban, pues, disponibles y algunos tardarán todavía, ya que los extractos de lecturas realizadas por Marx en 1854 están actualmente en fase de elaboración por parte de Manfred Neuhaus, extractos que constituyen el tomo IV/12 de la mencionada nueva MEGA. Sin entrar ahora en detalles eruditos sobre los textos publicados ya en castellano, veamos algunas cuestiones que considero importantes en relación con ellos. Los escritos de Marx sobre España fueron titulados por Andreu Nin La revolución española. Este título es acertado en la medida en que, efectivamente, de lo que trata Marx es de la revolución, pero quizá sería mejor titularlos «Revoluciones en España», o bien «La España revolucionaria» que es exactamente el título de la serie de artículos que Marx publicó en el New York Daily Tribune en 1854. «Revoluciones en España» respondería al tema porque lo que Marx analiza es una serie o conjunto de revoluciones: la de 1808-1814, la de 1820-1823, la de 1834-1843 (ésta sólo aludida) y la de 1854-1856. Marx usó gran cantidad de bibliografía para documentarse sobre España. Aunque lo que escribió fueron artículos de periódico, su documentación no fue extraída sólo de la prensa diaria, sino de bibliografía específica y de diversa procedencia. Entre mayo y septiembre de 1854 la dedicación a España pasó, en palabras del propio Marx, de ser una ocupación secundaría a ser "mi estudio principal". Hay que partir del desconocimiento de España en Europa para valorar la aportación de Marx sobre la situación española. Ante todo, España era considerada un país decadente, sumido en los sueños de grandeza de siglos pasados, pero con un presente cuyos destinos se configuran en el juego de influencias de las potencias de fuera: Inglaterra, Francia y Rusia.

La guerra de liberación contra los franceses, a raíz de la invasión napoleónica, comenzó a despertar cierto interés por España en Europa. Pero Marx admite que "acaso no haya otro país, salvo Turquía, tan poco conocido y erróneamente juzgado por Europa como España". A la vez, sin embargo, sostiene que "no hay otra parte de Europa, ni siquiera Turquía y la guerra rusa, que ofrezca al observador reflexivo un interés tan profundo como España en este momento". ¿Por qué tal interés? Karl-Frieder Grube, que ha estudiado detenidamente las lecturas de Marx sobre España, recuerda que amigos de Marx como Heinrich Heine y Georg Weerth pudieron estimularle en este sentido. Lo cierto es que en 1851 Marx extractó obras de William Hickling Prescott sobre la conquista de Méjico y Perú, extractos a los que siguieron otros de Juan Sempere y Guarinos sobre la grandeza y la decadencia de la monarquía española. Grube afirma que «el estudio de estas obras tuvo lugar en el marco del proceso de investigación económica». En 1854 Marx llenó cinco cuadernos de escritos sobre España. Como muestra de su interés por la historia del país conviene recordar que comenzó a estudiar español en 1852, para lo que pidió una gramática a Wilhelm Wolff. Pronto comenzó a leer autores españoles directamente. En septiembre de 1854 escribe a Engels que España constituye su tema principal de estudio.

23 octubre 2015

El marxismo y la cuestión nacional


Resultado de imagen de marx engels leninCentrados, fundamentalmente, en resolver los problemas inherentes a la emancipación social de la clase obrera, Marx y Engels no elaboraron de forma sistemática una teoría del nacionalismo. No obstante, tal teoría se puede deducir, tanto de la metodología del materialismo histórico, como de las posiciones de los clásicos del marxismo sobre los problemas de Irlanda, Polonia, Hungría, Italia, Alemania, &c. Preocupados por la actitud de los trabajadores ingleses ante los obreros irlandeses, Marx y Engels elaboraron su posición ante la causa nacional irlandesa, sintetizándola en el lema: «No puede ser libre un pueblo que oprime a otro».
Analizando las consecuencias políticas de la revolución democrático-burguesa, que se manifestó en buena parte de Europa durante 1848, Marx y Engels escribieron: «Ante el proceso revolucionario desencadenado en Europa durante 1848, nos vemos obligados a precisar nuestras opiniones sobre el problema nacional.» Tales posiciones –según los especialistas marxistas en el tema del nacionalismo Haupt, Löwy y Weill– coinciden con las de la izquierda europea , para la que la Revolución burguesa, debido a su intento de promover la liberación y unificación de las naciones oprimidas, debía de apoyar su causa. En el proceso de desarrollo de las revoluciones democrático-burguesas, que eclosionó en 1848, la izquierda era entonces nacional, y ser nacional en Europa era ser de izquierdas, en la medida en que realizar la unidad nacional suponía romper el sistema político surgido del Congreso de Viena y de la Santa Alianza.

Para tales autores marxistas –Haupt, Löwy y Weill– el rechazo de la abstracción es lo que caracteriza la posición de Marx y Engels sobre el problema nacional. Así difieren de la concepción liberal del derecho a la autodeterminación. Según tales autores, Marx y Engels rechazaron la aplicación de tal derecho como principio absoluto, circunscribiendo su alcance y su puesto entre los objetivos del movimiento obrero. Según los casos, minimizan o acentúan el valor instrumental de un principio percibido siempre a través de la dinámica revolucionaria. Es antinómico del principio de las nacionalidades –que ignora por completo la gran cuestión del derecho a la existencia nacional de los pueblos o naciones de Europa– tal y como la formularon tanto Napoleón III como Bakunin–, pese a que toda nación es un hecho natural que debe disponer sin reservas del derecho natural a la independencia, de acuerdo con el principio de libertad absoluta.
La concreción de Marx y Engels Por el contrario, en los clásicos del marxismo, la concreción es muy precisa. El derecho a la autodeterminación ,
1) Está circunscrito únicamente a las nacionalidades históricas.
2) Tiene un valor subordinado a la lucha por la emancipación de los trabajadores.
En consecuencia, durante esta etapa del desarrollo de las concepciones de Marx y Engels, la denominada «cuestión nacional» es sólo un problema subalterno cuya solución se produciría, simultáneamente, por el desarrollo económico y las transformaciones sociales que de él se derivarían. Por ello, Haupt, Löwy y Weill describen los rasgos esenciales de esta fase del desarrollo de las concepciones de Marx y Engels sobre la cuestión nacional. Así:
1) La posición de Marx y Engels sobre el problema nacional no descansa sobre una certidumbre absoluta
2) Está circunscrita exclusivamente a las grandes naciones históricas.
3) Tiene un valor subordinado a la prioridad de la lucha por la emancipación de los trabajadores.

