31 enero 2016

Suecia, conmocionada por el asesinato de funcionaria por un migrante

El asesinato de una funcionaria por un inmigrante menor ha conmocionado a Suecia, donde el viernes una horda de hooligans reaccionó saliendo a las calles del centro de Estocolmo para agredir a extranjeros.

Entre 50 y 100 personas, enmascaradas o encapuchadas, se dieron cita el viernes al caer la noche en una gran plaza del centro de la capital done según testigos atacaron a "personas de apariencia extranjera" y distribuyeron un folleto en el que se pedía dar "a los niños norteafricanos el castigo que se merecen".
La policía expulsó rápidamente a los agresores pero las imágenes causaron conmoción en el país. "¿Qué pasa en Suecia?", se preguntaba el domingo el diario Expressen enumerando incidentes como los albergues incendiados o la crispación entre las diferentes comunidades.
Todos los diarios, desde la izquierda a la derecha, señalan como responsable al primer ministro socialdemócrata, Stefan Löfven, que ha tocado mínimos en los sondeos de popularidad, y le reprochan haber minimizado los efectos de la ola migratoria.
"Los que se atrevieron a poner en duda la relación entre el número de personas que llegaron y la capacidad de acogerlos bien y de integrarlos fueron acusados de pesimismo y de hacerle el juego a la extrema derecha", escribe el diario Svenska Dagbladet, quien ha defendido esta línea en los últimos meses.

En un editorial del 26 de enero, el diario de centroderecha defendió la expulsión de los delincuentes extranjeros, una propuesta consecuencia de la conmoción que provocó el asesinato de Alexandra Mezher, ocurrido el día anterior.
La joven de 22 años fue apuñalada el pasado lunes por un adolescente de 15 años en un refugio para menores no acompañados en Mölndal, en las afueras de Gotemburgo.
"Nunca hubiéramos pensado que esto sería posible en Suecia. Consideramos como responsable al gobierno sueco y al primer ministro", dijo el tío de la víctima en una entrevista a la AFP.
El primer ministro Stefan Löfven se desplazó al lugar pero su reacción sorprendió a los medios. "No hay una solución simple", dijo. Para el principal diario sueco, Dagens Nyheter, "Löfven no tiene nada que decir".
Esta semana el gobierno anunció que quiere expulsar a las personas cuya petición de asilo haya sido rechazada, una cifra estimada en 60.000 para 2015.
Entre 2014 y 2015, Suecia, un país en el que el 20% de sus habitantes son de origen extranjero, acogió a 250.000 migrantes, proporcionalmente más que ningún otro país de la UE.
"El país cambió mucho. Era un lugar tranquilo y ahora lo único que oímos son historias de violencia", se lamenta Eva, una jubilada residente en Boras, la localidad donde vivió Alexandra Mezher.
Según el historiador Lars Tragardh, los Demócratas de Suecia, una formación de extrema derecha que tiene representación en el parlamento, está tomando cada vez más espacio político.
El partido se ha distanciado oficialmente de los grupúsculos racistas y violentos, muy activos en los años 1990 cuando Suecia acogió a muchos refugiados de los Balcanes, pero ahora las autoridades temen su resurgimiento.
Los servicios de seguridad suecos (Säpo) sospechan que muchos grupos reclutan a los participantes entre los hooligans de los clubes de fútbol.
La web Nordfront, escaparate del movimiento neonazi SMR, afirmó el viernes que "un centenar de hooligans" de los clubes AIK y Djurgården se disponían a "hacer limpieza entre los criminales inmigrantes de África del norte".
El sábado, en una concentración contra la migración en Estocolmo, varios manifestantes llevaban banderas de clubes de fútbol.

La cifra de denuncias de violación en Suecia se ha triplicado desde 1992 y, de hecho, este país se encuentra a la cabeza de las naciones del mundo por la comisión de delitos sexuales. Los casos de violación que implican a niños de edad inferior a los 15 años son hasta seis veces más frecuentes hoy de lo que lo eran hace una generación. El Consejo de Prevención del Crimen señala en un reciente informe que por cada cuatro delitos sexuales, tres son cometidos por personas nacidas en otro país, en su mayoría argelinos, marroquíes, tunecinos y libios. Según las estadísticas de 2011, más de la mitad de los violadores proceden de alguno de esos cuatro países. Los datos pueden extrapolarse a otros países escandinavos.

[Img #7867]Se da la circunstancia de que el número de violaciones en los países escandinavos se ha recrudecido a partir de la segunda generación de inmigrantes. La abogada Ann Christine Hjelm, que ha investigado los crímenes violentos en el Tribunal Superior de Svea (Suecia), concluye que el 85% de los violadores procesados en 2010 habían nacido en suelo exterior o eran de padres extranjeros.

La intimidación es sentida de cerca por los ciudadanos suecosTanto es así que, para enfrentarse a esta creciente amenaza, un grupo de adolescentes suecas ha diseñado un cinturón similar a los de castidad, con el que esperan disuadir a los violadores. “Es como un cinturón de castidad, pero al revés”, declaraba hace unos días a la agencia AFP y al periódico “Aftonbladet” Nadja Björk, una de las creadoras de este utensilio, de 19 años de edad, refiriéndose a que la mujer que lo porta es la que tiene el control de su cuerpo, en lugar de ser controlada

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