20 diciembre 2015

En solidaridad con Palestina, esta vez no a EH Bildu

Las personas que, a título individual, suscribimos esta reflexión, con una larga trayectoria en la lucha internacionalista, nos hemos visto siempre movidas a conocer y dar a conocer las realidades de opresión y las luchas de liberación que otros muchos pueblos, como el nuestro, viven a lo largo y ancho del mundo. Es así que, impulsadas por ese sentimiento solidario con otras realidades y procesos emancipadores, llegamos a conmovernos y comprometernos con la causa Palestina, un pueblo que, según nuestra propia experiencia, padece una de las situaciones de colonialismo y limpieza étnica más salvajes y desiguales de la historia. En las últimas décadas hemos organizado brigadas a Palestina y hemos tejido redes de colaboración con los agentes políticos y sociales de la zona. En coherencia con esa trayectoria hace una década nos adherimos junto con otras muchas personas y colectivos de Euskal Herria a la campaña internacional BDS (Boicot, Desinversiones y Sanciones contra Isr ael). Este movimiento, puesto en marcha en 2005, está impulsado por más de 200 organizaciones de la sociedad civil palestina para, como ocurriera anteriormente con gran éxito en Sudáfrica, reunir las fuerzas del movimiento solidario internacional entorno a una campaña efectiva, legítima y pacífica. Las personas que en Euskal Herria nos sumamos a este movimiento de años de tradición, hemos contado siempre con la Izquierda Abertzale como compañera de viaje indispensable. Los distintos agentes que hoy conforman la coalición EH Bildu han demostrado históricamente una especial preocupación con los procesos de liberación de otros pueblos, y en especial con la causa palestina. En los primeros pasos que la campaña BDS dio en Euskal Herria trabajaron conjuntamente con los colectivos que conformaban EH-Palestina Sarea, y facilitaron el acceso de las reivindicaciones de boicot a Israel al ámbito institucional. Sin embargo, en los últimos años hemos constatado un cambio significativo en la estrategia empleada por EH Bildu en lo que respecta a la solidaridad con Palestina. Por un lado han cambiado el objetivo estratégico. De compartir las reivindicaciones básicas de respeto a los derechos humanos planteadas por el llamamiento BDS (fin de la ocupación, desmantelamiento del muro, retorno de los refugiados, e igualdad de derechos de la ciudadanía palestina de Israel), han pasado a sumarse al consenso de las instituciones europeas de abogar por la solución de un Estado palestino, una vía que, a día de hoy, todos los agentes políticos palestinos (incluso la propia ANP) dan por agotada. Por otro lado, en lo que respecta a las relaciones con Palestina, han pasado de sus tradicionales referentes políticos en la izquierda popular, representados en el llamamiento BDS, a buscar contrapartes institucionales en la ilegítima ANP. Tenemos la convicción de que tras ese cambio de rumbo está la presión de agentes proclives a la defensa de los intereses de Israel, y que esos agentes, en el caso de EH Bildu, tienen un nombre propio: Jon Iñarritu. El candidato al Congreso encabeza la lista de firmantes del manifiesto Galeuscat-Israel. Este grupo de presión, promovido por Pilar Rahola y otros conocidos políticos proisraelíes, tiene como objetivo realizar tareas de lobby para promover los intereses de Israel en Galicia, Euskal Herria y Catalunya. Desde EH Bildu, siendo conocedores de su trayectoria y desoyendo la petición explícita de la campaña BDS, han optado nuevamente por incluir en sus listas al político sionista. En ningún momento ponemos en cuestión la capacidad política y profesional del candidato, ni la posición política que pueda adoptar en otras temáticas, pero en lo que respecta a la solidaridad con Palestina tenemos la convicción de que su elección choca frontalmente con las reivindicac iones de derechos humanos que la sociedad palestina ha planteado a través del llamamiento BDS. Así las cosas, y en coherencia con los sentimientos de solidaridad internacionalista que nos llevaron a comprometernos con la justa causa palestina, nos vemos obligadas a retirar la confianza que hubiéramos podido tener en la candidatura EH Bildu. Llamamos a todas las internacionalistas a que actúen en consecuencia con sus ideales, y que tomen la decisión que tomen, lo hagan bajo conocimiento de causa y de manera honesta.

 Koldo Sagasti, Patricia Lezama, Ane Labiano, Mikel Mariño, Pedro Marques, Maite Santamaria, Fernando Sancho, M. Jesus Berriozabalgoitia, Anis Hawari, Mar Gijón, Carmen Martí, Julen Arregi, Sergio Garcia, Mertxe Gomez. Texto completo en: http://www.lahaine.org/cast-eusk-en-solidaridad-con

1 comentario:

sozialismorantz dijo...

La complicidad de bildu con el sionismo ha sido clara, esta imagen lo muestra claramente http://4.bp.blogspot.com/-owYpz8Yr9z0/U85HACg7IMI/AAAAAAAAJ4I/KdefaQxhIbI/s1600/juan+karlos+izagirre+bildu+donosti+sionista%5B1%5D.jpg
Es cierto que antes bildu estaba cercano a la izquierda palestina y ahora lo está al prosionismo solamente hay que ver su reconocimiento de la colonia de israel y a la creación de un estado palestino en la unión europea. La izquierda siempre ha rechazado la opción de dos estados tanto la izquierda palestina como la de fuera de palestina, la izquierda siempre ha defendido la opción de un estado binacional, un estado donde palestinos y judíos palestinos convivan, es decir, la opción antisionista es la defendida por la izquierda, el sionismo defiende que se debe crear un estado de judíos expulsando de palestina a todos los que no son judíos y la izquierda siempre ha defendido la convivencia entre palestinos y judíos palestinos que quieren vivir en tierra santa, también los judíos antisionistas defienden esto, un estado binacional.
El problema que tiene la izquierda es que hay muchos de derechas que se ponen la careta de la izquierda y hablan de la solución de dos estados y apoyan el sionismo, pero la izquierda siempre ha sido antisionista SIEMPRE y se ha opuesto a la solución de dos estados, no es compatible ser de izquierdas y sionista. La izquierda defiende un estado binacional.
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