Naciones históricas y naciones sin historia
Aunque en el Manifiesto Comunista, Marx y Engels utilizaron la famosa frase «Los obreros no tienen patria» –como dura crítica de la marginación política y social en que habían sido sumidos los trabajadores– y de sus planteamientos internacionalistas, no por
ello dejaban de constatar que el proletariado se convierte en clase nacional al asumir su función emancipatoria. Por otra parte, el ámbito natural de la lucha de clases es el del Estado-nación.
Para Marx, la nación moderna es la constituida por una sociedad global amplia, que se basa en la integración de una amplia superficie territorial y de una población considerable; integración realizada mediante una fuerte industria, unas comunicaciones y unos transportes desarrollados, así como en la participación en un amplio mercado nacional común a todas sus regiones. La nación funciona y está dotada de una continuidad histórica como tal, a partir de la interdependencia de las distintas clases implicadas en el funcionamiento de un sistema económico determinado. Según esta concepción marxista, las tradiciones nacionales son unos fenómenos reales. Reflejan el desarrollo económico de la sociedad, las relaciones de clases en los diferentes periodos, y las características especiales, posiblemente únicas, de la historia de cada país. Según Maxime Rodinson –uno de los tratadistas más destacados de los temas nacionales– «Así se presentan las naciones modernas que interesaban a Marx y Engels, o sea, esencialmente, Gran Bretaña, Francia, Alemania, Italia, España, los EEUU y Rusia». A juicio de Rodinson, «Marx estableció una clara conexión entre estas concepciones y su teoría fundamental de las clases sociales, a través de la 'clase nacional' o de la 'clase dirigente'. En cada periodo de la historia de un pueblo, existe una clase que, al servir a sus intereses particulares sirve a los intereses generales de la nación. Así, en la estructura de la teoría marxista, esta concepción tiene la ventaja de conciliar el hecho evidente de que la nación está dotada de una cierta unidad y persigue unos determinados objetivos comunes», precisa Rodinson.

Al considerar a las naciones como unas categorías históricas, como un marco de la acción, Marx y Engels hicieron entrar sistemáticamente el problema nacional en la evolución social general. Desde esa perspectiva, consideraban que el valor de las aspiraciones nacionales estaba en función de la situación de cada nación. Es cierto que, en general, eran hostiles a la opresión nacional, como a las restantes formas de opresión, partiendo de la idea de que el concepto de libertad no es divisible, y de que existe una interconexión entre todas las libertades y todas las opresiones. Sin embargo, más que en esta idea –que se aplicará al problema nacional a partir de 1860– con su célebre frase «No puede ser libre un pueblo que oprime a otro, Marx piensa al principio en virtud de una determinada concepción del desarrollo económico. El marco del progreso social es para Marx la gran unidad económica. Sólo así podrá completarse el progreso económico y sólo así también la unificación geográfica, vinculada a las condiciones económicas, podrá provocar una cierta debilitación, una desaparición progresiva de las diferenciaciones nacionales. Al razonar de ese modo, Marx se refiere a un proceso de evolución histórica que ha caracterizado a algunos países europeos entre 1789 y 1848. Partiendo de tales presupuestos, Marx considera interesante apoyar las reivindicaciones nacionales que vayan en el sentido de lograr grandes unidades económicas y políticas, al mismo tiempo que restaba toda relevancia histórica a las reivindicaciones de las pequeñas entidades nacionales, cuyos valores, esencialmente desintegradores, de las convenientes grandes unidades nacionales.

La excepción de Polonia
En la misma perspectiva económico política, y porque se basa en el ejemplo de los países industrializados o en vías de industrialización, Marx se interesa por las aspiraciones de los países desarrollados donde existe un gran proletariado, o tiene posibilidades de crecer, rechazando, en general, las aspiraciones de las naciones de base campesina. Sin embargo, existe una excepción: la Polonia agraria, por la que muestra un gran interés. La razón es la de que Polonia se opone a Rusia, ya que Marx considera que el régimen zarista de Rusia constituye la gran reserva de la reacción europea. Por consiguiente, la lucha nacional de los polacos reviste un carácter revolucionario. Entonces Marx destacaba, además, el permanente interés que los revolucionarios europeos mostraban por la causa nacional polaca.

Marx y Engels sobre la nación
Maxime Rodinson en sus trabajos sobre marxismo y nacionalismo, (La cuestión nacional y El marxismo y la nación) sostiene que Marx no es nacionalista, a la manera del romanticismo alemán o la del Tercer Mundo actual. Para Marx, la nación no es un dato primordial, más o menos profundamente anclado en la naturaleza, predestinado, en todo caso, a formar un Estado independiente. Es una formación histórica contingente, que podría haber sido muy distinta de lo que es. En consecuencia, es perfectamente concebible, por ejemplo, que la nación francesa no incluyera a su región meridional actual, o dejara aparte al Franco-Condado, de la misma forma que no incluyera a la Bélgica valona o a la Suiza francesa.
Desde esta perspectiva marxista, no son los derechos de cada grupo nacional formar una nación independiente, un Estado independiente, los objetivos sociales más importantes, sino avanzar hacia un sociedad socialista. En este caso, en última instancia, todo debe quedar subordinado a tal objetivo socialista. En una carta a Berstein, escrita en 1882, a propósito de una rebelión nacionalista dálmata, precisaba Engels: «Tenemos que colaborar en la liberación del proletariado occidental y debemos subordinar a este objetivo todos los restantes y, por muy interesantes que sean los Estados balcánicos y demás, cada que vez su esfuerzo de liberación entre en conflicto con los intereses del proletariado, ¡que otros se ocupen de ellos! También los alsacianos están oprimidos... pero, si en vísperas de una posible revolución liberadora, provocan una guerra entre Francia y Alemania, excitan nuevamente el odio entre ambos pueblos, retrasan de ese modo la hora de la Revolución, yo diría ¡Alto! ¡Tened la misma paciencia que el proletariado europeo! En cuanto este se libere, vosotros seréis igualmente libres. ¡Hasta ese momento no toleraremos que estorbéis los progresos del proletariado en lucha!»
Para Rodinson, el texto de la carta de Engels transcrito, no es una manifestación de chovinismo europeo occidental. El proletariado europeo occidental ve sus intereses situados en un primer término, porque para Marx y Engels no hay la menor duda de que se identifican con el núcleo del proletariado mundial. Era también entonces la posición de Kant, que decía: «el derecho a la autodeterminación de los pueblos aparece subordinado a las exigencias de la evolución social general, cuya fuerza motriz principal es la lucha de clases del proletariado.»

