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24 enero 2016

3 ª parte y última

De otro lado, tenemos la Comisión Internacional de Verificación (37), que no se queda corta en su particular currículum. La tarea de este grupo es la de verificar “el alto el fuego permanente, general y verificable” declarado por Euskadi ta Askatasuna (ETA) el 10 de enero de 2011 y la consiguiente declaración de “final definitivo de la violencia” del 20 de octubre de 2011. Desde que se constituyó, la Comisión ha verificado que ETA ha cumplido con su compromiso de, como ellos expresan, “cesar todo tipo de asesinatos, atentados, amenazas y extorsión”. La primera actuación de calado de esta comisión fue un video grabado en febrero de 2014 en el que dos miembros de ETA junto a dos miembros de la CIV aparecían juntos frente a una mesa con “arsenal” de la
organización armada dispuesto a ser entregado y sellado (38). Un “arsenal” irrisorio y ridículo que no superaba las 4 armas, dos granadas, 300 balas, 16 kilos de explosivos y 200 metros de cable detonador (39). Ni desarme, ni verificación alguna exigen al Estado español, evidentemente. Los miembros de esta comisión son Ronnie Kasrils (ex Ministro de Inteligencia y Viceministro de Defensa de Sudáfrica), Chris Maccabe (ex Director político de la Oficina de Irlanda del Norte del Reino Unido y ex Jefe de Regímenes Penitenciarios de Irlanda del Norte), Ram Manikkalingam (director del Dialogue Advisory Group y Profesor en la Universidad de Ámsterdam y ex Asesor del Presidente de Sri Lanka para las negociaciones con los Tigres tamiles), Satish Nambiar (ex Vicejefe del Estado Mayor de las fuerzas armadas de la India y ex Comandante y Jefe de Misión de la Fuerza de protección de las Naciones Unidas en la ex Yugoslavia en 1992 y 1993), Fleur Ravensbergen (coordinadora de la CIV, Subdirectora del Dialogue Advisory Group) y Aracelly Santana (ex Representante Adjunta del Secretario General de las Naciones Unidas y Jefa Adjunta de Misión, Misión de las Naciones Unidas en Nepal (UNMIN) y ex Directora de la Oficina de las Américas, Departamento de Asuntos
Alberto spektorovsky, fascista israelí, con demás imperialistas en conferencia de paz en Euskal Herria.
Es decir, se repite la misma alineación que en el GIC. No hace falta recordar la represión desatada por el Estado de Sri Lanka contra la guerrilla Tamil, cuando miles de sus miembros fueron ejecutados hace apenas diez años, o la injerencia del imperialismo estadounidense y europeo comandado por la OTAN en la ex Yugoslavia, donde miles de ciudadanos fueron víctimas de los bombardeos de esta coalición terrorista, ejecutados, violados o lanzados a fosas comunes por militares de la OTAN, y de nuevo altos cargos del régimen penitenciario norirlandés que mantiene en prisión a miembros de organizaciones nacionalistas revolucionarias como el RIRA (Real IRA), el INLA (Irish National Liberation Army) o el Óglaigh na hÉireann (ONH). Su solución es la misma que se ha llevado a cabo en Irlanda, que se llevó a cabo en Sudáfrica, que se está llevando a cabo en Colombia, que se consolidó en El Salvador, en Nicaragua, en Sri Lanka o que, si no se revierte la situación, acabará por cuajar de igual modo en Euskal Herria.
La impresión de toda esta serie de ideas y principios que emanan de estos elementos imperialistas y despreciables, la concreta EH Bildu (Sortu, Eusko Alkartasuna, Aralar y Alternatiba) en el documento Vía vasca para la paz (40), en el que abundan las apreciaciones de “respeto a la diversidad”, “que no vuelva a repetirse en el futuro”, “todas las víctimas tienen los mismos derechos”, etc. Toda una amalgama que mezcla flagelación, complacencia y ausencia total y absoluta de cualquier atisbo de lucha de clases en sus interpretaciones. 
Esta es la situación actual. La claudicación ideológica de la Izquierda Abertzale copada por la dirección nacionalista que ha dirigido a parte del MLNV a la más estrepitosa derrota. (41) Los principios ideológicos adquiridos del socialismo que impregnaron la teorización del nacionalismo revolucionario y que los dirigentes de ETA adaptaron al movimiento de liberación nacional en Euskal Herria no acabaron por materializarse en la estrategia política del movimiento, conque no supieron asimilar una conciencia socialista plena que lograra entender la naturaleza de clase del conflicto social en Euskal Herria. El componente nacional fue hegemónico, a la vez que el componente militar primó por encima del ideológico. La base de apoyo del MLNV fue de amplias proporciones, pero esta acabó por ser incapaz de hacer nada más que dejarse dirigir a la derrota. Ahora el MLNV se debate entre la ruptura con la IA oficial y el apoyo a los elementos más conscientes que desean revertir la situación de estancamiento de la lucha revolucionaria.
Cabe decir que el coste humano de la lucha del MLNV ha sido amplio y este desgaste se ha visto materializado en forma de hartazgo y cansancio por parte de muchos. Desde 1959, año en que fue fundada ETA, han sido más de 55 años de conflicto. En este periodo han sido asesinadas casi 480 personas, entre ellas militantes de ETA, militantes de la IA, civiles, representantes políticos (alcaldes, diputados), militantes del Movimiento Comunista de España, sindicalistas, etc. Casi el 50% no fueron militantes políticos, sino civiles. El 10% de estas muertes han sido debido a la política penitenciaria del Estado, tanto por familiares muertos en accidentes de tráfico, como por presos políticos asesinados en el interior de las prisiones o por causas derivadas de la política penitenciaria. Los cuerpos armados a los que se les atribuyen asesinatos directos son, entre otros, la Guardia Civil (119 personas asesinadas) y la Policía Nacional española, que ha asesinado a 82. Muchas de estas muertes no han sido solo por muertos en enfrentamientos con las FSE, sino asesinatos a sangre fría, ejecuciones directas o simulacros de suicidios constatados. También aparecen en la lista los Grupos Antiterroristas de Liberación, GAL, (27 asesinatos), la Policía Foral Vasca, Ertzaintza (conocida popularmente como zipayos; denominación utilizada para definir a quien está a sueldo de una fuerza colonial u ocupante; 16 personas asesinadas) o el Ejército Español con 9 personas asesinadas, además de grupos fascistas a los que se les atribuyen 4 asesinatos.
Ha habido más de 21.250 detenciones de carácter político en estos 55 años. De estas detenciones, han sido contabilizados entre 9.000 y 11.000 casos de torturas en cuarteles y Txabi Etxebarrieta. Miembro de la V Asamblea. Primer muerto de la organización armada. Se calcula que por 100 mil habitantes existen 2,6 casos de tortura. A día de hoy, las detenciones se siguen sucediendo. Independientemente del llamado “proceso de paz” llevado a cabo de forma unilateral por la IA, muchos de sus militantes siguen siendo detenidos por cuestiones pendientes con la justicia. El Estado no está en tregua y mantiene intacta su capacidad y actividad represiva.
  
