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24 mayo 2017

El KKE sobre Rusia y Siria

(Extensos fragmentos del artículo publicado en la “Komunistikí Epiceórisi”, la revista política y teórica del Comité Central del KKE, en el primer número de 2016).

De Elisseos Vagenas
Miembro del Comité Central del KKE,
Jefe de la Sección de Relaciones Internacionales.

Han transcurrido ya más de diez años desde que el escritor Alexander Zinoviev1 comparó la Rusia capitalista a una “liebre con cuernos”. Una “liebre”, aparentemente porque en aquellos primeros años de la restauración capitalista la burguesía recién formada en Rusia, siendo en un camino de incorporación del país en la “pirámide” imperialista mundial y tratando de consolidar su posición en el interior, cedía con facilidad ante las demandas de EE.UU. y de otras potencias. Y ello a pesar del hecho de que “había heredado” de la Unión Soviética un arsenal poderoso (de allí surge lo de ….“cuernos”).
Sin embargo, la situación está cambiando. Rusia está utilizando cada vez más sus fuerzas militares fuera de sus fronteras. Lo ha hecho en Moldavia (en el caso de Transnistria), en Tayikistán, en Georgia (en los casos de Abjasia y de Osetia del Sur), en Ucrania (en el caso de Crimea), es decir en el territorio de la antigua Unión Soviética que se considera como “zona de sus intereses inmediatos”. Con la intervención militar en Siria, Moscú dio un salto, pisoteando el anterior “monopolio” estadounidense de intervención militar incluso en regiones más lejanas. Esta intervención que cambia los términos de la “ecuación en Siria” y crea confusión en el Movimiento Comunista Internacional.
Desde luego, después de la intervención militar rusa tuvo lugar el ataque criminal en París, una matanza que formó nuevas condiciones en el “algoritmo” geopolítico sirio. Eso es porque el asesinato masivo de gente común fue utilizado por la burguesía de Francia, y en general de los países de la OTAN y de la Unión Europea, como una libación sangrienta antes de fortalecer su intervención militar.
Primero, echemos un vistazo a algunos acontecimientos político-militares, útiles para entender la cuestión que examinamos.

LA INTERVENCIÓN MILITAR EXTRANJERA CRECIENTE
El 30 de septiembre empezaron los ataques aéreos del llamado “Estado Islámico” (EI) contra Siria.
El mismo día, la Cámara Alta rusa aprobó la petición del presidente ruso Vladimir Putin para desplegar fuerzas militares al extranjero y en concreto para  apoyar a Basar Assad en Siria.
Esto se produjo después del discurso del presidente ruso en las Naciones Unidas donde defendió las posiciones rusas en Siria y Ucrania. Respecto a Siria, había destacado que no puede haber solución política sin Assad, así como la necesidad de reforzar Assad que junto con los kurdos resiste contra el Estado Islámico.
Su encuentro con el presidente de EE.UU., Barak Obama, a pesar de que una parte de los medios de comunicación intentaron presentar la confrontación del Estado Islámico como una muestra de la “convergencia” entre Rusia y EE.UU., no superó sus contradicciones respecto el futuro del régimen de Assad, que supuestamente está relacionado con qué potencia imperialista tendrá ventaja en Siria.
Estos acontecimientos por supuesto señalan la mayor agudización de las contradicciones interimperialistas en la región del Medio Oriente y del Mediterráneo Este. Cabe recordar que la intervención militar rusa en Siria ha sucedido después de la intervención de EE.UU, de la UE, de Turquía, de las monarquías del Golfo Pérsico y de otras potencias de la región, que se lleva a cabo antes de 2011. Por ejemplo, la ocupación de Irak por EE.UU., el ataque de la OTAN contra Libia, la infiltración en Siria de fuerzas armadas por los EE.UU. y sus aliados.
Cabe destacar que el KKE desde el primer momento, en 2011, condenó la intervención que trajo graves consecuencias para el pueblo de Siria así como para la población de la amplia región. Cuando partidos burgueses y oportunistas “estaban celebrando” la llamada “Primavera Árabe”, nuestro partido expuso los esfuerzos organizados de las potencias imperialistas de financiar y armar a la llamada oposición en Siria, que resultaron entre otras cosas a la formación y expansión del monstruo del “Estado Islámico”, así como a la creación de una ola enorme de refugiados, tanto en el interior del país (unos 10 millones de personas) como al extranjero (sobre todo a Turquía, Líbano, Jordania donde se encuentran unos 2 millones de desarraigados de los cuales los que tienen la capacidad tratan de llegar a países de Europa).

CONFLICTO DE INTERESES ECONÓMICOS Y GEOPOLÍTICOS EN SIRIA
Son bien conocidos los estrechos vínculos económicos y político-militares de Rusia con el régimen burgués de Assad que en los últimos 20 años ha sido un aliado firme de la Rusia capitalista en la región del Medio Oriente y del Mediterráneo Este. Es decir, en una región donde está en curso un gran “juego” geopolítico con “jugadores” como son EE.UU., la UE, Israel, Turquía, Egipto, las monarquías del Golfo Pérsico, cuyas burguesías están promocionando sus propios intereses. Veamos algunos datos más concretos.

LA CUESTIÓN DE LAS MATERIAS PRIMAS
Assad, en una entrevista en junio de 2013 sostuvo que: “Los países occidentales, en contraste con su postura política pública, están tratando de presentarnos bajo la mesa contratos “atractivos” para la reconstrucción del país y la extracción de ricos yacimientos de hidrocarburos que se han descubierto en las costas de Siria. El Banco Mundial, que no puede actuar sin el permiso de EE.UU., nos ha propuesto un préstamo de 21 mil millones de dólares con términos “generosos” que lo rechazamos completamente. Ya hemos concedido el derecho para la extracción de hidrocarburos de la ZEE de Siria a una empresa rusa. Tenemos confianza en los rusos, que defienden su seguridad estratégica y sus intereses nacionales que entrarían en peligro si Siria estuviera bajo el control del Occidente y de sus potencias satélites en la región.”2
En cuanto a la cantidad de los hidrocarburos hay diferentes evaluaciones,3 mientras que investigadores sirios afirman que el tamaño de los yacimientos de gas natural en Siria es diez veces más grande que los de Israel.
Los contratos que han firmado empresas rusas para la extracción, antes de los acontecimientos recientes, tenían un valor de 1,6 mil millones de dólares. Además, las empresas rusas están activas en la construcción de refinerías.

LA CUESTION DE LA CONSTRUCCIÓN DE LAS TUBERÍAS
En 2013 el diario ruso “Kommersant” escribió que: “El desenlace de la guerra en Siria puede afectar significativamente el mercado europeo de gas natural. Las partes implicadas en el conflicto están siendo apoyadas por dos potencias rivales que quieren construir nuevas tuberías de gas natural hacia la UE que cruzarán el territorio sirio: de Irán y de Qatar. Desde este punto de vista, las consecuencias para Gazprom y para los ingresos del presupuesto ruso serán determinadas en gran medida en las batallas en Alepo y Damasco” 4.
En relación con los diferentes planes concretos:
El 27 de julio de 2011 se firmó entre Irán, Irak y Siria un acuerdo respecto el gasoducto de gas natural denominado “Friendship Pipeline”, que iba a proporcionar el gas natural de Irán a Bagdad, Damasco, Beirut y hacia Europa Occidental. 5
Qatar, el rival básico de Irán respecto el gas natural, consideró que su objetivo con el consentimiento de Turquía de construir un gasoducto que a través de Arabia Saudita, Jordania, Siria y Turquía proporcionaría a Europa el gas natural de Qatar, se dejaba de lado. Por supuesto, una condición previa para la construcción de este gasoducto sería la participación de Siria, que puesto que había firmado un acuerdo con Irak e Irán dejaba Qatar fuera del “juego”. El plan de Qatar tenía también la bendición de EE.UU.
No hace falta decir que Rusia en ningún caso quiere la efectuación del proyecto de Qatar-EE.UU. que está en competencia con sus propias posiciones en los mercados en Europa, mientras que el plan iraní es más complementario o incluso es dudoso si se puede efectuar debido a la inestabilidad en la región. Además, Rusia se ha implicado también prácticamente en la efectuación de este proyecto, ya que se había encargado de construir parte del gasoducto iraní y modernizar los puertos a los que llegaría y a la construcción de refinerías. 6

GANANCIAS PROCEDENTES DE LA VENTA DE ARMAS
Rusia tiene ganancias de la venta de armas a Siria, que incluso antes de los acontecimientos fue uno de los principales países-compradores de armas rusas. En base a los datos de SIPRI, si en 2010 (antes de los acontecimientos) las exportaciones de armas rusas a Siria valían 238 millones de dólares, en 2013 llegaron a 351 millones de dólares7, mientras que los contratos que están por implementarse según “Zenmin Zimbao” llegarán a los 4 mil millones de dólares8.
Efectivamente, el derrocamiento incontrolable del régimen de Assad pondría en peligro todas estas ganancias. Se ha señalado que: “Si Rusia abandonara Siria entonces esta deuda podría no ser reconocida por otra autoridad transitoria, podría ponerse en peligro la continuación de la venta de armas al país y consecuentemente se limitaría la influencia de Rusia en un estado cuya posición geográfica es crucial en el Medio Oriente” 9.