Según el estudio de Rodinson que citamos, Marx reconoce las realidades étnico-nacionales. Sin embargo, los intereses específicos de algunas de ellas deben sacrificarse al interés general de la lucha del proletariado que puede coincidir con el interés general de otras naciones. Así, en el curso de la crisis revolucionaria de 1848, Marx se manifestó en contra del movimiento de los checos y los croatas, porque ese movimiento, de los denominados eslavos del sur podía ser manipulado por la Rusia reaccionaria en contra del pueblo húngaro, y consideraba que la lucha de los húngaros por su independencia favorecía el futuro del movimiento revolucionario
Nación y nacionalidades
Para la debida comprensión del tema que estamos abordando, conviene tener en cuenta el enfoque marxista de los conceptos de nación y nacionalidad. Así, el término nación recubre el concepto de Estado-nación, tal y como se forjó durante la Revolución Francesa, asimilando las fronteras estatales a las fronteras «naturales», lingüísticas, &c. Esta concepción coincide con la tesis del profesor Gustavo Bueno, en su obra España frente a Europa, de que el Estado precede a la nación política.
Sin que la distinción entre nación y nacionalidad quede claramente establecida, Marx y Engels designaron con este último término una formación política que precede a la nación y que puede darle nacimiento sin que, no obstante, haya de llegar en toda circunstancia a desarrollarse en nación y a constituirse en Estado independiente.
Naciones revolucionarias y naciones contrarrevolucionarias
Se observan algunas diferencias, en la utilización de los conceptos referentes a la cuestión nacional, entre Marx y Engels, sin que ello implique divergencias fundamentales en el contenido de sus posiciones. Marx utiliza , con mayor frecuencia, la dicotomía naciones revolucionarias, naciones contrarrevolucionarias. Por su parte, Engels usa preferentemente una terminología hegeliana; naciones históricas y naciones sin historia (geschitslose), término este último con el que se designa a los pueblos que en el pasado han sido incapaces de constituir Estados y que ya no tienen la fuerza nacional suficiente para conquistar la independencia nacional. Nacionalidades consideradas como contrarrevolucionarias, en tanto que formaciones nacionales agrarias. Por ser «naciones bárbaras», tienen que ser forzadas a la civilización, arrebatadas a su existencia de pueblos de agricultores y pastores, cuestión que implica su «desnacionalización», ya que se verán obligadas a seguir las huellas de la nación más fuerte, y, por consiguiente, a sucumbir en un proceso inevitable de asimilación.
La distinción entre las dos categorías de naciones –las históricas y las no históricas– se basa en una distinción entre naciones industriales modernas y naciones campesinas. Tiene como consecuencia la demarcación entre:
1) naciones viables, portadoras del desarrollo histórico, es decir «grandes naciones europeas», claramente definidas.
2) naciones no viables, o retrógradas, que incluye tanto a las naciones occidentales que se consideran extinguidas, como etnias y nacionalidades de Europa central y oriental, que, debido al desarrollo desigual de la historia, han permanecido en el estado feudal, sin capacidad de desarrollarse en naciones.
Naciones dominantes y naciones oprimidas
Según Georges Raupt, la terminología de Marx y Engels sobre la cuestión nacional, se hará marxista a partir de 1860, a partir de la nueva problemática abierta por Irlanda, Marx y Engels introdujeron la distinción entre naciones oprimidas y naciones dominantes.
A partir de la década del 60 –del siglo XIX– especialmente después de la insurrección polaca de 1863, conceden Marx y Engels en sus preocupaciones y actividades, una mayor atención y peso a los movimientos nacionales, en general, insistiendo a partir de entonces en el vínculo que existe entre todas las formas de opresión y la imposibilidad, para el proletariado de una nación opresora, de adquirir su libertad, si acepta que la libertad de otros pueblos sea pisoteada por su país. Hasta entonces, por ejemplo, Marx y Engels habían mantenido una posición negativa respecto a la cuestión nacional irlandesa. A partir de la década del 60, observarán que la independencia de Irlanda, que anteriormente parecía imposible, se ha hecho inevitable y, sobre todo, que, «para la liberación del proletariado inglés, hay que apoyar la palanca en Irlanda».
De ello se deduce que, en la cuestión nacional, Marx y Engels razonaron siempre en una perspectiva revolucionaria, ajustando constantemente sus ideas a los datos reales de la situación, negándose a encerrarse en actitudes rígidas y permanentes. 

La relevancia estratégica de la cuestión irlandesa
En definitiva, existen dos etapas diferenciadas en las posiciones de Marx y Engels sobre la cuestión nacional, que culminan en considerar que la clave de la cuestión británica es la cuestión irlandesa y que la cuestión británica es la clave de la cuestión europea. Ello planteaba, en términos nuevos, la relación entre el movimiento nacional y el movimiento obrero. A partir de entonces, la lucha de las naciones oprimidas se aborda también como cuestión colonial y puede servir de detonador para la lucha de la clase obrera, del movimiento obrero, de la nación dominante. De ello dedujeron, para Irlanda e Inglaterra, una inversión de las prioridades de Marx y Engels. Ya no será la revolución social la que solventará el problema nacional, sino que la liberación de la nación oprimida, puede constituir un supuesto previo para la emancipación de la clase obrera. La nueva concepción supone unas relaciones políticas completamente distintas, basadas en una alianza estratégica entre el movimiento de liberación nacional y el movimiento obrero. Lucha de clases y lucha nacional, se convierten en complementarias y solidarias sin confundirse ni superponerse. Con ello, se amplía también la terminología marxista a través de la nueva problemática abierta por la cuestión irlandesa. Marx y Engels introdujeron la relevante distinción entre naciones oprimidas y naciones dominantes.