La fractura en el MLNV es evidente. Este ha quedado dividido entre quienes, desde la IA oficial, reclaman su legitimidad entendiendo que la composición de este queda a día de hoy únicamente en manos de Sortu, la juventud nacionalista de Ernai y el sindicato abertzale LAB y, por otra parte, quienes en un principio no aceptaran la derrota política de ETA y la liquidación por parte de la IA de esta organización y que a posteriori han ido organizándose con mayor o menor acierto en su capacidad política e ideológica. Han existido tenues intentos de reformular una actividad política por parte del MLNV más consciente en forma de organización política, que tuvieron su mayor expresión en IBIL (Iraultzaile Bilguneak / Asambleas Revolucionarias), organización que tuvo un efímero recorrido, fruto de la rápida respuesta mediática-represiva por parte del Estado, que le atribuyó la reconstitución del MLNV sobre parámetros ideológicos que buscaban legitimar de nuevo la vía de la lucha armada y fruto también de una falta de cohesión interna que se tradujo en diversos errores y que la llevó a una autodisolución omitida de su propia actividad.
En este momento, la reactivación política del MLNV de carácter más revolucionario, aunque aun así muy heterogéneo, está puesta en un organismo antirepresivo que trabaja por la amnistía en clave política de los presos y refugiados políticos vascos, que a día de hoy se conoce como “Amnistiaren aldeko eta errepresioaren kontrako Mugimendua” (Movimiento contra la represión y en favor de la Amnistía). La base ideologica de esta parte más consciente del MLNV no está concretamente ligada a la tradición del nacionalismo revolucionario, a la consigna de independencia y socialismo. Parte de su militancia sí que se adscribe a dicha herencia, pero otra parte se centra principalmente en cuestiones de carácter antirepresivo y de solidaridad con los presos y refugiados políticos vascos.
  