GANANCIAS DEL ESTABLECIMIENTO DE CUOTAS EN EL MERCADO SIRIO

Las empresas rusas han hecho (y siguen haciendo aunque en menor grado que antes de la guerra) exportaciones de productos (combustibles, máquinas, alimentos, madera etc.) mientras que otras empresas rusas son activas en el sector del turismo y de las telecomunicaciones.
Los monopolios rusos, que han sufrido pérdidas a causa de las hostilidades (el valor de las exportaciones rusas no militares de 1,89 mil millones de dólares en 2011 cayó en 2014 a los 582 millones de dólares10), tendrían mayores pérdidas si se produjera un derrocamiento incontrolable de Assad que llevaría a una grave pérdida de ganancias.

ESFERA GEOPOLÍTICA Y MILITAR
Como es bien sabido, Rusia posee en la ciudad siria de Tartus una “estación de servicio naval” que podría convertirse en una base militar completa para el amarre permanente de sus buques de guerra en el Mediterráneo. Se trata de la única base naval rusa en territorio no ruso.
Esto es lo que señala el diario chino “Zenmin Zimbao” que además agrega: “Rusia ya no quiere permitir que países que cooperan con ella están siendo atacados uno tras otro por los EE.UU. En caso contrario, el prestigio de Rusia será seriamente afectado” 11.

PRETEXTOS QUE SE UTILIZAN EN EL CONFLICTO
EE.UU. y sus aliados, al empezar aproximadamente hace 5 años la intervención en Siria, promovieron como pretexto las cuestiones de “democracia”, de “derrocamiento de Assad”, de apoyo a la llamada “Primavera Árabe”, el hecho de que se trataba de una hipocresía era más que obvio si tomamos en cuenta quiénes son los que están invocando a la “libertad” y a la “democracia”: Las monarquías antipopulares del Golfo Pérsico, Turquía, que ocupa la mitad de Chipre, la Unión Europea, EE.UU. que juegan un papel principal en la masacre de los pueblos y el derrocamiento de regímenes que no les convienen para que sus monopolios logren mejores posiciones.
Hoy día, las mismas potencias, insistiendo en los pretextos respecto “democracia”, están utilizando de nuevo el pretexto de la “guerra contra el terrorismo” y de la “autodefensa” ante los ataques desatados por los yihadistas, cuya base está en los territorios de Siria que están controlados por el llamado “Estado Islámico”.
Por su parte, los dirigentes rusos rara vez se refieren a los intereses económicos y geopolíticos que ya hemos destacado, como causas de su intervención. Sin embargo, hablan de estas cosas incluso políticos gubernamentales y periodistas rusos. En la fase actual de la intervención rusa, los dirigentes rusos promueven los siguientes pretextos:
1. Rusia fue invitada por el gobierno para ayudarle contra el “terrorismo”. Así que promueve la llamada “guerra contra el terrorismo” y además subraya que sus actividades no se oponen son contrarias al Derecho Internacional, dado que fue invitada por el gobierno legítimo.
2. Se destaca el hecho de que varios miles de soldados de Estado Islámico proceden de regiones de Rusia y de la antigua Unión Soviética, y si este predomina en Siria regresarán a Rusia para llevar a cabo “ataques terroristas” similares teniendo en el punto de mira la integridad territorial del país y el bienestar del pueblo ruso.
3. Los siguientes temas se utilizan en ciertos casos en medida menor: Que se detenga el flujo de inmigrantes y el desastre humanitario, la destrucción de antigüedades, las barbaridades del Estado Islámico.
4. Después de la tragedia del avión ruso sobre el Monte Sinaí, los líderes rusos recurrieron también al uso del pretexto de la “autodefensa”, al que vamos a referirnos más detalladamente a continuación. 

[Una sección del artículo con datos respecto la correlación de fuerzas militares en el conflicto en Siria ha sido omitida]

LA INTERVENCIÓN MILITAR RUSA
En estas condiciones militares complejas, los dirigentes rusos decidieron fortalecer las fuerzas de Assad básicamente de dos maneras:
a)                Abasteciéndolas de equipamiento militar moderno, con armas de mayor precisión (nuevos vehículos de transporte de personal blindados, sistemas de telecomunicación modernos, drones, armas de fuego etc).
b)                A través de bombardeos aéreos contra las fuerzas de los “terroristas”. Como muestra de su fuerza, Rusia bombardeó posiciones enemigas con misiles disparados desde buques de guerra pertenecientes a las flotas en Caspia y en el Mediterráneo mientras que la fuerza aérea de Siria tiene aviones más viejos, con menos capacidades de llevar a cabo ataques de precisión contra el enemigo.

[Una sección del artículo con datos sobre las fuerzas aéreas y navales de Rusia que se implican en el conflicto en Siria ha sido omitida]

OBJETIVOS INMEDIATOS Y A LARGO PLAZO
Importancia militar de la intervención rusa
Con estas actividades, se estima que se pueden contrarrestar las pérdidas humanas de las fuerzas armadas sirias, la debilidad de su sustitución, y que se puede lograr de nuevo tener ventaja y dinámica en cuanto a la confrontación de sus enemigos.
Además, según el diario “The Financial Times”12, EE.UU. en cooperación con Turquía y Jordania, pondrían en práctica el plan de “zona de prohibición de vuelos en Siria, es decir según el “modelo” que utilizaron en Libia. La implicación rusa impidió estos planes.

Objetivos políticos
La burguesía de Rusia pretende consolidar sus intereses económicos y geopolíticos en la región del Mediterráneo Este. Con la experiencia de los acontecimientos  en Yugoslavia y Libia, donde no tenía presencia militar y estaba lejos del terreno de la confrontación, está tratando de impedir una situación similar. Rusia intenta apoyar con todos los medios a su disposición el régimen de Siria, para que sus monopolios tengan la primera palabra ante los de la Unión Europea y EE.UU., en cooperación con la sección de la burguesía que expresa el régimen de Assad (con o sin él) en cuanto a la explotación de los recursos naturales y del pueblo.
Se trata de un desarrollo que conduce Rusia fuera de la calle sin salida de Ucrania, que le ofrece la posibilidad de gestionar mejor las contradicciones entre Alemania, Francia y EE.UU. Además, ofrece a Rusia la oportunidad de acercarse más a los regímenes de Irán, de Irak y de Egipto.
Además, la defensa eficaz o no de sus intereses en Siria determinará si tiene la decisión y la fuerza para proteger sus intereses en otras regiones como por ejemplo en Asia Central y otras regiones donde busca una penetración más profunda de sus capitales, como en Egipto e Irán. Es decir, para los dirigentes rusos la apuesta de mantener sus posiciones en Siria es también un tipo de “garantía” en su esfuerzo de fortalecer su penetración en otros países de la región.