22 octubre 2015

Ucrania el año del Caos (doc. 2015)

 
Adrián Tarín :::: Ricardo Marquina Montañana tiene el honor de haber realizado uno de los documentales más completos sobre el actual conflicto ucraniano, con la única intención de discutir, fuera de trincheras, los acontecimientos más polémicos. De forma coral, diferentes periodistas analizan el Maidan, la constitución del nuevo poder político en el país, la anexión de Crimea, el referéndum en el Este o la guerra, entre otros asuntos. Ucrania: el año del caos (2015), es un recomendable manual para derribar mitos, pero que difícilmente veremos en televisión. En Observatorio Eurasia charlamos con su autor.

En este “año del caos”, ¿algo de lo que ha sucedido ha sido legal o legítimo?
Básicamente todo comienza por una toma violenta del espacio público, de edificios públicos y de instituciones por manifestantes contrarios a Yanukovich, algo que ningún país de los que apoyaron dichas protestas habría aceptado en su territorio. La resolución violenta y la toma del poder fue claramente ilegal si nos atenemos a la constitución ucraniana. El gobierno surgido de Maidan llega al poder de una forma no legítima, con muchísimas lagunas legales, por más que se argumente que el factor decisivo fue la huida del presidente a Rusia. Había un acuerdo entre el gobierno y la oposición apoyado por Europa que quedó en papel mojado en 48 horas.
La anexión de Crimea también fue ilegal. No se puede hacer un referéndum en una semana y con un ejército extranjero desplegado por el territorio. Pese al abrumador apoyo de la población a la unión con Rusia, formalmente el referéndum fue una farsa.
En Dombás el referéndum realizado en los territorios controlados por los separatistas no puede tener valor jurídico. No lo convocaron las autoridades legítimas, no había censos, no había seguridad jurídica de ningún tipo.
Entrada ya la guerra, las ilegalidades criminales del ejército ucraniano han sido muchas. Detenciones extrajudiciales, asesinatos, bombardeo indiscriminado de zonas civiles… Evidentemente el lado “pro ruso” ha cometido sus atrocidades, pero no juegan a presentarse como un país democrático donde impera la ley y la justicia.
Revisando el documental ucraniano Maïdan, una cinta sin “voz en off” que recoge diferentes momentos de la acampada en la plaza, da la impresión de que, aunque en sus inicios las manifestaciones fuesen más heterogéneas, siempre hubo una presencia permanente y extendida del conservadurismo. En cada plano aparecen banderas nacionales o nacionalistas, o se escuchan rezos o himnos patrios. ¿Fue Maidan, entonces, una contrarrevolución?
 No fue ni una contrarevolución ni una revolución. Las revoluciones cambian todo, en Ucrania no ha cambiado nada. Por mi experiencia, Maidan fue un movimiento liberal (en el sentido amplio de la palabra) que fue mutando a una revuelta armada nacionalista según se enconaban las posiciones.
Si consideramos Maidan conservador y contrarevolucionario, también lo es lo sucedido en Crimea y Dombas, donde no faltan estandartes con Cristos y banderas del Imperio ruso. Ni en Ucrania ni en Dombás hay “izquierda” alguna, es una lucha entre dos nacionalismos agresivos, conservadores y excluyentes
Por qué, a tu juicio, no se ha generado una postura férrea en Occidente ante la falta de asunción de responsabilidades por la matanza de Odesa, el derribo del avión de Malasya Airlines o los ataques a civiles del Este con proyectiles ucranianos?
Estos tres puntos son muy diferentes entre sí:
1-Odesa: El no pronunciamiento, o escaso en el mejor de los casos, es una vergüenza intolerable para Europa y EEUU. Se trata de la mayor matanza de civiles en suelo europeo desde las guerras balcánicas. Fue un crimen horrible contra simpatizantes de Rusia cometido por los que Europa señalaba como “luchadores por la libertad”. Aquella matanza destapó, para muchos, el carácter real de los grupos ultras ucranianos.
2-MH17: Es muy complicado saber qué pasó. La lógica dice que fueron los “pro rusos”. Ya habían derribado varios aviones y poseían ese tipo de armamento. ¿Podría haber sido Ucrania? Sí. La investigación está en curso, no se si sabremos la verdad.
 3-Bombardeo sobre civiles: Los gobiernos europeos no han pedido explicaciones, no al menos públicamente, del castigo constante, durante meses, a los que las fuerzas ucranianas han sometido a la población. No hay duda alguna que el ejército ucraniano ha matado muchos civiles de manera injustificable. Así que no hay excusa para no criticar a Kíev por ello y a los países que la apoyan.
Dicho esto, los rebeldes han matado muchos civiles y han arrasado zonas civiles, y tampoco Rusia los ha criticado. Es más, en Occidente puedes encontrar medios que cuentan los desmanes ucranianos. En todos los medios con los que trabajo he dejado muy claro la culpabilidad de  Kíev, y me consta que muchos compañeros también. En cambio, en Rusia, donde vivo ya hace 8 años, no hay ni rastro de los abusos de los rebeldes. Todo lo malo que sucede en Ucrania es única y exclusivamente culpa de Poroshenko y Obama, y eso no es así. Es una guerra, no hay buenos, son todos unos canallas.
¿Qué sucede en España para que los movimientos antifascistas apoyen Novorrosya mientras que sus pares rusos denuncian una campaña imperialista del Kremlin en Ucrania?
No solo movimientos antifascistas, también fascistas. La propaganda rusa ha funcionado de manera asombrosa, ha unido a antifascistas y a fascistas en una sola causa. Así encontramos en batallones de extranjeros a fervientes comunistas con falangistas, independentistas catalanes junto con nazis españoles, gente de Le Pen junto con bolivarianos. El factor unificador es la “lucha contra el imperio”, contra EEUU.
De todos modos insisto en la idea de que no hay izquierda en Ucrania. Los “pro rusos” son ultraderechistas, ultraconservadores, muchos de ellos imperialistas rusos, monárquicos, antiinmigración, antihomosexuales, violentamente retrógrados. Los antifascistas rusos saben muy bien quiénes son los que luchan por Novorrosya, por eso se desmarcaron hace tiempo.
¿Cómo calificarías la cobertura general del conflicto en Ucrania? ¿Por qué los medios de comunicación privados apuestan, por ejemplo, por formatos como En tierra hostil para explicar la situación, en lugar de por productos como el tuyo?