Podemos afirmar que el análisis que prima dentro del MLNV es el de Euskal Herria como un marco autónomo de lucha de clases. Esta afirmación ignora por completo el terreno material (económico, legislativo, constitucional, institucional, etc) que es el que determina el Estado español y que a su vez determina las relaciones de producción que se dan a nivel de todo el territorio español. Las condiciones materiales están determinadas por el carácter de clase del Estado español. Por lo tanto, la lucha de clases es a nivel estatal, no nacional. Evidentemente no se puede negar que Euskal Herria tiene unas características propias, que se acentúan en su identidad cultural - en la que resalta la cuestión de su lengua -, que posee una idiosincrasia propia manifestada en una comunidad con una asentada base cultural, una comunidad de personas asentadas en el tiempo que se ha mantenido estable o un territorio determinado que se ha ido readaptando con el tiempo de manera dialéctica, es decir, cambiante al paso del tiempo y a los acontecimientos sociales (de ahí que nuestro Partido entienda que la nación vasca a día de hoy sea la parte sur, Hego Alde, por los cambios dialécticos suscitados en la identidad de Iparralde. Entenderíamos como pueblo vasco la unión de Hegolade e Iparralde) e, importantísimo de igual modo, una ligazón económica, es decir, una vida
económica común, que no es otra que el capitalismo. Un capitalismo que dirige e impone el Estado central español. Euskal Herria no posee un modelo económico propio, su vida social está determinada por el régimen económico del Estado español, que dictamina las relaciones de producción. Tiene una vida económica propia, la del Estado español. La estructura judicial, política, económica, represiva, cultural, educativa, es la que ha impuesto el Estado español. Las fuerzas productivas y relaciones de producción en la nación vasca se deben a las reglas que dictamina el Estado español. No pueden existir dos vidas económicas en una misma nación. No puede existir la vida económica del Estado español y la del francés. La lucha de clases es lucha política. La lucha de clases es contra la burguesía, el principal enemigo de la clase trabajadora. No existe definición científica alguna de Euskal Herria como formación económica. Aquí vivimos en base a las reglas impuestas por el modo de producción capitalista, exactamente el mismo que en el resto del Estado. Desde el PML (RC) defendemos la autodeterminación (la cual puede producirse aún dentro de los límites de la democracia burguesa, dando pie a un nuevo Estado, que sería evidentemente de carácter burgués - como el que se diera con la llegada al poder a través de las urnas del Frente Popular en la España de 1936- siempre que dicho ejercicio práctico de autodeterminación suponga un avance para las aspiraciones de la clase obrera) como herramienta que asegura los derechos de los pueblos y la victoria sobre cualquier imperialismo, así como la unidad real de todos los proletarios del mundo. Sin embargo, no somos nacionalistas románticos. Nosotros no nos dejamos llevar por sentimentalismos ni por el odio que la burguesía española y las diferentes burguesías nacionales del Estado nos han infundido a toda la clase obrera. Nos regimos por los principios revolucionarios del proletariado. Es por ello que analizamos la opresión de los pueblos y naciones bajo yugo del Estado español desde el materialismo dialéctico y entendemos que solo una verdadera revolución socialista dará pie a la concesión de libertades plenas para los territorios históricos, las naciones, y para los pueblos que subyacen bajo el imperialismo español. Más allá de estas libertades nacionales, que en el socialismo son plenas y tiran por tierra cualquier concesión formal de las democracias burguesas, la plena libertad será la que llegue para nuestra clase, la clase obrera, que tendrá por primera vez la capacidad de decidir por sí misma y ser dueña de su propio destino, eliminando en un largo y arduo proceso las clases y la explotación del hombre por el hombre.
Los choques ideológicos que se dan en Euskal Herria entre el Movimiento de Liberación Nacional y el Movimiento Comunista son algo inherente al carácter principal nacionalista del primero y al de clase, proletario, del segundo. Algo obvio al desarrollo histórico de la lucha de clases y a las luchas de liberación nacional de los pueblos oprimidos. Para la mayor parte del MLNV en Euskal Herria, el Movimiento Comunista es un elemento zipayo y secuaz del nacionalismo español. Mientras, ese Movimiento Comunista, de España, no ha sabido tener una clara influencia entre la clase obrera de la nación vasca. Desde que el PCE de Carrillo y Dolores Ibárruri, “La Pasionaria”, iniciara la escalada revisionista a mediados de los años 40 que le llevara a un desmantelamiento de los principios más elementales del marxismo-leninismo, no ha habido una firme reestructuración del MCE en Euskal Herria. En 1956 el PCE aceptó la política de reconciliación nacional, para lo que anteriormente se alineó con la línea revisionista de Jrushov y por el restablecimiento del capitalismo en URSS, hasta que a mediados de los años 60 asumiera la desviación eurocomunista al igual que sus acólitos franceses e italianos. La hegemonía en la lucha de los movimientos de liberación nacional a comienzos de los años 60 tanto en Catalunya, Galiza, como en Euskal Herria, era consecuencia de la debilidad del MC en aquellos momento, fruto de la ruptura generada por un lado, entre el revisionismo chino y soviético, hegemónico en ese momento, y por otro, entre quienes optaban por un restablecimiento de la lucha por el partido leninista, la revolución y el socialismo. Los MLN en España asumían las teorizaciones de los movimientos de liberación triunfantes en aquella época como Cuba, Argelia o Vietnam, así como muchos de ellos los postulados del revisionismo chino, relegando a un lado las interpretaciones de la ciencia marxista y el carácter organizativo de las ideas de Lenin. El fruto de esto fue un amplio surgimiento y desarrollo del MLN, como por ejemplo en Euskal Herria. El MCE no se adaptaba a las condiciones materiales que determinaba el momento en Euskal Herria. En vez de unir fuerzas junto con el MLNV y conseguir virar a este a posiciones hegemónicas de clase, no supuso más que otro obstáculo en el camino por la liberación nacional. Colmado por las ideas revisionistas, el MCE era incapaz de entender la necesidad de buscar alianzas de carácter táctico con el MLNV y conseguir que los elementos más conscientes y proletarizados de este asumieran la necesidad de que la lucha de liberación nacional fuera elevada a un primer plano, puesta al servicio de la revolución social. A día de hoy la necesidad del contexto en Euskal Herria recae en la reconstrucción del Movimiento Comunista, para  éste el derecho a la autodeterminación de la nación vasca sea un hecho ineludible. La revolución en Euskal Herria, así como en el resto de España, debe ser dirigida por la clase obrera. El papel de los comunistas es el de liderar la lucha de liberación nacional en las naciones oprimidas por el imperialismo español y vaciar de contenido nacionalista las reivindicaciones de la clase obrera en dichas naciones. Entendemos que el MLNV es un aliado estratégico, ya que tanto el MCE como el MLNV poseemos un enemigo en común, que no es otro que el Estado Español. Nuestras fuerzas estarán junto con el MLNV revolucionario y que suponga un avance para las aspiraciones de la clase obrera en el camino de la construcción del socialismo. Frente al MLNV reaccionario que fortalece al imperialismo y que promueve la política de reconciliación nacional, es decir, la IA oficial que se autodenomina como única heredera legítima del MLNV, estaremos en contra, pues esta no supone un avance para el campo revolucionario, sino una traba.
La lucha revolucionaria de los pueblos oprimidos es el único camino. Se necesita de la unidad en un frente común del Movimiento Comunista y el Movimiento de Liberación Nacional bajo un criterio de unión voluntaria, confianza mutua y relación fraternal entre los pueblos. La unión no será con los socialistas de palabra y revisionistas de acción, que no vean más allá de la lucha nacional de su pueblo y no entiendan la relación existente entre los movimientos de liberación nacional y el PC (Partido Comunista) elegido de manera consciente por la propia clase obrera como vanguardia de su lucha. Debe primar el criterio internacionalista. Mientras tanto, debe llevarse a cabo una denuncia preclara de las intenciones por parte del MLNV de pactar y coaligarse con el imperialismo, para vender y tirar por tierra toda la lucha de carácter revolucionario desarrollada en más de medio siglo en la nación vasca.