LA POSTURA MILITAR-POLÍTICA DE LAS DEMÁS POTENCIAS
Cabe señalar la postura de las demás potencias fuertes en un momento en que la UE, EE.UU. y sus aliados, entre otras cosas, han impuesto sanciones económicas contra Rusia con el pretexto de la incorporación de Crimea y con la acusación de la implicación militar rusa en Ucrania Este.
EE.UU. reaccionó negativamente a la implicación militar rusa en Siria. Por su parte, continuó los ataques aéreos contra Irak e Siria mientras que enviaron incluso “asesores” a los kurdos y posiblemente a otros grupos armados que operan en Siria. Todo ello demuestra el interés de EE.UU. para la región noreste de Siria. Con el fin de promover sus planes, EE.UU. utiliza las bases militares existentes de sus aliados, y entre otras las bases en Suda y Kalamata, mientras que ha enviado el portaviones “Harry S. Truman (CVN75)” al Mediterráneo.
Desde el punto de vista político, EE.UU. parece plantear como condición previa la retirada inmediata del presidente sirio; sin embargo sus verdaderos objetivos son el fortalecimiento de su posición en la región y el debilitamiento de la posición de sus rivales.
En el pasado reciente, China se ha alineado con Rusia en las Naciones Unidas respecto el tema de las armas químicas en Siria y el objetivo de EE.UU. de obtener la aprobación de las Naciones Unidas para comenzar bombardeos. China ha utilizado el veto junto con Rusia. En varias fuentes griegas se ha escrito que buques de guerra y aviones militares de China están llegando a Siria para defender a Assad. Esto, sin poder excluir como un desarrollo, hasta el momento no ha sido confirmado por China. De hecho, el diario “Zenmin Zimbao” ha publicado la evaluación de un experto militar chino llamado Chan Chun Seng que afirma que todo lo que se ha escrito sobre el portaviones chino que va a tomar parte en el conflicto en Siria son simplemente rumores y que China no se pone de lado de ninguna fuerza militar en Siria.13
El ministro de Relaciones Exteriores de China, Wang Yi, en la reunión para la celebración del 70 aniversario de las Naciones Unidas ha dicho que el mundo no puede quedarse de brazos cruzados de cara a los trágicos acontecimientos, ni tampoco puede intervenir por su propia voluntad en los asuntos de otros países. En una reunión con el ministro de Asuntos Exteriores de Siria, ha argumentado que la soberanía de Siria debería ser respetada. Sin embargo, en sus discursos, no mencionó ni a Assad ni las iniciativas rusas y agregó que “China no tiene ningún interés en el Medio Oriente y por lo tanto busca desempeñar un papel constructivo” 14. El ministerio de Relaciones Exteriores de China declaró que China se pone a favor de una resolución política 15.
A inicios de 2015, el portavoz del ministerio de Relaciones Exteriores de China, Hua Chunying, declaró que China “apoya los ataques lanzados por Rusia contra las organizaciones terroristas en Siria, destacando que Rusia está llevando a cabo una lucha contra las organizaciones terroristas en el terreno de Siria por invitación de este Estado”16.
Es bastante interesante la postura de Alemania y su diferenciación de los EE.UU. Al principio, Alemania firmó la declaración de los 7 (EE.UU., Gran Bretaña, Francia, Alemania, Qatar, Arabia Saudita y Turquía) 17, que pedían a Rusia a cesar inmediatamente sus ataques contra la oposición siria y los ciudadanos y centrar sus esfuerzos contra el Estado Islámico.
A.Merkel declaró el 4 del octubre de 2015:
“Será necesario hacer esfuerzos militares, pero los esfuerzos militares no traerán la solución. Se necesita un proceso político pero es verdad que éste todavía no va bien.” Además, agregó que es necesario participar en las conversaciones el régimen del presidente sirio Basar al Assad: “Pero para llegar a una solución política, necesitamos también los representantes de la oposición siria y los que gobiernan actualmente Damasco y otros para conseguir tener verdaderos éxitos y, sobre todo, los aliados de los grupos respectivos. Rusia, EE.UU, Arabia Saudita e Irán podrían desempeñar un papel importante, junto con Alemania, Francia y Gran Bretaña”.18
Es decir tiene una posición diferenciada en relación con la de EE.UU. en los siguientes temas: 1.Acepta la presencia de Assad en la mesa de conversaciones para una solución política, 2.Acepta que Irán debe estar en la misma mesa.
Esta postura de Alemania es claramente diferente de la postura no sólo de EE.UU. sino además de Francia. Es característico que Francia, siguiendo el ejemplo de EE.UU., realizó el 27 de septiembre (dos días antes de la intervención rusa) ataques aéreos en Siria, mientras que el primer ministro francés Manuel Valls cuando habló de la intervención de Rusia, puso de nuevo sobre la mesa la cuestión de las armas químicas diciendo al respecto: “Rusia no debe cometer errores con respecto a sus objetivos en Siria ni golpear otras organizaciones aparte del Estado Islámico”, aclarando que: “Hay que golpear las metas correctas y en este caso el ISIS.” “La segunda condición es que nadie ataque contra los ciudadanos. Y, saben muy bien que, sobre todo el régimen del (presidente sirio) Basar (al Assad) continúa a utilizar armas químicas contra la población y esto no se puede tolerar” continuó Valls.19    
Sin embargo, después de los ataques criminales en París, el 13 de noviembre de 2015, parece que la postura francesa se diferencia. El presidente francés F.Hollande en su discurso en el parlamento y en el senado, el 16 de noviembre dijo: “En Siria estamos buscando la solución política al problema, que no es Basar Assad. Nuestro enemigo es ISIL”.
Esto ha sido interpretado como un cambio en la política respecto Siria, un acercamiento a la posición alemana puesto que ya no se trataba de una obsesión a echar Assad (inmediatamente). Además, Hollande mencionó que iba a llamar a Putin y Obama a tomar iniciativas conjuntas, una posición que agradó a M.Le Pen que llevaba tiempo pidiendo “un cambio respecto Rusia”.
El portaviones francés “Charles de Gaulle” se dirigió hacia el Mediterráneo Oriental e inició los ataques contra el “Estado Islámico”, buscando la coordinación de sus operaciones militares tanto con EE.UU. (que son aliados) así como con Rusia.
La decisión de Francia de invocar el artículo 42, pár.7, del Tratado de la Unión Europea20, en lugar del artículo 5 del Tratado relativo de la OTAN demuestra que la burguesía de Francia quiere estar aliada con EE.UU. pero no acepta sin condiciones el papel hegemónico de EE.UU. Al mismo tiempo, el hecho de que el gobierno francés no ha invocado el artículo 222 del Tratado de Lisboa (que de hecho se refiere más específicamente al caso de ataque terrorista), demuestra también la distancia que quiere mantener de Alemania.
Gran Bretaña hizo comentarios muy agresivos contra la intervención rusa. El primer ministro, Cameron, hizo la siguiente declaración: “Están apoyando al carnicero de Al-Assad, lo que es un error terrible tanto para ellos como para el mundo porque va a hacer la región aún más inestable” 21. Además, el ministro de Asuntos Exteriores, Philip Hammond acusó a Rusia de llevar a cabo “una guerra asimétrica clásica” en Siria.22 El 3 de diciembre, Gran Bretaña inició también ataques aéreos, utilizando sus bases militares en el “portaviones insumergibles”, Chipre.
Por su parte, Israel que admite que está llevando a cabo operaciones en los territorios sirios por razones de “autoprotección”, busca mantener una posición equilibrada, mientras al mismo tiempo expresa su descontento por la implicación militar rusa directa. El primer ministro Netanyahu declaró que no quiere volver al estado de  confrontación en las relaciones de Israel con Rusia23 y por otro lado que “Israel está consciente de que comparte fronteras con Rusia” 24. Sin embargo, cabe destacar que Rusia ha asegurado a Israel que la intervención militar rusa no causará daño a los intereses israelíes, sino todo lo contrario.
Por supuesto, todas estas potencias han declarado su intención –y algunas ya lo han hecho- de crear “mecanismos” para evitar una confrontación militar por accidente entre sus fuerzas y Rusia.
Turquía, utilizando como vehículo la llamada “política neo-otomana” y como factor de unificación la religión musulmana en el Oriente Medio, en los Balcanes y en el Cáucaso, promueve la ambición de su burguesía de tener un papel destacado en el sistema imperialista mundial, en un principio en los G20 y a continuación a un círculo más estrecho. Su papel en la crisis en Siria es decisivo. La burguesía de Turquía ha apoyado a los yihadistas y además son fundamentadas las acusaciones sobre su participación en el comercio ilegal de petróleo en los territorios controlados por el “Estado Islámico”. La burguesía de Turquía desde el principio ha apoyado los planes para el desmembramiento de Siria y de Irak, ha estado pidiendo no sólo ataques aéreos contra Siria sino además la aplicación de una “zona de prohibición de vuelos” allí, tal como se había hecho en Libia, que en realidad iba a crear las condiciones previas para una invasión terrestre y la ocupación de Siria o de parte de esta. Ciertas fuentes hablan de fuerzas terrestres desplegadas por Turquía en las fronteras con Siria. El derribo del avión de combate ruso fue un acto deliberado por parte de Turquía con el objetivo de mostrar a Moscú de que no puede ignorar abiertamente los intereses (y los planes) de la burguesía turca. Este desarrollo ha causado y sigue causando una mayor implicación de la OTAN en la crisis siria.
Sería una omisión el no mencionar el objetivo de Arabia Saudita de formar una nueva coalición, la llamada “Alianza Militar Islámica” 25, cuyo objetivo es incorporar 34 países del Medio Oriente, de Asia y de África que supuestamente confrontarán el Estado Islámico. Un tal plan que, de hecho, cuenta con el apoyo de EE.UU., independientemente de si tendrá un éxito total, jugará un papel especial en el caso de que se promuevan las operaciones terrestres en Siria y los planes de su desmembramiento.

