10 junio 2016

El deficiente marxismo de Mao tse tung

En los años 30 fueron traducidos al chino por Ai Tzu-chi y otros marxistas varios manuales soviéticos de filosofia. La lectura de las populares obras soviéticas hubieran permitido a Mao Tse-tung adquirir conocimientos auténticos sobre los fundamentos de la filosofía marxista; pero desaprovechó la ocasión. El contenido de sus textos "filosóficos" atestigua que no pudo, o, posiblemente, no quiso dominar de verdad toda la suma de conocimientos sobre la filosofía del marxismo-leninismo expuesta en los manuales soviéticos. Lo indican, en todo caso, las múltiples tergiversaciones de tesis marxistas que aparecen en sus escritos desde la década del 40.

Como ya hemos dicho, la primera obra "filosófica" de Mao Tse-tung fue el folleto El materialismo dialéctico, escrito a finales de la década del 30.
En realidad, el folleto de Mao Tse-tung es una compilación falseada de dos trabajos soviéticos: el manual Materialismo dialéctico e histórico elaborado bajo la dirección de M. Mitin, que apareció el año 1933 en Moscú, y el artículo del mismo título publicado en el tomo 22 de la primera edición de la Gran Enciclopedia Soviética.

Según Mao Tse-tung, la principal causa social de la aparición del idealismo es la oposición entre el trabajo intelectual y el físico: ". . . inicialmente, el idealismo surge como un producto de la superstición y la ignorancia del hombre salvaje primitivo. Mas con el desarrollo de la producción, lo que contribuye fundamentalmente a la formación del idealismo como corriente filosófica es la ruptura entre el trabajo manual y el intelectual. La división social del trabajo es consecuente del desarrollo de las fuerzas productivas de la sociedad; sucesivamente, ésta va destacando personas cuya especialidad exclusiva es el trabajo intelectual. Pero mientras las fuerzas productivas fueron débiles, la ruptura entre las dos formas de trabajo no era completa todavía. En cambio, cuando aparecen las clases, surge la propiedad privada y la explotación se convierte en base de existencia de la clase gobernante, se produce una gran transformación: el trabajo intelectual se convierte en privilegio de la clase gobernante y el trabajo manual en el sino de las clases oprimidas. La primera empieza a considerar torcidamente sus relaciones con las segundas, pretendiendo que no son los trabajadores quienes sustentan a los miembros de la clase dominante, sino éstos quienes dan medios de existencia a los trabajadores. Por eso desprecian el trabajo manual, y, de ese modo, aparecen las concepciones idealistas. La liquidación de la diferencia entre el trabajo manual y el intelectual es una de las premisas para la liquidación de la filosofía idealista"¡.(El materialismo dialéctico)