5 comentarios:

Anónimo dijo...

..Digo,no es la parte última RC, pero , el ex número 3 de dicha organización ,en reciente mensaje,les deja finos filipinos. Les ha llamado , como cosa mas blanda, secta "seudomarxista" .Y no le falta razón.

Anónimo dijo...

Dónde puedo leer este mensaje poniendo a caldo a R*C?

Anónimo dijo...

La seudoargumentacion de RC para negar la existencia del marco autonomo nacional de lucha de clases existente en EH y probado en la practica es mecanicista, economicista y antodialectico en general. Y negar que Iparralde forma parte de la nación vasca por estar en otro Estado más de lo mismo.

Anónimo dijo...

frontovik twitter 17 de enero.
ACERCA DE LAS JORNADAS SUPUESTAMENTE ANTIFASCISTAS 2016.

Anónimo dijo...

Que Stalin se tira un pedo, es lo mejor que podía pasar. Que no lo hace, no se tira el pedo,es también lo mejor. Eso es RC, el Estado de la Burocracia, la ausencia de democracia, el Centralismo rígido, la Mentira y las Mordazas. De ahí el odio a Mao.
Lo único útil, que no verdadero, para la burocracia "hoxhista" es alabar a Stalin, convirtiéndolo en un Dios, un cadáver al servicio de la división Eterna del trabajo , la Negación del Comunismo.