Formatos como En tierra hostil son para el público que son, es decir, cuentan una historia trepidante sin mayor fondo. Hay que decir que, aunque a mi me pareció muy pobre, el documental iba acompañado de una segunda parte que sí entraba en materia, mucho más lenta y que entraba en detalles del conflicto.
Mi documental no estaba pensado para televisión. De hecho, no estaba pensado para fuese emitido en ningún lugar. Hice el documental que me hubiese gustado ver de no haber estado yo allí. Desde el principio, desde que asomó la idea de hacer algo de largo formato, estaba convencido de que sería algo alejado de los cánones de la televisión.
En Ucrania: el año del caos se discuten los diferentes acontecimientos que han sucedido en el país desde que comenzaron las manifestaciones del Maidan. No obstante, ya existen otras películas que tratan de hacer algo similar, como la ya comentada Maidan o Maidan Generation. ¿Qué aporta de nuevo tu documental y por qué crees que es necesario?
No creo que mi documental sea necesario para nadie. Sólo traté de exponer, primero en español y luego subtitulándolo a otros idiomas,  un conflicto con mil matices, matices que se pierden en el trabajo periodístico diario, donde apenas contamos con un minuto para explicar temas de gran complejidad y que cuestan miles de vidas. Supongo que si era necesario para alguien, era para mí.
Me alegra mucho ver que salen más documentales al respecto, independientes o no, pero que aportan puntos de vista diferentes, nuevas imágenes, testimonios. Quien esté interesado en este conflicto puede acudir a estos documentales y, tras verlos, tener más herramientas con los que forjar su criterio. Mi documental es uno más.
En la cinta, los relatos son contados a través de multitud de voces. Sin embargo, ¿cuál ha sido el criterio para seleccionar a los periodistas que intervienen? ¿Por qué no se conocen, en la cinta, las coberturas ucranianas y rusas? Igualmente, algunos periodistas independientes, como Alberto Sicilia y Oleg Yasinsky, se encuentran ausentes.
 Por partes. El criterio era el siguiente: Periodistas o reporteros, o gente que estuviese allí trabajando como yo (que no soy periodista) y que hubiese vivido varias partes del conflicto, que conociese personalmente y que pudiese aportar conocimiento. Quería tener a “Marsupia” en mi documental, hablamos y él estaba de acuerdo. Por desgracia, su agenda y la mía, bastante trepidantes últimamente, lo impidieron.
Intenté tener también a reporteros de RT en mi documental. Pese a que Russia Today es una máquina propagandística, valoro mucho a sus reporteros. Hacen un gran trabajo, se esfuerzan en presentar información verídica, contrastada. Tuve la suerte de convivir con varios de ellos en diferentes momentos y merecen mi admiración, aunque luego su trabajo se diluya en la masa propagandística del canal. Por desgracia, la directora de RT en español vetó explícitamente cualquier colaboración con mi documental.
También contacté con Graham Philips, conocido activista de la información “pro rusa”. Pero no contestó a mis peticiones de participar en el documental. Pese a su evidente posicionamiento, el testimonio de Philips es valioso. Lástima que no quisiera compartirlo.
Aunque la tónica general de los comentarios que ha suscitado Ucrania: el año del caos ha sido favorable, algunos espectadores te acusan de reproducir el mensaje estadounidense por no enfatizar las supuestas complicidades entre Kíev y Occidente o la presencia de Blackwater en Maidan. Otros, sin embargo, creen que persigues el interés opuesto, por definir como ilegítima la toma del poder ucraniano tras las protestas o abordar los ataques militares contra civiles del Este por parte de Kíev.  Como periodista, ¿crees que debes sentirte orgulloso de recibir ataques de ambos bandos?
No me gustan las teorías conspirativas, las veo intencionadas y parciales. Por eso no se habla de ello. Si más adelante se confirman, que no se preocupen, que admitiré públicamente mi error.
Esta es una guerra sucia. A parte de los muertos, está la guerra informativa, y es un distintivo de nuestros días que mucha gente acude a los materiales informativos no a informarse, sino a ratificar su prejuicio. Yo animo a todos aquellos que critican trabajos como el mío a que elaboren sus propios materiales, a que aporten algo más, a que no se queden en la crítica y el insulto. La tecnología permite poder hacer materiales audiovisuales de manera muy accesible.
Creo que me he mantenido en una posición bastante equilibrada. Me limito a mostrar lo que veo con mi cámara, ni más ni menos. Mi documental no es benévolo con Ucrania, ni con los separatistas, ni con Rusia. Evidentemente, siempre habrá quien quiera no información, sino propaganda. Por desgracia tienen mucho para elegir. Y sí, me siento orgulloso de que me lluevan tortas por ambos lados. ¡Algo habré hecho bien!
Como sabes, en temas tan delicados como el conflicto de ucrania, siempre surgen sospechas sobre quién está detrás de la información producida. ¿Has contado con algún tipo de ayuda o financiación para realizar el documental?
No, desde un principio quise hacer el documental más honesto que pudiese. Por ello, decidí que sería de libre acceso, nadie pagaría por verlo (está en mi canal  de Youtube)y nadie pagaría por hacerlo, no habría más que mi esfuerzo y mi dinero. Así, todos los aciertos y los errores del documental son sólo míos. Un trabajo como este, si se hace por dinero o fama, va directo a la ruta de festivales, y si se hace por propaganda, va directamente a la televisión o cuenta al menos con un equipo de producción y un apoyo en las redes sociales. Mi documental sólo pretende aportar algo a quien tenga interés. Que se vea, se comente y circule es el mejor pago.
Para finalizar, ¿Qué perspectiva de futuro hay para la región? ¿Hay esperanzas para los pueblos de Ucrania?
Por la deriva de estos últimos meses me da la impresión de que se va a intentar articular algún mecanismo para que Dombás sea Ucrania, con una soberanía diferenciada. La otra opción es la unión con Rusia, que parece cada día más y más lejana. Por otro lado, Dombás es grande y poblado, no puede ser como Abjasia u Osetia. Aún así, el dolor causado es muy grande. A nivel emocional Ucrania ha perdido Dombás
 