EVALUACIONES SOBRE LA PERSPECTIVA DE LOS DESARROLLOS
La base sobre la que se desarrollan las contradicciones y su expresión militar es el antagonismo capitalista por la rentabilidad y la división de los recursos naturales y de la riqueza. Así que en torno a la cuestión siria hay una concentración gigantesca de fuerzas aunque esto no significa que entrarán en conflicto. Hay muchas posibilidades influenciadas por decenas de factores que no estamos en condiciones de evaluar su importancia o la dinámica que pueden desarrollar. Un factor importante es la intervención obrera y popular que hasta el momento no está en dirección de liberarse de los objetivos burgueses nacionales y extranjeros.
En base a la correlación actual de fuerzas, es posible que se produzcan desarrollos en las siguientes direcciones, sin que estén en orden de importancia:
a)      Continuación del largo desgaste de Assad y de sus aliados, con nuevos puntos de “inflamación”, como opción básica de EE.UU. y de sus aliados, como por ejemplo de Turquía, de Israel, de las monarquías del Golfo Pérsico, que tienen como objetivo sangrarle económicamente a largo plazo, así como desgastar Rusia a nivel político-militar en Siria. Es decir, al proporcionar armas (p.ej. misiles “stinger” a la oposición, que posiblemente ya los han pedido y parece que EE.UU. oficialmente se los han negado) 26, pero además al abrir otros “frentes”, como en Ucrania Este, así como “heridas” en Asia Central, en el Cáucaso etc. Sin embargo, esta posibilidad podría llevar a consecuencias incontrolables, incluso a expensas de las fuerzas que las están planificando p.ej. en una guerra generalizada. Ya, el personal político–militar que está ejerciendo presión para que se aumenten los fondos para la OTAN27, está hablando de una guerra generalizada entre la OTAN y Rusia.
b)      Una solución de compromiso a la crisis siria. El compromiso tiene que ver en primer lugar con las potencias extranjeras y posteriormente con las fuerzas rivales domésticas. Además, la forma de expresión del compromiso puede traer diferentes resultados, y con mayor posibilidad el desmembramiento de Siria ya que la intervención militar abierta de las potencias imperialistas tiene además dimensiones geográficas. Por ejemplo Rusia ha mostrado que se interesa más de la zona costera de Siria, EE.UU. de la región norte y noreste, donde han enviado a “consejeros” militares a los grupos armados kurdos etc. Es decir, cada potencia extranjera al apoyar las fuerzas locales de la burguesía, está dividiendo Siria en “zonas”, es decir en protectorados.
c)      En todo caso, los intereses opuestos continuarán estar en conflicto, habrá una falsa paz y en esencia una paz imperialista, es decir con la pistola en la cabeza”.
Parece menos probable el escenario de que la correlación de fuerzas interna y externa vuelva a los niveles de una década atrás, es decir que Rusia logre mantener todas sus posiciones y que el régimen de Assad confronte a los “terroristas” que como ha dicho Putin le es difícil discernir en “oposición moderada” y “oposición”.
Por otro lado, un compromiso y una “retirada” del conflicto facilitaría también a otras potencias imperialistas a centrar su atención a otros puntos de inflamación como por ejemplo en el mar del Sur de China donde desde hace tiempo se ha intensificado el conflicto, sobre todo entre China y Japón-EE.UU., así como entre China y otros países de la región.

CONSTRUCCIONES IDEOLÓGICAS ENAÑOSAS QUE JUSTIFICAN
LA GUERRA IMPERIALISTA

La implicación rusa abierta en la crisis de Siria, así como el ataque con bombas en París, dio lugar a confusiones ideológicas viejas y nuevas, que es importante examinar. Por ejemplo, mientras que la naturaleza clasista de la Rusia capitalista actual no suele ser disputada, los objetivos del capital ruso, y se reconoce que la Rusia actual es otra cosa de la Unión Soviética, a menudo se promueven diversas construcciones ideológicas engañosas. Además, surgen de nuevo puntos de vista aclasistas respecto relaciones y acontecimientos internacionales. Se trata de asuntos a los que merece la pena responder por que conducen a los trabajadores a un “alineamiento” y a elegir entre potencias imperialistas en una guerra ajena a sus intereses y específicamente una guerra para los intereses del capital.

El “mundo multipolar” en oposición al “imperio de los EE.UU”

Algunas fuerzas consideran como imperialismo sólo el “imperio” de los EE.UU. y en esta base saludan el surgimiento de nuevas potencias capitalistas emergentes en los asuntos mundiales, así como la aparición de nuevas uniones interestatales (BRICS, Organización de Cooperación de Shangai, Organización del Tratado de la Seguridad Colectiva, ALBA etc.) constituidas por Estados capitalistas, de contenido económico, político y militar. Estos desarrollos han sido saludados como el principio de un “mundo multipolar” que “reformará” y dará “un nuevo aire” a las Naciones Unidas y los demás organismos imperialistas, para escapar de la “hegemonía” de los EE.UU. Estos argumentos concluyen a que de este modo se puede asegurar también la paz. De este punto de vista y, a un cierto “punto”, a esta dirección se saluda la implicación militar rusa en Siria.
Se argumenta que las nuevas contradicciones interimperialistas y el aparente reordenamiento en el sistema mundial pueden conducir a la “democratización” de las relaciones internacionales, puesto que está emergiendo un mundo con muchos “polos” con el fortalecimiento de Alemania, Rusia, China, Brasil y otros Estados y una relativa retirada de EE.UU.
Se han hecho también propuestas concretas como por ejemplo la ampliación del Consejo de Seguridad de las Naciones Unidas con otros países.
Se plantea pues la cuestión: ¿Puede el fortalecimiento del papel mundial de la UE, como sostiene por ejemplo SYRIZA y el llamado “Partido de la Izquierda Europea”, o incluso el papel mejorado de Rusia y de China crear un ambiente pacífico para los desarrollos mundiales?
Según nuestra evaluación, ¡en ningún caso! Esto es porque la guerra imperialista no está provocada a causa de la correlación de fuerzas que existe cada vez entre los Estados capitalistas, sino a causa de las leyes del capitalismo: El desarrollo capitalista desigual, el antagonismo, la tendencia de sacar ganancias adicionales. En esta base se producen y se reproducen, se alteran las contradicciones interimperialistas, en primer lugar respecto las materias primas, la energía y las redes de su transporte, la lucha por las cuotas de mercado. El antagonismo monopolista es el que conduce a intervenciones y guerras locales o generalizadas. Este antagonismo se lleva a cabo con todos los medios disponibles por los monopolios y los estados capitalistas que expresan sus intereses, se refleja en los acuerdos interestatales que se cuestionan constantemente a causa del desarrollo desigual del capitalismo. Este es el imperialismo, fuente de ataques militares a pequeña o gran escala.
Por eso la discusión acerca de la “nueva gobernanza democrática mundial”, fomentada por las viejas fuerzas socialdemócratas que se han vuelto burguesas y las fuerzas oportunistas contemporáneas, aspiran embellecer ideológicamente las nuevas correlaciones en la barbarie capitalista, imperialista, con el objetivo de desorientar a los trabajadores.
Otras guerras anteriores, como la II Guerra Mundial, fueron libradas en el nombre de corregir acuerdos injustos o prevenir nuevas guerras. Es una necesidad urgente que los trabajadores se emancipen de tales ilusiones y trampas respecto la “democratización” del capitalismo y de las relaciones internacionales, que los llevan a alinearse tras intereses ajenos.
El “mundo multipolar” como medio que salvaguarda la paz y los intereses populares es un engaño. En esencia, este enfoque trata al adversario como aliado, atrapa a fuerzas populares en elegir a imperialista o unión imperialista, paraliza al movimiento obrero.

