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10 diciembre 2015

El odio etnico de Gil de San vicente contra los españoles.(o falangismo con txapela)

La ley del embudo en Euskal Herria

Juan Manuel Olarieta

El señor Gil de San Vicente es un conocido y reconocido demagogo cuya abigarrada escritura es un reciclado de distintos tipos de basuras intelectuales, entre las que prevalece un trotskismo sazonado por encima con virutas vasquistas. La presentación de su última escoria, “El problema español y el nacionalismo del Partido Comunista de España” (*) provoca muchas pésimas sensaciones, la mejor de las cuales es repugnancia.

Es natural que alguien así se haya propuesto “dar la vuelta a la historia del problema español” cuando lo que en realidad hace es dar la vuelta a la historia; y punto. Manipularla, falsificarla, retorcerla, desfigurarla... Inventarse la historia e inventarse historias son típicos tanto del trotskismo como del nacionalismo, del vasco y del español.

Sólo el lenguaje (“el problema español”) ya denota el origen de clase de tales bodrios. Es la terminología de la intelectualidad burguesa que cavila sobre la “España invertebrada”, sobre “España como problema”, sobre el “ser de España” y su “esencia imperecedera”. Toda esta diarrea intelectual sólo demuestra una cosa: que lo mismo que todos los burgueses, Gil no sabe lo que es España.

En el caso de Gil es posible que el problema se haya originado en su cuna pero, en cualquier caso, le conduce a una contradicción: la chabacanería vasquista, de la que él es un buen ejemplo, se lamenta de que los españoles les digan lo que tienen que ser, pero al revés la cosa no funciona, y algunos vascos se han atribuido la tarea de decirles a los españoles lo que han sido, lo que son, lo que deben ser, lo que tienen que ser, lo que pueden y lo que no pueden.

Este tipo de escritos proliferan porque la burguesía de un pueblo expoliado de sus derechos, como el vasco, acumula mucho resentimiento desde hace años y tiene ganas de revancha. Quiere hacer con “los españoles” lo mismo que han hecho con ellos, pagarles con su propia moneda. Por ejemplo, los vascos pueden ser nacionalistas, pero los españoles no.

No seré yo quien niegue que esa discriminación tiene un cierto fundamento porque ambos nacionalismos (el vasco y el español) no se pueden poner en el mismo plano, ya que responden a situaciones políticas opuestas. Como siempre que ocurren ese tipo de simplificaciones (“todos son iguales”) hay que dejar bien claro que uno (el nacionalismo vasco) es reactivo frente al otro (el nacionalismo español), que es dominante sobre él, le oprime y le mantiene en una situación de subordinación.

Eso es cierto. Ahora bien, requiere una explicación que Gil no expone, lo cual conduce -por más que con su verborrea disimule cuanto pueda- a una verdadera ley del embudo según la cual los españoles tienen que pasar de ser imperialistas, de tenerlo todo, a no tener nada.

Eso es intolerable y, por mi parte, no estoy dispuesto a admitir ni la más leve insinuación en tal sentido. A los grupúsculos liliputienses y a sus compinches, como Gil, estoy dispuesto a tolerarles su bazofia trotskista, su anticomunismo, su manipulación de la historia, sus fraudes, su patrioterismo chabacano y muchas cosas más, excepto que con sus porquerías pretendan enfrentar a vascos y españoles, y divulgar que la conquista de los derechos de unos supone una pérdida para los otros.

Lo digo por un motivo bien sencillo de entender: se llama internacionalismo de verdad, que nada tiene que ver con las elucubraciones de Gil. Creo que no hará falta reiterar que el internacionalismo es lo contrario del nacionalismo, de cualquier clase de nacionalismo, y que conduce a dejar bien claro lo siguiente:

Primero: somos realmente los internacionalistas (y no los nacionalistas) los únicos que defendemos de una manera consecuente la lucha contra la opresión nacional, entre otras cosas porque no sólo defendemos la de una de ellas, sino las de todas

Segundo: la lucha contra la opresión nacional se dirige contra un Estado, no contra ninguna otra nación, ni pueblo

Tercero: el pueblo español está interesado en lo mismo que los pueblos oprimidos; por lo tanto, no pierde absolutamente nada, sino al contrario, gana, con cuantos derechos conquisten las nacionalidades oprimidas

En todas sus variantes, la burguesía de las nacionalidades oprimidas (la vasca, la catalana, la gallega) no tiene claro ninguno de esos principios elementales que derivan del internacionalismo. Es más: se oponen a ellos. Creen que han patentado la lucha contra la opresión nacional en el Registro correspondiente de la Propiedad Intelectual.