21 octubre 2015

El ESL amenaza a Rusia con ataques suicidas y muestra apoyo a Al Qaida

Uno de los cabecillas del autoproclamado Ejército Libre Sirio (ELS) en la provincia de Idleb, Abu Hashem, defendió la decisión de parte de los extremistas que le acompañan, de unirse al grupo terrorista Frente al-Nusra, señala un reportaje de Prensa Latina. El jefe rebelde explicó que 13 miembros de su milicia se unieron a la agrupación terrorista, brazo armado de Al Qaida en Siria, para sostener "un intercambio de experiencias", destaca hoy uno de los sitios digitales administrados por los grupos opositores al gobierno de Damasco.

Según Hashem, los miembros del ELS y del Frente al Nusra "son hermanos", y no existen diferencias entre sus propósitos, pues comparten un enemigo común que es el gobierno encabezado por el presidente Bashar al Assad.

El grupo del ELS liderado por Hashem, opera en la norteña provincia de Idleb, a 320 kilómetros al noreste de esta capital, y cuenta con unos 500 combatientes, armados con lanzacohetes Katiuska (BM-21), además de unidades de artillería pesada.

El Ejército Libre Sirio (ELS), una organización militar que desde el principio contó con el beneplácito de la Casa Blanca y el Pentágono, y es uno de los grupos que Estados Unidos defiende y considera como "oposición moderada".

Creado por la Agencia Central de Inteligencia (CIA) norteamericana, los servicios secretos franceses y con asesoría de miembros de la Legión Extranjera gala, este "ejército" estuvo integrado originalmente por desertores de las fuerzas armadas sirias.

Su bandera -algo significativo- es el estandarte neocolonial del mandato francés sobre Siria (1923-1946) y su integración, algo dudosa, formada por muchos mercenarios extranjeros, entre ellos los conocidos muyahidines del Cáucaso.

El ELS, como otras bandas manipuladas por Occidente, Turquía, Qatar y Arabia Saudita, sucumbieron prácticamente ante dos fuegos: de una parte, el ejército sirio que no les dio cuartel en las zonas donde operaban, y por otra, los grupos abiertamente terroristas Estado Islámico y Frente al Nusra, que no aceptaron rivalidades.

Ante las presiones de las agrupaciones fundamentalistas, muchos de los miembros del ELS decidieron pasarse a las filas takfiris, entregando el armamento suministrado por EEUU.

Los kurdos anuncian su cuarta región autónoma en Siria

Las autoridades kurdas declararon hoy su cuarta administración autónoma en Siria en la zona fronteriza de Tel Abiad, en el norte de la provincia nororiental de Al Raqa, informó el Partido de la Unión Democrática (PYD, en sus siglas en kurdo). El anuncio se produjo al término de una reunión del Consejo de Notables de Tel Abiad, cuyo nombre en kurdo es "Kuri Sabi", explicó la principal formación política kurdosiria en un comunicado.
En el encuentro, dicho consejo dio su voto de confianza a los dos presidentes elegidos para dirigir la administración autónoma de Tel Abiad, Mansur Salum y Leila Mustafa. También dio su visto bueno a los directores de los nueve comités que se encargarán de gestionar diversos ámbitos como la agricultura, la educación, la justicia, los asuntos de la mujer, municipios y religión, entre otros.
Salum y Mustafa afirmaron que trabajarán con todas sus fuerzas en el desarrollo de Tel Abiad y para servir a su comunidad, que, destacaron, está compuesta por árabes, kurdos, turcomanos y armenios.
A la cita también acudieron una delegación procedente de Kobani -otro de los enclaves kurdos de Siria-, miembros de la Oficina de Relaciones y Organización de las Unidades de Protección del Pueblo (milicias kurdosirias) y representantes de los grupos rebeldes de Al Raqa y de la sociedad civil.
Las fuerzas kurdosirias expulsaron el pasado 15 de junio a los combatientes del grupo terrorista Estado Islámico (EI) de Tel Abiad, que controlaban la ciudad.
Tel Abiad se ubica en la frontera con Turquía y en el norte de la provincia siria de Al Raqa, el principal bastión del EI en Siria.
Este enclave se suma a las otras tres regiones autónomas declaradas por los kurdos en el norte de Siria en enero de 2014: Kobani y Afrin, en la provincia septentrional de Alepo, y Al Yazira, en Al Hasaka, en el noreste. EFE

19 octubre 2015

Triunfa en Suiza el "populismo" anti-inmigración.

Non à l'adhésion insidieuse à l'UEEl partido de extrema derecha suizo, Unión Democrática de Centro (UDC), se convirtió en el gran triunfador de las elecciones federales celebradas ayer, en Suiza, junto con su homólogo el Partido Liberal Radical (PLR) confirmando todos los pronósticos tras una campaña sin relieve que estuvo dominada por los temas relacionados con la inmigración.
Resultado del voto de ayer la UDC, consiguió once escaños más, que en 2011, obteniendo 65 escaños en un parlamento de 246 diputados, en el que ya tenía 59. Su lema de campaña «seguir libres» fue el gran favorito de las elecciones federales consiguiendo imponer un discurso eurófobo y contra la inmigración que reflejaba las preocupaciones de los ciudadanos.
Por su parte el otro gran partido de derechas, el PLR, consiguió tres escaños más totalizando 33, mientras que el partido socialista, gran triunfador de las elecciones en 2011, retrocede de manera significativa perdiendo a dos parlamentarios y conservando 44. Los partidos ecologistas de los verdes y verdes radicales retrocedieron también significativamente.

