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27 noviembre 2015

La importancia histórica de las posiciones ml de Enver Hoxha



¿Por qué el camarada Stalin fue condenado en el XX Congreso sin que los otros partidos comunistas y obreros del mundo fueran consultados previamente? Por qué ante los partidos comunistas y obreros del mundo se lanzó súbitamente el “anatema” contra Stalin, y muchos partidos hermanos se enteraron de esto sólo cuando el imperialismo hizo imprimir en gran cantidad el informe secreto del camarada Jruschov? (Enver Hohxa)
En este mes se cumplen 54 años de la Conferencia de los 81 Partidos Comunistas y Obreros del mundo, realizada en noviembre de 1960 en Moscú, que tiene una trascendencia histórica, pues, marcó el punto de confrontación pública entre las posiciones contrarrevolucionarias de los revisionista jrushovistas y las de los marxista leninistas, afirmados en los principios revolucionarios de la ideología del proletariado.
La Conferencia tuvo lugar 4 años después de realizado el XX Congreso del Partido Comunista de la Unión Soviética (el primero efectuado tras la muerte de Stalin) en el que los revisionistas se propusieron refrendar la política procapitalista impulsada ya por Jrushov. En ese congreso Jrushov leyó el “Informe Secreto sobre Stalin”, que acusaba a éste de crímenes y de ser responsable de promover el culto a la personalidad, y que el Departamento de Estado de los Estados Unidos lo hizo público casi de manera inmediata, provocando desconcierto entre los comunistas y revolucionarios en todo el planeta.
Con este antecedente asistieron 81 Partidos Comunistas y Obreros a Mocsú a dicha conferencia, convocada por los revisionistas con el propósito de posicionar sus ideas contrarrevolucionarias y denigrar la figura de Stalin, artífice de la victoriosa construcción del socialismo desde la muerte de Lenin hasta inicios de la década de los años 50 del siglo pasado.
Sin embargo, la Conferencia también fue una tribuna para que los auténticos comunistas defiendan los puntos de vista marxista-leninistas y desenmascaren las posiciones políticas burguesas del revisionismo jrushovista. Enver Hohxha, primer secretario del Partido del Trabajo de Albania, levantó allí con convicción y vehemencia la defensa del marxismo leninismo.

En defensa del marxismo leninismo
En su intervención, Enver Hoxha desenmascaró el planteamiento oportunista de la coexistencia pacífica levantado por el revisionismo soviético para impedir el desarrollo de la lucha revolucionaria de los pueblos por conquistar la liberación social y nacional, diferenciándolo de la tesis marxista leninista que aboga por la paz entre los pueblos y condena las políticas guerreristas de la burguesía y el imperialismo.
“No podrá haber Estado socialista, no podrá haber comunista verdadero que esté contra la coexistencia pacífica, contra la paz. El gran Lenin ha establecido, por primera vez, el principio de la coexistencia pacífica de los países con diferentes sistemas sociales como una necesidad objetiva mientras existan a la par en el mundo países socialistas y países capitalistas. Nuestro Partido del Trabajo, fiel a este gran principio de Lenin, siempre ha pensado y sigue pensando que la política de coexistencia pacífica responde a los intereses fundamentales de todos los pueblos, responde al objetivo de fortalecer en mayor grado las posiciones del socialismo; por eso, este principio de Lenin está en la base de la política exterior de nuestro Estado popular.
Coexistencia pacífica entre dos sistemas opuestos no quiere decir, como pretenden, los revisionistas contemporáneos, que tengamos que renunciar a la lucha de clases. Por el contrario, la lucha de clases ha de proseguir, y debe fortalecerse cada vez más la lucha política contra el imperialismo, contra la ideología burguesa y la revisionista. A la vez que se lucha consecuentemente para establecer la coexistencia pacífica leninista sin hacer ninguna concesión de principios al imperialismo, se ha de desarrollar en gran medida la lucha de clases en los países capitalistas, así como el movimiento de liberación nacional de los pueblos de los países coloniales y dependientes”, señaló Enver Hoxha.
También desenmascaró la conciliación de dirección soviética con el revisionismo yugoeslavo, condenado ya por varios partidos comunistas; puso al descubierto los intentos del PCUS por aislar al Partido Comunista de China del Movimiento Comunista Internacional, en base a una campaña de calumnias y mentiras, sobre un supuesto abandono de éste de las posiciones marxista leninistas, contemplados en la Declaración de Moscú de 1957.
Reveló también la política de chantaje impulsada por el PCUS en contra del PTA y Albania socialista, a fin de que se alinee con los puntos de vista contrarrevolucionarios del jrushovismo y defendió la personalidad y papel marxista leninista jugado por Stalin al frente de la ex Unión Soviética.
“Para nosotros es evidente y comprendemos muy bien que nuestra actitud marxista-leninista, justa y de principios, que nuestra valentía en no aprobar y en denunciar aquellos actos suyos que son erróneos, le llevan a atacar a nuestro Partido, a ejercer todo tipo de presiones sobre él y a emitir hasta las más inauditas monstruosidades en su contra. Nada de camaraderil, nada de comunista hay en esta actitud. Usted nos compara con los revisionistas yugoslavos. Pero todo el mundo sabe bien cómo nuestro Partido ha luchado y lucha contra los revisionistas yugoslavos. No somos nosotros los que actuamos como los yugoslavos, sino usted, camarada Jruschov, que está empleando contra nuestro Partido métodos extraños al marxismo-leninismo. Usted considera Albania como una mercancía que puede ser adquirida o perdida por uno u otro. Ha habido un tiempo en que Albania era considerada como una mercancía, cuando los demás creían que dependía de ellos la existencia o la inexistencia de Albania, pero aquellos tiempos se han acabado desde que las ideas del marxismo-leninismo triunfaron en nuestro país. Y usted está repitiendo eso mismo; lo hizo al considerar que “perdió” Albania y que otro la “ganaba” y también cuando decidió que Albania no era un país socialista, como resulta de la carta que nos entregaron el 8 de noviembre, donde no se mencionaba nuestro país como un país socialista.
El que Albania avance por el camino del socialismo y forme parte del campo socialista no lo determina usted, camarada Jruschov, ni depende de su deseo. Esto lo ha decidido el pueblo albanés, encabezado por el Partido del Trabajo, con su lucha, y no hay fuerza capaz de apartarlo de ese camino”, manifestó el camarada Enver.

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