“La postura de Rusia, aunque presenta riesgos de un conflicto más general, facilita la lucha antiimperialista”
Este punto de vista coincide a menudo con la evaluación de que Rusia es una “potencia antiimperialista”. En Rusia ha aparecido en los últimos años una corriente política denominados “putinistas rojos” que han proporcionado apoyo político al presidente actual del país, V.Putin desde la “izquierda”. Se trata de una forma modificada de la construcción ideológica del “mundo multipolar”. Es un punto de vista igual de engañoso y paralizante para el movimiento obrero ya que deja de lado el carácter socio-clasista del poder actual en Rusia. ¿Quién posee hoy los medios de producción y el poder en Rusia? La respuesta, es decir que la burguesía es la clase dominante en Rusia donde los monopolios tienen el control mientras que la gran mayoría del pueblo que se enfrenta a una serie de impasses económicos y sociales, se pasa por alto por los representantes de las posiciones anteriores. La atención de dichas fuerzas se centra básicamente en el conflicto de Rusia con EE.UU. y las demás potencias imperialistas. Pero este conflicto no se desarrolla por los intereses del pueblo ruso, sino por los intereses de los monopolios rusos.
Además, es importante aclarar qué significa el término “imperialismo”. Si este término es entendido con los criterios científicos establecidos por Lenin en sus escritos en base a los cuales llega a la conclusión de que se trata del capitalismo en su fase superior, monopolista, entonces queda claro que una potencia capitalista como es Rusia, en que predominan los monopolios, no puede ser caracterizada como “potencia antiimperialista”.
Fuerzas, incluso comunistas, que renuncian la visión leninista sobre el imperialismo y tratan el imperialismo como una “política exterior agresiva” o lo identifican con EE.UU. y la percepción de “imperio” de los EE.UU., se pueden llevar a errores políticos graves. Es característico de que tales fuerzas hace unos años, cuando Erdogan intensificó la confrontación de Turquía con Israel y se posicionó a favor de Irán, caracterizaban Turquía como una “potencia antiimperialista”, aunque participaba en la alianza militar imperialista de la OTAN, tiene bajo ocupación militar el 40% de Chipre y amenaza Grecia con casus belli si aplica el Derecho Internacional de Mar en el Egeo.
Por supuesto, la intensificación de las contradicciones interimperialistas, la guerra imperialista por sí misma, no lleva al cambio de la correlación a favor de las fuerzas obreras y populares como demuestran los desarrollos actuales en Siria, así como en Ucrania y otros países. Una condición previa es que existan partidos comunistas fuertes, con estrategia revolucionaria elaborada y arraigado en el movimiento obrero y popular, para dirigir a las masas insurgentes al objetivo de derrocar la barbarie capitalista.

Interpretaciones aclasistas del Derecho Internacional
En el caso que examinamos, una serie de fuerzas (incluso comunistas) sostienen que Rusia actúa en el “marco del Derecho Internacional”, en contraste con EE.UU. y las demás potencias. En esta base justifican como diferente la intervención militar de Rusia, tras la invitación del gobierno de Siria, en relación con las intervenciones de otros estados capitalistas.
Sin embargo, el actual “Derecho Internacional” prevé tres casos de operaciones militares en el terreno de otro estado:1.por decisión del Consejo de Seguridad de las Naciones Unidas, como en el caso de Libia, 2.por invitación del gobierno legítimo de dicho estado, como Rusia fue invitada por Siria y 3.por razones de “autodefensa”.
Los EE.UU. desde el primer momento han invocado razones de “autodefensa” respecto los ataques aéreos contra Siria. Pero el gobierno turco con su carta al Secretario General de las Naciones Unidas, Ban Ki Moon, y el Consejo de Seguridad, también invocaron el “artículo 51” de la Carta de las Naciones Unidas. El embajador de Turquía en las Naciones Unidas, Levent Eler, dice en su carta:
“Es obvio que el régimen de Siria no tiene ni la capacidad ni la voluntad de prevenir esas amenazas que emanan de su territorio, lo que claramente pone en peligro la seguridad de Turquía y la de sus ciudadanos […] Siria se ha convertido en un lugar seguro para el Estado Islámico. Su territorio se utiliza (por el Estado Islámico) para entrenar, planear, financiar y llevar a cabo ataques a través de las fronteras de Siria, en el territorio turco” 28.
Cabe señalar que el artículo 51 de la Carta de las Naciones Unidas que tiene que ver con el derecho de un país a la autodefensa ante un ataque armado no ha sido siempre como hoy. Al principio, el artículo hablaba de “invasión de ejército extranjero” a un estado miembro de las Naciones Unidas y le daba el derecho, hasta que se tomara la decisión relativa del Consejo de Seguridad de las Naciones Unidas, a responder a este ataque golpeando por razones de autodefensa incluso fuera de sus fronteras, es decir contra el estado que lanzó el ataque.
Sin embargo, después del 11 de septiembre de 2001, EE.UU. se dirigió al Consejo de Seguridad de las Naciones Unidas y pidió “interpretación ampliada” de dicho artículo para poder invocarlo a la invasión y ocupación de Afganistán, en la guerra contra los “talibanes”. Entonces el Consejo de Seguridad de las Naciones Unidas (y Rusia) aceptaron la petición de EE.UU. y ya la autodefensa no es solamente respuesta a un ataque (invasión militar) por un estado concreto sino un ataque armado general lo cual, como es obvio, se interpreta a voluntad.
El 18 de noviembre de 2015, Rusia también declaró que a partir de entonces funcionaría también en base al artículo 51, considerando que esta también ejerce sus derechos a la “autodefensa”. Esta posición, objetivamente, puso un fin a la discusión que se desarrollaba en el seno del Movimiento Comunista Internacional que “si deberíamos apoyar a la potencia que aplica el Derecho Internacional, en contra de aquellos que no lo aplican”.
Sin embargo, cabe señalar lo siguiente: El Derecho Internacional es una extensión del derecho burgués. Mientras existía la URSS y los demás países socialistas esto se formaba como resultado de la correlación de fuerzas entre las potencias del capitalismo y del socialismo, que, no obstante, seguía siendo negativo, mientras que entonces también se cometían crímenes imperialistas. Después del derrocamiento del socialismo, el Derecho Internacional se ha determinado exclusivamente como el resultado de la correlación de  fuerzas entre los estados capitalistas, se ha hecho aún más reaccionario y se utiliza por las potencias imperialistas a voluntad, en el marco de los antagonismos entre ellas y a expensas de los pueblos.
Cuando estalla uno y otro conflicto imperialista es totalmente engañoso discutir quién empezó primero o quién aplica el “Derecho Internacional”, que se ha convertido más reaccionario, así como más flexible para que lo invocan todas las potencias imperialistas, es desorientadora. La esencia que nosotros, los comunistas, debemos aclarar es el “terreno” en el que se lleva a cabo esta guerra, que es determinado por los intereses de los monopolios. Lo esencial es qué fuerzas están enfrentándose y que estas fuerzas tienen un contenido clasista concreto.

La caracterización de EE.UU. como una potencia internacional “fascista” y de Rusia como “democrática”
Esta construcción ideológica se basa en el análisis aclasista del Derecho Internacional. Se basa en la percepción de que en general la burguesía de Rusia promueve sus intereses actuando en base al Derecho Internacional vigente, mientras que EE.UU. al promover sus intereses lo está violando constantemente y así funciona de manera “egoísta”, “fascista”. Se considera que EE.UU. en su interior tal vez mantiene algunas normas democráticas pero en su política exterior “actúa de manera fascista” y provoca el llamado “fascismo exportado”. En esta base surgen los diversos llamamientos para nuevos “frentes antifascistas”.
Esta evaluación, ya sea consciente o no, deja de lado el carácter clasista unificado de la política interior y exterior en cada estado y engaña al movimiento obrero. Deja de lado la naturaleza clasista del sistema como criterio básico. Los intereses de los monopolios se sirven en los estados capitalistas por la política antipopular, así como los intereses de los monopolios se sirven con las intervenciones y las guerras imperialistas para el control de los mercados. Sobre este tema, Lenin subrayó: “No hay idea más errónea ni más nociva que separar la política exterior de la política interior. La monstruosa falacia de esta separación se hace más monstruosa aún precisamente en tiempos de guerra” 29. Lenin en muchas de sus obras subrayó que “los trabajadores, si tienen conciencia política, no pueden ponerse del lado de ningún grupo de ladrones imperialistas” 30.
La separación trágicamente errónea en estados “fascistas” y “democráticos" lleva al movimiento comunista y obrero a elegir entre imperialistas, en un conflicto militar regional o generalizado.
En cuanto a la invocación a la historia de la Lucha Antifascista, debemos tener en cuenta que ya existen pruebas irrefutables de que la gran fuerza económica y militar de la Alemania fascista fue lograda a causa del apoyo directo que le dieron los estados burgueses “democráticos”: EE.UU., Francia y Gran Bretaña y con su tolerancia a sus primeras agresiones. Mientras que después del fin de la guerra, criminales de guerra alemanes trabajaron para la OTAN y los servicios de inteligencia de los estados capitalistas “democráticos”. Además, no hay que olvidar de que crímenes contra lesa humanidad fueron cometidos no solamente por las fuerzas de los nazis y las fuerzas del “Eje” pero además por los gobiernos de los estados capitalistas “democráticos”. Los EE.UU. cometieron un gran crimen masivo y horroroso cuando, sin ninguna necesidad militar, lanzaron las bombas atómicas sobre Hiroshima y Nagasaki (6 y 9 de agosto de 1945).