Siete personas


En un país de ocho millones de habitantes, cinco millones fueron llamados a votar para renovar el parlamento que está compuesto por el consejo nacional o cámara baja y por el consejo de los estados, equivalente al senado. Será el parlamento el que el próximo mes de diciembre elija al consejo federal o gobierno suizo formado por siete personas y la UDC, que tiene una cartera, ya está pidiendo la segunda.
Es evidente que los resultados de la votación de ayer fortalecen la posición de la Unión Democrática de Centro (UDC), capitaneada por el emblemático populista Christophe Blocher. Este será el año de este partido y su fuerza política tendrá repercusiones no sólo en Suiza sino también en el resto de Europa.
El partido Liberal Radical (PLR) verá también su presencia reforzada en el órgano legislativo del país. Sin embargo, a pesar de estos resultados, las divergencias que existen entre la UDC y el PLR, les impedirán constituir un verdadero frente de derechas sobre todo respecto a las relaciones con la Unión Europea (UE). Por su parte el partido socialista suizo (PS) continuará siendo la segunda fuerza política

Acoger menos refugiados

Référendum loi sur l’asileLos suizos que, según publicaba el diario conservador ginebrino Le Temps, quieren simplemente pagar menos impuestos, que entren menos de extranjeros en el país, que se acoga a menos refugiados, que haya menos pasajeros en los trenes, se paguen menos impuestos, que los cambios se hagan lentamente, se supriman las trabas y que haya menos Europa.
Como es habitual en este tipo de escrutinios en Suiza las diferencias entre los cantones de habla alemana, más conservadores, y los de habla francesa liberales se acentuó. En el cantón de grisones la hija del jefe emblemático de la UDC Christoph Blocher, Magdalena Martullo-Blocher, salió elegida y formará parte del nuevo parlamento convirtiéndose en la mujer fuerte de la UDC. Este triunfo confirmó los pronósticos que la daban por triunfadora y aumenta la probabilidad de un endurecimiento de las políticas de asilo.
En Zurich, uno de los bastiones de la UDC, las filas del partido estarán lideradas por Roger Köppel. Mientras que en el Valais el diputado de este partido, Oskar Freysinger, declaraba que la victoria se debía a la coherencia que existe entre el discurso partidista y las preocupaciones de los suizos.

17 octubre 2015

Historiador marxista chileno sobre España y mapuches

https://historiacomprometida.files.wordpress.com/2011/10/descubrimiento.jpgPor Pedro Cayuqueo.(Grupo historiadores marxistas)
Aconteció en Madrid el año 2009, en un foro sobre la lucha indígena en América Latina donde fui invitado a exponer en mi calidad de periodista. “Yo aquí, como Mapuche, les pido disculpas porque lo mejor que tenían ustedes, lo mejor de vuestra juventud, fue a morir a nuestro territorio. Y fueron a morir en una guerra imperial que probablemente no buscaron ellos ni mucho menos nuestros ancestros. Nuestro territorio fue el cementerio español en América y por ello, acepten mis disculpas, que siempre engrandecen a quien las da y ennoblecen a quien las acepta”, fue lo que dije a los españoles al iniciar mi conferencia. Demás está contarles que el silencio y las caras de sorpresa fueron totales. Tanto entre los españoles asistentes al foro -que no podían creer lo que sus oídos escuchaban- como en la mayoría de mis colegas expositores, en su mayoría comunicadores indígenas de Centroamérica que poco y nada parecían entender mi emotiva “conversión” proespañola y, sobre todo, monárquica.

Siempre cuento esta anécdota madrileña cuando expongo del tema mapuche. Y lo hago porque me permite ahorrar cuando menos dos o tres siglos de latoso recuento histórico. Y es que como algunos ya lo sospechan, nuestra fatalidad histórica como pueblo poco y nada tiene que ver con el Rey de España. No es malo recordarlo, sobre todo un 12 de Octubre, cuando la cercanía de los árboles impide a tantos ver el bosque.
Lo reafirmo hoy en esta tribuna: lo acontecido con mi pueblo bastante poca relación tiene con el bendito 12 de Octubre. Muy poco que ver con la Corona y si mucho con las Repúblicas. Muy poco que ver con los españoles y sí mucho con la historia no contada de los pueblos chileno y argentino. Dejemos por tanto descansar en paz a Cristobal Colón, Francisco Pizarro y el crédito local, Pedrito de Valdivia. Pocos saben -y básicamente porque a nadie se le enseña en la escuela- que los mapuches casi nada perdimos con España. Hasta podría decir que ganamos. Sí, ganamos el arte de la caballería, los textiles, la platería y una lengua castellana casi tan hermosa como la nuestra. Es cierto, se trató en los inicios de una guerra. De una cruenta y dolorosa guerra de anexión colonial. Pero la muerte de tres Gobernadores al sur del Biobío fueron más que suficientes. Sobrevino entonces la diplomacia de las armas y con ella florecieron en La Frontera el comercio, las artes, la ciencia y la Política. Así como lo lee, la Política, con mayúscula, que aquello eran precisamente los Parlamentos.

No viene mal recordar, sobre todo en esta fecha, que los mapuches perdimos nuestra independencia no precisamente a manos de los ancestros del Rey Juan Carlos. Fue hace no mucho tiempo, poco más de un siglo, después que Bolivia perdió el mar ante Chile en la llamada “Guerra del Pacífico”, sin ir más lejos. Aconteció entre los años 1880 y 1886, con presupuestos aprobados en los Congresos chileno y argentino, tras “democrático” debate impulsado por lo más selecto de la elite dirigencial de ambas repúblicas. Si transcurrido más de un siglo la demanda marítima boliviana sigue estando tan presente en la población altiplánica, ¿se imaginan cómo será para nosotros la añoranza de aquel territorio propio, de aquel hogar nacional saqueado por chilenos y argentinos a punta de quemas de sembradíos, robo de animales y cantidades industriales de chupilca del diablo? Si fueran mapuches como yo o como mi abuelo ¿cómo creen se sentirían al respecto?