No se trata de un problema ideológico, de dos teorías o puntos de vista diferentes, el nacionalismo y el internacionalismo. Se trata de algo mucho peor: ninguna de las burguesías nacionalistas logrará nunca sus objetivos porque no saben cuál es el origen de su problema, contra quién están luchando. Les duele algo, se lamentan, lloran pero no saben por qué. En consecuencia, tampoco pueden saber cómo remediarlo y de ahí sus peligrosas divagaciones.

En su insondable mediocridad, que denota su marchamo clasista, imaginan que la causa de sus problemas son “los españoles” y quizá todos partidos “españoles” como el PCE u otros que son “españolistas”, como les gusta decir. Quizá sea cosa de diglosia, del idioma español, que se impone al vernáculo y le oprime. O quizá de la cultura española, que solapa a la vasca y no permite que se desarrolle.

El texto de Gil es buena muestra del seguidismo que el patrioterismo vasco hace del patrioterismo español en todos y cada uno de sus pequeños y grandes complejos: el idioma español no es sólo el idioma de España, ni es patrimonio de los españoles.

Cualquiera es capaz de entender que el aprendizaje de otro idioma no va, per se, en detrimento del materno y que una cultura, per se, nunca puede obstaculizar a otra. No se conocen casos así. La opresión nacional no es un problema cultural, y mucho menos es un problema de cualquier tipo de cultura, sino en todo caso de un determinado tipo de cultura que, como cualquier ideología, expresa y sirve a un tipo muy determinado de clase social, de política y de Estado.

Donde hay un oprimido tiene que haber un opresor, y si los primeros quieren liberarse de los segundos deben identificarle exactamente porque de lo contrario inventarán fantasmas, molinos de viento que ocultan a los verdaderos opresores contra quienes deben combatir.

Los diversos grupos patrioteros que forman parte de la burguesía liliputiense prefieren buscarse enemigos ficticios, de cartón, antes que enfrentarse con quien realmente tiene la sartén por el mango, que es España, la única España realmente existente, un Estado con una determinada naturaleza de clase.

Las consecuencias son obvias: frente a un enemigo de cartón, coaliciones de cartón, como Iniciativa Internacionalista, y formas de lucha acartonadas, como las electorales.

Con tanto cartón, más que a una batalla política, los liliputienses nos llevan a las fallas. Ya sólo nos queda prenderle fuego a los “ninots” y hasta el año que viene, hasta las siguientes fiestas, o hasta las siguientes elecciones.
(*) https://www.boltxe.eus/2015/12/04/el-problema-espaol-y-el-nacionalismo-del-partido-comunista-de-espaa/#Prlogo-al-libro-El-nacionalismo-imperialista-del-Partido-Comunista-de-Espaa-Crtica-de-una-historia-de-dominacin

12 comentarios:

sozialismorantz dijo...