Las causas de las ilusiones acerca del desarrollo independiente de la ideología son confundidas erróneamente por Mao Tse-tung con las raíces sociales del idealismo. En realidad, la división del trabajo en manual e intelectual desfigura al hombre, le sujeta a determinadas funciones sociales, pero, al mismo tiempo, impulsa el desarrollo de las fuerzas productivas de la sociedad, de la ciencia y el arte. Un testimonio de ello es ya la historia de la primera sociedad de clases antagónicas. "Sólo la esclavitud —escribía Engels ha hecho posible la división del trabajo en mayor escala entre la agricultura y la industria, y, por esa vía, ha creado condiciones para el florecimiento de la cultura del mundo antiguo, de la cultura griega. Sin la esclavitud no hubieran existido el Estado griego, el arte y la ciencia griega.
En cuanto a las raíces sociales del idealismo, radican en la división de la sociedad en clases y en el afán de las clases explotadoras por mantener y afianzar su dominación. Los artículos de Mao Tse-tung Sobre la práctica y Sobre la contradicción publicados en sus Obras Escogidas contienen una serie de cosas tomadas del manual soviético ya mencionado (concretamente, del apartado "La ley de la unidad de los contrarios" que figura en el capítulo "Leyes de la dialéctica materialista"), así cómo del artículo de la Gran Enciclopedia Soviética, a que. también aludíamos (la tesis, por ejemplo, sobre las dos,concepciones —la metafísica y la dialéctica— del desarrollo del conocimiento y la esencia de las mismas, etc.).
Sin embargo, la repetición de tesis marxistas tomadas de los textos soviéticos va de par no sólo con interpretaciones  simplistas y vulgarizadoras de toda una serie de problemas, sino inclusive con planteamientos no marxistas y hasta antimarxistas. Esto se nota, en particular, en la manera de abordar la ley fundamental de la dialéctica. De ese modo la compilación se convierte en una franca adulteración.
La similitud aparente de los artículos Sabre la práctica y Sobre la contradicción con las obras marxistas, debida a que Mao Tse-tung ha tomado muchas tesis de los manuales soviéticos, da una falsa idea acerca de su contenido y valor auténticos. A ello contribuyen asimismo las referencias a A Deborin y los "idealistas mencheviquizantes". Aunque, a nuestro juicio, los errores político-filosóficos del grupo Deborin no podían tener relación alguna con China, puesto que por razones objetivas, los cuadros del PCCh estaban distantes de las discusiones filosóficas habidas en la Unión Soviética. Los unicos que podían tener idea de la índole de las concepciones defendidas por Deborin y su grupo eran los comunistas chinos que estudiaban en Moscú o representaban al PCCh en la Internacional Comunista. La mayoría de ellos mantenían posiciones internacionalistas y a su regreso, a China representaban una seria amenaza para, el rumbo nacionalista de Mao Tse-tnng. 
   A ellos precisamente se refería Mao cuando hablaba de la influencia del idealismo de Deborin sobre algunos miembros del PCCh y de los errores políticos de corte dogmático. Al indicar la necesidad de luchar contra Deborin y su grupo, perseguía dos fines: justificar la liquidación de los verdaderos comunistas internacionalistas y a la par, hacer ostentación de su "fidelidad" al marxismo.

En los artículos y declaraciones de Mao Tse-tung sobre filosofía de las décadas del 50 y el 60 (por ejemplo en el artículo Sobre la justa solución de las contradicciones en el seno del pueblo, de 1957, y en sus indicaciones con respecto a la discusión sobre el "desdoblamiento de la unidad", de (1964), va creciendo la adulteración y vulgarización del marxismo-leninismo. 

En el "libro rojo" se recoge una idea de Mao, fechada en 1955, sobre el idealismo y la metafísica, el materialismo y la dialéctica. Dice así:
 "En el mundo, sólo el idealismo y la metafísica exigen una suma mínima de esfuerzos, ya que permiten a la gente disparatar, sin tener en cuenta la realidad objetiva ni confrontar lo que dicen con esa realidad. Y, por el contrario, el materialismo y la dialéctica exigen esfuerzos, ya que se basan en la realidad objetiva y requieren ser corroborados por ésta.Si no se hacen esfuerzos, se puede rozar al idealismo y la metafísica".
Mientras que a finales de los años 30 Mao Tse-tung aún hacía algún intento por descubrir las verdaderas causas de la aparición de las distintas direcciones filosóficas (aunque adulterase el criterio marxista sobre el particular), veinte años después ya reduce todo el problema a la cantidad de trabajo invertido por el filósofo, el científico y el práctico en sus respectivas esferas de actividad. De acuerdo con ese enfoque se llega fácilmente ala conclusión de que todos los hombres trabajadores son materialistas y dialécticos, mientras que todos los haraganes son idealistas, y metafísicos En ese caso, naturalmente, entre los haraganes entra Sun Yat-sen, destacado hijo del pueblo chino, el cual, como es notorio, era idealista en filosofia.
 La terminología marxista de las obras del líder chino, la similitud terminológica formal de algunas tesis del maoísmo con las ideas del marxismo-leninismo permiten a los maoístas encubrir la esencia real del "pensamiento de Mao Tse-tung". Tampoco se puede olvidar el empleo por su parte de citas de Marx, Engels, Lenin y Stalin ni sus constantes aseveraciones de pertenecer al movimiento marxista y ser fiel al marxismo-leninismo.
No obstante, ¿acaso eso da pie para, primero, considerar a Mao Tse-tung, si no un "marxista eminente", por lo menos filósofo marxista de filas, y, segundo, culpar de la aparición del maoísmo a la filosofía soviética y, en general, al marxismo-leninismo, como trata de hacer la propaganda burguesa?
Las respuestas a estas preguntas no pueden ser sino negativas.
El análisis detallado de las concepciones de Mao Tse-tung prueba que las ideas antimarxistas ocupan en ellas una posición dominante. Por eso las tesis marxistas copiadas son, en realidad, un elemento ajeno a su "filosofía". Lo corroboran las páginas de sus escritos en las que da su interpretación de los problemas tratados por el marxismo-leninismo. Los adeptos de Mao Tse-tung le atribuyen el mérito, no sólo y no tanto de repetir verdades archisabidas, como de las formulaciones que difieren, en cuanto a concepción de la filosofía del marxismo-leninismo en los problemas de la revolución proletaria, la guerra y la paz, las relaciones y la lucha de las clases en el socialismo, etc.
Wang Ming Reference Archive
Wang Ming, el hombre de la  comintern purgado por Mao.