Estimado lector, estimada lectora: que no le sigan pasando en octubre gato por liebre. El conflicto actual no tiene 500 años como insisten autoridades y uno que otro periodista despistado. A lo más, 130 años. De hecho, está de cumpleaños muy pronto, el próximo 4 de noviembre, fecha en que se conmemora el último “Malón General” acontecido en el valle de Temuco el año 1881. Allí se enfrentó el ejército mapuche contra las fuerzas militares comandadas por Gregorio Urrutia, dicho sea de paso, condecorado oficial chileno de la “Guerra del Pacífico”. Aquella batalla constituyó la derrota definitiva de nuestro pueblo. Ello al menos en este lado de la cordillera.
Al otro lado, en Puelmapu, “la tierra mapuche del este”, las escaramuzas se prolongarían hasta bien entrado 1886, año de la rendición del lonko Sayweke ante las fuerzas militares argentinas en Junín de los Andes. Cuesta entenderlo de buenas a primeras, pero gran parte del “conflicto mapuche” actual es consecuencia directa de esta historia que les relato. Lo repiten y hasta el cansancio los lonkos en Ercilla, Lleu Lleu, Makewe y Lumaco, hijos, nietos y bisnietos de aquellos weichafes caídos en la batalla de Temuco. Pero al otro lado nadie los escucha. Mucho mejor negocio culpar a los conquistadores y su “barbaridad” legendaria. “No esperen que resolvamos en cuatro años un problema que se arrastra por más de quinientos”, escuché decir una vez desde La Moneda. Hay que ser muy caradura. Mis disculpas nuevamente a España.

16 octubre 2015

Tristes noticias de Kurdos alineados con ratas del ELS

El PKK firma con varios grupos una alianza entre ellos FSA y otros grupos moderados armados por occidente. Esta alianza ya era, pero no era oficial. Cuando la coalición salvo Kobane fue bajo unas condiciones que el PKK no quería firmar. Pero ante la situación de verse exterminados en Kobane, al final firmaron la alianza con FSA. Esto ahora ya es oficial. A partir de ahora, muchos miembros del ISIS se pasaran a la FSA, ya que así estarán protegidos por occidente. Ahora avanzaran para ocupar las zonas del ISIS y así no caigan en manos del ejercito sirio. De todas formas el ejercito sirio tiene que dejar este tema para mas adelante. El problema no son los kurdos y sus intenciones ocultas. Lo importante es recuperar todo el territorio posible y estabilizar la sitaucion.  Recordemos que hace un par de meses el ISIS entro en Kobane desde la frontera turca, eso demostró que no lo que quiere EEUU no coincide lo que quiere Turquía.

 Beirut. Varias milicias sirias apoyadas por países occidentales, entre ellos Estados Unidos, formaron una nueva alianza militar para luchar contra la organización religiosa-militar Estado Islámico (EI), informó este lunes el Observatorio Sirio para los Derechos Humanos (OSDH). Mientras que EU lanzó ayer en paracaídas municiones en el norte de Siria a los rebeldes.
La Alianza de las Fuerzas Democráticas de Siria estará formada por las Unidades de Protección Popular (YPG), agrupaciones del Ejército Libre de Siria (ELS) y una milicia cristiana asiria, entre otros, señaló el OSDH, una organización que reporta el conflicto armado en Siria desde Londres.
Su objetivo es liberar la norteña ciudad de Al Raqqa, convertida en una especie de "capital" del EI en Siria, informó el funcionario kudo, Idriss Nassan.
"Este periodo sensible requiere una fuerza militar patriótica unida para todos los sirios -kurdos, árabes y asirios- y el resto de grupos sociales presentes en Siria", señala el comunicado de fundación publicado por el observatorio y medios kurdos.
"El objetivo de esta fuerza es establecer una Siria democrática donde todos los ciudadanos disfruten de libertad, justicia y dignidad sin negar a nadie sus derechos legítimos", detalla el escrito.
La alianza será apoyada por países y estados occidentales y árabes sunitas, que bajo la dirección de Estados Unidos atacan por aire desde hace más de un año objetivos del EI en Siria.
Esta coalición es resultado de la nueva política de Estados Unidos en Siria. Medios estadunidenses han informado que Washington quiere fomentar una tropa de más de 20 mil kurdos y hasta 5 mil árabes.
Las milicias deben ser equipadas también con armas. Anteriormente había fracasado un programa del gobierno estadunidense para crear una fuerza de combate contra el gobierno sirio del presidente sirio Bashar al Assad. Además, las fuerzas aéreas rusas intervinieron directamente en el conflicto a finales de septiembre.
jugada yanki que le apuesta ahora a los kurdos.
Tan sólo este lunes los kurdos del YPG recibieron recientemente armas de Estados Unidos para luchar contra el EI. "Estados Unidos prometió suministrar armas y reforzar sus ataques aéreos para ayudar a las luchas sobre el terreno", dijo Idriss Nassan, vocero de la agrupación militar.
Estados Unidos lanzó el domingo en paracaídas municiones en el norte de Siria a rebeldes de ese país que combaten al grupo Estado Islámico, indicó el lunes un portavoz del comando de las fuerzas estadunidenses en Medio Oriente (Centcom).
La operación "exitosa" le "brindó municiones a grupos árabes sirios cuyos responsables fueron verificados por Estados Unidos", declaró el coronel Patrick Ryder en un comunicado.
El anuncio coincide con nuevos avances encarnizados del gobierno sirio, respaldados por ataques aéreos rusos, en territorio en el norte de la ciudad de Hama, en el centro de Siria. Mientras tanto las fuerzas rusas lanzaron 30 ataques aéreos en el área durante la mañana.
Durante una reunión en Luxemburgo, los ministros de Exteriores de la Unión Europea exigieron a Rusia que ponga fin de inmediato a sus ataques aéreos en Siria contra la oposición moderada.