Lo único que comparto de este artículo es esto "Como siempre que ocurren ese tipo de simplificaciones (“todos son iguales”) hay que dejar bien claro que uno (el nacionalismo vasco) es reactivo frente al otro (el nacionalismo español), que es dominante sobre él, le oprime y le mantiene en una situación de subordinación."
Habla del nacionalismo español que busca imponer a todas las naciones del estado español una misma lengua y cultura para crear una nación, esto es, una comunidad lingüística-cultural sobre un estado plurinacional como es el español, destruyendo esta naturaleza plurinacional. En este artículo se contrapone continuamente españoles y vascos, lo que yo me pregunto es quienes son los españoles, la nación española no existe, lo que existe es el estado español y las naciones que forman parte de este, los vascos de hegoalde somos tan españoles como los aragoneses, castellanos, gallegos, catalanes... todos formamos parte del estado español y por eso somos españoles, aunque somos parte de distintas naciones, distintas comunidades lingüístico-culturales. El caso francés es distinto aunque también es un estado plurinacional, la nación francesa existe pero dentro del estado francés hay distintas naciones, están los franceses, occitanos, vascos, bretones, corsos, catalanes... todos ellos con su lengua y su cultura, al igual que a las naciones del estado español, a las del estado francés se les ha intentado imponer una misma lengua y cultura, la francesa por parte del nacionalismo francés.
En el estado español las naciones catalana, vasca y gallega son las que menos han sufrido la aculturización junto a la occitana del valle de arán, pero si vamos por ejemplo a asturias https://www.youtube.com/watch?v=2UQaif7Fz4k o aragón https://www.youtube.com/watch?v=fOmyer0o9qk las lenguas de estas naciones están a nada de desaparecer.
Ser españolista y nacionalista español son dos cosas distintas, ser españolista sería lo contrapuesto a ser independentista, defender que hegoalde continúe dentro del estado español, ser nacionalista español es que continúe por imposición y se imponga la lengua castellana y la cultura del reino, una nacionalista español es un españolista pero un españolista no tiene que ser un nacionalista español, igual que un independentista no tiene que ser nacionalista vasco, se puede ser internacionalista y españolista o independentista.
Dentro del PCE ha habido a lo largo de la historia, internacionalistas españolistas, incloso internacionalistas independentistas vascos o catalanes y también nacionalistas españoles.
salud

Sozialismorantz dijo...

Añado una cosa a lo dicho que creo que se me ha olvidado.
También se puede ser nacionalista vasco y españolista, urkullu o otros muchos del PNV son nacionalistas vascos y españolistas, defienden que hegoalde esté dentro del estado español aunque son nacionalistas vascos.
Salud

Anónimo dijo...

Como os gusta ahostiaros entre vosotros, menos mal que no portais armas!

Anónimo dijo...

¡Claro! Y Urkullu se acordará de que es "nacionalista" (vasco) y hasta pedirá la independencia en una,hipotética,España "roja".Entonces no será ni "españolista" y se envolverá en la ikurriña con tal de defender su patria burguesa,o sea,los dineros.

kiaikio dijo...

demagogo abigarrada reciclado "basura intelectual" "viruta vasquista" escoria repugnancia
"dar la vuelta a la historia; y punto". Manipular, falsificar, retorcer, desfigurar, inventarse bodrios cavila invertebrada diarrea burgues contradicción chabacanería proliferan expoliado resentimiento revancha discriminación verborrea intolerable grupúsculos liliputienses compinches tolerarles su bazofia trotskista manipulación fraudes patrioterismo chabacano porquerías enfrentar patentado opresión lloran peligrosas divagaciones insondable mediocridad denota marchamo clasista diglosia impone oprime seguidismo patrioterismo vasco pequeños y grandes complejos detrimento obstaculizar opresión problema oprimido opresor ocultan patrioteros enemigos ficticiosaucha acartonadas fallas.
¿Tan malo, tan malo, tan malo... es Gil de San Vicente? ¿Tan malo Trotsky?
Mas vale que no has escrito Juan Manuel, tu, un libro.

sozialismorantz dijo...

Estoy de acuerdo contigo en que urkullu es españolista y no independentista para defender lo que llamas los dineros pero qué te hace pensar que no es nacionalista vasco urkullu para lo mismo.
El nacionalismo vasco al contrario que el español no busca imponer ninguna lengua o cultura como intenta el español imponiendo el castellano en todas las naciones del estado español pero sí que busca el nacionalismo vasco aprovecharse de la existencia del nacionalismo español para imponer otras cosas, esto no lo podemos olvidar. El nacionalismo es un cáncer, es cierto que no son lo mismo el vasco y el español pero ambos se alimentan y son utilizados por unos pocos para sus propios intereses.
Los trabajadores vascos debemos defender que podamos desarrollar nuestra lengua y nuestra cultura libremente, así como que podamos construir nuestro futuro y que el resto de pueblos del mundo lo puedan hacer pero no debemos caer en la trampa del nacionalismo ya que si caemos en esa trampa otros nos usarán para sus intereses, el nacionalismo solamente busca atontar a la clase trabajadora y usarla.
Si el estado español fuera "rojo", aunque defendiera los derechos de todas las naciones del estado español, incluido el derecho de autodeterminación, toda la burguesía del mundo financiaría a los nacionalistas de las naciones del estado español para que desestabilizaran ese estado español "rojo" en esto estamos de acuerdo.
No nos podemos dejar arrastrar por el nacionalismo, debemos dar la espalda a los nacionalistas aunque se hagan pasar por izquierda como es el caso de sortu.
salud

Anónimo dijo...

vaya cacao mental que tiene alguno.
Segun vosotros Francia, Italia, Alemania tampoco existiria, porque sus regiones son naciones?? pero que tonterias decis, salir de vuestra burbuja y a ver que historiador de catedra os da la razon.
Alemanis se constituyo mas tarde que España, En francia en el siglo XIX no hablaba frances mas que el 25% de los franceses...