La invocación constante de la autoridad de Stalin en las obras de Mao Tse-tung estaba llamada también a crear la sensación de que pertenecía al marxismo, al movimiento comunista. En realidad, el nombre de Stalin es utilizado con fines farisaicos, para atacar al PCUS. Como se ha sabido a través de la recopilación de intervenciones de Mao, publicada por los "guardias rojos", éste ha calificó a Stalin en reuniones secretas de metafísico, le ha calumniado, afirmando que había prohibido la revolución china. En un material difundido por los "guardias rojos" bajo el título de "Tres jalones del marxismo", se pretendía que el marxismo-leninismo había quedado estancado en la Unión Soviética a causa de los errores teóricos de Stalin. Con la particularidad de que se daba, como fecha de iniciación de ese proceso de "estancamiento", el año 1935, es decir, el año en que Mao Tse-tung "llegó" a la dirección del PCCh.

La historia de la iniciación de Mao en el marxismo, que estamos examinando, muestra que no ha sido nunca marxista. Por eso la pretensión maoísta de que ha "heredado", "desarrollado" y "profundizado" el marxismo-leninismo es otro mito más. Resulta paradójico y ridículo que un chovinista limitado, poseído de manías de grandeza, trate de convertirse en un clásico del marxismo-leninismo.


5 comentarios:

Anónimo dijo...

En general la refutación de un sistema filosófico no significa desecharlo, sino desarrollarlo, no reemplazarlo por otro sistema unilateral, sino incorporándolo a algo mas avanzado. Mao el ecléctico.

Anónimo dijo...

Los de EHS como siempre dan una cal y otra de arena. ¿Que pinta una imagen de Wang Ming, uno de los revisionistas prosoviéticos de China?

Anónimo dijo...

Segun Stalin Wang ming fue un gran marxista leninista, lo que paso despues de la muerte del Vozh es otra historia, a veces ni siquiera la sabemos y ya estamos acusando...

Anónimo dijo...

El camarada Wan Ming el solito vale mas que todos los asesinos maoistas de comunistas de la mierdosa y progringa "revolucion cultural china", que parece mentira que haya descebrebrados que sigan defendiendo a estas alturas.

Anónimo dijo...


La cita es de Lenin, cuadernos filosóficos.
Entonces Marx era un Hegeliano envidioso.
Los Hoxhistas son unos charlatanes, celosos guardianes del cadáver de Stalin.Unos sectarios que deambulan por paramos yermos.

"La acción no debe ser una reacción, sino una creación". Mao