La postura de apoyo α la potencia menos fuerte
Algunos camaradas de otros partidos comunistas consideran que Rusia es un estado capitalista pero una “potencia regional” en el sistema imperialista internacional que, como los estados del grupo BRICS (Brasil, India, China, Sudáfrica), cumplen con las “normas del Derecho Internacional” y de hecho no se incorporan en el “imperialismo global” que se considera como el “núcleo duro del capital financiero”.
Pero tal cosa separa la economía de la política ya que hoy en todos los países capitalistas predomina el capital financiero que surge de la fusión del capital industrial y bancario. Tanto en los países capitalistas “ricos” como en los “pobres” predominan los grupos monopolistas que agrupan a las empresas de acciones, una característica básica del capitalismo monopolista, es decir, del imperialismo.
La división de los países capitalistas en “metrópolis”, que en una de sus versiones está descrita como “los mil millones dorados” (n.e. de la población mundial), y en “periferia” estrecha el concepto del imperialismo, reduciéndolo en cuestiones de dependencia y de explotación de las “metrópolis” capitalistas. La teoría leninista del imperialismo, en la base de desarrollo del capitalismo monopolista en la época cuando se formuló, planteó correctamente la cuestión de existencia de un “puñado” de grandes potencias imperialistas que hoy día están explotando al resto del planeta. La aplicación de este esquema hoy para la clasificación de los países en la pirámide capitalista mundial, ignorando los actuales niveles de desarrollo del capitalismo monopolista en muchos más países, es una caricatura del leninismo. En fin, lleva a la colaboración con la burguesía de los países capitalistas menos desarrollados, o con una parte de ellos que se considera “patriótico”, “no monopolista”, “de conciencia nacional”. En particular, cuando hablamos de asuntos relacionados con la guerra imperialista, se trata de un enfoque catastrófico para el movimiento popular.
Además, cabe señalar que Rusia no se puede caracterizar como “periferia” porque exporta materias primas, igual que no se puede caracterizar como “periferia” a EE.UU., aunque actualmente es el país más sobre-endeudado en el mundo. Además, es conocido que la UE y China tienen una dependencia energética importante de Rusia, que además de sus materias primas inagotables, tiene un arsenal nuclear capaz de responder a EE.UU., tiene conocimientos técnicos y científicos, mano de obra de alta calificación, exporta capitales. Desde este punto de vista pertenece a este “puñado” de países que se sitúan en la parte superior de la “pirámide imperialista”. No es una casualidad de que se trata de la “fuerza motriz” para todas las uniones de los estados capitalistas en Eurasia, ni tampoco es una casualidad el papel que desempeña en los acontecimientos internacionales.
La fuerza económica de la burguesía de Rusia es claramente más pequeña que la de EE.UU. pero esto no es una razón para que el movimiento obrero elija a este como aliado. Hay que aprender de la metodología de Lenin, de la manera que planteó este tema específico:
“Un país digamos que posee tres cuartas partes de África mientras que otro una cuarta. El contenido objetivo de su guerra es el nuevo reparto de África. ¿De qué país debemos desear el éxito? El problema, tal como lo afirmó anteriormente, es absurdo, porque hoy día no valen los antiguos criterios de evaluación: No hay un largo proceso de un movimiento burgués por la liberación, ni el largo proceso de la decadencia del feudalismo. La democracia contemporánea no tiene por qué ayudar el primer país de consolidar su “derecho” sobre las tres cuartes de África, ni tampoco ayudar al segundo país (incluso si este se ha desarrollado a nivel económico más rápidamente que el primer país) para controlar las tres cuartas.” 
“La democracia contemporánea se mantendrá fiel a sí misma sólo si no se une con ninguna clase burguesa imperialista, sólo si dice que ambos son igualmente malos, sólo si desea a cada país la derrota de la burguesía imperialista. Cualquier otra solución será prácticamente nacional-liberal y no tendrá que ver nada con el internacionalismo genuino […] Sin embargo, en realidad, hoy es indiscutible que la democracia actual no puede ir a remolque de la burguesía imperialista reaccionaria, independientemente de qué “color” será esta burguesía…”31.