Anónimo dijo...

Y en "Eggpaña" ya se hablaba "eggpañol" desde los tiempos de Berceo,ala vete a dormirla...

Anónimo dijo...

Pues estás tu muy enterado... Olarieta ha escrito más de un libro y de dos y... Que no sólo escribe el señor Ignacio

sozialismorantz dijo...

Creo que no has entendido lo que he dicho, en ningún momento he dicho que francia no sea una nación, he dicho todo lo contrario "la nación francesa existe" lo que he dicho es que la nación francesa no es la única del estado francés, una nación es una comunidad lingüístico-cultural y hay varias naciones dentro del estado francés, te nombraré las naciones además de la francesa que forman el estado francés, occitania https://es.wikipedia.org/wiki/Occitania , euskal herria(iparralde) https://es.wikipedia.org/wiki/Pa%C3%ADs_Vasco_franc%C3%A9s , catalunya, la parte de catalunya conocida como rosellón está dentro del estado francés, arpitania https://es.wikipedia.org/wiki/Arpitania , córcega https://es.wikipedia.org/wiki/C%C3%B3rcega , bretaña https://es.wikipedia.org/wiki/Breta%C3%B1a y alsacia https://es.wikipedia.org/wiki/Alsacia
Todas estas naciones que están dentro del estado francés, tienen su propia lengua y cultura muy diferentes de la francesa, lo que ocurre es que durante los siglos que estas naciones han estado dentro del estado francés, bajo la corona francesa y después bajo la república francesa se ha impuesto a estas naciones la lengua y la cultura francesa.
No sé si como dices en lo que hoy es el estado francés en el siglo XIX solamente hablaban francés el 25% de los que vivían en este reino, lo dudo, pienso que serían bastantes más, en el siglo XIX no solamente se hablaba francés en la nación francesa, el francés se había impuesto por parte de la corona francesa a otras naciones del reino francés.
Con el castellano pasaba igual, se hablaba castellano en un 25% como mucho de lo que hoy es la península ibérica hasta que el reino impuso el castellano en toda españa, la presencia del astur leonés, del aragonés, del catalán o del gallego portugués era casi tan grande como la del castellano https://commons.wikimedia.org/wiki/File:Evoluci%C3%B3n_ling%C3%BC%C3%ADstica.gif
Ojea bien los enlaces que te pongo.
salud

sozialismorantz dijo...

Se me olvidó hablar de dos naciones, comunidades lingüístico-culturales que forman parte del estado francés y que no están dentro de europa, nueva caledonia https://es.wikipedia.org/wiki/Nueva_Caledonia y la polinesia francesa https://es.wikipedia.org/wiki/Polinesia_Francesa
He hablado de las naciones del estado francés dentro de europa y me he dejado las que están fuera de europa.

Que nadie se confunda con lo que digo, no soy contrario a la independencia, me parece una opción correcta y yo la apoyaría si hubiera una propuesta independentista interesante, lo que soy es opuesto al nacionalismo aunque reconozco que si el euskera tiene un reconocimiento dentro del estado español es gracias a la lucha de muchos nacionalistas vascos frente al nacionalismo español, también muchos internacionalistas hemos luchado por esto frente al nacionalismo español. Si por ejemplo en aragón hubiera habido un nacionalismo aragonés fuerte el aragonés tendría reconocimiento real y no estaría a punto de desaparecer pero en aragón en nacionalismo español es muy fuerte y se ha impuesto el castellano con dureza.
salud

Anónimo dijo...

nacionalismo español?? donde? he estudiado siempre en ikastola y nunca me han hablado de los reyes catolicos, desde los 8 años tenia el mapa de euskal herria en clase.
Mucha plañidera que vive del franquismo es lo que pasa.