“La postura de Rusia tiene un motivo oculto, tiene como objetivo servir a los intereses de los monopolios, pero apoya un régimen “patriótico” que de su parte lleva a cabo una “guerra justa”, por esta razón es algo positivo y útil para el movimiento antiimperialista”.
A menudo las relaciones de la URSS con Siria se mencionan para reforzar este punto de vista, ignorando el carácter clasista de Siria, el hecho de que los medios de producción están en manos de la burguesía. El régimen de Baaz que gobierna el país desde 1963 dominó después de la Segunda Guerra Mundial cuando, gracias a la influencia de la URSS, a su contribución en la Victoria Antifascista, a la formación de regímenes socialistas en Europa Este, el derrumbe del colonialismo, se produjeron cambios positivos en la correlación de fuerzas internacional. Entonces en Siria, pero también como dirección general del Movimiento Comunista Internacional, predominó la cuestión de la conquista de la independencia nacional como primera condición para la superación del retraso en todos los sectores de la vida social. La URSS y los demás estados socialistas desarrollaron una política de cooperación y apoyo económicos y otros con los nuevos regímenes, entre ellos el de Siria, con el fin no sólo de impedir su asimilación en el mercado capitalista internacional y en las uniones imperialistas, pero además a fortalecer las fuerzas en el frente gubernamental que estaban a favor de la orientación socialista.
Este esfuerzo de la URSS de desarrollar relaciones económicas, así como alianzas con algunos estados capitalistas, contra potencias imperialistas más fuertes era vigente y comprensible, ya que apuntaba al debilitamiento del frente único de los estados capitalistas potentes, le quitaba fuerzas, aunque sólo fuera temporalmente, utilizaba las contradicciones en el campo imperialista. El problema era que esta opción temporal (estatal) de la URSS que se manifestó en los ámbitos económico, diplomático u otro con algunos países, se convirtió en un principio, fue teorizada y se hablaba del llamado “camino de desarrollo no capitalista” en estos países que estaba vinculado con la percepción de “una transición pacífica” al socialismo. Esto condujo a fuerzas comunistas y al movimiento obrero a mostrar tolerancia o incluso a participar en gobiernos de gestión burguesa.
De hecho, hasta hoy día la posición leninista de que “el capitalismo monopolista de Estado es la preparación material más completa para el socialismo, su antesala, un peldaño de la escalera histórica entre el cual y el peldaño llamado socialismo no hay ningún peldaño intermedio” 32 está mal entendida por fuerzas comunistas. En esta base, es decir al supuesto objetivo de la maduración de las condiciones materiales, se justifica el apoyo activo y la participación de los comunistas en la gestión burguesa en Siria también. Aparte de que el capitalismo monopolista de Estado se entiende meramente como la existencia de un fuerte sector estatal en la economía, y no como imperialismo, la fase superior del capitalismo, como lo describió Lenin, cabe subrayar algo más: Lenin nunca llamó a los comunistas a contribuir desde puestos gubernamentales y otros a la gestión y al fortalecimiento del capitalismo monopolista de Estado. Consecuentemente, se trata de una interpretación errónea de las posiciones leninistas, para justificar la participación de los comunistas en gobiernos burgueses, “de izquierda”, “patrióticos” etc. Justo antes de esta frase, Lenin escribió que “la guerra imperialista es la antesala de la revolución socialista”33, pero esto no significa en absoluto que los comunistas deben saludar la guerra imperialista, participar al lado de la burguesía de nuestro país en esta. Como es bien sabido, Lenin fue el que levantó la bandera del internacionalismo proletario contra la participación en la Primera Guerra Mundial Imperialista, una bandera abandonada por la Segunda Internacional.
Así que la división errónea de la burguesía en una sección “patriótica” y en una sección “servil a los extranjeros”, la participación en gobiernos burgueses, puede llevar al partido comunista y los trabajadores a luchar bajo “bandera ajena”. Lenin advirtió de este peligro 34. Además, se ha demostrado en la práctica que no existe “un tercer camino al socialismo”, igual que no existe una etapa intermedia entre el capitalismo y el socialismo, lo cual se demuestra también en el caso de Siria.
Después de la contrarrevolución y el derrocamiento del socialismo en la Unión Soviética, el Estado sirio favoreció la centralización de capital, desarrolló más aún las relaciones con los intereses monopolistas, aplicó una política de reestructuraciones e implementó medidas antipopulares.
El objetivo de la burguesía de cada estado capitalista, según su posición económica, política y militar, es lograr una mejor posición en el antagonismo por el control y la explotación de los recursos energéticos, del petróleo, del gas natural, del agua, de los tubos de energía y los redes de transporte, para que los monopolios saquen mayores beneficios tomando mayores cuotas de los mercados, mediante la intensificación de la explotación de la clase obrera y de las demás capas populares. De esta “regla” general Siria no fue una excepción.  En 2010 había señalado a Erdogan y Turquia como “aliado estratégico”. Esto fue precedido por su cambio de postura hacia el PKK y Ocalán. (No hay que olvidar por dónde empezó la “Odisea” de Ocalán para llegar al final a la isla-prisión de Imralí). Votaba leyes a pesar de las protestas de los comunistas, a favor de la “liberalización del mercado”, con graves consecuencias negativas para los trabajadores (p.ej. el deterioro de las relaciones laborales, entre otras, y la liberación de los despidos, aumento en los precios de los productos básicos de consumo etc.). Así que antes y sobre todo a principios de 2011 tuvieron lugar movilizaciones que expresaron el descontento del pueblo contra la política de las privatizaciones y la austeridad implementada por el gobierno de Assad. Se desarrolló un movimiento que luchaba por aumentos en los salarios, ampliación de los derechos democráticos, reformas en la Constitución. En una u otra medida varias demandas han sido satisfechas, pero ya estaba en marcha un plan de intervención extranjera, en el marco del plan general para el “Nuevo Medio Oriente”. Este plan ha sido promovido para llevar a cabo los cambios que apuntan a frenar y cancelar las tendencias manifestadas a expensas de los intereses económicos de EE.UU. y de las demás potencias imperialistas fuertes, como Francia, ya que estados en la región hicieron otras opciones. Estaban girando hacia China, Rusia y la India, mejorando su posición en la rivalidad interimperialista y amenazando el predominio estadounidense en la “pirámide” imperialista.
En resumen, sobre este asunto podemos decir que el carácter de un poder no está determinado por los adjetivos decorativos “servil a los extranjeros” o “patriótico” que uno o incluso este mismo poder pueden utiliza, sino por la clase que tiene el poder y a quién pertenecen los medios de producción. Siria no es una excepción, ya que es un estado capitalista en que el poder está en manos de la burguesía, cuya postura, sobre todo después del derrocamiento del socialismo en la URSS, preparó, aparte de otras cosas, el “terreno” para los acontecimientos actuales; en el sentido de que Siria participa en el sistema capitalista mundial, ha promocionado reestructuraciones y reformas con el fin de incorporarse más profundamente en la economía capitalista mundial, de hecho sin vacilar en golpear las conquistas de las capas obreras y populares y al final se enredó en la maraña de las contradicciones monopolistas respecto la división de los mercados capitalistas.
Por lo tanto, tenemos en mente que el régimen sirio, que en las décadas anteriores había desarrollado relaciones económicas y políticas con la Unión Soviética, sin dejar de cooperar con los países capitalistas, se opuso en ciertos casos a los planes imperialistas de EE.UU. y de Israel en la región, apoyó la causa justa del pueblo palestino, entró en conflicto con Israel, que todavía mantiene territorios sirios ocupados desde la Guerra de los seis Días en 1967. Se entiende muy bien que hoy día el debilitamiento de estas fuerzas políticas dirigidas por el presidente Assad, o incluso su derrocamiento, pueden conducir a nuevas guerras e intervenciones imperialistas.
Estamos en contra de la guerra imperialista, hacemos un llamamiento para la organización de la lucha del pueblo contra la implicación del país en esta, contra la utilización de la tierra, del mar y del espacio aéreo del país como plataforma de lanzamiento de ataques contra territorios extranjeros, así como contra la participación de las fuerzas armadas griegas. Por esta razón estamos contra las decisiones y los planes de la burguesía de nuestro país que se sirven también por el gobierno de SYRIZA-ANEL, que expresa su preparación a empujar Grecia en la guerra imperialista, con el pretexto de “luchar contra el terrorismo”.
Expresamos nuestra solidaridad con el movimiento comunista en Siria, que evidentemente no puede quedarse indiferente ante la intervención imperialista extranjera que está tomando lugar en su país, ni ante los planes de ocupación y desmembramiento del país. Al analizar la experiencia histórica del movimiento obrero y comunista griego e internacional, consideramos que la lucha de cada pueblo puede tener un resultado esencial en la medida que está relacionada con la lucha por una patria libre de los capitalistas, fuera de todas las coaliciones imperialistas; una patria donde la clase obrera estará en el poder, y será el propietario de los medios de producción concentrados y de la riqueza que produce.
Solamente de este modo se puede poner un fin a los factores socioeconómicos y políticos que crean las formas más repugnantes de la gestión capitalista, como el fascismo y los asesinos del Estado Islámico.

La “guerra conjunta contra el terrorismo”
El derribo del avión militar ruso por Turquía destruyó temporalmente la euforia de los medios de comunicación burgueses, y de varias fuerzas oportunistas, de que se desarrolla una “gran alianza” en una “guerra conjunta contra el terrorismo” y los asesinos del Estado Islámico. Se han planteado de nuevo argumentos de que se requiere unidad “nacional” y “europea”, puesto que Europa (y el mundo) está bajo el ataque del “terrorismo”. Fuerzas políticas burguesas, del Amanecer Dorado fascista a la “Izquierda” gobernante de SYRIZA, apoyaron la implicación militar más abierta contra Siria. Así, por ejemplo, el Partido Comunista francés después del ataque en París se puso a favor de una “alianza internacional bajo el mandato de las Naciones Unidas, porque hoy día EE.UU., Rusia, Francia y otros se dedican a operaciones militares que aparentemente no consiguen los resultados deseados”. 35
Ciertas fuerzas políticas principales de países como Rusia y Francia han hecho declaraciones similares después del ataque en París. De su parte, estas fuerzas tratan de “consolidar” sus posiciones en los procesos políticos que tomarán lugar en Siria, después del debilitamiento del Estado Islámico, tratando de salvaguardar o ganar cuotas para sus propios monopolios.
Pero estos llamamientos falsos que tratan de ocultar las verdaderas intenciones, intereses y planes de estas potencias no sirven los intereses de los trabajadores de Europa.
Una vez más se ha demostrado que las fuerzas oportunistas y socialdemócratas son un apoyo desde la izquierda para el sistema y las guerras imperialistas.
 Como ha sido demostrado claramente por la invasión y la ocupación imperialista de Afganistán e Irak, la reacción islamista y el oscurantismo, el problema de los inmigrantes y de los refugiados no se soluciona por las guerras y las intervenciones imperialistas o por las ocupaciones de territorios. Todo lo contrario.
La línea estratégica que debe formar el movimiento comunista debe ser independiente de los planes de cualquier clase burguesa, de cualquier de sus sectores. No hay que permitir que los trabajadores se conviertan en “carne para los cañones” de las guerras imperialistas. Hay que apuntar a las causas de la barbarie capitalista y no sólo a sus manifestaciones más extremas.   

LA LUCHA CONTRA LA GUERRA IMPERIALISTA
PUEDE TRAER RESULTADOS Y TENER PERSPECTIVA

El gobierno de SYRIZA-ANEL al hablar de “política exterior multidimensional” y tratando de lograr el mejor resultado para los intereses de la burguesía del país, ha dejado claro que opera en el marco de los compromisos del país a la OTAN y la UE.
No se trata de una política a la que el gobierno “ha sido arrastrado” debido a la falta de voluntad, sino una línea política consciente, impuesta por los intereses estratégicos de la burguesía del país (o de su sección dominante) que evalúa que a través de estas uniones podrá aumentar sus beneficios. Así que el gobierno de SYRIZA-ANEL parece estar dispuesto, en el nombre de la “protección de las poblaciones cristianas” en el Oriente Medio, del “combate del terrorismo”, de la “inversión de los flujos de inmigrantes”, proporcionar infraestructura y medios militares para la intervención militar de la UE y de la OTAN contra Siria. La única reserva que se ha expresado hasta el momento tiene que ver con la implicación de Grecia con fuerzas terrestres, lo cual en las discusiones (no en los planes) no está siendo promovido en este momento ni por EE.UU., ni por la OTAN. Sin embargo, el acuerdo del gobierno con la aplicación del artículo 42, párrafo 7, que habla de “ayuda y asistencia con todos los medios a su disposición”, le ha dejado expuesto.º
En estas condiciones muchos trabajadores preguntan: “¿Es posible que nuestra lucha para que se desenrede Grecia de los planes imperialistas tenga resultados mientras ésta sigue encadenada en la OTAN y la UE?”
La lucha obrera y popular para que tenga perspectiva y resultado, debe apuntar al mismo tiempo contra las fuerzas capitalistas nacionales y extranjeras, contra las decisiones gubernamentales y las de la OTAN y de la UE. Cuanto más fuerte es esta lucha, cuantas más fuerzas de la clase obrera y de las capas populares “abraza” esta lucha, más posibilidades tenemos para impedir el envío de fuerzas armadas griegas a una guerra imperialista en el lado de los imperialistas de la OTAN, de la UE y de EE.UU. Cuanto más fuerte es el movimiento contra la guerra imperialista, mayores serán los obstáculos empleados para que los imperialistas de la OTAN, de la UE y de EE.UU. no utilicen la infraestructura militar del país. La lucha contra la guerra imperialista podría ser el “disparador” para la retirada del país de las uniones imperialistas, para el derrocamiento del poder capitalista, ya que sólo el poder obrero puede garantizar el verdadero desencadenamiento de estas y de cualquier otro tipo de uniones imperialistas.
Nosotros, los comunistas, que nos basamos en nuestros análisis, en la teoría del socialismo científico, sabemos muy bien que la guerra es la continuación de la política por otros medios, y precisamente medios violentos. La guerra nace en el terreno del conflicto de los diferentes intereses económicos que rigen todo el sistema del capitalismo. Es por eso que aunque la guerra en las condiciones del capitalismo es inevitable (igual que las crisis económicas, el desempleo, la pobreza etc.), al mismo tiempo es un fenómeno social que refleja la crisis del capitalismo, puede llevar a una crisis política general, a una situación revolucionaria, crear condiciones de salida de la guerra a través del derrocamiento revolucionario del poder capitalista, con la conquista del poder obrero.
En conclusión, nuestra lucha por la sociedad socialista comunista, en que los medios de producción serán propiedad social (y no propiedad de los pocos), en que la economía operará de manera planificada y controlada por los propios trabajadores, con el objetivo de satisfacer las necesidades populares (no el aumento de las ganancias de los capitalistas), está indisolublemente ligada con la lucha contra la guerra imperialista, contra la “paz” que se impone por los imperialistas “con la pistola en la cabeza” y prepara nuevas guerras imperialistas.

NOTAS:
 1. Alexander Zinoviev (1922-2006): Uno de los escritores, sociólogos, matemáticos y filósofos rusos contemporáneos más conocidos. La trayectoria de su vida incluyó el rechazo del sistema soviético y su expulsión del PCUS en 1976 y su salida de la URSS en 1978, hasta el cambio completo de sus puntos de vista, después de dos décadas, lo cual en la Rusia capitalista le calificó entre uno de los más fanáticos seguidores del sistema soviético en la intelectualidad rusa. Es quizás el único de los “disidentes” soviéticos del período de la “Guerra Fría” que lamenta su postura antisoviética y, de hecho, pidió disculpas oficialmente del pueblo ruso para esa postura. Respondió con agresividad a la propaganda antisoviética sobre las “persecuciones” y los “gulags” declarando que él mismo fue detenido en 1939 porque había organizado un grupo cuyo objetivo era asesinar a Stalin. “¿Qué deberían hacer, darnos una medalla?”, respondió a una pregunta sobre este tema en 2005. Después de 1990 defendió apasionadamente las conquistas de la URSS, así como los valores humanísticos que caracterizaban el sistema soviético. Zinoviev había hablado muy duramente sobre la disolución de la URSS, caracterizándola como un “crimen sin precedentes”. En una de sus últimas entrevistas dijo que “el “mal” mundial básico es la propiedad privada y si la humanidad no supera el mal absoluto, dejará de existir”.
2. Véanse por ejemplo http://energypress.gr/news/o-polemos-ton-agogon-stin-notioana toliki-mesogeio
3.“Rusia contemporánea”, http://gr.rbth.com/international/2013/02/06/i_maxi_ton_agogon_  sti_mesi_anatoli_19795
4. “La guerra sobre la energía en el Mediterráneo Oriental”, Komunistiki Epiceorisi, v. 1/2012.
5. http://www.kontinent.org/article.php?aid=52454f5ae5e84
6. http://top.rbc.ru/business/24/09/2015/560168269a7947597c281379
7. http://russian.people.com.cn/95184/7727145.html
8. Andreas Matzakos, oficial del ejército retirado MSC en Relaciones Internacionales y estudios estratégicos. “¿Intereses vitales de Rusia están en juego en Siria? ¿Por qué Rusia sigue apoyando el régimen de Assad?”  http://www.elisme.gr/gr/ 2013-01-06-18-39-21/item/2015-09-27
9. http://www.rusexporter.ru/research/country/detail/2506/
10. http://russian.people.com.cn/95184/7727145.html
11. http://www.rbc.ru/politics/05/11/2015/563a7dfa9a794765554aa3f9
12.http://www.ft.com/intl/cms/s/0/cee6fcba-69bf-11e5-8171-ba1968cf791a.html# axzz3neno2hNG
13. http://russian.people.com.cn//n/2015/0929/c31521-8957089.html
14. http://top.rbc.ru/politics/01/10/2015/560d2f6a9a794744bcd58e23
15. http://russian.people.com.cn//n/2015/1001/c31521-8957602.html
16. http://www.rg.ru/2015/12/04/kitay-anons.html
17. Declaración memorable – 7 países piden a Rusia que no ataque a los islamistas fascistas que patrocinan, http://thesecretrealtruth.blogspot.com/2015/10/7_3.html#ixzz3 naTs9Kdr
18. http://www.ert.gr/merkel-vlepi-politiki-lisi-me-asant-ke-antipolitefsi-sti-siria/
19. http://www.politis-news.com/cgibin/hweb?-A=303503&-V=articles
El artículo 42 incluye disposiciones de la “política común de seguridad y defensa” de la UE. En particular, el punto 7 establece que: “Si un Estado miembro es objeto de una agresión armada en su territorio, los demás Estados miembros tienen hacia ello una obligación de ayuda y asistencia con todos los medios a su alcance, de conformidad con el artículo 51 de la Carta de las Naciones Unidas. Esto no afectará al carácter específico de la política de seguridad y defensa de determinados Estados miembros. Los compromisos y la cooperación en este ámbito seguirán ajustándose a los compromisos de la Organización del Tratado del Atlántico Norte, que, para los Estados miembros que forman parte de ella, sigue siendo el fundamento de su defensa colectiva y el organismo de ejecución.”
21.http://www.naftemporiki.gr/story/1012006/kameron-terastio-lathos-oi-rosikes-epidromes-sti-suria
22.http://www.naftemporiki.gr/story/1012116/xamont-i-rosia-den-mporei-na-petaei-ta-paixnidia-tis-apo-tin-kounia-otan-den-ginetai-to-diko-tis
23. http://tass.ru/mezhdunarodnaya-panorama/2317079
24.http://cnnpressroom.blogs.cnn.com/2015/10/04/fareed-zakaria-gps-benjamin-netanyahu-on-russia-iran-u-s/
25.http://www.rizospastis.gr/page.do?id=16064&publDate=17%2F12%2F2015&page No=24
26. http://top.rbc.ru/politics/04/10/2015/5610c1619a7947339a73394c
27.http://www.onalert.gr/stories/senaria-oloklirotikou-polemou-nato-russias-gennoun-exoplismous-kai-xrima/45300
28.http://news247.gr/eidiseis/kosmos/h-toyrkia-enhmerwse-ton-ohe-oti-ksekina-aeroporikes-epitheseis-enantion-toy-islamikou-kratoys.3589646.html
29. V.I.Lenin, “Obras Completas”, v. 32, ed. “Sinchroni Epochi”, Atenas, 1981, p. 335.
30. ibid
31. V.I.Lenin: “Bajo una bandera ajena”, “Obras Completas”, v. 26, ed. “Sinchroni Epochi”, pp. 140, 141, 146.
32. V.I.Lenin: “La catástrofe que nos amenaza y cómo combatirla Obras Completas”, v, 34, ed. “Sinchroni Epochi”, Atenas, 1981, p. 193.
33. V.I.Lenin: “La catástrofe que nos amenaza y cómo combatirla”, “Obras Completas”, v. 34, ed. “Sinchroni Epochi”, Atenas, 1981, p. 193.
34. V.I.Lenin: “Bajo una bandera ajena”, “Sinchroni Epochi”, v. 26, ed. “Sinchroni Epochi”, p. 142.

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